Luria (1979a) analizo las alteraciones que presentan estos pacientes en tres tipos de actividades mnésicas:
1. Así, en la curva de aprendizaje, se observa como en estos pacientes, existe una meseta distintiva, característica de un tipo inactivo de proceso mnésico. La curva de aprendizaje se convierte, por tanto, en una meseta y se mantiene allí, signo claro del carácter pasivo del aprendizaje. Este carácter pasivo, también se refleja en el llamado "nivel de pretensión" (señalando cuantos elementos recordaría tras la presentación siguiente de la misma serie), este nivel no se eleva y se mantienen una y otra vez, como una repetición inerte. Este resultado refleja claramente la ausencia de un sistema móvil de intenciones que controla la actividad mnésica de estos pacientes. En estos pacientes la "curva de memoria" que en condiciones normales entraña un carácter netamente progresivo, deja de crecer en ellos, sigue manteniéndose a un mismo nivel y empieza a tener el carácter de "meseta", expresiva de la inactividad en la función mnémica de los mismos (Luria, 1986).
2. Además, en estos pacientes se observan déficits en test que requieren la transición de la reproducción de un grupo de huellas a otra. Por ejemplo, cuando se pide al paciente que reproduzca una serie corta de palabras (por ejemplo, casa-bosque-gato), y después una segunda serie similar de palabras (por ejemplo, roble-noche-mesa), tras la cual se le pide que recuerde la primera serie. Este test muestra que los trazos de la última serie de palabras (roble-noche-mesa) están tan inertes que el paciente no puede retornar a la primera serie y, en respuesta a la petición de recordarla, comienza inertemente a reproducir, sin ninguna duda, la última serie.
3. Este defecto se encuentra también en la reproducción de frases. Por ejemplo, después de que un paciente haya repetido la frase "la chica bebe té" y a continuación la frase "el chico golpea el perro", y se le pide recordar la primera frase, persiste en repetir "el chico golpea al perro" o "el chico... bebe té". El número de esta forma de perseverar durante los intentos para reproducir la primera estructura tras la presentación de una segunda, es más del doble en pacientes con lesiones del lóbulo frontal que en los pacientes con lesiones de las zonas posteriores del cerebro.
El papel relevante de los lóbulos frontales en la inhibición de respuestas a estímulos irrelevantes y en la perseverancia de la conducta programada y orientada hacia un fin, permite explicar las alteraciones que estos pacientes tienen en las formas superiores de atención (Luria, 1979a). Una lesión en los lóbulos frontales altera sólo las formas superiores corticales de actuación producidas con la ayuda del lenguaje o, en otras palabras, se alteran sólo las formas superiores de atención voluntaria; Las formas elementales del reflejo orientador (o atención voluntaria), provocadas por el efecto directo de estímulos irrelevantes, no sólo permanecen intactos, sino que pueden ser verdaderamente intensificadas (Luria, 1979). En estos casos no se advierte ningún déficit del reflejo de orientación ante las señales externas, en ocasiones, hasta suele elevarse su atención involuntaria, y todo estímulo accesorio les distrae (Luria, 1986).
Algunos investigadores (Castaño, 2002) han considerado los déficits en la inhibición comportamental como el núcleo de las dificultades ejecutivas de estas personas.
Se observan alteraciones en el lenguaje (Sánchez, López y Sayago, 1999) que se altera por déficit en la capacidad de relacionar el conocimiento con la acción. Las capacidades lingüísticas están conservadas, pero no se puede mantener la fluidez del lenguaje. Pueden contestar correctamente a la pregunta: "¿un elefante es un animal?", pero son incapaces de generar espontáneamente listas de animales. La emisión espontánea de palabras se altera hasta el punto de poder llegar a lo que Luria denominó afasia dinámica comprenden, repiten, denominan y leen correctamente, pero pierden la fluencia verbal, hasta el punto de recurrir a las respuestas monosilábicas, sin poder organizar adecuadamente el discurso. Otra dificultad consiste en la imposibilidad de interpretar frases de doble sentido o metáforas y actúan de acuerdo a las instrucciones literales (Alexander, Benson y Stuss, 1989). Con la maduración del lóbulo frontal se desarrolla la ironía y la capacidad de interpretar proverbios o metáforas, capacidad que en los niños pequeños no existe y que no comienza a adquirirse sino hasta los 6, 8 y 10 años, inclusive.
Las funciones visuoespaciales y visuoperceptivas, en las que el córtex asociativo parietal está más implicado, también se resienten tras lesiones frontales. Las capacidades básicas de discriminación espacial no se alteran, pudiendo mantener un buen rendimiento en todas aquellas tareas que implican valoración espacial. Sin embargo, se ven alteradas aquellas tareas que implican memoria de trabajo, como aquellas que requieren rotación espacial de elementos. Al mismo tiempo, el funcionamiento correcto de los lóbulos frontales es imprescindible para solucionar tareas que implican: la manipulación del espacio, la planificación, ordenación y secuenciación temporales. De ahí que los pacientes con disfunción frontal tengan dificultades en la resolución de la prueba de Cubos del test WAIS o en la copia de la figura compleja de Rey.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
mercedes: Es un trabajo excelente, fácil de entender. Mi hijo tiene una lesión en el lóbulo frontal desde los 8 años debido a un TCE en ámbito escolar, y le está repercutiendo muchísimo en lo académico, en su desarrollo, en el ámbito social y familiar. No es comprendido, llevando a sus espaldas un gran peso por parte del colegio y una gran frustración. Todo escrito en este trabajo le ocurre a él. Falta de memoria, trastorno de la conducta, alteraciones visuales, muchas nauseas, trastorno del razonamiento, etc y un niño con una inteligencia normal alta y supercariñoso y guapísimo. Gracias por este artículo.
Tamara Andrea: Excelente soy psicopedagoga y tengo una niña con epilepsia y daño cerebral en el L. Frontal. Gracias.
Yarelis: Con este trabajo me he actualizado en el tema que en ocasiones no es materia directa de trabajo en mi labor como defectóloga y logopeda, pero el recibir pacientes con síndrome frontal requiere de la revisión de buenos trabajos como este. Gracias
doralba osorio flórez: El artículo me ayudó mucho para entender las conductas de un estudiante que tengo incluido en mi institución educativa liceo antioqueño del municipio de Bello Antioquia-Colombia. Gracias por permitirnos acercar al conocimiento de una forma tan clara y precisa. Artículos como este nos ayudan a entender y a respetar las diferencias individuales de nuestros estudiantes. Nuevamente gracias y felicitaciones a la autora por tan excelente compilación de información.
Daniela: Muchas gracias, me ha ayudado bastante, hace rato buscaba información y la Neuróloga de mi abuelo me dijo que buscara por síndrome frontal, y ahora recién entiendo todo, y he quedado con muchas de mis dudas resueltas. Gracias.
Yaneth Sorto: De gran ayuda para mi segunda unidad de Psicofisiología II. Gracias
Juan : Es un buen artículo, breve divulgación de los conocimientos que se van teniendo respecto de los síndromes frontales y su importancia en el entendimiento de los procesos cognitivos, planeación de la conducta y aprendizaje. Gracias y felicitaciones.
lengnis: Muy buen trabajo, me ayudó mucho con algunas dudas que tenía, muy explícito desde los aportes de Luria y demás autores.
lorena: Es un muy muy buen trabajo , el vocabulario empleado permite que la información sea asimilable facilmente, además es destacable la especificidad y lo concreto del texto, pues realmente este tema resulta ser extenso y tedioso.
jose carlos hernandez: La autora ha descrito un breve recordatorio de los conocimientos básicos que se conocen sobre el lóbulo frontal.
Armando : Es muy interesante, porque, lejos de pensar que es un asunto trillado, está todo fuera de las malas interpretaciones que algunos colegas puedan darle. Muchas Felicidades, mi distinguida colega, y sigue adelante, que piedras en el camino hay muchas, el fin de quitarlas lo demuestra el escribir este artículo.
ROBERTO A FLORES S: El artículo aporta poca información nueva en relación a las funciones del lóbulo frontal.
yolamda: Es conveniente y obligada la incapacitación de las personas que padecen este síntoma.
oscar: La información compartida me parece adecuada, sin embargo, creo faltó aterrizar esta información a un contexto de la realidad, pues estas funciones no son sencillas sin el conocimiento previo.
MYRIAM: Está muy claro el tema. El artículo me informó para ayudar a mi hijo con afasia por hipoperfusión en lob frontal y temp izquierdo.
Navidia: El trabajo está expresado en un lenguaje sencillo fácil de entender lo cual es accesible tanto a profesionales o a personas particulares que se interesan en el tema.
lupita: Es muy bueno, y muchas gracias a todos los que de una manera o de otra están involucrados haciendo que este tipo de información llegue al público.
carolina: Muy buen trabajo. Es útil para nosotros los estudiantes de neuropsicología, psicología y neurociencias