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Actitudes hacia el uso de las sustancias psicotrópicas en psicoterapia
Harumi Duhanet Odo Asencios
Análisis de la unidimensionalidad
La confrontación de los resultados obtenidos hasta aquí más los concernientes a la consistencia interna (véase 1.3) con criterios relacionados con la unidimensionalidad (Morales, 1984) se obtuvo los siguientes resultados: La varianza explicada por el primer factor (Aceptación) es de 55%
Antes de la rotación los 13 ítems saturan en el primer factor (cargas de 0.30 o más) Cada factor, considerado como subescala independiente no es mucho mejor que toda la escala si se trata de medir por separado cada subconstructo. (Cf. Consistencias internas, cuadro 3)
Estos resultados indican que la Escala elaborada tiene características que apuntan hacia la unidimensionalidad.
Tabla 2 - Resultados de la Rotación Varimax del Análisis Factorial en la Escala de Actitudes hacia el Uso de las Sustancias Psicotrópicas en Psicoterapia (#) (+) (-)
Análisis de consistencia interna Se estimó la confiabilidad de la escala por medio del método de la consistencia interna calculándose el coeficiente alpha de Crombach. Tabla 3 - Consistencia interna de la Escala de Actitud hacia el Uso de las Sustancias Psicotrópicas en Psicoterapia
Estos coeficientes alpha señalan que la Escala total tiene una consistencia interna (0.931) considerándose como satisfactoria; indican asimismo que las subescalas tienen consistencias altas y, por lo tanto, aceptables.
Análisis cualitativo
En vista de este resultado realizamos en cada reactivo un análisis de tipo cualitativo utilizando la frecuencia porcentual por cada alternativa para intentar tener una visión más detallada de la actitud hacia el uso de las sustancias psicotrópicas en psicoterapia de psicólogos, futuros psicólogos y psicoterapeutas. Para este análisis nos ajustamos a dos criterios:
1. No tomar en cuenta la categoría I (Indeciso). 2. Analizar los ítems cuyas alternativas de respuesta Total Acuerdo (TA) y Acuerdo (A) agrupadas en la categoría ACUERDO, y las alternativas Desacuerdo (D) y Total Desacuerdo (TD) agrupadas en la categoría DESACUERDO, fueron escogidas por lo menos por el 50% de la muestra. (Con excepción de los ítems 5 (49%) y 6 (48%) tomados como referencia al contrastar).
REACTIVOS 1. Detesto que a las sustancias psicotrópicas se les considere útil en el campo psicoterapéutico. 2. Utilizaría las sustancias psicotrópicas, siempre y cuando sea una buena herramienta para la psicoterapia. 3. Me molesta el uso de las sustancias psicotrópicas como técnica psicoterapéutica ya que produce adicción. 4. Me gustaría que las sustancias psicotrópicas se utilicen para fines psicoterapéuticos. 5. Jamás utilizaría las sustancias psicotrópicas en psicoterapia, ya que solo sirve para divertir a los pacientes. 6. Utilizaría las sustancias psicotrópicas en psicoterapia siempre y cuando el paciente lo permita. 7. Odio la idea de utilizar las sustancias psicotrópicas, por no ser una terapia que ayude a la investigación. 8. Me agradaría utilizar las sustancias psicotrópicas como herramienta terapéutica en determinado y adecuado contexto, previa información y aceptación del paciente. 9. No trabajaría con un colega que utilice las sustancias psicotrópicas como herramienta terapéutica. 10. Podría asegurar que utilizaría las sustancias psicotrópicas en psicoterapia. 11. El uso de las sustancias psicotrópicas en psicoterapia provocaría burla hacia el terapeuta. 12. Considero que las sustancias psicotrópicas son una herramienta más para ayudar a los pacientes. 13. Me molesta que consideren a las sustancias psicotrópicas un elemento útil para la terapia.
Los resultados notorios de este análisis indican que los integrantes
de la población investigada se muestran en su mayoría
DE ACUERDO con lo siguiente:
a. Jamás utilizaría las sustancias psicotrópicas en psicoterapia, ya que solo
sirve para divertir a los pacientes. (amplitud de 49% de acuerdo) b. Utilizaría las sustancias psicotrópicas en psicoterapia siempre y cuando
el paciente lo permita. (amplitud de 48% de acuerdo)
Posibles causas que determinan el acuerdo o desacuerdo
Para determinar las causas posibles del rechazo o aceptación del uso de las sustancias psicotrópicas en psicoterapia, se utilizó la interpretación de las más altas saturaciones de los ítems de los factores que se obtuvo inicialmente explicando el 69% de la escala con los 49 reactivos, se eliminó 2 factores por que albergaba un solo ítem, quedando 6 factores, y 47 reactivos, se analizó la semántica, el significado, contenido y estructura de los ítems, al igual que sus cargas, llegando a las siguientes conclusiones: Se determina como posibles causas de Rechazo al uso de las sustancias psicotrópicas en psicoterapia a lo siguiente:
1. Temo que el uso de las sustancias psicotrópicas arruinen mi profesión,
(0.761).
Se determina como posibles causas de Aceptación al uso de las sustancias psicotrópicas en psicoterapia a lo siguiente:
1. Utilizaría las sustancias psicotrópicas en psicoterapia, ya que es una herramienta que propicia el autoconocimiento (0.809).
6. Me gustaría utilizar las sustancias psicotrópicas en psicoterapia, ya que lo que aprenda me ayudaría en mi desarrollo profesional (0.727). Discusión El producto de la investigación es una escala actitudinal que apunta a ser unidimensional y que presenta evidencias de validez y confiabilidad para el logro de su propósito: medir aceptablemente la actitud hacia el Uso de las Sustancias Psicotrópicas en Psicoterapia, aunque es claro que su contenido por ajustarse a la definición operacional que he dado no refleja toda la complejidad del constructo y en tal razón es una escala perfectible y sujeta a nuevos estudios.
El primer factor, Aceptación (de los ítems que se presentan), define a
la Escala e implica que la muestra está aceptando el rechazo al uso de las
sustancias aunque sea una herramienta útil, negándose rotundamente a que se las
utilice para fines psicoterapéuticos así se obtengan resultados satisfactorios
luego de la evaluación de los
pacientes. Por
otro lado, se puede apreciar que cierta parte de la muestra utilizaría a las
sustancias como herramienta psicoterapéutica siempre y cuando el paciente no lo
tome como una experiencia lúdica, de la que solo puede obtener cierta diversión
o experiencias nuevas. Esta parte de la muestra está de acuerdo en utilizar a las sustancias
psicotrópicas como herramienta sólo si el paciente lo permite y está de acuerdo
con el trabajo terapéutico que se desea realizar. Se puede apreciar en la lectura de los ítems de mayores saturaciones,
que las causas de desacuerdo hacia el uso de las sustancias psicotrópicas en
psicoterapia son en su mayoría el temor a la crítica de sus colegas sobre esta
práctica, y que ésta manche su reputación, perdiendo credibilidad en la eficacia
de su labor. Otra causa, es la incredulidad acerca de la utilidad de las sustancias, ya que se podrían aceptar como herramientas psicoterapéuticas basándose en previas investigaciones que confirmen su eficacia en un tratamiento psicoterapéutico.
Por último tenemos a cierta parte de la muestra que cree que el uso de
estas sustancias, específicamente, solo es producto del pensamiento mágico, el
que rodea de misticismo y cierto juego oculto, el cual creen que afecta la
seriedad que toda psicoterapia tiene que tener y respetar. Esta práctica, según
ellos, no permite a los pacientes y colegas apreciar el verdadero valor de la
psicoterapia como ciencia que es, siendo útil solo para diversión
temporal. Otra parte de la muestra, considera que al utilizar las
sustancias psicotrópicas se accede con mayor facilidad al mundo interno,
propiciando el autoconocimiento, esto aumentaría el compromiso del paciente
consigo mismo en su tratamiento, puesto que la introspección es literalmente
visible, también creen que es una buena forma de darle un uso apropiado a las
sustancias denominadas drogas, teniendo en cuenta que su erradicación, y no sólo
hablamos de estas plantas, es utópica, y que convendría aprender a darle el uso
adecuado para obtener los beneficios que estas plantas, por naturaleza,
brindan. También están de acuerdo en realizar investigaciones que
ayuden a ser objetivo aquello que es subjetivo, para que de esta manera pueda
considerarse una investigación científica para la ciencia, aquella que nos exige
pruebas visibles para considerarlas útiles. Por último, tenemos una parte de la muestra que cree que esta práctica ayudaría en su desarrollo como profesional, expandiendo su campo de conocimiento, de acción y de trabajo, dejando de lado, los prejuicios y los parámetros mentales, que muchas veces alienan nuestra capacidad de buscar más allá de aquellos que nos obligan a aceptar.
El uso de las sustancias psicotrópicas, aquí mencionadas,
aguardan a amplias investigaciones que desacrediten los prejuicios que
erróneamente divulgan a la sociedad, evitando de esta manera, el que se busquen
diversas alternativas de desarrollo interno, personal y de curación. Si años atrás, estos mismos personajes, aceptaron a la lobotomía, a las
terapias con electrochoques, al enclaustramiento en hospitales psiquiátricos, a la
sedación, actualmente a la heroína como tratamiento contra la adicción, al
maltrato físico y psicológico en varias clínicas y hospitales, como herramienta
terapéutica, como ignorar estas sustancias, que no poseen adictivos, ni peligro
para la salud física o mental, cuyo costo, por no ser elevado, ya que crece
naturalmente, puede llegar a personas que requieren de ayuda psicológica, con
poco recursos económicos, cuyos efectos son siempre beneficiosos, ya que
producen un cambio interno, reflejándose en el exterior de la persona y en el
trato con su entorno. Es menester dejar en claro que el uso de estas
sustancias debe de ser realizado en un contexto predeterminado, por personas
especializadas y por los motivos adecuados, se descarta el uso como experiencia
lúdica o comercial. No olvidemos que la psicología es una profesión
de servicio hacia los demás, tratemos de estar dispuestos al cambio, seamos
flexibles y capaces de reestructurar, cambiar y mejorar nuestros esquemas
internos. Muchas enfermedades o conflictos mentales aparecen por querer evadir la realidad, o por conflictos existenciales, estas sustancias, además de tener sus efectos en la biología humana, también los tiene en el área espiritual, creando una conexión, cierta o no, con la parte divina del universo y con Dios, aceptando y comprendiendo el tiempo, la verdad, la enfermedad, la vida, la muerte, el desarrollo y lo más importante, a sí mismo.
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