La familia del paciente con Infarto Agudo del Miocardio hospitalizado, en el marco de la rehabilitación cardiovascular
Teresa Rodríguez Rodríguez Psicóloga Clínica
Especialista en Cardiología, Verticalizado en Cuidados Intensivos Especialista en Bioestadística
Cienfuegos, Cuba
Presentación, análisis y discusión de los resultados obtenidos
El análisis de los resultados se organizó de acuerdo a los objetivos propuestos para cumplimentar la implementación del Programa de intervención con los familiares de los pacientes infartados.
En el universo familiar (cuidador primario) hubo un predominio de las mujeres (64,0%) respecto a los hombres (36,6%). Las personas con menos de 12º ocuparon mayor porcentaje (73,2%). En cuanto a la edad predominaron los que tenían menos de 60 años (91,8%). El mayor por ciento de los cuidadores eran esposas/os (31,9%), seguido de los padres y los hijos, ambos parentescos representados en un 20,6% respectivamente. Los cuidadores que son hermana/o representaron el 13.4%, al igual que los que tienen otro parentesco con el paciente. Predominó la disfuncionabilidad familiar (71,0%) respecto a las familias funcionales (29,0%) (Ver anexo 6).
Se concentraron en el sexo femenino el mayor número de cuidadoras. Navarro y Beyebach (1995) afirman que hablar de cuidador significa hablar de la mujer porque en la mayoría de los casos son las esposas, hijas, hermanas o nueras. El nivel de aceptación de orientaciones y preocupación hacia el enfermo se comportó de forma similar en los miembros de las familias funcionales y disfuncionales, determinado tal vez por el sentido de solidaridad que caracteriza a las familias cubanas, lo cual es un factor resiliente en momentos de crisis (Arés, 2007).
Análisis del comportamiento de los conocimientos incorporados por los cuidadores
Al explorar el nivel de conocimientos en los familiares insertados en el estudio se obtuvieron los siguientes resultados:
El conocimiento de los factores de riesgo de las EC antes de realizarse la intervención fue deficiente, exhibiendo niveles por debajo del 50% y más en todos los sujetos (Ver gráfica 2). Después de la intervención, el desconocimiento acerca de estos factores disminuyó, ocupando en algunos de ellos rangos superiores al 80% (la sal, la HTA, el estrés y el papel de la herencia) (Ver gráfico siguiente). Comparados estos resultados con los iniciales la diferencia estadística que se establece entre los dos momentos fue altamente significativa (p = 0,000).
Gráfica No. 2 - Comportamiento del conocimiento de los familiares acerca de factores de riesgo cardiovasculares antes y después de la intervención.
Antes de la intervención los conocimientos que tenían los familiares de los pacientes relativo del estilo de vida a seguir por éstos después del IMA eran insuficientes, modificándose favorablemente después, algunos de ellos llegan a alcanzar rangos del 90% y más (Ver gráfica 3). Al aplicar pruebas de significación estadística los resultados fueron altamente significativos (p = 0,000) en todos los aspectos evaluados. Los resultados se ilustran en el en el gráfico siguiente:
Gráfica No. 3 - Comportamiento del comportamiento de la familia de los estilos de vida a seguir antes y después de la intervención.
Los conocimientos sobre mecanismos de regulación emocional en los familiares de los pacientes infartados en el momento inicial del estudio nunca rebasaron el 27% en relación a respuestas positivas. Pasada la intervención los sujetos llegaron a conocer estos recursos expresándose en porcentajes elevados. La mayoría de los mecanismos enseñados fueron expresados y reconocida su utilidad por más del 70,0% de los sujetos. Desde el punto de vista estadístico, las diferencias fueron altamente significativas (p = 0,000) (Ver gráfica 4). El gráfico siguiente representa lo antes expuesto:
Gráfica No. 4 - Comportamiento de los conocimientos de la familia acerca del mecanismo de regulación antes y después de la intervención.
Análisis y discusión de los beneficios al aplicar a los pacientes
recursos psicológicos que propicien la activación del tono
vigilia-sueño y el control elemental de las emociones
La
relajación aplicada por el familiar posibilitó que los enfermos
recibieran directamente de sus seres queridos la aplicación de recursos
terapéuticos que pudieran disminuir las cargas tensionales, favorecida
esta intervención por el vínculo afectivo que se establece entre
paciente y familiar, resultados reflejados en la tabla 10. La técnica
más utilizada fue la del contacto piel con piel, siendo efectivos sus
resultados desde la primera sesión de tratamiento donde el 80% de
los familiares refirieron sus efectos tranquilizantes en el paciente.
Su efectividad fue incrementándose hasta lograr que el 100% de los
familiares que la aplicaron la evaluaran positivamente (Ver
gráfico 5).
Gráfica No. 5 - Comportamiento efectividad del contacto piel con piel como técnica relajante durante hospitalización.
En las primeras sesiones el
número de familiares que consideraron no necesaria la aplicación de las
técnicas enseñadas fue bajo, pero fue incrementándose progresivamente
hacia las últimas sesiones de tratamiento la no necesidad de su
aplicación, lo que va a la par del mejoramiento del estado emocional de
los pacientes descritos en párrafos anteriores.
La relación
afectiva que se establece entre seres queridos significativos para el
sujeto donde media el contacto piel con piel puede convertirse en una
forma de brindar sosiego, laxitud, distensión. La piel es el órgano del
sentido del tacto y, por tanto, una fuente privilegiada de sensaciones.
La conciencia de la piel tiene un efecto relajante y es a la vez
fuente de placer (Auriol, 1992, Epstein, 1991). Como parte del apoyo
social la intervención familiar directa incrementa los recursos de
afrontamiento del individuo (Zaldivar, 2003 a), siendo en este caso
percibido, relacionándose de forma considerable con el bienestar físico
y psicológico de las personas (Robles y Peralta, 2006).
En
sentido general, las técnicas aplicadas por sus familiares,
contribuyeron a que el estado emocional de los pacientes evolucionara
favorablemente. Participación de la familia aspectos vinculados a la Rehabilitación Cardiovascular (2 meses después)
La
educación de la familia para lograr su participación en la RC del
paciente infartado tuvo resultados positivos en la fase de
convalecencia. Obsérvese en la tabla 11 que las familias funcionales
prevalecieron en la participación del cumplimiento del tratamiento
médico con respecto a las disfuncionales (100% y 88,4%) así también
sucedió con el conocimiento de los medicamentos a utilizar ante la
aparición de síntomas dolorosos donde el 78,5% de los miembros de
familias funcionales lo conocían y sólo el 43,5% de los miembros de las
disfuncionales. En el reconocimiento del origen de los síntomas se
establecieron diferencias no muy marcadas entre los sujetos
pertenecientes a familias funcionales y disfuncionales (96,4% y 95,6%).
Al explorar lo referente a la búsqueda de ayuda médica ante la
aparición de síntomas cardiovasculares, hubo una prevalencia mayor
para las familias funcionales con relación a las disfuncionales (96,1%
y 84,0%). Prevaleció en los sujetos pertenecientes a familias con
adecuada funcionabilidad la necesidad de apoyar emocionalmente al
paciente ante la aparición de síntomas, con respecto a los
pertenecientes a familias disfuncionales (89,2% y 42,0%), en cuanto a
la transmisión a otros miembros de la familia acerca del manejo
adecuado del paciente el 67,8% de los familiares miembros de familias
funcionales lograron ponerlo en práctica a diferencia de los sujetos
que pertenecen a familias disfuncionales (26%) (Ver gráfico siguiente)
Gráfica No. 6 - Prevalencia de aspectos relacionados con la rehabilitación cardiovascular según funcionalidad de la familia.
En
la tabla 12 se expone la participación de la familia en el proceso de
afrontamiento a las emociones. Obsérvese que las técnicas de mayor
aplicación fueron: orientación de estrategias de variación del
pensamiento (45,4%) y de evitar situaciones que produzcan descontrol
(61,9%) y de otras técnicas como la utilización de la música (30,9%) y
la orientación de actividades de higiene mental (48,6%). Otros recursos
fueron menos utilizados (Ver gráfico siguiente).
Gráfica No. 7 - Prevalencia en la familia de aplicación de técnicas de regulación emocional.
La
participación familiar es parte del apoyo social que brinda la familia
en situaciones de enfermedad (Louro, 2005, Arés, 2003). El
conocimiento de las situaciones referidas al manejo de la enfermedad
es de gran importancia, los resultados del estudio mostraron que su
dominio es más alto en las familias funcionales que en las
disfuncionales, pero con adecuado nivel de participación en estas
últimas tal vez respaldado por las características idiosincrásicas de
las familias cubanas donde prima el sentido de la solidaridad y de
protección en momentos de crisis (Arés, 2003, 2007). Poder reconocer
síntomas del padecimiento cardiovascular ayuda a contrarrestar en el
paciente conductas de negación en su aceptación, situación que retrasa
la atención médica provocando un gran número de muertes (Barsky, 2005).
La falta de información de pacientes y familiares acerca de la
enfermedad, de los objetivos perseguidos con el tratamiento y sobre que
tipo de actividades son seguras y cuáles no suponen riesgo (Martín y
Grau, 2005) por el contrario, cuando se establece una comunicación
adecuada permite recordar las recomendaciones (Rodríguez, 1995).
La
diferencia que se estableció entre las familias funcionales y
disfuncionales para brindar apoyo emocional en el momento de aparición
de los síntomas y la transmisión de conocimientos acerca del manejo
del paciente a otros miembros pudiera explicarse porque cuando existe
disfuncionabilidad familiar generalmente están más o menos afectados
componentes como la comunicación y la afectividad entre sus miembros
siendo frecuentemente barreras en el proceso comunicativo, en estos
casos no siempre es fuente de apoyo y amortiguadora de estrés (Álvarez,
2001, Louro et. al., 2002).
De forma general, las familias
de los pacientes infartados pudieron incrementar los recursos de
afrontamiento para respaldar el enfrentamiento de su familiar a las
nuevas contingencias y en el caso particular de la adherencia
terapéutica contribuyó al aumento de la misma lo que fue posible porque
comparten creencias, conocimientos del estilo de vida que corresponde
con el programa de tratamiento convirtiéndose en agentes que animan el
seguimiento de medidas orientadas (Zaldivar, 2003a), puede ser
especialmente necesario el refuerzo de allegados y seres queridos para
el cumplimiento de las medidas orientadas (Rodríguez, 1995).
Por
los objetivos que se declaran en el programa, puede ser flexible en su
aplicación e implementarse en otras instituciones de salud del nivel
secundario y primario con miras a la prevención secundaria de la
enfermedad isquémica y la participación familiar.
Los
resultados obtenidos y analizados permitieron aceptar la hipótesis de
trabajo del estudio al confirmarse la efectividad del programa de
intervención psicológica dirigido a la familia de los pacientes con
IMA hospitalizados, encaminada a elevar los conocimientos acerca de
los factores de riesgo, del estilo de vida cardiosaludables y de
mecanismos de regulación emocional, para lograr una participación
acertada como elemento de apoyo y facilitadores del cambio durante el
proceso de rehabilitación del infartado.
Conclusiones
El
programa de atención psicológica a familiares de pacientes con IMA en
fase hospitalaria resultó efectiva al lograr cambios significativos en
la incorporación de conocimientos, y reportó cambios actitudinales en
los cuidadores primarios que respaldaron la prevención secundaria,
repercutiendo de forma general en la atención integral a estos
enfermos.
Los resultados obtenidos en la aplicación del
Programa de atención psicológica a familiares de pacientes con IMA en
fase hospitalaria, ofrecen generalizaciones de carácter teórico sobre
la efectividad del empleo de este tipo de intervención en familias cubanas y brinda datos de interés para la Psicología Clínica y de la
Salud y la Cardiología, demostrándose la necesidad de fortalecer la
labor asistencial integral en aras de optimizar la asistencia clínica
integral de estos pacientes.
El Programa diseñado puede
ser aplicado por psicólogos especializados en instituciones de salud
del nivel de atención secundaria y terciaria que asistan a pacientes
con infarto cardiaco en el periodo agudo. Puede reconsiderarse su
empleo en policlínicos de atención comunitaria que tengan salas de emergencia, donde muchas veces también son asistidos pacientes con infarto cardiaco.
Se comprobó la importancia del apoyo
familiar y en particular del cuidador principal en los pacientes
infartados, al corroborarse que estas personas ofrecieron un manejo
adecuado a su familiar en el periodo agudo de la enfermedad y
participaron de manera acertada en el proceso rehabilitador
ayudándolos a la incorporación de estilos de vida cardiosaludables y al
cumplimiento de la adherencia terapéutica. Pudo determinarse además las
diferencias en la actuación entre las familias funcionales y
disfuncionales.
Recomendaciones
Continuar la
presente línea investigativa en pacientes portadores de cardiopatía
isquémica y sus familiares, con la finalidad de establecer acciones de
intervención en la prevención primaria y secundaria de esta enfermedad
lo que presupone la creación de una vía adecuada para la disminución de
la morbimortalidad por esta causa.
Proponer al Grupo
Nacional de Rehabilitación Cardiovascular valorar la posible
implementación y puesta en práctica de la estrategia en otras unidades
de salud que presten atención a enfermos cardiovasculares donde las
condiciones objetivas lo permitan.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
yanela: Pocas veces uno encuentra trabajos tan buenos en temas pocos estudiados. Garcias
Consuelo Paz Martell: Excelente el trabajo recomiendo a todas las chicas que estudian enfermería de la Universidad Carólica Los Ángeles de Chimbote-sede Tacna.
Jesina Brochero: Me encanta esta serie de documentos a que informa de manera adecuada , practica el abordaje específico del tema tratado.