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Anorexia nerviosa en hombres heterosexuales y el crecimiento de la vigorexia: una reflexión sobre el comportamiento contemporáneo
El dentista homosexual Diego Tavares de 30 años dice que los heterosexuales siguen a los gay. "Ellos ven que somos musculosos, nos sabemos vestir, bailar y estamos siempre rodeados de mujeres bonitas, entonces quieren imitarnos para ver si consiguen aproximarse a ellas".
Los heterosexuales creen lo contrario: "La mayoría de ellos, quiere parecerse a nosotros porque nos encuentran bonitos y también para pasar desapercibidos. Gay siente atracción por hombre-hombre, no por maricón afeminado", dice el estudiante universitario Fernando Piedade. En el alucinante mundo electrónico de las apariencias, el hombre-hombre a que Fernando Piedade se refiere, sigue una especie de fórmula que lleva a todos a parecerse iguales. "Soy vanidoso y un poco consumista, al final trabajo duro", dice el estudiante de hotelería Rodrigo Pompeu. Por el momento, Pompeu está sin novia ni camisa y viste ropas y accesorios de marcas como Ralph Lauren, Adidas, Armani y Prada, él es heterosexual. Al leer los reportajes y declaraciones y organizando las ideas sobre el papel del ser masculino en el mundo contemporáneo hago una referencia a Bauman (1997) cuando afirmó que los placeres de la vida civilizada deben ser perseguidos, contrariando Freud (1930). cuando escribió: "El malestar en la civilización en el cual la civilización se construye sobre la renuncia del instinto". Volviendo a Bauman y a la persecución de los placeres de la vida, en el mundo contemporáneo los ideales de belleza, pureza y orden son realizados por medio de acciones espontáneas, del deseo y el esfuerzo individual. La sustitución de la seguridad por la libertad, marca el postmodernismo y entra en conflicto no sólo con el pensamiento de Freud sino también con la esencia del ser humano. El antiguo refrán de que uno gana alguna cosa en cambio de perder otra, continúa hoy tan verdadera como en épocas pasadas. Todavía hoy hombres y mujeres cambian un porcentaje de seguridad por una de felicidad. Tal como escribió Bauman (1997) "…el malestar de la modernidad proviene de una especie de seguridad que tolera una libertad demasiado pequeña en la búsqueda de la felicidad individual. En la posmodernidad provienen de una especie de libertad en búsqueda del placer que tolera una seguridad individual demasiado pequeña..." ¿Por qué en el posmodernismo las personas son tan narcisistas? Al hablar de la búsqueda del placer, asociamos el principio del placer al principio de la realidad, siendo que el principio del placer tiene como aspecto sobresaliente una gran cantidad de narcisismo, buscándose el placer por una vía de gratificación que no puede ser esperada, y la tendencia de una descarga impulsiva impostergable. La renuncia al placer momentáneo y el cambio por el placer postergado, limitado, más seguro, está en la contemporaneidad, restricto y no cumplido. La sustitución del principio del placer por el principio de la realidad es el gran acontecimiento traumático en el desenvolvimiento del hombre. Según Freud, ese acontecimiento no fue el único, pues se repite a lo largo de la historia humana. En ese sentido, regido por un estado narcisista y actuando dentro del principio del placer, la concepción masculina postmoderna, tiende a erotizar el cuerpo por completo, diferente a antiguamente cuando la erotización estaba en el pensamiento. Y ahí está la cuestión; ¿el hombre está tomando el cuerpo para sí o para el otro? ¿Está el hombre contemporáneo colocándose en una vitrina para ser admirado? ¿Para quién se toma el cuerpo? ¿A quién y para qué se destina el placer? Reflexionando sobre lo presupuesto, de la dominación del cuerpo en las jóvenes anoréxicas por sus madres sobre la óptica psicoanalítica, de por qué ese vínculo sería la base en esa patología, se comprende que las jóvenes que intentan tomar para sí, nuevamente, el propio cuerpo, expulsando las invasoras por medio de la tentativa de crear falta de espacio, o sea buscando la delgadez corporal, esas hijas no sustentarían más la convivencia de ambas dentro de sí. ¿Cómo este concepto se aplicaría en el sexo masculino? Es sabido que cuando el adulto trae, inconscientemente, la representación corporal mal definida o no separada (no separada de la madre), las experiencias afectivas con el otro que tiene importancia para él, traerá como consecuencia una explosión psicosomática, como si en tales circunstancias, sólo existiese un cuerpo para ambos. A cada momento el psiquismo hace uso del cuerpo. ¿Cuáles serían las explicaciones en lo que se refiere al comportamiento estético del joven heterosexual similar al del joven homosexual? ¿Estarían esos jóvenes heterosexuales realizando tales sacrificios a pesar que al adoptarlos hieran los códigos sociales y culturales preestablecidos para alimentar sus deseos, sabiendo que con eso se confunden con los estereotipos homosexuales, mezclando costumbres y estéticas? ¿O aún con un pensamiento optimista, estarían los hombres dejando el preconcepto de lado y aceptando la orientación homosexual del otro?. Permítanme levantar la hipótesis de que ese nuevo comportamiento obsesivo masculino, por la búsqueda del cuerpo perfecto, podrá aumentar el número de pacientes masculinos heterosexuales con trastornos mentales, sea anorexia nerviosa cumpliendo con los patrones estéticos impuestos por la sociedad de consumo, o vigorexia (síndrome de Adonis) siendo esta también derivada de la sociedad consumista y competitiva. Para concluir mi reflexión traigo un pensamiento del filosofo Pilles Lipovetsky, autor del libro Metamorfosis de la cultura Liberal (2007) y creador del término hombre hipermoderno (como continuidad al hombre posmoderno). "...el hombre hipermoderno está debilitado por el miedo de una era de exageraciones...prácticas que otrora eran privilegio de las mujeres - como la moda y la cosmética - hoy cada vez más se integra al universo masculino. En un sentido más amplio, asistimos a una feminización del desing. Las formas ahora son más dóciles, más maternales y menos agresivas. Eso tal vez sea la expresión de una sociedad más ansiosa, que cree menos en la modernidad y que desea un bienestar inmediato. Pues las formas antiguas eran una especie de profesión de fe en la modernidad. Había un esfuerzo en destruir la tradición, hoy en cambio no se intenta destruir nada y sí conservar todo".
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