Susceptibilidad percibida de Diabetes Mellitus en adultos no diagnosticados
Psicología de la Salud


  • Estela Pérez Vargas
    Facultad de Estudios Superiores Iztacala
    Universidad Nacional Autónoma de México
    México D.F., México

    Samuel Bautista Peña
    Facultad de Estudios Superiores Iztacala
    Universidad Nacional Autónoma de México
    México D.F., México

Resumen

  • La Diabetes Mellitus Tipo 2 (DM2) se ha definido como una epidemia mundial de pronóstico alarmante. Es de primordial importancia hacer investigación con un enfoque preventivo, por lo cual este estudio se ha enfocado en el conocimiento de los factores de tipo cognitivo que son considerados como predictores de la conducta de detección y promoción en la población que no tiene diagnóstico de Diabetes Mellitus. El objetivo de este estudio fue identificar la percepción de susceptibilidad hacia la Diabetes Mellitus en adultos no diagnosticados. Se aplicó un instrumento de medición elaborado para este fin, que presenta varias maneras de medir dicha variable. La percepción de vulnerabilidad fue diferente en las distintas preguntas, lo cual puede estar relacionado con la manera en que cada una explora la percepción. Al parecer, las preguntas que pueden ser consideradas como amenazantes para la percepción misma, son las que se asocian con una negación de la susceptibilidad personal.



La Diabetes Mellitus es un síndrome heterogéneo caracterizado por hiperglucemia y déficit de acción insulínica de origen multifactorial. Es una de las patologías no transmisibles más frecuentes y de mayor severidad por sus diversas complicaciones crónicas (Sierra y Mendivil, 2006).

Según la OMS (1999), se espera que para 2025 se duplicará el número actual de personas con diabetes en el mundo, que es de 120 a 140 millones de personas, lo cual ocurrirá en ciudades desarrolladas, con incremento en la longevidad y envejecimiento relativo de su población y estilos de vida basados en alimentación inadecuada con gran accesibilidad de alimentos energéticamente densos. Esto ha dado lugar al incremento de adiposidad corporal en niveles de sobrepeso u obesidad y sedentarismo por virtual desaparición de la actividad física no programada. En América Latina, el país que tiene más personas con este padecimiento es México: para 2000 se estimó su población enferma en 4.4 millones de habitantes; por su número de habitantes con DM2 a nivel mundial ocupó el séptimo lugar y el cuarto por prevalencia de diabetes (Sierra y Mendivil, 2006; Belton, Jones, McBride y Siminerio, 2002).

Tapia-Conyer (1994) considera que, en México, el concepto de transición epidemiológica puede ayudar a explicar el perfil de salud de la población. La transición epidemiológica se concibe como una aceleración de la transición hacia enfermedades crónicas sin que hayan desaparecido las infecciosas; esta situación se encuentra vinculada a la transición de riesgos, concepto que alude a cambios en los patrones de consumo y en los hábitos de vida y al incremento de algunos factores de riesgo propiciados por la occidentalización de los hábitos, siendo la modificación abrupta del estilo de vida el principal riesgo para la salud de la población, mismo que puede explicar el incremento de la prevalencia de la DM2 EN México (Menéndez, Guevara, Arcia, León, Marín, Alfonso, 2005).

El incremento actual de la DM2, así como su relación con complicaciones severas y altos índices de mortalidad, requiere mantener saludable a la población en lugar de tratarla una vez que ha enfermado, evitando el padecimiento, retrasando su momento de inicio e impidiendo las muertes prematuras, fomentando la adquisición de conductas de salud y la modificación de conductas de riesgo (sedentarismo, malos hábitos alimentarios, estrés, etc.) que promuevan estilos de vida saludables y disminuyan la probabilidad de enfermar.

La conducta de salud es una práctica culturalmente transmitida de gran complejidad, en la que influyen factores institucionales, culturales, étnicos, demográficos y subjetivos, como son las experiencias privadas, representaciones cognitivas y expectativas (Snyder, 1989), así como la dimensión individual de las alteraciones orgánicas y comportamentales.

Se ha estimado que una tercera parte de los individuos con DM2 no sabe que la padece y dado que no tienen síntomas reconocibles del padecimiento, tampoco realizan acciones apropiadas de detección (Fisher, Walter, Bostrom, Fischhoff, Haire-Joshu y Bennett, 2006). No hay acuerdo sobre las cifras de personas que ignoran su padecimiento; se ha reportado que alrededor del 30 a 40% y hasta un 70% de las personas que padecen DM2, no se sabe diabéticas e incluso desconoce que sus síntomas se relacionan con el padecimiento (Lerman, 1998), lo cual se explica, en parte, por su desarrollo silencioso y principalmente porque gran parte de la población no realiza la detección de su glucosa en sangre ni acude la revisión médica.

Por otro lado, la evolución del padecimiento da lugar a alteraciones metabólicas de complejidad progresiva, regularmente silenciosas: prediabetes, hiperglucemia asintomática, hiperglucemia sintomática y complicaciones micro y macrovasculares.

a) La prediabetes se identifica por un nivel de glucosa sanguínea mayor a 100 mg/dl y menor 126 mg/dl, por lo que se le considera una fase precedente a la DM2 (OMS, 1999).

b) En la hiperglucemia asintomática, el enfermo presenta cifras de glucosa sanguínea características de la DM2 (? 126 mg/dl y < 180 mg/dl), aunque regularmente no tiene síntomas.

c) La hiperglucemia sintomática regularmente ocurre cuando se rebasa el umbral de glucosa sanguínea (180mg/dl) en el que los síntomas característicos del padecimiento se hacen evidentes (poliuria (1)1, polidipsia (2)2, polifagia (3)3 y pérdida de peso).

d) Complicaciones micro y macrovasculares. Su desarrollo inicia varios años antes del diagnóstico clínico de la diabetes y si no se realizan las conductas de detección van a pasar desapercibidas y terminarán agravándose (Eastman, Cowie y Harris, 1997).

Este breve panorama nos indica la severidad de la DM una vez que se ha desarrollado en los individuos, que por su carácter encubierto, crónico y progresivo se convierte en una situación de vida.

La progresión comúnmente inadvertida del padecimiento es una de las características que influye más su complejidad, ya que, la falta de señales internas (síntomas), consideradas instigadoras de la toma de decisiones en salud, puede propiciar cifras bajas en las conductas de detección y promoción, dando lugar a que evolucione la enfermedad y sus complicaciones. Por otro lado, según el Modelo de Creencias de Salud, la población que presenta conducta preventiva ante algún riesgo difiere de quienes no la realizan, en aspectos subjetivos, demográficos, sociopsicológicos, influencias externas y señales internas, entre otros (Becker y Maiman, en Epstein y Ossip, 1979). Es importante el estudio de los factores que puedan predecir la toma de decisiones de la población no diagnosticada para realizar la conducta preventiva dirigida a la DM2.

El modelo de creencias de salud es un modelo psicológico que intenta describir y predecir las conductas de salud (Rosenstock, 1974). Una persona realizará una acción de salud si siente que puede permitirle la evitación de un riesgo y cree que puede realizar la acción.

La ausencia de síntomas durante la prediabetes, la hiperglucemia asintomática y el desarrollo de las complicaciones vasculares es un obstáculo para que los individuos se perciban en riesgo de enfermar de DM2. Específicamente, la creencia de estar en riesgo de enfermar es uno de los factores más importantes propuestos para predecir la conducta preventiva.

El estudio del papel que juegan algunos de los factores cognitivos propuestos por el modelo de creencias de salud, en este caso la susceptibilidad percibida de enfermar de DM en la presentación de acciones preventivas, permitiría identificar cuáles son los factores cognitivos sobre los que es necesario incidir para favorecer las conductas protectoras como la revisión médica y la detección del nivel de glucosa en sangre. El Plan Nacional de Salud (2001-2006) propone que ambas conductas se realicen al menos una vez al año en personas mayores de 20 años, para evitar o retrasar el desarrollo de la enfermedad.

Percepción de riesgo

El riesgo percibido de enfermar es valorado individualmente a partir de factores como: exposición y susceptibilidad a un riesgo, la severidad de sus consecuencias y las posibilidades de controlarlo. También se le ha llamado modelo mental de riesgo debido a que la percepción de riesgo se fundamenta en grupos de creencias que mezclan conocimientos, ignorancia e información errónea. Los individuos no diagnosticados podrían entender mejor la información sobre sus riesgos si sus modelos mentales concuerdan con ella. Se han encontrado evidencias de que la gente malinterpreta su riesgo personal y familiar de enfermar, así como la severidad de la diabetes. También se han encontrado diferencias en las creencias de complicaciones entre la población en general y personas con DM2 (Fisher, Walter, Bostrom, Fischhoff, Haire-Joshu y Bennett, 2006).

En la percepción del riesgo de enfermar influyen diversos factores culturales, como la evaluación que hacen los individuos de los síntomas de sus padecimientos, la cual varía en contextos sociales específicos, pero generalmente es más frecuente que se atribuyan a enfermedad cuando son recientes (Ackerknecht, en Kenneth,1979), cuando interfieren con actividades cotidianas, con la capacidad o habilidad para realizar actividades consideradas normales, o cuando se les relaciona con cambios emocionales no deseables (Bronfman, Castro, Zúñiga, Miranda y Oviedo, 1997). La percepción de riesgo también se ve influida por la etnia, ya que la clasificación de sanos o enfermos que hacen los miembros de algunos grupos étnicos depende menos de sus desórdenes reales (Kenneth) que de aspectos de su medio étnico y cultural, en el que aprenden cómo estar sanos, cómo reconocer la enfermedad y cómo estar enfermos; algunos grupos son más reacios a admitir síntomas y riesgos de salud (Spector, 1979).

Este estudio utilizó el modelo de creencias de salud (MCS) por considerarlo adecuado para el diseño de investigaciones relativas a los factores cognitivos que influyen en la adopción de conductas preventivas ante padecimientos crónico-degenerativos dentro de los que destaca la DM2, por sus características epidemiológicas, ya que dicho modelo propone que los factores cognitivos pueden favorecer u obstaculizar la probabilidad de ocurrencia de la conducta preventiva, como son: la percepción de riesgo o amenaza percibida, los beneficios y barreras percibidas de la conducta de salud, las señales externas para actuar (información, experiencia, etc.), las internas (síntomas), así como factores modificantes de tipo demográfico, presión del grupo social y conocimiento.

Particularmente este estudio se interesó en la siguiente variable:

Susceptibilidad percibida a la DM

La susceptibilidad percibida es la opinión personal de la probabilidad de adquirir un padecimiento. Se esperaría que la susceptibilidad percibida hacia la DM influyera sobre la percepción de riesgo en personas que no han recibido diagnóstico de diabetes y, a su vez, sobre la decisión de acciones dirigidas a la prevención del padecimiento, por lo cual consideramos importante estudiar inicialmente dicha creencia en adultos que reportaron no haber recibido diagnóstico de DM2. Identificar la susceptibilidad percibida permite definir la población en riesgo, sus posibles niveles de riesgo, modificarla si se identifica que es baja, etc. No obstante, advertimos que la población adulta a pesar de no haber recibido dicho diagnóstico, puede tener diferentes niveles de riesgo para el padecimiento.

Objetivo

Identificar la percepción de susceptibilidad hacia la DM en individuos sin diagnóstico de DM, acompañantes de pacientes a la consulta externa de un hospital general en la Ciudad de México.

Método

Se realizó una entrevista a 160 adultos sin diagnóstico de DM que acompañaban a pacientes del servicio de consulta externa de un hospital general para población abierta de la Ciudad de México.

Para seleccionar a los entrevistados se empleó muestreo no aleatorio, incluyendo a quienes aceptaban participar en el estudio cuando se les hacía la invitación en la sala de espera de consulta externa. Se aplicaron varios instrumentos de recolección de formato mixto (dicotómicos y tipo Likert), por lo que este estudio reporta los datos obtenidos con el instrumento de percepción de susceptibilidad, integrado por 8 reactivos tipo Likert para susceptibilidad y otros para los datos sociodemográficos. Los instrumentos fueron aplicados en consultorios de consulta externa, mediante entrevista con duración aproximada de 45 min. Al inicio de la entrevista los participantes fueron medidos y pesados y al final se contestaron sus dudas sobre la DM, que estuvieron relacionadas con factores de riesgo, síntomas, pronóstico, etc., por lo que el tiempo de la entrevista fue aproximadamente de 60 minutos.

Variables

La variable percepción de susceptibilidad fue definida operacionalmente en diversas categorías que se adaptaron a la DM. La susceptibilidad percibida usualmente es definida como la valoración personal del riesgo de padecer cierta condición, sin embargo en este estudio se agregaron otras categorías para su medición. Adelante se presentan las variables, sus indicadores, así como las categorías en que se les subdividió (Tabla 1).

Tabla 1
Categorías de susceptibilidad percibida

Resultados

Se reportan los resultados obtenidos de uno de los segmentos sobre percepción de susceptibilidad que conformaron la investigación principal sobre factores de prevención de la DM2.

El estudio incluyó 44 (27.5%) hombres y 116 (72.5%) mujeres con edad promedio de 38.28 años ± 12.33. La edad promedio de las mujeres fue de 38.78 ± 13.28 años y en hombres, de 36.34 ± 10.71 años. El ingreso familiar mensual promedio reportado fue de $3,017.20 ± $2,265.23, moda de $2,000, mínimo de $400 y máximo de 15,000.

Tabla 2
Ocupación

La actividad reportada (Tabla 2) fue, principalmente, el hogar (45%). Le siguen el comercio (15.6%) y diversos oficios (11.3%). Las características de la casa habitación permitieron complementar la información sobre el nivel de ingresos, 30.7% reportó que su casa era de materiales perecederos, como techo de lámina y piso de tierra.

Tabla  3
Escolaridad

La escolaridad de los participantes fue principalmente de primaria (21.3%) y secundaria terminadas (25.6%), seguidas por media superior terminada (13.8%) (Tabla 3). El 71.9% de los participantes vivía en pareja y 15% es soltero.

El estado de salud de los entrevistados puede identificarse a partir del índice de masa corporal (IMC), cuyo promedio grupal fue de 27.97 ± 4.18, que de acuerdo con los puntos de corte propuestos por la Organización Panamericana de la Salud, se califica como obesidad de primer y segundo grado, siendo la obesidad de primer grado la característica más frecuente (47.5%). La tabla 4 muestra el índice de masa corporal del grupo estudiado.

Tabla 4
Puntos de corte y nomenclatura del IMC (kg/m²)[sociallocker]

Susceptibilidad percibida

La percepción de susceptibilidad hacia esta enfermedad se midió empleando una escala tipo Likert con 3 opciones de respuesta. La susceptibilidad percibida presentó dos variantes en las opciones de respuesta: “alta, regular o ninguna” y “más alto, igual o más bajo”, en ambas situaciones a la opción “alta” se le asignó el valor “3”.

La tabla 5 presenta la frecuencia y el porcentaje de respuesta a los ítems de susceptibilidad con opción de respuesta tipo Likert. En conjunto se observa que la susceptibilidad percibida hacia la diabetes fue “regular” en 52.7% de los entrevistados, “alta” en 23.5% y “ninguna” en 23.8%.

Tabla  5
Susceptibilidad percibida, frecuencia y porcentaje por ítem

El ítem 5 exploró de modo directo la valoración individual de riesgo hacia la DM: ¿alguna vez ha pensado que podría enfermarse de diabetes? Se emplearon tres opciones de respuesta: “si, no sabe y no”. El mayor porcentaje de respuestas (86.3%) correspondió a la aceptación del riesgo, en tanto que las respuestas fueron nulas para la opción “no sabe”. Debido a que las respuestas a este ítem mostraron un comportamiento dicotómico, se presentan por separado; sin embargo, si agregamos estas frecuencias a las que contempla la tabla 5, la percepción de susceptibilidad de la escala se incrementa (Tabla 6).

Tabla 6
Susceptibilidad percibida, frecuencia y porcentaje por ítem

Como parte de la susceptibilidad percibida se exploró el juicio comparativo de riesgo asignado a cinco enfermedades: diabetes, cáncer, enfermedad del corazón, úlcera gástrica y SIDA, las cuales requerían ser ordenadas por los entrevistados de acuerdo con la probabilidad percibida de padecer cada una, por lo tanto, el valor que podían asignarles osciló entre el 5 y el 1, que van de la mayor a menor probabilidad (Tabla 7).

Tabla 7
Probabilidad percibida por padecimiento

El figura 1 presenta el riesgo comparado ante cada una de las enfermedades mencionadas por todos los participantes. Se obtuvo multiplicando las respuestas por la calificación de riesgo (entre 1 y 5) asignadas por los entrevistados a cada enfermedad. Se observa que la úlcera gástrica obtuvo el mayor puntaje de susceptibilidad percibida, menor el sida y en segundo lugar la DM.

Figura 1. Probabilidad percibida hacia cinco enfermedades

El figura 2 nos muestra otra mirada a las respuestas al ítem 6, mostrando las frecuencias de cada valor de susceptibilidad (1 a 5) que asignaron los entrevistados a cada uno de cinco padecimientos. Se observa que padecimientos como SIDA y cáncer fueron frecuentemente asociados con la susceptibilidad baja de padecerlos, en tanto que la úlcera fue asociada con mayor frecuencia a los valores más altos. La DM y enfermedades del corazón mostraron frecuencias ligeramente más altas en percepciones intermedias de susceptibilidad (entre 3 y 4).

Figura 2. Probabilidad percibida de riesgo

Las personas atribuyeron a diversos motivos el que consideraran mayor su susceptibilidad hacia alguno de los padecimientos que señalaron. Las principales atribuciones causales mencionadas se orientaron hacia factores objetivos como la presencia de síntomas, de conductas de riesgo y de antecedentes familiares, representan el 73.9% de las atribuciones, en tanto que fueron menos frecuentes las relacionadas con factores subjetivos como el carácter, el estrés, la conducta de los otros y algunas creencias inespecíficas (22.8%), (Tabla 8), lo cual no significa que deba restárseles importancia.

Tabla 8
Factores a que se atribuye la percepción de mayor riesgo hacia un padecimiento

Para enriquecer el estudio de la percepción general de susceptibilidad se incluyó el ítem número 8 para explorar la percepción de dificultades para realizar algunas actividades como el control del peso y la realización de actividades domésticas y ejercicio. Aunque consideramos que esta percepción se relaciona, a su vez, con el estado de salud, es una alternativa para conocer la percepción de susceptibilidad. La percepción de problemas varió para cada tipo de actividad, siendo baja para las actividades domésticas y hacer ejercicio, y más alta para el control del peso corporal. En conjunto, el 62.6% de los entrevistados se consideró sin dificultad para realizar las actividades, lo cual es un indicador de que la percepción de susceptibilidad general tiende a ser baja. Este ítem puede utilizarse como un indicador sencillo para identificar la percepción de susceptibilidad hacia la DM (Tabla 9).

Tabla 9
Percepción de dificultades en actividades (frecuencia y porcentaje)

La tabla 10 concentra las medias y desviaciones estándar de los ítems sobre percepción de susceptibilidad hacia la DM. Los promedios, al acercarse más al 3 indican una percepción de susceptibilidad más alta; sin embargo, en este caso la utilización de promedios y desviaciones estándar tiene limitaciones que se derivan del pequeño rango de respuestas (tres) que ofrecían los ítems.

Las preguntas número 5 (alguna vez ha pensado que podría enfermarse de diabetes) y 2 (qué riesgo tienen las personas de su edad de enfermarse de diabetes) son las que presentan los promedios más altos de percepción de riesgo (tabla 9). En la pregunta número 5 fue muy alto el porcentaje de personas que consideraron que podían ser susceptibles a enfermarse (tabla 6) y en la número 2, aunque su riesgo percibido fue alto, fue aún mayor el porcentaje (51.9%) que consideró que tenía un riesgo regular (tabla 5).

En el ítem 4 que establece un juicio comparativo (comparándose con hombres/mujeres de su misma edad; piensa que su riesgo personal de enfermarse de diabetes podría ser: más bajo, igual o más alto que el de ellos), tuvo el promedio más bajo (tabla 10) e incluso el 44.4% opinaron que su riesgo era igual a sus pares y 44.4% que era más bajo (tabla 5).

Tabla  10
Susceptibilidad percibida a DM (promedio y desviación estándar)

Conclusión

La susceptibilidad percibida comúnmente se explora utilizando una pregunta única, algunas veces se hace directamente sobre la percepción subjetiva del individuo ante un riesgo; en otras ocasiones, se identifica poniendo al individuo en una situación hipotética en la que debe compararse con alguien que considere muy semejante, ya sea por edad, sexo u otra característica. Por ello, en este estudio se propusieron distintas maneras de explorar la susceptibilidad.

La aceptación personal de la propia susceptibilidad es difícil de observar, ya que, además de que las personas varían mucho en estas creencias, existe una tendencia a que nieguen las posibilidades de enfermar y no admitan la posibilidad, pasando por los que aceptan la posibilidad estadística de sufrir una enfermedad, pero no la consideran como una posibilidad real, hasta quienes están seguros de contraerla. Para algunos individuos, percibirse vulnerables significa aceptar una situación que puede parecerles amenazante, de ahí su tendencia a negar cualquier situación que les genere emociones negativas. En este estudio se observa que efectivamente las personas aceptan tener una susceptibilidad alta cuando la pregunta es menos amenazante; por ejemplo, aceptan más fácilmente que las personas de su edad pueden enfermarse que cuando se les pide compararse con sus pares (primus inter pares) o que consideren si se enfermarían en los próximos diez años. Ante las preguntas más generales acerca de si podrían enfermarse de diabetes, la mayoría acepta la posibilidad, al parecer, porque les representa una situación menos personal.

Aún cuando en la mayoría de los ítems, los participantes no aceptan una vulnerabilidad alta ante la DM, la eligen como una de las enfermedades con mayor probabilidad si se trata de compararla con otras enfermedades que les resultan más amenazantes, como el cáncer o el SIDA, posiblemente porque su carga estigmatizante representa una amenaza.

Cuanto más amenazante sea la percepción de vulnerabilidad mayor puede ser el obstáculo para la conducta preventiva, por lo tanto, es muy importante estudiar los factores que influyen sobre dicha percepción, así como la relación existente entre ésta y la conducta preventiva.

Ante la percepción de dificultades en actividades como mantenerse en el peso ideal, realizar actividades domésticas y hacer ejercicio, los individuos encuestados tampoco manifiestan creerse vulnerables, sin embargo, tres cuartas partes tienen sobrepeso u obesidad. Su percepción de vulnerabilidad es poco realista para la diabetes, así como para el estado de salud general.

Es necesario continuar explorando estrategias para identificar la percepción de vulnerabilidad, así como los factores que la hacen poco realista.

 Referencias

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Para citar este artículo:

  • Pérez, E. & Bautista, S. (2008, 08 de enero). Susceptibilidad percibida de Diabetes Mellitus en adultos no diagnosticados. Revista PsicologiaCientifica.com, 10(3). Disponible en: http://www.psicologiacientifica.com/diabetes-mellitus-susceptibilidad-percibida


4 Comentarios para “Susceptibilidad percibida de Diabetes Mellitus en adultos no diagnosticados

  1. nuris verona caro

    Es muy interesante y necesario adquirir este conocimiento porque muchas personas desconocen los síntomas y todo lo que se puede generar, por esto no se preocupan y la enfermedad toma curso más profundo y cuando el afectado y sus familiares quieren darse cuenta muchas veces es tarde o demasiado tarde. Felicitaciones.

  2. wilmer

    Saludos a la gente que se dedica a hacer cosas buenas esta investigación es muy real y los apoyo ya que veo que el mundo se están destruyendo gracias a la mano del mismo hombre.

  3. ZULEYMA

    Es muy interesante la investigación dado que no todos trabajos de investigación nos concientizan tanto de la situación ante la enfermedad, así como el personal de salud pueda intervenir ante ello.

  4. José Luis Ortega Gómez

    Excelente trabajo. Requiere mayor difusión

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