Untitled Document

Psicologia CientificaSuscribase

Correo:


Inicio      Libros de Psicología      Cursos de Psicología      Enviar un Artículo    ¿Quiénes somos?     Contáctenos

              














Síguenos en las Redes Sociales


 

 



 

 

 

 

 

Revista » Psicología Teórica y Filosófica / Fundamentos » la salud psicológica, la familia y la comunidad en el escenario de una psicología del siglo xxi

La salud psicológica, la familia y la comunidad en el escenario de una psicología del siglo XXI


 

Luís Dante Bobadilla Ramírez
Psicólogo
Facultad de Medicina Humana de la Universidad de San Martín de Porres
Lima, Perú


Ver perfil del autor
Contactar al autor

 

Califique este trabajo:

« 1 »
« 2 »
« 3 »
« 4 »
« 5 »


Recomendar       Imprimir       Guardar pdf      Valorar y Comentar




 








 

 


La salud apreciada desde la perspectiva del sujeto en su papel de agente social activo, es campo que compete a la psicología. Por ello el término "salud psicológica" sí puede hacer uso de apreciaciones subjetivas de carácter interpretativo, que son el resultado de una amplia evaluación no sólo del sujeto sino, además, de su comunidad y su cultura. Sin embargo estas interpretaciones acerca del sujeto se confrontan con los hechos reales que nos ofrece su historia actual y biográfica, valorando objetivamente el grado de ajuste o desajuste que mantiene con las formas socialmente válidas de existencia predominantes en su comunidad, lo que significa tomar en cuenta el aspecto valorativo que la propia comunidad impone, y no los del evaluador. Esto quiere decir que, a diferencia de la "salud mental", donde existen parámetros precisos predefinidos que señalan la presencia o ausencia de salud mental, que pueden incluso tener validez universal, en el concepto "salud psicológica", no existe necesariamente una referencia previamente establecida, ni mucho menos de carácter universal. Todo lo que tenemos son criterios valorativos generales extraídos de una teoría que nos sirve de sustento. No tenemos pues valores de referencia sino marcos teóricos de referencia. El evaluador debe construir en cada caso los parámetros que se ajustan al individuo en concreto, tomando en consideración su comunidad de origen. Por ello, es necesario subrayar que la "salud psicológica" es un aspecto valorativo en el que se toman en cuenta los criterios sociales que configuran los marcos de referencia de la racionalidad.

Para ser más concretos, la "salud psicológica" tiene que ver con aspectos como:


Organización de la vida personal


Evalúa los aspectos relevantes que conforman la vida del sujeto, lo que corresponde a su mundo personal, tal como él lo ha configurado, y el grado de organización que tiene para manejarlos, tomando en cuenta los tiempos y las prioridades que le asigna a cada aspecto. El evaluador debe considerar la presencia de algunos aspectos que resultan esenciales para la vida de cualquier persona, tales como la familia, los amigos, las actividades formativas y productivas, la vida de relación tanto afectiva como sexual, la vida religiosa, etc. El evaluador aprecia el grado de dificultad que tiene el sujeto para comunicar su mundo inmediato, ya que no es raro que las personas carezcan de este tipo de autorreflexión. Existen algunas técnicas que facilitan este tipo de análisis evaluativo. 


Percepción adecuada del futuro


La vida es un viaje hacia el futuro. Esto implica que de alguna manera toda persona debe tener una idea suficientemente clara de su destino natural a mediano y largo plazo. Es decir, debe saber a dónde va, tener planes y ambiciones, sueños a futuro que implican un ordenamiento de sus acciones de tal forma que aseguren dicha meta con un grado aceptable de incertidumbre. La planificación de la vida es la forma de organizar el futuro, a diferencia de la organización del presente que ya habíamos evaluado en el rubro anterior. Es necesario considerar el grado de ajuste que hay entre los planes mentalmente elaborados y la organización de las acciones de la vida diaria orientados a la consecución de dichos planes. Muchas veces las personas sucumben ante las tareas del presente y son incapaces de ejecutar sus propios planes que quedan como simples sueños o quimeras. La salud psicológica implica una adecuada orientación de nuestra vida al mañana, ejecución de acciones para estar mejor, y un grado aceptable de confianza y seguridad hacia un futuro con un alcance razonable tanto en distancia como en logros.


El grado de ajuste social


El hombre es un ser social. Esto quiere decir que lo que le otorga en última instancia todo su sentido es la función que cumple como pieza de una comunidad.  Para esto, el sujeto debe reconocer su comunidad teniendo presente las características de su identidad social con la cual debe identificarse. La persona adulta debe estar en una posición de integración con su medio social ejerciendo algún tipo de función productiva, lo cual significa ser parte del engranaje económico y sociocultural. Los jóvenes tienen como primera tarea lograr ser parte de su comunidad inmediata que es su familia. Esta es una especie de laboratorio social en el que los niños aprenden a jugar un rol de relevancia cada vez mayor, hasta ejercer alguna tarea de responsabilidad que los entrena para el ejercicio de la vida social en la etapa adulta. Los sujetos más integrados constituyen parte de diversas organizaciones sociales, siempre que estas se orienten al servicio efectivo de la comunidad, diferenciándose de aquellas que sólo buscan usar a la gente para obtener beneficios de algún tipo. El grado de integración social se aprecia también por el nivel de responsabilidad y compromiso que se asume personalmente con respecto a la situación de su comunidad y su país, e incluso con el mundo entero o la humanidad toda.


Organización del mundo interno.


Con "mundo interno" se hace referencia al conjunto de experiencias subjetivas que son parte de nuestra dinámica psicológica permanente. A cada momento las personas nos enfrentamos a una gran diversidad de sensaciones, desde las más simples hasta las más complejas, las que se integran a la experiencia unificada del ser en cada momento, por lo que debemos saber manejarlas en procura de un equilibrio funcional. Estamos refiriéndonos a temores, dudas, recelos, ambiciones, afectos, intereses, deseos, enojos, cansancio, desazón, etc. Toda esa gama de variadas experiencias subjetivas que nos asaltan a cada momento, debe ser adecuadamente controlada y organizada dentro de la totalidad de nuestra circunstancia psicológica, con propósitos de una adecuación social constante. Estas experiencias deben estar en concordancia directa con nuestra circunstancia presente, es decir, el sujeto debe saber que su experiencia subjetiva concuerda con su momento objetivo. En este rubro nos corresponde identificar los principales motivadores de la conducta, así como aquellos factores que la perturban en el presente.


Organización del proyecto personal


Las personas no tenemos una definición a priori de nuestro sentido individual, como ocurre con otras especies. La esencia de nuestro ser no nos viene dada con el nacimiento, debe ser construida por nosotros mismos. En este proceso de autoconstrucción del ser individual es necesario tener una idea clara de lo que somos y de lo que deseamos ser, cuál es nuestro proyecto individual como personas y de qué manera lo edificamos. Este es el sentido de lo que llamamos "identidad personal". Es la respuesta a la pregunta ¿quién soy? La persona psicológicamente saludable tiene un grado de autoconciencia que le permite definirse, bien en función de criterios personales o sociales, manejando una idea clara de la clase de persona que desea ser y un grado de satisfacción o de insatisfacción con lo que es.

Todos estos aspectos de la salud psicológica deben estar lógicamente integrados guardando una estrecha coherencia recíproca. Por ejemplo, la organización del proyecto personal tiene que ser coherente con la percepción del futuro y con la organización de la vida personal. Existen algunos instrumentos que facilitan, tanto al evaluador como al sujeto, desarrollar las reflexiones necesarias para expresar con fluidez -e incluso gráficamente- lo que se le está solicitando. Una adecuada tarea de evaluación acerca de estos aspectos no sólo facilita determinar el grado de salud psicológica, sino que por sí mismo constituye un ejercicio de organización cognitiva que contribuye en gran medida a la labor terapéutica, ya que de este análisis saltan a la vista los aspectos que requieren ser trabajados, no sólo para el psicólogo sino incluso para el propio paciente. A partir de esta perspectiva teórica de "salud psicológica", el clínico puede, y debe, tener el interés de desarrollar instrumentos que sirvan como facilitadores y estímulos a los sujetos, de manera que logren el nivel de reflexión y expresión necesarios. Como se verá, todos estos aspectos referidos a la salud psicológica están íntimamente vinculados al aspecto cognitivo, aun cuando estén referidos a las experiencias emotivas, conativas o sociales, las que diferenciamos sólo con fines didácticos.



Panorámica de la Psicología contemporánea


El estudio del ser humano no es patrimonio de una sola disciplina sino que a este esfuerzo concurren muchas ciencias, lo que hace del hombre un territorio interdisciplinar. Muchos hallazgos han podido integrarse para configurar una psicología cuya imagen del hombre y de sus funciones sea coherente con todas las demás ciencias, aunque no sea coherente con muchas de las teorías supuestamente psicológicas que surgieron en el siglo XX. Lo que se ha producido en los últimos años es un rápido avance hacia nuevas formas de concebir los fenómenos humanos. En nuestro medio, tenemos la satisfacción de contar con la propuesta teórica del Dr. Pedro Ortiz, que hace un acercamiento muy interesante hacia estas nuevas concepciones de la psicología que abarcan su papel social. La idea de una psicología que abarque comprensivamente al hombre como parte integrante y activa de una comunidad y una cultura, concebida esta como un fenómeno masivo, es una de las orientaciones que hoy podemos advertir.

Para ser breves, resumiremos en pocas líneas las tendencias que se vislumbran en las actuales concepciones tanto en la psicología como en los campos vinculados a ella.


Abandono de la perspectiva naturalista


Lentamente hemos logrado entender al fin que la psicología no es una ciencia natural. Aunque sus primeras formas científicas se basaron en esta perspectiva por haber sido elaborada por médicos, ha quedado claro que el hombre no puede ser abordado desde la perspectiva de las ciencias naturales, pues no se trata de un objeto dado en el mundo físico, sino de un fenómeno psicológico que trasciende lo biológico. Por tanto, los enfoques analíticos y metodológicos de la psicología no pueden seguir basados en el modelo naturalista. El establecimiento de una nueva perspectiva científica, requiere la elaboración de nuevas metodologías que permitan una más adecuada comprensión de nuestro campo, tal como se entiende hoy, es decir, un campo de experiencias subjetivas de naturaleza múltiple, configurada por la convergencia simultánea de factores diversos que generan sistemas autogenerativos, capaces de desarrollar eventos imprevisibles. Esto es exactamente lo que vemos en la vida diaria de las personas, no concebidas como organismos sino como agentes sociales activos y sujetos de una cultura.


Abandono del causalismo determinista


En la medida en que se abandona la perspectiva de las ciencias naturales para entrar en el espacio de los fenómenos humanos complejos y sus redes, la concepción de ciencia como una colección de "leyes universales" tiene que dejarse de lado para abrirse a la noción de sistemas abiertos y sistemas complejos, donde la concurrencia repentina y azarosa de múltiples factores, configuran circunstancias únicas, imprevisibles y autónomas, lo cual implica la imposibilidad de llegar a una concepción total de ellas. Los fenómenos de la vida humana, tanto individuales como sociales, son en gran medida de este tipo de eventos, por lo que son mayormente imprevisibles. Esto hace que el viejo concepto de "ciencia predictiva" deba ser descartada en la psicología, pues no se corresponde con el tipo de ciencia que pretende ser. Las pretensiones predictivas en el campo de la vida humana se corresponden más con las ideas que prevalecen en la adivinación o la quiromancia. Esto no impide reconocer que a escalas simples, desprovistas de las complejidades propias de los eventos humanos y sociales, las relaciones de causalidad pueden hacerse visiblemente vinculantes, y sea factible establecer -sólo a este nivel- algunas previsiones a corto plazo basándonos en probabilidades de ocurrencia; pero esta función no debe marcar la pauta del accionar de la psicología como ciencia de los fenómenos complejos propios del mundo de los seres humanos en su mundo social.


Abandono de la noción objetiva del hombre


Durante mucho tiempo se consideró al ser humano como un objeto más del mundo y se le aplicó la lógica de las ciencias naturales, por lo que tardamos más de un siglo en llegar a su comprensión cabal. El hombre se hizo hombre al dejar de ser un primate gobernado por leyes genéticas y naturales, y pasó a convertirse en un fenómeno cognitivo que trasciende lo biológico, que se autoconstruye desde su nacimiento, reconfigurándose en cada circunstancia de acuerdo a las condiciones que le plantea su cultura, y que se autogobierna con sus propias decisiones muchas veces arbitrarias. El hombre es un sujeto activo en interrelación con una cultura, antes que un simple organismo biológico en un medio físico. En la medida que dejamos de considerar el medio físico para trasladarnos al escenario de la cultura, debemos abandonar la perspectiva de la objetividad de las ciencias naturales para ingresar en la complejidad de las ciencias humanas y sociales donde, sus elementos se caracterizan por su borrosidad, es decir, por no tener contornos claramente definidos. Esta es una perspectiva que todavía desconcierta e incomoda a muchas mentes forjadas en el cientificismo objetivista del siglo XX, pero de lo que se trata es de complementar la perspectiva del hombre para no dejar de lado los fenómenos subjetivos, sin los cuales no habría psicología. De lo que se trata es de configurar una psicología de acuerdo con la realidad humana, repleta de experiencias subjetivas en escenarios complejos, antes que sujeta a los condicionantes de una forma específica de entender el conocimiento científico, sobre la base de un concepto de ciencia que a decir de Koch (1969) ya ha sido superado.


Nuevos fundamentos para el conocimiento


En psicología hemos comprobado y admitido que existen fenómenos de naturaleza múltiple, como los cognitivos, emotivos y conativos, por ejemplo. Estos reconocimientos exigen un cambio de concepción frente a la realidad y al conocimiento. El concepto de "conocimiento científico" está en función de la concepción de "realidad". En el último cuarto del siglo XX, los descubrimientos científicos en las neurociencias nos permitieron confirmar las tesis filosóficas de antaño, en el sentido de que el hombre construye su propia realidad en la conciencia. Sólo en la conciencia del hombre existe el arte, la música, la religión y todo lo que constituye nuestro mundo humano, repleto de conceptos y de ideas. En tal sentido, se da por descontado la existencia de una "realidad física", estudiada por las ciencias naturales, y una "realidad psicológica" (en versiones individuales y colectivas) privativa de la especie humana, estudiada por la psicología y otras disciplinas. Lo que se necesita es desarrollar las formas de estudiar dicha "realidad", es decir, desarrollar las formas más apropiadas de aproximación cognitiva hacia los fenómenos psíquicos, sin que ello implique el empleo de técnicas que los anulan.


Abandono de los conceptos reificados


Algunas de las cosas que la psicología estudió por mucho tiempo fueron términos tomados del lenguaje y que por un defecto de reificación que hoy está bien explicado, se asumieron como "cosas existentes". Fueron los casos de la personalidad y de la inteligencia, por ejemplo. Gran parte de la psicología del siglo XX se desgastó en el esfuerzo por estudiar estas "cosas", y por separado, como si se tratara de dos instancias totalmente distintas del ser humano, elaborando intrincados modelos explicativos que superaron el centenar de teorías, constituyendo la Torre de Babel de la psicología de la personalidad y de la inteligencia. Dentro de las nuevas concepciones que se manejan acerca del hombre, estos conceptos van perdiendo su sentido y es de esperar que en algún momento se abandonen, o queden simplemente como lo que siempre fueron: el estudio de ciertos rasgos distintivos de las personas estadísticamente comparadas con ciertos fines utilitarios, pero sin repercusiones en el proceso de configuración de la psicología.



Nociones actuales sobre el comportamiento


La psicología es a fin de cuentas un intento de explicación del ser humano como tal. Esto quiere decir que su primera misión es explicar lo que somos, anteriormente nos dieron la idea que somos una especie de robot que camina buscando recompensas y evitando castigos, o repitiendo ciertos programas ya grabados en los primeros años o en los genes. Tales imágenes desviaron los intentos comprensivos de la psicología. Antes de empezar a trabajar sobre una caricatura del hombre, debemos buscar su verdadera imagen y  lo cierto es que al hombre puede concebírsele  mejor como un fenómeno de tipo cognitivo y social. En consecuencia, la psicología no puede descuidar tales aspectos. Tampoco pretender dar una explicación al margen de las demás ciencias empleando conceptos propios, exclusivos y forzados en función de una determinada visión particular del hombre, como si se tratara de una secta pseudocientífica. La psicología es y debe ser una sola, y en perfecta correspondencia con las demás ciencias, dentro de un amplio espacio de investigación que hoy es interdisciplinar. Lo cual quiere decir que la psicología debe aprender a hablar el mismo lenguaje que las demás ciencias que hoy se ocupan del hombre en sus diversos enfoques y dimensiones.

Desde el punto de vista de la conducta, como sabemos, el ser humano está dotado de una doble condición: biológica y social. Por un lado no se ha desprendido de sus fundamentos biológicos y antropológicos que cuentan con una compleja programación genética, dirigiendo el funcionamiento del hombre desde la base del cerebro pero, por otro lado, en la capa cortical una extraordinaria red de funciones muy complejas, permite programar una conducta arbitraria y adaptada a las circunstancias, tomando también como fuente los programas socialmente establecidos que pueden sobreponerse incluso a las tendencias antropológicas. Ambas fuentes de programación, tanto la genética como la social son herencias antropológicas propias de la especie. Una se transmite por los genes y la otra se transmite culturalmente, según una teoría, mediante "memes" (Dawkins, 1978). De manera que podemos decir, en otras palabras, que el hombre posee una doble capacidad de programación conductual: la primera se almacena y se transmite por vía genética, y la otra por medios socioculturales. Pero hay una falsa imagen en esta visión; lo que en realidad heredamos desde ambos escenarios son reglas de programación. Es el propio individuo el que finalmente tiene la misión de elaborar sus propios programas conductuales empleando tales reglas: reglas biológicas y reglas sociológicas. Pero antes debe aprender a programar, y esta es una tarea muy compleja, siendo la razón de su prolongado período de desarrollo que alcanza a los 20 años. Aunque una mínima capacidad de programación conductual puede ser suficiente para mantener la vida de alguna manera. Sin embargo, las posibilidades de lograr un cerebro programador increíblemente eficiente son factibles mediante una serie de condiciones aleatorias potenciales de concurrir desde el nacimiento, e incluso antes. Esta posibilidad de construir un cerebro altamente eficiente, ha confundido la imagen del hombre al propagarse la idea de que se trata de un ser superior. Lo cierto es que sólo una mínima parte de los seres humanos llega realmente a desarrollar una capacidad de programación cortical altamente eficiente. La mayoría se rige generalmente por pautas sociales, es decir por programas que son elaborados en su cultura con un propósito comunitario. De aquí la importancia que ha cobrado la comprensión de la cultura como agente cognitivo, además de la necesidad de comprender la dinámica de las comunidades y los mecanismos de su configuración cognitiva.

 

Página 1  -  Página 2  -  Página 3  -  Referencias








Comentarios a este trabajo



Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:


 

hERNAN GUTIERREZ: El autor es demasiado amplio paqra abarcar tantos conceptos en unapresentación.Mucho de lo que propone ya ha sido cubierto por las psicologías ambientales (Barker,Stokhols cfr.Handbook of Environmental Psychology Krieger Publ.Co.1991)-a mi criterio, con más claridad de conceptos.

 

Carlos Quintana: Me parece sumamente valioso el aporte de un concepto de salud psicológica que actualmente no se usa o no se tiene claro. Efectivamente la psicología en gran parte copia a la psiquiatría en casi todos sus modelos. De allí que me parece fundamental el aporte teórico del autor para ir desligando a la psicología de su dependencia de la psiquiatría y empiece a usar sus propios conceptos y sus propias perspectivas. Espero que este aporte continúe y que los psicólogos empecemos a valorar más los aportes de los psicólogos que el de los psiquiatras.

 

adrian avila b.: Es un documento muy orientador por la calidad de su contenido y de gran aporte para poder ejecutar trabajos dentro de esta prtoblemática con el entorno social.

 



Valorar y opinar sobre este trabajo:


Este trabajo es:


Nombre:   
  

Correo:

Notas:
Su correo no será revelado al público, sólo es un requisito en caso tal que el autor desee responderle personalmente. La valoración es estrictamente privada y no tiene relación con su correo, ni con su nombre.

Comentarios:





Recomendar este trabajo »

 

Su nombre:
Su correo:

Nombre de su amigo/a:

Correo de su amigo/a:


El enlace al trabajo se añadirá automáticamente.


Si la cuenta de correo de su amigo tiene filtros muy estrictos, el mensaje puede ser colocado en correo no deseado.

Le agradecemos por compartir la información de la Revista.

 

 

 


 

Contactar al autor: X
Su nombre:
Su correo:
Pais:
Ciudad:
Mensaje:

El mensaje irá a la administración de la Revista.
Si es autorizado se enviará al autor.

Revista PsicologiaCientifica.com

    -    Nuestras políticas     -    Mapa del sitio       

Grupo PSICOM - Hosting y Diseño Web: OlimpoWeb.com


Creative Commons License