Untitled Document

Psicologia CientificaSuscribase

Correo:


Inicio      Libros de Psicología      Cursos de Psicología      Enviar un Artículo    ¿Quiénes somos?     Contáctenos

              














Síguenos en las Redes Sociales


 

 



 

 

 

 

 

Revista » Psicología Social y Comunitaria » variables familiares y drogodependencia: la influencia de los componentes de la emoción expresada

Variables familiares y drogodependencia: la influencia de los componentes de la Emoción Expresada


 

Juan Antonio Becerra
Psicólogo
Master en Psicología Clínica Aplicada. Certificado de Docencia de Doctorado
Centro Medico Castellar Salud
Castellar, España


Ver perfil del autor
Contactar al autor

 

Califique este trabajo:

« 1 »
« 2 »
« 3 »
« 4 »
« 5 »


Recomendar       Imprimir       Guardar pdf      Valorar y Comentar




 








 

 

 

 

 

 

En el estudio de Al-Halabi Díaz, Secades-Villa, Pérez, Fernández-Hermida, Crespo y García-Rodríguez (2006), en el que se pretende identificar cuales eran las variables que predicen la participación en un programa de prevención juvenil de abuso de drogas, se encontró que estas variables fueron: el número de hijos, el nivel educativo de los padres, el uso de drogas por los hijos, el conflicto familiar y el estilo de crianza paternal. Las variables que más relacionadas estaban con el constructo de EE fueron el conflicto familiar, las relaciones entre padres-hijos y la comunicación entre los miembros de la familia. Así, este estudio mostró que se hace necesario identificar estas variables para aumentar la participación en estos programas y así poder influir sobre el riesgo de consumir sustancias, en consonancia con lo propuesto por otros autores para la recaída en sujetos toxicómanos (García, 1999a y 1999b).

En otro de estos trabajos (Schwartz, Dorer, Beardslee, Lavori y Keller, 1990), se evaluó la relación entre el nivel de EE maternal y la incidencia de trastornos afectivos, el abuso de sustancias y de trastornos de conducta en niños, encontrándose que niveles más altos de EE maternal se asociaba con el aumento del riesgo del niño de sufrir cualquiera de estas tres entidades, específicamente aumentaba el riesgo de que el niño fuera diagnosticado de: trastorno depresivo y de abuso de sustancias.

En pacientes alcohólicos también se ha estudiado la influencia de la EE en el curso de la patología. O'Farrell, Hooley, Fals-Stewart y Cutter (1998), encontraron que los pacientes alcohólicos con esposos de alta EE, tenían más probabilidad de recaer, mostraban un menor tiempo para recaer y bebieron en un porcentaje mayor de días en los 12 meses después de empezar una terapia matrimonial. La EE se asociaba con la recaída, independientemente de la educación de los pacientes y de la severidad de los problemas que estos presentaban con el alcohol. En cuanto a la disminución de recaídas en estos pacientes con esposos de alta EE, un mayor uso de Antabús y un mayor número de sesiones de terapia matrimonial se asoció con reducciones en la recaída.

Otras investigaciones en relación con pacientes alcohólicos han buscado la relación entre los diferentes componentes del constructo EE y las recaídas en estos pacientes. En el estudio de Fichter, Glynn, Weyerer, Liberman y Frick  (1997) se estudia la relación entre los diferentes componentes de la EE y las recaídas a los 6 y 18 meses. Estos autores encontraron que los comentarios críticos hechos por los familiares al paciente (medido mediante la CFI) tienen un impacto estadísticamente significativo en la abstinencia y contribuyen a  predecir el curso del alcoholismo, además de una relación entre la posterior recaída y el rechazo del paciente por el familiar. Un número bajo de Comentarios Críticos y un alto nivel en Calor era asociado con más bajo riesgo de recaída; sin embargo, contrario a las expectativas de los autores, la sobreimplicación emocional (SIE) significativa de los familiares era asociada con más abstinencia, y lo que se esperaba obtener era que los altos niveles de SIE se relacionaran con una mayor tasa de recaída.


2. Otras en las que, aunque no se relaciona específicamente el constructo con la drogodependencia, se puede observar una influencia de los componentes de la EE.

Otros estudios no relacionan directamente el constructo de EE con la drogadicción, pero si se observa en ellos que los componentes de la EE son importantes en cuanto a la relación de los familiares con el curso y prevención de la drogodependencia.  Principalmente, estos trabajos hablan de las Críticas, la Hostilidad y la Sobreimplicación por parte de los familiares (lo que serían los principales componentes de la EE), lo cual está en consonancia con los componentes de este constructo que han mostrado un mejor valor predictivo. Algunos de estos estudios son los que se comentan a continuación.

Maravall (2006), dice que para mantener hábitos positivos dentro de la familia, que influyan en la prevención de la drogodependencia hay que, ser claros y precisos ante un posible conflicto, tanto al expresar preocupación y enfado, explicar como esperan que se comporten, tratar solo un tema cada vez y no mezclar cosas. Hay que evitar otros hábitos negativos en la comunicación familiar como son generalizar, criticar a la persona en vez de la conducta, culpar, amenazar, reprochar (Hostilidad), interrumpir a la otra persona, etc., lo que muestra la importancia de dos componentes directamente relacionados con la EE en la prevención de la drogadicción, en este caso las críticas y la hostilidad.

En cuanto al consumo de drogas por parte de los hijos y el clima familiar, diferentes estudios (Herman y McHale, 1993; Otero, Mirón y Luengo, 1989) confirman la relación entre el uso de drogas en los hijos y un ambiente familiar conflictivo y hostil, y de forma genérica se sostiene que la crianza de niños de familias con alto nivel de conflicto es un factor de riesgo para el desarrollo de trastornos de conducta en general (Bragado, Bersabé y Carrasco, 1999).

En cuanto al clima familiar y comunicación familiar, Misitu (2006), comenta que no es el tipo de familia lo que se relaciona con el consumo, sino las variables de calidad del funcionamiento y el clima familiar asociados. Por ello, resalta que la capacidad para la comunicación y la discusión de los conflictos en la familia cumple funciones protectoras frente al consumo de drogas, mientras que la ausencia de comunicación paterno-filial o pautas negativas de comunicación inadecuadas como dobles mensajes y críticas, así como un clima familiar conflictivo, se consideran factores de riesgo para la conducta de consumo de sustancias. Al relacionar esto con lo obtenido por Misitu (2006), dos estudios muestran resultados similares en cuanto a la importancia del clima familiar:

a. El primero, un estudio europeo anterior (realizado en diferentes ciudades, con adolescentes de 14-15 años), obtuvo que el vivir con ambos padres era una variable de menos importancia en el uso de sustancias en comparación con los aspectos cualitativos de la vida familiar (buen clima familiar, bajos niveles de conflicto familiar y en especial la unión que se establecía con la madre). La unión con la madre era un inhibidor importante de sustancias independientemente de las diferencias regionales y de la disponibilidad de la droga y solo era debilitado por problemas más generales de conducta. Estos resultados subrayan el papel de familias, pero sobre todo el de madres, en regular las conductas relacionadas con el consumo de sustancias en personas jóvenes (McArdle, Wiegersma Gilvarry, Kolte, McCarthy, Fitzgerald, Brinkley, Blom, Stoeckel, Pierolini, Michels, Quensel y Johnson, 2002).

b. El segundo estudio encontró que la violencia y el conflicto familiar se asociaban con la conducta de uso de alcohol y otras drogas, siendo el clima familiar una variable de mayor influencia que el estado conyugal de los padres en el desarrollo de la conducta de uso de drogas en el hijo. Así, cuando el clima familiar era favorable, no había violencia ni conflicto familiar y los padres estaban viviendo juntos, los jóvenes tenían significativamente una menor probabilidad del uso de alcohol y otras drogas. Pero cuando estas condiciones eran desfavorables, el mismo hecho era asociado a una probabilidad mayor de consumo (Carvalho, Pinsky, De Souza e Silva & Carlini-Cotrim, 1995).

Otros trabajos corroboran la importancia de los factores familiares relacionados con el clima familiar y pautas de comunicación, entre los que se incluyen, como ya se ha comentado, los componentes principales de la EE como factores de riesgo-protección. Bellosta y Múgica (2003) destacan como factores de riesgo en relación al clima familiar: la sobreprotección, clima familiar negativo, inseguridad, incomunicación; y como factores de protección en relación a esto destacan: los modelos de comportamiento adecuados: como la seguridad y comunicación con los padres, el bienestar y la calidad de la vida familiar. En un trabajo para analizar la situación del consumo de drogas de síntesis entre la población juvenil del Principado de Asturias, y para identificar las variables relacionadas con el uso de estas sustancias en estudiantes de educación secundaria, se encontró que las variables relacionadas con el consumo son, entre otras, pobre rendimiento académico, actitudes tolerantes hacia las drogas, vivir solo con uno de los padres, tener mala relación con la familia, hostilidad familiar y consumo de drogas de los amigos y la familia (Fernández, Álvarez, Jiménez, Fernández, Secades, Cañada, Donate y Vallejo, 2003).

Otros muestran la relación entre un clima familiar hostil y el consumo de drogas. Un estudio que examinó esto es el realizado en 218 jóvenes de entre 10 y 18 años (116 de ellos eran usuarios habituales de y 102 de estos sujetos eran dependientes de drogas ilícitas, según criterios del DSM IV), donde se encontró que las principales drogas utilizadas por los sujetos fueron la marihuana, los solventes inhalables, la cocaína y los tranquilizantes. Se encontró mayor disfuncionalidad asociada con el abuso y la dependencia. Los datos que se obtuvieron apoyan la noción del uso de drogas como una forma inadaptativa de afrontamiento, y corroboran igualmente la relación del consumo con el estrés, la depresión y factores familiares como el conflicto, la existencia de pautas rígidas de interacción y la falta de vínculos de apoyo y afectivos (Díaz, Pérez, Wagner  Arellanez, 2004).

En relación a estos estudios anteriores Pons, Berjano y García (1996), comentan que la mayoría de los estudios coinciden en que las interacciones padres-hijo caracterizadas por la ausencia de conexión y por la sobreimplicación maternal en las actividades con los hijos parecen estar relacionadas con la iniciación de los jóvenes adolescentes en el uso de drogas. De  forma contraria, las relaciones familiares positivas basadas en un profundo vínculo afectivo entre padres e hijo correlacionan con una menor probabilidad de que la juventud presente problemas de conducta y se inicie en el  consumo de sustancias (Selnow, 1987).

En resumen, los estudios anteriores muestran de nuevo la importancia de los componentes principales de la EE. Aunque no se midan específicamente, los componentes relacionados con el clima familiar negativo (Hostil, Crítico y Sobreprotector) son considerados factores de riesgo para el consumo de sustancias, pudiendo incidir tanto en el curso como en el inicio de la drogodependencia.



3. Estudios que indican la importancia de tener en cuenta la percepción que de este clima familiar negativo, hostil, crítico o sobreprotector, tiene la persona consumidora.

 

Además de medir la EE que presenta el familiar del consumidor, sería de importancia tener en cuenta la percepción que de este clima familiar negativo, hostil, crítico o sobreprotector tiene la persona consumidora, lo que mostraría que la persona percibe este clima disfuncional como negativo, como una relación o evento estresante que incidiría en la patología. Así estos familiares de alta EE se percibirían por el drogodependiente como más rechazantes, hostiles, posesivos, etc.

Teniendo en cuenta lo anterior, y de acuerdo con Booth, Russell, Soucek y Laughlin (1992), un drogodependiente puede tener una relación familiar orientada hacia dos extremos: la sobreimplicación de la madre y la baja implicación del padre, pero ninguno de los dos casos necesariamente conlleva afecto y aceptación paterna. Por lo tanto, parece que la implicación familiar no conlleva necesariamente afecto, siendo entonces  la percepción del drogodependiente de la ausencia de aceptación y amor por parte de los padres, más que los extremos de implicación, el factor que contribuye al inicio y al mantenimiento del abuso de drogas.

En otro estudio, el de Iraurgi, Sanz y Martínez-Pampliega (2004), en personas con diagnóstico por trastorno adictivo a sustancias (no alcohólicas) que inician tratamiento, se explora el funcionamiento familiar y su relación con los problemas derivados o asociados a esta situación, y se observa como una peor situación médica y psiquiátrica. Se asocia positivamente con un mayor estrés familiar y el uso de drogas se asocia con un mayor estrés familiar y una más baja satisfacción familiar y una peor comunicación y recursos familiares. Por tanto, se constata la relación entre la severidad de la adicción y el funcionamiento familiar, tanto desde la apreciación del clínico como desde la del propio paciente. Aunque hay diferencias en la valoración que realizan del consumo de sustancias y de la situación psiquiátrica y socio-familiar, en esta valoración el clínico atribuye una mayor severidad al consumo de sustancias, mientras que el paciente expresa una mayor severidad en relación al clínico en la valoración de la situación psiquiátrica y socio-familiar (Iraurgi, Sanz & Martínez-Pampliega, 2004).

Así, en relación a la percepción del drogodependiente sobre sus padres, diferentes estudios han encontrado que la percepción y relación que estos tienen de sus familiares es negativa. Algunos estudios que muestran lo comentado anteriormente serían:

a. El trabajo de Rees & Wilborn (1983), que encontró que los sujetos con trastornos adictivos perciben a sus padres como más rechazantes, irritables, negligentes, intrusivos, posesivos, sobreprotectores, manipuladores de sentimientos y sin una dirección y criterio precisos en las reglas.

b. Stoker y Swadi (1990) quienes encontraron que los consumidores de alcohol y drogas describen la relación entre sus padres como distante y aislada, con frecuentes discusiones y conflictos, con dificultades de comunicación entre ambos padres; que tienden a ser desconfiados, verbalmente punitivos y críticos respecto al hijo. Además, las madres son percibidas por sus hijos drogodependientes como más punitivas, con relaciones frecuentes, pero más negativas.

c. En su estudio, Johnson y Pandina (1991), encontraron que los sujetos consumidores de alcohol y/o drogas describían las relaciones parentales como aversivas frente a los no consumidores que las describían como afectivas.

También se ha mostrado que padres con características relacionadas con componentes de EE se consideraban más ineficaces para manejar las conductas problema del familiar drogodependiente. Así, los padres sobreprotectores se consideran más ineficaces para manejar las conductas adictivas de sus hijos, mostrando además que la familia del drogodependiente presenta déficit en la comunicación, característica encontrada en muchos otros estudios comentados anteriormente (López-Torrecillas, Bulas, León-Arroyo y Ramírez, 2005). De acuerdo con lo que se halló encontrado en estos estudios, la percepción que el paciente tiene sobre su consumo y su situación socio-familiar se muestra como una variable a tener en cuenta en el estudio de relaciones familiares y drogodependencia en familias que cuentan con un miembro consumidor, ya que, como se ha ,visto es de suma importancia la satisfacción y el nivel de estrés que informa el paciente pues esto es relacionado con la severidad de la adicción y el funcionamiento familiar (Iraurgi, Sanz y Martínez-Pampliega, 2004).

 

 


 

Página 1  -  Página 2  -  Página 3  -  Página 4  -  Referencias








Comentarios a este trabajo



Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:


 

ariel alsarria: La familia es uno de los factores de importancia en la predisposición de las adicciones en el individuo, no olvidemos que esta problemática es multicausal,se podria dar un panorama mas amplio de ella.

 

Faustino: Estoy muy de acuerdo con esta exposición. En la actualidad las familias han perdido el concepto de su esencia, de su significado social y la responsabilidad que conlleva.

 

Andres Rogelio Martinez: Recoge los principales aspectos de la Emoción Expresada en Drogodependencia con coherencia y rigurosidad, una buena sintesis para quien quiere abordar el tema por primera vez.

 

crispin zabala silva: Me parece muy interesante que se realicen trabajos con esta visión relacional, que es fundamental explorar para tener mejores herramientas en la intervención con estas enfermedades complejas como la drogadicción. Soy maestro en terapia familiar y estoy muy interesado en realizar estudios con enfoque sistémico. Estoy por terminar uno analizando la emoción expresada y las formas de afrontamiento de padres con hijos que abusan de drogas ilegales. Saludos.

 



Valorar y opinar sobre este trabajo:


Este trabajo es:


Nombre:   
  

Correo:

Notas:
Su correo no será revelado al público, sólo es un requisito en caso tal que el autor desee responderle personalmente. La valoración es estrictamente privada y no tiene relación con su correo, ni con su nombre.

Comentarios:





Recomendar este trabajo »

 

Su nombre:
Su correo:

Nombre de su amigo/a:

Correo de su amigo/a:


El enlace al trabajo se añadirá automáticamente.


Si la cuenta de correo de su amigo tiene filtros muy estrictos, el mensaje puede ser colocado en correo no deseado.

Le agradecemos por compartir la información de la Revista.

 

 

 


 

Contactar al autor: X
Su nombre:
Su correo:
Pais:
Ciudad:
Mensaje:

El mensaje irá a la administración de la Revista.
Si es autorizado se enviará al autor.

Revista PsicologiaCientifica.com

    -    Nuestras políticas     -    Mapa del sitio       

Grupo PSICOM - Hosting y Diseño Web: OlimpoWeb.com


Creative Commons License