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La vivencia como categoría de análisis para la evaluación y el diagnóstico del desarrollo psicológico
Adys Hernández Ponce
La vivencia implica siempre una transformación, pues lo externo, la realidad, se individualiza, siendo reestructurada y significada en función de la personalidad del individuo.
Esta idea remite a la contemplación del carácter individual de la vivencia, en tanto la personalidad, única e irrepetible (Fernández, L., 2005), interviene en el fenómeno de manera activa, lo dota del sello personal. La vivencia es, entonces, una categoría intransferible, dada sólo al protagonista que la experimenta. No permite replicaciones o imitaciones, es única y comprensible solo con la ayuda y participación de quien la experimente. La personalidad, determinada histórico-socialmente, alcanza distintos niveles de estructuración y complejización. Estos niveles están en estrecha relación con el nivel de de desarrollo alcanzado por el individuo. La influencia que la realidad ejerce sobre el sujeto y su desarrollo depende no sólo de las relaciones que establece el individuo con el medio, también depende del nivel de comprensión, entendimiento e interpretación que haga de ese entorno y sus relaciones. "El entorno ejerce esta influencia (…) de acuerdo a como este [aquí se refiere al niño] se las ha arreglado para desarrollar su actitud interna hacia los diversos aspectos de las diferentes situaciones que se presentan en el entorno. Esto determina el tipo de desarrollo según el grado de percatación de este entorno que el niño ha procurado alcanzar" (Vygotsky, L. S., 1994, p.7). "La vivencia influye en el curso del desarrollo del sujeto, la vivencia determina de qué modo influye sobre el desarrollo del [sujeto] uno u otro aspecto de la realidad" (Vygotsky, L. S., 1996, p.68), propiciando la aparición de nuevas formaciones psicológicas. Estas neoformaciones integradas a la subjetividad condicionan la re-significación de las relaciones con el medio y con los otros, tributando a orientar y redirigir la conducta. Varía la percepción sobre el medio y el tipo de relación que se establece con este. El entorno, aunque puede mantenerse inalterable, es comprendido de forma diferente por la aparición de las nuevas formaciones psicológicas que caracterizan el nivel de desarrollo actual del sujeto psicológico. "El significado de estos factores ambientales, que al parecer, se han mantenido inalterados, experimentan en realidad un cambio (…) el [sujeto] ha cambiado (…) se ha alterado la relación del [sujeto] con estos factores ambientales particulares" (Vygotsky, L. S., 1994, p.3). El proceso se vuelve entonces continuo. El dinamismo que presenta el desarrollo del sujeto, modela la vivencia, dotándola en cada período de nuevas características acorde a las peculiaridades de cada edad psicológica. Así en el decurso de la vida del sujeto, las vivencias se van modificando, se reestructuran, se re-significan y adquieren nuevos niveles de expresión. La vivencia constituye entonces una unidad de análisis con elevado significado para la Psicología y las ciencias encargadas de estudiar al hombre y los problemas sociales. Esta categoría: "explica el cómo lo interpersonal se traduce en intrapersonal" (Febles, M., s.f. p.19). El investigador que pretenda estudiarla: "debe ser capaz de hallar la relación que existe entre el [sujeto] y su entorno, la experiencia emocional (parezhivaniya) del [sujeto], en otras palabras cómo un [sujeto] se entera de, interpreta, [y] se relaciona emocionalmente con cierto acontecimiento" (Vygotsky, L. S., 1994, p.7). El desarrollo y la aparición de las nuevas formaciones psicológicas no ocurren de súbito, por lo que la comprensión y significación de la situación, se mantienen estables o parecidas hasta cierto punto, en un período de tiempo corto. Esta idea para nada anula la anterior, la vivencia se presenta cambiante y estable (que no es sinónimo de permanente) a la vez. Dicha estabilidad es entendida en la siguiente dirección. Situaciones y entornos vividos en distintos momentos, con características similares 2 en cuanto a límites, actividades, comunicaciones y relaciones, pueden generar vivencias parecidas en el mismo sujeto. Una situación puede devenir generadora de vivencias ya experimentadas, activándolas con las respectivas emociones que suscitaron en un momento determinado. Esto hace que se cree una actitud hacia determinada situación, persona, entorno o relación (ej., el golpe y la violencia recurrente de algunos padres con los hijos). ______________________________________________ 2. Ninguna situación o entorno es igual a otra.
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