Para citar este artículo: ________________________
Labiano, L. M.
(2010, 25 de marzo). Ambiente y conciencia ecológica. Revista PsicologiaCientifica.com, 12(13).
Disponible en: http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-441-1-ambiente-y-conciencia-ecologica.html ________________________
RESUMEN
La psicología, como ciencia del comportamiento y de los procesos cognitivo-emocionales del ser humano, tiene un rol fundamental en la propuesta y estimulación de conductas de protección hacia el medio natural. Podría decirse que ésta es una de las ciencias más afines al objetivo fundamental del desarrollo sustentable orientado a alcanzar un bienestar humano-planetario. La gravedad de los problemas actuales y los peligros que se vislumbran en un futuro cercano, cuestionan el sentido de nuestra civilización y la idea de progreso. El gran desafío actual es lograr este desarrollo sustentable, alcanzando justicia social. El desarrollo científico-tecnológico y de la comunicación; la globalización de la economía, imponen cambios profundos en las interacciones humanas, y en la interrelación ser humano-naturaleza. Este desarrollo tiene un inmenso poder de transmisión simbólica, moldeando y modelando fuertemente la vida intrapsíquica e interpersonal de los individuos. El mismo se ha orientado con un sentido utilitarista y carente de valores éticos y humanos ("subdesarrollo ético") afectando peligrosamente la salud mental y la calidad de vida de las personas. La problemática ambiental actual está inseparablemente unida a una problemática ética y psicológica. El concepto de salud involucra un comportamiento ético hacia el ambiente y hacia nosotros mismos. Una toma de conciencia de las consecuencias bidireccionales que tienen nuestras acciones hacia el mundo exterior y hacia nosotros mismos.
A la psicología de la salud le corresponde un papel fundamental en el desarrollo de una conciencia ecológica, de valores éticos y estéticos vinculados a la preservación de la vida; y en la responsabilidad de procurar el bienestar de las generaciones futuras.
"Nuestra cultura actual corresponde a la prehistoria del espíritu humano y nuestra civilización corresponde a la presente edad de hierro planetaria"
Morin, Ciurana & Motta (2003).
Reconocer la complejidad del ambiente natural-socio-cultural incrementa la necesidad de estudios inter y trans disciplinarios en los cuales el enfoque ecológico seguirá teniendo un rol central. Esto también supone una demanda de participación cada vez más consciente y responsable de las poblaciones humanas afectadas. La psicología, como ciencia del comportamiento y de los procesos cognitivo-emocionales del ser humano tiene un rol fundamental en la propuesta y estimulación de conductas de protección hacia el medio natural. Podría decirse que ésta es una de las ciencias más afines al objetivo fundamental del desarrollo sustentable orientado a alcanzar un bienestar humano-planetario.
Formamos parte de ecosistemas que son conjuntos complejos, cuyos elementos interactivos están profundamente interrelacionados. Los mismos comprenden seres humanos, componentes bióticos y abióticos, con cierto grado de retroalimentación interna y una autonomía relativa. Un ecosistema comprende relaciones intra e inter y retroespecíficas entre las diferentes formas de vida.
El ser humano con un desarrollo cognitivo más diferenciado que el resto de los sistemas vivientes, desarrolla tecnologías con las cuales extrae, reproduce y transforma rápidamente los componentes naturales de los ecosistemas. Las actividades económicas aportan productos/mercancías con valores de uso y de cambio y los intereses económicos están orientados a la ganancia y satisfacción de necesidades primarias y secundarias. Estas actividades e intereses pueden estar o no, en correspondencia con el equilibrio dinámico de los ecosistemas.
La tecnología ha multiplicado de manera impresionante la capacidad de comunicación, de control y manipulación del ambiente y de los seres vivientes. El trabajo humano es reemplazado por la computación, la informática y la robótica; las materias primas reemplazadas por los materiales sintéticos; la ingeniería genética impuso masivamente los alimentos transgénicos reemplazando especies nativas.
En este proceso de transformación, el ser humano tiene la posibilidad de elegir la forma de relacionarse con el ecosistema y las transformaciones que operará en éste. Los habitantes ricos del planeta, entre otras cosas, alteran el ambiente produciendo grandes cantidades de dióxido de carbono, acrecentando el efecto invernadero y debilitando la capa de ozono. Mientras tanto, los habitantes pobres se reproducen en mayor medida; depredando la vegetación para poder subsistir; aumentando así, las necesidades y el deterioro del ambiente.
Existen necesidades humanas elementales que son las mismas para todos, independientemente de la cultura y periodo histórico que se considere; cambiando socialmente la forma en que se satisfacen éstas, o los medios utilizados para satisfacer las mismas ("satisfactores"). Y, de acuerdo a la multidiversidad de las culturas humanas cada una de éstas, elige distintos tipos de satisfactores (Max Neef, Elizalde, Hoppenhayn, 1991).
Hace más de diez años que Rees y cols. (1996) calcularon que el consumo humano de recursos naturales excede cada año un 25 por ciento la capacidad de la naturaleza de regenerarlos; una proporción que ha venido creciendo desde 1984, primer año en que la humanidad cruzó ese umbral. "Nuestro planeta necesita un capital natural, como árboles, para proporcionar servicios como agua y aire puros, de los que dependemos". Estos recursos naturales tales como el aire y el agua, requieren ser protegidos como bienes comunes de la humanidad.
Se impone, en la actualidad, redefinir el éxito económico: en lugar de aumentar la riqueza, aumentar el bienestar (Rees, 1996). A menudo se mide el crecimiento social desde una perspectiva economicista, a través del PBI. Dicho índice no refleja el grado de bienestar subjetivo o de calidad de vida de las personas en una sociedad, ni si las necesidades humanas están realmente satisfechas. Desde una perspectiva más amplia, este criterio resulta inadecuado, ya que el mismo no incorpora otras variables básicas tales como: el deterioro del ambiente, la disminución de los recursos no renovables, el costo en salud humana físico y psíquico; sentimiento de bienestar de las personas.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
Lilliana Jiménez: Me ha parecido muy bien, ya que se enfoca mucho con mi trabajo de investigación sobre psicología ambiental y me ha servido para mi trabajo de tesis. La felicito por su trabajo y que Dios la ayude y le siga dando la sabiduria para seguir adelante en este mundo que hemos maltratado. Gracias.
Everardo: Esta muy bien este articulo, me sirvió mucho en lo que necesitaba, y en la manera en lo que expresa en punto clave, sin dar tanto rodeo y llegar al punto que quieren. Y en mi opinión es muy cierto que la psicología es un factor muy importante que debemos de tener en cuenta para el cuidado de nuestro planeta y cuidar lo poco que queda del él, también puede ser de que en la manera en la que tratamos a nuestro planeta y como lo cuidamos, para mí, creo que es la manera en la que tenemos nuestro pensar y nuestro tratar y eso afecta en muchos factores.
JESUS MARIA TENORIO GARRIDO: Me gustó mucho. Sobre todo porque indaga sobre la necesidad de construir nuevas perspectivas éticas sobre la relación del hombre con el entorno natural, a partir de la educación y la cultura.
Abaraham Claros Barrera: Estoy de acuerdo con lo expresado en el artículo pues de una manerra clara y sencilla expresa lo que sentimos que estamos destruyendo el planeta.
Darwin Choque: Este artículo es excelente, que importante es la psicología en el manejo del medio ambiente. Creo que el origen de todos los problemas sociales y ambientales de nuestro mundo es la mente del ser humano, tiene que haber un cambio de pensamiento en la vida de las personas y la psicología puede aportar inmensamente en esto. El mundo en el que estamos solo es un reflejo de cómo estamos llevan do nuestras vidas, y de como están nuestros valores.