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Neuro Tutorial & P.B.L. Program: Hacia el diseño de un programa de tutorías y de discusión grupal para el curso de fundamentos de neurociencia
Para citar este artículo: ________________________
Orama-López, A.
(2008, 12 de noviembre). Neuro Tutorial & P.B.L. Program: Hacia el diseño de un programa de tutorías y de discusión grupal para el curso de fundamentos de neurociencia. Revista PsicologiaCientifica.com, 10(54).
Disponible en: http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-387-1-neuro-tutorial-&-pbl-program-hacia-el-diseno-de-un-programa-.html ________________________
Introducción
"The seat of the soul and the control of voluntary movement -in fact, of nervous functions in general-, are to be sought in the heart. The brain is an organ of minor importance". Aristotle (De motu animalium, 4th century B.C.)
Este artículo es producto de un proyecto investigativo que tiene como propósito principal la creación de un Programa de Tutorías y Discusión Grupal para el Curso De Fundamentos De Neurociencia en la Escuela de Medicina de Ponce (Puerto Rico). El proyecto partió del insumo de la información más reciente de la literatura y de las necesidades del estudiantado doctoral de primer año de Psicología Clínica, programa que incluye el estudio del cerebro (encéfalo) humano y sus aplicaciones, además de los diferentes aspectos relacionados al sistema nervioso y su integración en la Psicología Clínica.
Según un análisis sociocultural, la historia antigua marca un precedente en cuanto a hallazgos inherentes al cerebro humano y sus aplicaciones (Kandel, 2000). Por un lado, a partir de los evidencias halladas en papiros, se deduce que los egipcios son responsables del registro más antiguo de la palabra cerebro, al igual que el término meninges (capas del cerebro) y lo que corresponde al líquido cerebroespinal (Finger, 1994). Por otro lado, en la Antigua Grecia, el filósofo Aristóteles establece que es el cerebro y no el corazón, el responsable de las capacidades de la inteligencia y el pensamiento, funciones que se pensaban presentes en otras entidades del cuerpo humano (Lewis, 2003). La figura de Hipócrates (s.V a.C.) también es relevante en las aportaciones a la medicina en general en la antigüedad y, por lo tanto, en el estudio y análisis sobre el cerebro humano. En torno a este órgano el autor griego reflexionó lo siguiente:
"El hombre debería saber que del cerebro, y sólo a partir del cerebro, se originan nuestros
placeres, las alegrías, las carcajadas, al igual que nuestras
preocupaciones, los dolores, los sufrimientos y nuestras lágrimas. A
través de éste (el cerebro) pensamos, vemos, oímos y distinguimos lo no
agradable de lo hermoso, lo malo de lo bueno, lo placentero de lo no
placentero…Lo mismo que nos inspira…sea de noche o de día…todo ésto
proviene del cerebro…" (Citado en Kandel, E.R., Schwartz, J.H., & Jessell, T.M.(2000).
Esta reflexión incluye elementos que hacen parte de los debates propios de la especialización denominada desde años atrás como Neurociencia, cuyo contenido sigue siendo de gran importancia en el estudio de las ciencias y del comportamiento humano. Como se ha observado en la literatura, la disciplina de la neurociencia está ligada a la psicología, y por lo tanto esta rama del saber es fundamental en el proceso de formación de los psicólogos dentro de las diversas especialidades, tales como la Psicología Clínica (Berninger & About, 1992). La Neurociencia es un área de especialización relativamente nueva, ha permitido la realización de investigaciones y el desarrollo de técnicas avanzadas en el estudio del sistema nervioso, siendo de esta manera influyente en la enseñanza de la psicología (Wiertelak, 2003).
Con estas bases y considerando las necesidades del estudiantado doctoral en psicología clínica y las nuevas técnicas de enseñanza dentro de éste y otros campos de la salud relacionados, en la Escuela de Medicina de Ponce se ha elaborado un Programa de Tutorías y de Discusión Grupal tipo PBL, dirigido al Programa Doctoral en Psicología Clínica. Este programa permitiría encaminar a los futuros psicólogos de Puerto Rico hacia el conocimiento de la Neurociencia de vanguardia y, por lo tanto, servirá como legado importante para los años venideros dentro del fundamento biológico del currículo de enseñanza del Programa Doctoral en Psicología Clínica.
Revisión en la Literatura
"We know two kinds of things about what we call our psyche (or mental life): firstly, its bodily organ and scene of action, the brain (or nervous system) and, on the other hand, our acts of consciousness…" S. Freud (1949, p.1)
La disciplina de la Neurociencia es relativamente nueva y corresponde a un campo de estudio diverso cuyo carácter científico, integrado y multidisciplinario está ligado a otras ramas del saber, tales como la psicología, la biología y la neurología (Frye & Edinger, 2004; Goswami, 2004). Se define como una ciencia que estudia el sistema nervioso desde un punto de vista multidisciplinario, complementada con los hallazgos y el conocimiento de la química, física, electrofisiología, informática, farmacología, genética, entre otras. Todas estas aproximaciones, dentro de la concepción de la mente humana, son necesarias para comprender el origen de las funciones nerviosas, particularmente aquellas más sofisticadas tales como el pensamiento, las emociones y el comportamiento (Custodio, 2004). Estas funciones son parte importante dentro del estudio y aplicación de las disciplinas de la psicología y la psiquiatría (Kapplan & Saddok, 1998).
Como se mencionó anteriormente, a lo largo de la historia se han evidenciado hallazgos de distintas culturas que han logrado establecer puntos importantes sobre el cerebro y la Neurociencia. Desde tempranas épocas, incluso 2000 años antes Cristo, ya se observaba en los papiros de los Egipcios el conocimiento basado en que un daño en el encéfalo o la "médula del cráneo" causaba efectos como la parálisis de extremidades del lado opuesto del cerebro (contra-lateralidad), este hallazgo se encuentra en el papiro relacionado a las cirugías con el nombre de Edwin Smith Surgical Papyrus, considerado el registro más antiguo a nivel cranial (Finger, 1994).
Este dato es importante para el desarrollo de la Neurociencia, ya que, acorde con la historia en papiros, los egipcios fueron los primeros en proveer un registro médico sistemático. Por otro lado, Hipócrates, en la antigua Grecia, ya hablaba del cerebro y no del corazón como el órgano donde se ubicaba la mente (Lewis, 2003); refutando la creencia antigua que colocaba las funciones del cerebro en otros órganos como el corazón. Posteriormente, en la época renacentista, la figura de Leonardo Da Vinci aparece como ícono representativo, el cual tuvo impacto dentro de la rama de la anatomía y neuroanatomía, debiéndolea esta figura los trazos más importantes sobre la anatomía humana, los cuales hoy siguen teniendo un lugar invaluable (Gelb, 1999). Paulatinamente, estos y otros conocimientos fueron recopilados en el transcurso de la historia, aumentando el interés por el estudio del sistema nervioso y del encéfalo, el cual, según la literatura más reciente, comprende un número de aproximadamente 100 billones de neuronas, cada una con conexiones masivas a otras neuronas (Goswami, 2004). Así, mientras leemos estas líneas, aproximadamente miles de millones de moléculas e impulsos eléctricos viajan a 130 metros por segundo y circulan por nuestros cerebros. Los datos hasta aquí presentados han tenido particular importancia para aquellos científicos que siguen investigando los procesos del cerebro (Santocanale, 1998).
Figura 1 - Lámina de una neurona vestibular del cordón espinal
Sin embargo, no es hasta el 1960 que un grupo de científicos adjudican a este estudio el término "neurociencia", el cual fue expandido por todo el mundo rápidamente. Para el año 1970 se funda la Sociedad para la Neurociencia, la cual tiene en la actualidad 25000 miembros, de forma simultánea, se hizo evidente décadas después la inclusión de nuevas técnicas sofisticadas para estudiar el cerebro y para analizar el comportamiento (Benchtel et al, 1998).
La rama de la neurociencia cognitiva logra la unión de los aspectos psicológicos y fisiológicos, con el propósito de entender la naturaleza humana; por lo tanto, la psicología y la neurociencia se han combinado de forma exitosa en el campo de la neurociencia cognitiva (Gazzaniga, 1995). Actualmente, y desde la década anterior, los neurocientíficos cognitivos estudian de forma rutinaria tanto los procesos psicológicos como la actividad neural, convirtiendo esta área en una de las áreas más excitantes del estudio científico (Benchtel et al, 1998).
Según se ha observado, las diversas instituciones que ofrecen programas en neurociencia siguen en aumento, y de igual forma, sigue aumentando el número de estudiantes y de educadores que deciden centrarse en esta área de estudio para desarrollar su intelecto (Lom, 2002). En el caso de la enseñanza especializada de las diferentes ramas de la salud, se observa cómo la disciplina de la neurociencia ha marcado de forma substancial el devenir de la educación y el adiestramiento en estas áreas aplicadas, demostrando que dicho conocimiento es importante. El movimiento del aprendizaje basado en el cerebro (Brain-based learning) ha comenzado a re-conceptualizar el proceso educativo a través del insumo de investigaciones relacionadas al sistema nervioso humano y al modelo animal (Jensen, 1995). Por ejemplo, la historia de la neurología moderna, la neuropsicología y las disciplinas relacionadas está asociada inextricablemente con la teoría fundamentada en que las diferentes partes del cerebro tienen su función específica (Finger, 1994). Esto sigue siendo objeto de estudio. Por lo tanto, resulta inevitable el estudio preciso de las estructuras del cerebro humano y sus distintas funciones, como una forma de enriquecimiento para la formación del profesional de la salud, considerando la importancia del cerebro en el estudio y comprensión del ser humano. Este es el caso de la rama de la psicología clínica, cuya enseñanza está inmersa en los fundamentos de la neurociencia, tal como lo sugieren Berninger y Abott (1992), quienes afirman que la preparación en psicología clínica debe estar al tanto de lo último en la neurociencia. Algunos investigadores, basados en la aplicación de las funciones del cerebro humano, sentaron base en las teorías predominantes relacionadas a aspectos psicológicos como la inteligencia (Gardner, 2000). Este es el caso de Gardner (1993), quien revoluciona el campo de la psicología y de la educación con sus teorías basadas en las inteligencias múltiples, trayendo consigo la acción de estudiar los procesos de la inteligencia y su aplicación al contexto educativo, además de otras contribuciones que están unidas al desarrollo y los hallazgos inherentes al cerebro humano (Imbrosciano & Berlach, 2003).
Por otro lado, en años recientes, ha habido un crecimiento explosivo en cuanto a la información basada en la tecnología y en la productividad de la investigación neurocientífica, lo cual ha permitido la utilización de hallazgos relevantes en el contenido de los cursos y de los laboratorios en el área de neurociencia (Wiertelak, 2003), de esta forma, métodos como el Computed Tomography (CT) y el Magnetic Resonance Imaging (MRI) son utilizados para ilustrar relaciones neuroanatómicas; así, la utilización de técnicas modernas evoluciona el campo de la Neurociencia (Haines, 2000). La Neuroimagen permitiría a los científicos estudiar el cerebro humano en su función in vivo, lo cual profundiza nuestro entendimiento sobre los procesos complejos como el lenguaje, el pensamiento, el razonamiento, la lectura y el razonamiento matemático (Goswami, 2004).
Precisamente, las experiencias significativas y realistas en laboratorios especializados se han considerado como esenciales para el desarrollo de estudiantes en proceso de capacitación en esta disciplina (Mickley, Kenmuir, & Remmers-Roeber, 2003). Por lo tanto, nada sustituye la experiencia práctica en los laboratorios especializados, tanto bajo modelos de cerebros humanos como con modelos en computadora. De igual forma, la utilización de vídeos que recreen aspectos específicos del cerebro y del respectivo comportamiento en los humanos permite el acceso de esta información al público en general, y por lo tanto, al estudiantado (Brosnan-Watters, 2002).
Considerando que los libros de texto de Neurociencia podrían ofrecer la falsa impresión de que dicha rama corresponde a un territorio completamente explorado (siendo un campo tan reciente), se consideraría que la utilización de investigaciones serviría como complemento a los demás recursos y permite una integración actualizada sobre los adelantos de esta rama y sus cambios continuos. A esto se añade el auge de los programas educativos y las páginas web utilizadas para integrar la literatura con la tecnología, lo cual ha sido muy utilizado en la educación post-moderna (Baker, 2003; Cornius-Randal, 2004). Estos recursos han permitido el desarrollo de este campo del saber y lo enriquecen en su contexto educativo.
Figura 2 - Imagen de resonancia magnética del encéfalo
Sobre la educación dentro de la psicología en general, algunos expertos han indicado varios puntos importantes que merecen ser considerados. Sternberg (1997) puntualiza que para ser buenos pensadores en psicología, los estudiantes deben desarrollar cierta maestría en los fundamentos y en los conceptos propios dentro de la disciplina y sus diversos cursos. De igual forma, los estudiantes deben ser capaces de pensar de forma analítica, creativa y práctica (Sternberg, 1997). Además, Kimble (1981) señala la importancia de analizar los factores inherentes al aprendizaje en un contexto inmerso en los factores revolucionarios y de evolución de la biología y naturaleza de estos procesos. De esta forma, los planteamientos mencionados se podrían aplicar a los cursos dentro del currículo del programa de Psicología Clínica, tal como el caso del curso de Fundamentos de Neurociencia, cuyo nivel de análisis, creatividad y praxis es necesario para tener un buen entendimiento de dicha rama del saber. Ledoux (1996) puntualiza la importancia de analizar las funciones psicológicas al mismo tiempo que son representadas en el cerebro. Por lo tanto, la disciplina de la Neurociencia tiene vital importancia dentro del currículo de enseñanza de la Psicología Clínica, y por lo tanto, debe tener una marcada atención a nivel curricular.
En el contexto de la Escuela de Medicina de Ponce, se han realizado varias tesis y propuestas influenciadas por el modelo de la Neurociencia, las cuales han representado contribuciones valiosas para este campo del saber.
Orama (2001), en su propuesta titulada The Role of Adrenal Steroids in the Consolidation of Extinction Learning, propuso un modelo experimental (true experimental design) basado en el estudio de la hormona coorticosterona en el proceso de consolidación del proceso de extinción del miedo en las ratas, como modelo análogo al cerebro humano. Esta propuesta estuvo basada en el Condicionamiento del Miedo (Fear Conditioning) como paradigma para tratar de explicar los desórdenes de ansiedad como PTSD, además, en colaboración el laboratorio de Neurofisiología, fue la primera propuesta defendida por un estudiante de psicología clínica en este contexto. La propuesta sirvió de base para la disertación doctoral de una de las estudiantes del Programa Doctoral en Psicología Clínica, haciéndose evidente la participación e integración de estudiantes de Psicología Clínica en laboratorios especializados relacionados a la Neurociencia (y la Neurofisiología).
Por otro lado, Milad (2002), en su tesis titulada Interactions between Amygdala and Pre-Frontal Cortex during Fear extinction plantea el siguiente interrogante: ¿Cómo se aprende a no tener miedo? Utilizando el paradigma del Condicionamiento Pavloviano, Milad (2002) estudia el aprendizaje del miedo y la reducción del mismo, ubicando las estructuras de la amígdala y de la corteza pre-frontal medial como implicadas en la extinción del miedo. Observando la estimulación cerebral en ratas, el investigador dedujo que la parte más ventral de la región de la corteza prefrontal ventromedial es crítica para la extinción de la memoria a largo plazo y la amígdala basal en el proceso de extinción de memoria a corto plazo. En ambos procesos, ocurre uno de tipo inhibidor. Este tipo de investigación permite el análisis y el desarrollo de investigaciones noveles sobre los trastornos de ansiedad (ex. Postraumatic Stress Disorder), además, sirve como pilar para el desarrollo de nuevas investigaciones relacionadas a por parte de estudiantes de Psicología Clínica en el Departamento de Neurofisiología.
Otra investigación cercana al tema en cuestión, fue presentada por Cappas (2004), titulada The Integration of Psychology and Neuroscience: Principles of Brain Based Psychotherapy. El trabajo estuvo basado en las siguientes preguntas: ¿Cómo las ciencias neurales podrían explicar o validar las intervenciones psicoterapéuticas? ¿Cómo los terapistas podrían utilizar el conocimiento del campo de la neurociencia para aumentar su práctica clínica? Esta disertación utilizó un método cualitativo/cuantitativo, en el cual, se sugiere que la psicología debe estar al tanto de los últimos adelantos del entendimiento y los tratamientos del ser humano como una entidad integral: esto incluye, la dimensión biológica, física y mental. Puntualiza, además, que la integración de la psicología y la neurociencia está en constante evolución, por lo cual, ambas disciplinas pueden analizarse de forma paralela y que los cambios constantes en dichas ramas del saber deben ser considerados.
Todas estas investigaciones permiten abarcar el conocimiento sobre el cerebro humano y su relación con la psicología y, por lo tanto, legitiman la acción de proveer recursos valiosos para el estudiantado que se forma en la Escuela de Medicina de Ponce, esto permitirá seguir enriqueciendo ambos campos de estudio mediante nuevas investigaciones que aporten conocimiento de gran relevancia. De esta forma, Programa de Tutorías y de Discusión Grupal para el Curso de Neurociencia también serviría como una alternativa para continuar el desarrollo de investigadores y conocedores de esta rama del saber.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
leisle mirle rodriguez nuñez: A partir de este artículo me encantaría que el Dr. Orama pudiera darnos a los medicos del doctorado como materia optativa a distancia un tema de psicología clínica aplicada a medicina de cualquier especialidad. Es muy importante lo que dice su trabajo.
Olga López: Interesante propuesta, Dr. Orama, un aporte pedagógico, sin duda, que motiva el diálogo en la academia. El escrito vislumbra la dirección y el enfoque de los proyectos futuros. Felicidades por el escrito y por los comentarios recibidos.
YNNA CALDERON: Considero de alto nivel y relevante esta información para las nueva convicción de la Psicología Clínica corelacionada con otras ciencias de impacto multifuncional directo. Nuestra realidad biopsicosocial tan activa y tan explosiva emocionalmente ameritan cada día más una atención integral a estos temas. Psic. Ynna Calderon - Venezuela
Alma Fernández: Soy mexicana, estudio Psicología Clínica en Centro Eleia y realizo prácticas en la sección Neurológica de un Hospital en México. Es fundamental compaginar los conocimientos de ambas áreas, pues enriquece la formación de un buen profesional de la salud mental. Gracias por el trabajo, es excelente y no dudo en recomendarlo.
Nelly Melendez: Me parece que las personas que tienen un conocimiento y se lo hacen saber a otros están haciendo una labor encomiable . Gracias.
gilda de daboin: A pesar de no ser psicólogo, el artículo me da pie para iniciar algo que me encantaría y es intercambiar información sobre las conexiones existentes entre la neurociencia y la inteligencia emocional y social.
Ma. Isabel Alcocer Tinajero : Muy buen trabajo, el conocimiento del cerebro y la aplicación de la ciencia en el proceso del aprendizaje es maravilloso.
Lic. Norma Duarte: Publicaciones como estas realmente valen la pena leer,la cual estimula a prufundizar y conocer más sobre las diversas implicaciones del cerebro, sus facultades,sus limitaciones a explorar y con ello apreturarnos en un lenguaje neurocientífico.
Andrea Comas: ¡Excelente artículo! Invita a la reflexión sobre el estudio del cerebro y nos deja con varias nociones interesantísimas sobre su importancia dentro de la tan debatida pero relevante psicología.
Jorge Elías Cuarto Silva S: Quizá reflexionar a nivel de psicología por no haber continuado desarrollando tests neuropsicológicos salvó los continuados esfuerzos de los clásicos de Luria, Nebrazka, Cristensen y Barcelona. Buen artículo.
Maximo Matos: Conocer las intimidades del cerebro resulta ser fascinante,ya que conociendo a fondo su funcionamiento,nos permite profundizar sobre la evolución y complejidad del comportamiento humano.
E. Rojas, Ph.D.: Se requieren más investigaciones y proyectos que nutran el campo de las neurociencias como lo hace el anterior estudio. ¡Felicidades por su publicación!
Dra. Angie Moreno: Muy acertada discusión sobre los aportes de la neurociencia y los estilos de enseñanza aplicables a esta rama. Lo integraré en el salón de clases.