Intervención grupal en las emociones desencadenadas por el rumor en zonas en riesgo de desastre
Psicología Social - Comunitaria


  • Mario Cabral Morales
    Universidad del Valle de México
    México D.F., México

Resumen

  • Debido al riesgo de inundación latente que cada temporada de lluvias corren las colonias aledañas al canal La Compañía de aguas negras, en el Valle de Chalco, Estado de México, y las implicaciones y efectos que tiene en la salud física y mental de la comunidad, la presente investigación muestra una intervención grupal sobre las emociones en la colonia Avandaro, desarrollada con 18 sujetos en un rango de edad de 35 años a 70 años de edad, de los cuales 15 eran mujeres y 3 hombres. Fueron elegidos por medio de un muestreo probabilístico al azar; del mismo modo, se utilizó un modelo experimental pre y post tratamiento con grupo control. Por medio del tratamiento, se pudo comprobar que la intervención grupal utilizando dinámicas de grupo puede modificar las reacciones negativas que tengan las personas hacia las inundaciones.

    Palabras clave: Salud física, salud mental, inundación, dinámicas grupales, valle de chalco, intervención grupal.



El recrudecimiento de la pobreza urbana tiene uno de sus más ilustrativos ejemplos en el Valle de Chalco, aledaño a la Ciudad de México; donde miles de familias viven en condiciones lamentables pese a los esfuerzos por mejorar las condiciones de vida para miles de personas que viven al día en Chalco.

La pobreza en la que subsisten constituye un atentado contra su dignidad, puesto que ocasiona desnutrición, problemas de salud, insuficiencia educativa y vivienda de mala calidad.

Este municipio fue creado el 4 de noviembre de 1994 por decreto de la Cámara de Diputados bajo el nombre de Valle de Chalco Solidaridad (Velasco, 2003). Además, es el número 122 del estado de México y colinda con el Distrito Federal.

De acuerdo con autoridades municipales, en Valle de Chalco habitan 500 mil personas, pero las cifras oficiales del INEGI señalan que hay 280 mil pobladores (INEGI, 2005). En época de lluvia, centenares de viviendas son severamente dañadas perdiendo con esto la mayoría de moradores sus pertenencias.

A lo largo de las pasadas temporadas de lluvias, hubo 4.500 viviendas inundadas y el deceso de una persona que fue arrastrada por la corriente, siendo esto una de las causas del desbordamiento del canal La compañía, (Velasco, 2003), al igual que la desorganización social que es uno de los factores que más peso ejerce en las situaciones de catástrofe.

El comportamiento colectivo más frecuente ante las catástrofes es la reacción de conmoción-inhibición-estupor, al igual que el sentimiento intenso de miedo que es un fenómeno frecuente en situaciones de catástrofe o de amenazas y no es una condición suficiente para que aparezcan conductas de pánico aunque el pánico rara vez se llega a presentar (Arroyo & Fernández, 1995).

Uno de los enemigos más importantes que tienen las comunidades en desastre o en riesgo de este es el rumor, Pichón-Riviere en su obra Psicología de la vida cotidiana cita que: “El rumor es la comunicación masiva y difusa, centrada en la información de que un hecho de características no explicitas va a suceder“, es un mensaje subliminal susceptible de ser realimentado e intercambiado, este tiene un contenido manifiesto y otro latente. La transmisión en cadena que caracteriza al rumor tiene como punto de partida un hecho real pero distorsionado (Riviere, 1967). Por su parte, Allport y Postman establecieron una ley fundamental del rumor, que consta de la importancia y la ambigüedad como componente del mismo, sin ninguno de estos dos términos es imposible la aparición del rumor (Allport y Postman, 1978), por lo que los estímulos negativos tienen un mayor peso en la percepción social en general, por ser más novedosos o menos frecuentes, tienen mayor valor informativo que estímulos positivos de igual intensidad y por ende tienen un mayor impacto cognitivo y afectivo (Lewicka, Czapinski & Peeters, 1992).

El rumor tiene un efecto directo en las emociones y la actividad de los sujetos dentro de las situaciones o en las zonas en riesgo de desastre, tiene una gran influencia en las emociones porque éstas son multidimensionales, existen fenómenos subjetivos, biológicos pospositivos y sociales. En parte, son sentimientos subjetivos porque nos hacen sentir de una forma particular y, a su vez, cuentan con cuatro dimensiones: la subjetiva, la biológica, la funcional y la expresiva (Rusell, 1995, citado en Moya & Cols 1999).

A su vez, Robert Plutchik, identificó y clasificó las emociones en 1980 y propuso que los animales y los seres humanos experimentan 8 categorías básicas de emociones que motivan varias clases de conducta adaptativa (Plutchik, 1980) dichas emociones son: Temor, Sorpresa, Tristeza, Repugnancia, Enojo, Esperanza, Dicha y Aceptación. Las cuales están acompañadas de una serie de cambios fisiológicos que presuntamente ocurren en todos los individuos, sin embargo, los factores sociales pueden afectar las emociones de diversas maneras, también existen diferencias en el grado de conducta emocional manifiesta, así como en las emociones concretas a las que se permite dar expresión (Klineberg, 1999).

Existe el método de grupo focal que, desde 1980 a la fecha, ha sido usado por diferentes profesionales para hacer investigación relacionada con la salud, la familia, la educación, la conducta sexual y otros aspectos sociales.

En los últimos años, los científicos sociales han comenzado a considerar que, efectivamente, el grupo focal es una importante técnica de investigación cualitativa y su uso se ha incrementado considerablemente en todos los campos de las ciencias humanas.

Las dos técnicas principales usadas para recoger información en la metodología cualitativa son la observación participativa y las entrevistas en profundidad pero los grupos focales poseen elementos de ambas técnicas, y, aunque mantienen su unicidad y distinción como método de investigación, son “un modo de escuchar a la gente y aprender de ella”, las entrevistas logradas mediante la estrategia de grupo focal tiene como propósito registrar cómo los participantes elaboran grupalmente su realidad y experiencia (Morgan, 1998), por lo que la técnica de grupo focal será utilizada en esta investigación para la detección de las emociones predominantes cuando surge el rumor de que “habrá una inundación” o el riesgo de la misma que está latente en la comunidad de Avandaro en el Valle de Chalco, lugar en donde se realizó esta investigación.

Las técnicas grupales son del mismo modo un buen medio para proporcionar apoyo social, ya que los psicólogos sociales y los antropólogos reconocen al grupo como agente terapéutico por sí mismo (Portillo, 2005), cuando hablamos de técnicas, nos estamos refiriendo al conjunto de procedimientos que se utilizan para lograr con eficacia las metas grupales, la técnica es el diseño, el modelo congruente unitario que se forma en base a diferentes modos, a partir de los cuales se pretende que un grupo funcione, sea productivo y alcance otras metas (Gonzáles, J. Monrroy, A. Kupferman, E, 2004).

Una visión diferente del campo de la salud mental parte de considerar, que siempre existe una estrecha relación entre el modo de vida y las condiciones materiales y espirituales indispensables para llevar a cabo una existencia humana satisfactoria y sana para todas las personas, la cultura, el lenguaje, las relaciones humanas, son una parte importante de ella (Jusidman, 2000).

El interés por el cual se realiza esta investigación son: el constante sufrimiento que se observa en las personas que viven un desastre y la angustia generada cuando se sabe que éste va a ocurrir; así como, las consecuencias emocionales que surgen después de estos fenómenos, para así contribuir a la psicología social y a la psicología clínica de una forma humana, y comprometida con el bienestar de la comunidad.

En la comunidad del Valle de Chalco las personas viven asechadas cada año por el temor de las inundaciones que provocan pérdidas materiales, y detrimento de la salud, puesto que el agua que inunda todos sus bienes proviene del canal de aguas negras de La Compañía. Asimismo, año tras año, la comunidad del Valle de Chalco pasa de ser de una simple comunidad marginada, a uno de los temas predominantes en los medios de comunicación tanto electrónicos como impresos por la desgracia que sufren los habitantes de dicha zona.

El objetivo de esta investigación es detectar por medio del método de grupo focal cuales son las emociones desencadenadas por el rumor que imperan en la zona del Valle de Chalco, una zona en riesgo de desastre, para implementar posteriormente un plan de intervención secundario, utilizando técnicas grupales que proporcionaran herramientas a los habitantes, para afrontar emocionalmente las situaciones de riesgo o de desastres en la zona.

Método

Sujetos

Se realizó una muestra de 18 personas; divididas en dos grupos, 12 de ellos en un grupo experimental de 9 mujeres y 3 hombres, y 6 en el grupo control, los cuales eran mujeres en su totalidad dentro de un rango de edad de los 35 a los 70 años, todos habitantes de la colonia Avandaro en el Valle de Chalco. Los participantes fueron seleccionados utilizando un muestreo probabilístico al azar.

Material

Los materiales utilizados fueron: el salón de usos múltiples de la escuela de bellas artes del Valle de Chalco, como escenario para la realización del programa; 18 sillas de plástico, un pizarrón, hojas de papel bond tamaño rotafolio, bolígrafos, etiquetas blancas, una grabadora de audio marca Sony y otra de video marca Sony, cámara fotográfica marca Cannon, un cronómetro, guía de preguntas para la realización del grupo focal elaborada por Elsa Villanueva Urrutia y Mario Cabral Morales (2005), el programa descriptivo de las técnicas de grupo para la intervención (Urrutia y Cabral, 2005), 2 televisores, dos radios, documentos simulados, ropa, cajas de medicamentos, y garrafones de agua, así como bolsas de plástico y lámparas de mano.

Procedimiento

Se contactó un portero, que a su vez contactó un actor social dentro de la comunidad, localizando así al delegado de la colonia Avandaro; una vez en la localidad se realizó una visita por la zona con la finalidad de tener conocimiento del lugar y localizar un espacio para la realización de la intervención.

Posteriormente, se convocó a los participantes entregando una ficha que debían presentar al momento de presentarse en el lugar asignado para la intervención; se asignaron los participantes a cada uno de los grupos. Una vez formados los grupos, tanto el experimental como el de control, se realizó el primer grupo focal con ambos grupos para la evaluación de los participantes respecto a su experiencia en las inundaciones pasadas.

En las sesiones posteriores a la evaluación se realizaron las dinámicas grupales con el grupo experimental; al término de las sesiones, que fueron por espacio de dos días, se realizó nuevamente el grupo focal.

Resultados

Los resultados que se obtuvieron antes y después de la aplicación del programa de intervención grupal en los habitantes de la colonia Avandaro situada en el Valle de Chalco, fueron analizados desde el contenido de los grupos focales, teniendo en cuenta los puntos fundamentales sobre los que se presentan en el programa de intervención los cuales son: el rumor, las emociones, la forma en que viven la inundación y como hacen frente a estas situaciones, antes que se presenten, durante la inundación y al terminar esta y verse libres de peligro.

En cuanto al rumor, antes de la implementación del programa los habitantes lo concebían como una connotación de chisme, por lo que la comunidad no sabía que era el rumor y cómo podía influir sobre nuestro comportamiento afectivo. Después del tratamiento, los participantes aprendieron la definición de rumor, de dónde surge, cómo actúa sobre las personas y el impacto que puede tener dentro de una comunidad. Aprendieron, del mismo modo, estrategias para manejar el rumor y neutralizarlo.

Antes del tratamiento, la respuesta afectiva de los participantes, así como las emociones que estos sentían estaba un tanto limitadas, dentro de la clasificación de las emociones de Plutchnik (1980). Los participantes reportaban un mayor número de respuestas emocionales negativas y un limitado número de respuestas afectivas positivas.

Después del tratamiento, los participantes reportaron un mayor número de respuestas emocionales de tipo positivo y tipo negativo; lo que denota que después del tratamiento los sujetos reconocen un mayor número de emociones percibidas en la gama de emociones experimentadas.

Los habitantes de la colonia Avandaro son personas que tienen la conciencia de vivir en una zona de alto riesgo de inundación y que este riesgo está siempre latente y forma parte de la vida de la comunidad, dada su cercanía al canal de aguas negras La Compañía, puesto que en la temporada de lluvia el canal aumenta su nivel representando peligro para la comunidad. Tanto antes del tratamiento como después de éste, los sujetos siguen conservando esta conciencia.

Antes del tratamiento los sujetos reportan la forma como enfrentan emocionalmente el fenómeno de las inundaciones, desde que aparece la alerta o el rumor de que habrá inundación. La respuesta emocional es el miedo, posteriormente, durante la inundación, éste persiste, al igual que la solidaridad. Una vez disminuye la inundación, los participantes muestran alegría, ya que no sufrieron daños considerables y el peligro ha cedido.

Después del tratamiento la forma como responden las personas al evento de la inundación cambió, sin embargo, persiste en los participantes el miedo; siendo esta una emoción que se vive en los desastres independientemente de la experiencia que se tenga en este tipo de situaciones. Durante la inundación, las personas reportan pena por lo que pueda pasar dentro de la comunidad; después que pasa la inundación y el peligro ha cedido, los participantes responden de forma ambivalente con esperanza y desesperación; del mismo modo, las personas se sienten alegres porque la inundación no causó daños graves.

Respecto al grupo control que participó en esta investigación, no se presentó ningún cambio en cuanto a su respuesta emocional, en el manejo del rumor, ni en la forma de afrontar una situación del desastre.

Se pudo observar que, por medio de un programa de intervención grupal y técnicas grupales, se puede modificar la respuesta emocional que tienen las personas hacia los desastres; de la misma manera, dichas técnicas proporcionan conocimientos acerca de cómo se debe actuar ante fenómenos de este tipo, dando herramientas para hacer frente de manera satisfactoria a los desastres; conservando así el bienestar físico y mental de la comunidad.

Discusión

Retomando la hipótesis de trabajo de esta investigación, en donde se plantea que las técnicas de grupo proporcionan un mejor manejo de las emociones desencadenadas por el rumor en zonas en riesgo de desastre, podemos observar con base en las teorías e investigaciones anteriores que la dinámica colectiva que toma lugar ante un desastre y la repercusión de cómo se vive el desastre y cómo los sujetos hacen frente a dicho fenómeno de forma individual y colectiva se comparten, porque cada sujeto y su vivencia subjetiva enriquece a la comunidad, tal como lo dice Lebon (1921) en su postulado del alma colectiva, donde cita que los sujetos sienten, piensan y actúan de forma diferente a como lo harían individualmente.

Este fenómeno se observa dentro de la comunidad de la colonia Avandaro, porque el fenómeno del desastre por inundación siempre está latente y desencadena sentimientos de ansiedad e inseguridad en cada habitante de esta comunidad; conjugándose esto con la unidad de la comunidad que forman colectividad con el fin de disminuir las preocupaciones que el fenómeno les provoca.

El desastre viene acompañado de un mensaje negativo, tal como lo menciona Lewicka y cols. (1992); éste mensaje es impactante para la percepción grupal y dependiendo de la forma en que se transmita, se transformará en el denominado rumor; teniendo como particularidad principal la comunicación masiva y difusa que un suceso de características no explicadas va a suceder; teniendo este un contenido manifiesto y otro latente. Es, por lo tanto, un hecho real pero a su vez distorsionado y cargado de afecto como lo menciona Pichón-Riviere (1967).

Éste fenómeno se observa en los resultados obtenidos en esta investigación, puesto que dentro de la comunidad de Avandaro el rumor de la inundación aparece en cada temporada de lluvias; los habitantes de esta comunidad reconocen que los rumores son parte de la comunidad y que se han visto involucrados en ellos infinidad de veces, siendo participantes activos en este fenómeno; aunque los participantes del programa antes del tratamiento no sabían con exactitud que era el rumor, considerado como un “chisme” sin tener comprensión su magnitud y dinámica.

Posteriormente, al término del tratamiento, el 100% de los participantes del programa comprenden lo que es el rumor y cómo afecta a la comunidad, principalmente cuando un desastre es anunciado inesperadamente, impactando por su importancia y ambigüedad, como lo mencionan Allport y Postman (1978). Sin duda, el rumor es un desencadenante de respuestas emocionales por parte de los sujetos, aunado a esto los factores sociales que afectan las emociones de diversas maneras principalmente en el grado de conducta emocional manifiesta, así como las emociones concretas a las que se da expresión según Klineberg (1999).

Podemos ver dentro de esta comunidad, según la clasificación de las ocho emociones básicas de Plutchik (1980), el predominio de emociones manifiestas, las cuales muestran una connotación negativa, al igual que el temor, tristeza, enojo, pena, repugnancia y, en rara ocasión, los habitantes muestran emociones positivas, tales como la aceptación, dicha y alegría. Viéndose esto reforzado por la situación de riesgo constante de inundación que se vive en la comunidad.

Después de la intervención se logró incrementar las respuestas afectivas positivas hacia los desastres, que surgen de un suceso negativo, a menudo imprevisto, que provoca pérdidas, tanto humanas como materiales.

Los habitantes de esta comunidad, tanto antes como después del tratamiento, presentan miedo como primera reacción hacia la catástrofe o hacia la amenaza; éstas conductas, tal como lo dicen Arroyo y Fernández (1995), pueden desencadenar en pánico, aunque rara vez llega a presentarse. En el grupo de participantes de la comunidad no ha se presentado conductas de pánico.

El programa utiliza técnicas grupales para brindar herramientas y conocimientos útiles para hacer frente a las catástrofes por inundación, tomando como referente que las técnicas grupales son un medio para proporcionar un buen apoyo social, ya que el grupo puede intercambiar experiencias entre personas que viven la misma problemática haciendo así el grupo terapéutico (Portillo ,2005).

En esta investigación se retomaron las técnicas grupales, las cuales permiten un mejor conocimiento de la situación, así como un intercambio de experiencias relacionadas con el hecho problemático que se vive en la comunidad.

El alcance que tuvo el presente estudio fue concienciar con referencia a las catástrofes por inundación, así como brindar herramientas útiles, como es el manejo y comprensión del rumor, la identificación y expresión de las emociones, las reglas básicas y necesarias para hacer frente a una inundación y la importancia del desarrollo de planes de protección familiar y social.

El estudio presenta como limitación la muestra, puesto que ésta solamente fue de 12 sujetos de la comunidad que formaron el grupo experimental y 6 sujetos del grupo control; así como la ausencia de jóvenes y niños en la muestra. El programa alcanzaría mayor eficacia si se llevara a una población más extensa para concienciar a un mayor número de personas con la finalidad de brindar un mejor apoyo social.

Con base a los resultados observados, se sugiere la creación de programas y modelos de salud comunitaria, capacitar a las autoridades pertinentes para que puedan educar y auxiliar de manera eficiente a la comunidad; del mismo modo, se recomienda que el psicólogo tome una participación más activa dentro de la sociedad.

El apoyo social que el psicólogo puede brindar es de suma importancia para las comunidades en riesgo de desastre, para que reduzcan las manifestaciones emocionales negativas, se haga comprender a las personas el fenómeno de la catástrofe que se pueda presentar en la comunidad; así como fomentar la prevención y creación de planes de protección civil, familiares y comunitarios. Estos programas también van dirigidos a desarrollar mayor cohesión de grupo y promover la solidaridad dentro de la comunidad que se encuentre en riesgo de sufrir una catástrofe natural, con el fin de fomentar la salud mental de las comunidades.

Referencias

Allport G. P. (1953). Psicología del rumor. Buenos Aires: Psique

Instituto nacional de estadística geografía e informática (28 de febrero de 2005) Ciudad de México Republica Mexicana. Disponible en:
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/proyectos/censos

Jusidman, C. (2000). Modelos de salud mental comunitaria. Psicología iberoamericana, Vol. 8, No 3-4 pp. 13-22.

Klineberg, O (1992). Psicología social. México DF: FCE.

Lewicka, M., Czapinski, J. & Peeters, G. (1992). Positive-negative asymmetry or “When the heart needs a reason. European Journal of Social Psychology, Vol. 22, pp.425-434.

Moya, M. Gaviria, E. López-Sáez, M. (1999). Psicología Social. España: Mc Graw Hill.

Morgan, D (1998). Focus groups as qualitative research. Newbury Park. C.A. Sage.

Núñez, J. Monrroy, A Kupferman, E (2004). Dinámicas de grupo/técnicas y tácticas. México DF: Pax.

Páez, D. Arroyo, E. Fernández, I (1995). Catástrofes, situaciones de riesgo y factores psicosociales. Mapfre Seguridad, Vol. 57, pp. 43-55.

Pichón-Riviere, E. (2002). Psicología de la vida cotidiana. Caps. 3, 9, 10. Buenos Aires: Nueva Visión.

Plutchik, R. (1980). Una teoría psicogeneral de la evolución de las emociones. México: Trillas.

Portillo, I. (2005). Bases de la terapia de grupo. México DF: Pax

Velasco, A (18 de septiembre de 2003) Inundadas, tres colonias del Valle de Chalco. En: El universal pp.9

Velasco, A (28 de septiembre de 2003) Temen colonos inundación por aguas negras. En: El universal. pp. 8


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Para citar este artículo:

  • Cabral, M. (2006, 18 de mayo). Intervención grupal en las emociones desencadenadas por el rumor en zonas en riesgo de desastre. Revista PsicologiaCientifica.com, 8(3). Disponible en: http://www.psicologiacientifica.com/zonas-riesgo-desastre-intervencion-grupal


4 Comentarios para “Intervención grupal en las emociones desencadenadas por el rumor en zonas en riesgo de desastre

  1. Adriana Gámez Osuna

    Estoy iniciando mi anteproyecto de investigación de tesis para Maestría. Voy a hablar acerca de las emociones y el leer tu artículo me ha ayudado bastante. Felicidades. Gracias

  2. MERI MORENO

    Soy estudiante de Psicología, estoy haciendo un trabajo de intervención sobre el rumor y el chisme en comunidades, su artículo ha sido de gran ayuda. Muchas gracias.

  3. MONICA

    Soy de psicología social y es muy importante este trabajo ya que abre un panorama del quehacer del psicólogo social y aquí se ve la manera de como se interviene.

  4. Catalina Piña de León

    Tu artículo me pareció muy interesante, para intervenciones en crisis y sensibilización para abrir emociones. Estos aspectos son los más significativos en tu trabajo, pero el grupo brinda muchas otras ventajas para mejorar comunicación tomar decisiones, brindar confianza y seguridad a cada miembro del grupo, entre otros. Personalmente trabajo actualmente con grupo de madres que ejercen maltrato a sus hijos y tu experiencia con grupos es una buena aportación para los que trabajamos en este campo.

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