Aunque últimamente la metodología ha incorporado versiones "cualitativas", en este texto nos hemos referido a la versión estadística clásica, que por lo demás sigue siendo la predominante y la que se prescribe en primer lugar para cualquier tarea de investigación, incluso en psicología. Por tanto debemos ocuparnos de establecer de manera clara qué tipo de conocimiento nos ofrece esta técnica. En primer lugar hay que reconocer abiertamente que este tipo de investigación nos ofrece un tipo de conocimiento que resulta ser de una pobreza extrema, ya que apenas alcanza para establecer una relación entre un tipo de personas P y un evento E, o entre dos eventos en una población. Su única justificación es la de probar una supuesta causalidad, pero no nos ofrece explicación alguna sobre el tipo de relación ni su razón de ser. Por lo demás, ni aun este conocimiento queda libre de irregularidades. Por ejemplo, para emplear el método científico deberíamos asumir:
1. Que es factible y válido seleccionar y abordar algunos "hechos objetivos" para el estudio de determinados fenómenos psicológicos intrínsecos. De primera instancia nos enfrentamos ante la dificultad de tener que justificar porqué y de qué manera es posible vincular ciertos "hechos objetivos" con fenómenos psicológicos internos.
2. Que es factible hallar una "muestra representativa" de población desde el punto de vista psicológico, y que dicha muestra es también representativa para el fenómeno a estudiar. En todo caso, debemos prejuzgar subjetivamente dónde obtener la muestra. A menudo lo que deseamos estudiar son ciertas características que sabemos que no son universales sino que corresponden sólo a un segmento, pero es imposible de determinar dicho segmento ya que las técnicas de muestreo estadísticas cuentan con que el universo es básicamente homogéneo. Sabemos que la distribución de la población no es homogénea en ningún sentido. Y para muchos de los estudios que emprendemos, resulta fundamental establecer las diferencias cualitativas que existen en la población, antes de proceder a un método de muestreo que se basa en una "muestra representativa" cuantitativamente hablando.
3. Que es posible obtener "datos" acerca de un fenómeno psicológico tal como si se tratara de un fenómeno físico, lo que a su vez implica aceptar que se puede medir un fenómeno subjetivo tal como si se tratara de cualquier objeto de la realidad física. Es decir, debemos aceptar a priori que es perfectamente posible efectuar semejante transmutación y convertir en cuantitativo lo cualitativo y en objetivo lo subjetivo. Así de simple.
4. Que -salvando todo lo anterior- el instrumento de medición empleado para obtener los datos es aplicable a nuestra muestra, es decir, que existe una correspondencia directa y válida entre la muestra representativa empleada para elaborar el instrumento (y la escala), con la que se obtuvo para aplicarlo, pues en caso contrario una correlación entre ambas resultaría inapropiada. Sin embargo, es conocido por todos que la mayoría de los instrumentos de medición empleados en la psicometría con propósitos de obtener datos para el empleo del método científico no están ni validados ni estandarizados en el medio en el que se emplean. Muchos de ellos incluso tienen ítems redactados en un lenguaje que el evaluado no comprende.
5. Que el instrumento de medición mida efectivamente lo que se supone que se desea medir, es decir, tenga validez. El primer problema con cualquier instrumento empleado es que ellos mismos construyen sus criterios de validez y prueban que miden lo que desean medir sin saber siquiera explicar qué es eso que "miden". El caso más típico es el de "inteligencia" y "personalidad", conceptos que la psicología ya ha tenido que asumirlas por defecto histórico, pero hay cosas aun peores como "motivación" o "estrés psicológico" y otros de los que nadie sabe exactamente qué son, y se asumen como si se trataran de "cosas" que existen como una bacteria que puede ser localizada, medida y manipulada, por lo que a menudo debemos basarnos en instrumentos que aunque tengan una supuesta validez estadísticamente probada, se basan en una teoría ontológica que no tiene ninguna validez.
6. Que es factible reducir la extrema complejidad de la existencia humana, o alguna porción elegida de ella, al estudio de la relación de algunas variables, generalmente dos. Lo que presupone que es factible aislar sólo dos variables entre toda la complejidad que tiene la existencia humana, y explicar un fenómeno sobre la base de solo dichas variables mágicamente aisladas del resto del universo. Esto es de un optimismo tan extremo que realmente no se sustenta en nada.
7. Que las variables sólo pueden ser variables externas, visibles y necesariamente medibles, y por tanto susceptibles a la manipulación. De modo que no hay opción para variables intrínsecas, que en la naturaleza humana son las más significativas y abundantes y configuran la esencia de su ser.
8. Que es factible generalizar los resultados sin señalar ningún tipo de límite para dicha generalización en el universo total de la humanidad, independientemente de su entorno cultural y del tiempo.
Como se ve, hay demasiadas cosas que asumir a priori en el empleo del método científico estadístico en psicología. Lamentablemente no es apropiado detenernos en una argumentación más detallada de cada uno de los puntos expuestos, pero en términos generales podemos afirmar que el éxito de este "método científico" depende de dos condiciones básicas: a) Que cada uno de los elementos que componen su muestra compartan la misma cualidad, es decir, sean lo mismo; y b) que cada uno de estos elementos tenga las mismas probabilidades de exposición al fenómeno que se estudia. Y en psicología, ninguna de tales condiciones está garantizada. Además de esto, debemos someternos a la creencia de que todo fenómeno puede ser estudiado cabalmente sólo a partir de unos datos, aunque ellos tengan que ser inventados mediante instrumentos curiosos. Todo esto se deriva de la aplicación inoportuna de una racionalidad que prima en las ciencias naturales, a partir de la cual se empezó a configurar la primera versión de una psicología científica a principios del siglo XX y que algunos pretenden mantener vigente. Pedro Ortiz, nos ha advertido con meridiana claridad que resulta inapropiado erigir una psicología desde la perspectiva de las ciencias naturales y nos da sus razones.
"Tampoco creemos que el marco de las ciencias naturales sea el que explique al hombre, simplemente porque los hombres ya han dejado de ser miembros de una especie de los primates y se han transformado en personalidades miembros de una sociedad organizada a base de información social. (Evans, 2003)"
Conclusiones
La metodología se ha convertido en una metarracionalidad que nos impone una forma específica de aprendizaje, implicando en el camino varios supuestos teóricos, no siempre claramente expuestos pero asumidos a priori inconscientemente por quien se somete a ella, sin considerar otros aspectos quizá más relevantes acerca del objetivo del conocimiento, así como otras formas de acercamiento a los campos por conocer cuando estos son fenómenos y no cosas.
Debemos reconocer que los fenómenos psicológicos producidos en el transcurso de una vida humana, corresponden a planos de la realidad que difieren de los que las ciencia naturales suelen estudiar, por tanto, la psicología debe buscar nuevas formas de aproximación a sus fenómenos de estudio, que sean esencialmente diferentes de los que emplean las ciencias naturales. Los fenómenos psíquicos se nos presentan con niveles de complejidad creciente, donde las causas directas dejan su lugar a otro tipo de direccionamientos en los que el azar termina siendo un componente importante en la concurrencia de factores que resultan ser básicamente aleatorios, ya que no dependen directamente ni de la precedencia ni del sujeto, como cuando se trata de inspiración, por ejemplo, en la intervienen diversos factores del entorno. La comprensión de los fenómenos humanos debe asimilar la existencia de múltiples sistemas interactuando simultáneamente y recreando condiciones siempre nuevas e imprevisibles.
La evolución de la vida así como la historia de las sociedades y la construcción de elementos culturales, son procesos irreversibles que pueden llegar a consolidar errores como parte de su proceso natural, si es que estos son capaces de acomodarse a ciertas condiciones, y se suman a procesos autogenerativos que tienden a la defensa de sus estructuras creadas. Lo que hoy tenemos como presente y realidad en la escena mundial, en el ambiente académico y en el entorno de la psicología, es producto de esta clase de procesos y muchas de ellas carecen de justificación racional.
Lo fundamental para iniciar la construcción de una psicología más efectiva y digna del ser humano es superar el cientificismo académico y corregir las distorsiones históricas que han torcido nuestra actividad. La psicología no tendrá futuro si antes no se exonera, no se emancipa del pensamiento paracientífico que la condiciona. Es necesario corregir su estructura de racionalidad y replantear sus objetivos.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
Silvia Castillo: Es un trabajo maravilloso. me gustaria que hubiera mas del mismo autor, tienen unas ideas muy claras y acertadas. Hacen falta este tipo de aportes para el verdadero avance de la Psicologia. Mil felicidades.
Xochitl: Me parece muy interesante este artículo.
Felicidades y gracias por compartir sus conocimientos.
Gloria Gallego: Me queda muy clara la propuesta crítica, pero no hay propuestas sobre nuevos métodos para acceder al conocimiento del ser humano.
Alicia A.: Agotador el artículo pero valiosísimo. Considero que es un instrumento básico para reflexionar sobre lo que estamos haciendo en psicología. Es verdad que siguiendo el método científico la psicología no ha conseguido practicamente ningún aporte significativo. Habría que meditar en como salir de este agujero.
Joel Perez: Me parece que el autor hace un minucioso análisis de las formas tradicionales de operar en el ambiente psicológico y queda claro, al menos para mi, que todo ese procedimiento se lleva a cabo por costumbre o imitación, pero que no se sustenta en razones válidas. Me parece un excelente trabajo que en verdad nunca había leido. No es muy común encontrar alguien dando la contraria al pensamiento general y al proceder generalizado. Creo que este artículo debería ser de lectura obligatoria en todo recinto donde se enseñe psicología.
Bernardo: Considero que aborda problemas sensibles de la psicología a la altura de la segunda parte del texto. No obstante hay un discurrir cuasi-sociológico, en el cual el autor termina repitiendo aquello que critica y cuestiona, quizás por estar empeñado en una batalla personal con otros autores, de lo cual atestigua el vocabulario empleado. Realmente creo que el artículo tiene puntos fuertes, pero que el desarrollo y la mezcla de lo personal, con algunas contradicciones del autor, echan por tierra el aporte pretendido.
juan rafael sanchez: Considero que son muy importantes estos aportes sobre los avances del tema que se aborda, así como también ayuda a estimular y mejorar el conocimiento de todos aquellos que nos gusta documentarnos para mejorar nuestro conocimiento.
monica: Es un artículo de gran ayuda. Es un tema super importante que despejó varias dudas e incógnitas que tenía. GRACIAS
Héctor K. B.: Muy bueno el discurrir intelectual sobre el tema. El aporte esclarecedor sobre las actividades científica y para-científica, realidad que se da no sólo en psicología, sino tambien en las otras ciencias.Felicitaciones.