Principios de la educación sexual alternativa y participativa
Para alcanzar los objetivos que nos proponemos a través de un enfoque teórico y metodológico alternativo y participativo, las acciones en el campo de la educación de la sexualidad deben fundamentarse en principios psicopedagógicos, como lineamientos generales que pertrechan a los educadores de orientaciones para conducir el proceso en correspondencia con sus regularidades y tendencias. Tener en cuenta sobre todo la especial significación de la categoría personalidad para la comprensión de los niños, niñas y jóvenes y organizar el proceso de su desarrollo y crecimiento plenos. Partiendo de nuestros criterios y de la integración de los aportes más importantes de distintos autores que han trabajado en este campo, proponemos el siguiente sistema de principios, como guías para la acción en la esfera de la educación sexual:
1. Carácter socializador personalizado. Teniendo en cuenta que las personas nacen biológicamente sexuadas, pero que es a través de la vida que devienen psicológica y socialmente sexuadas, corresponde entonces a la educación sexual el papel de proceso formador y desarrollador de esta dimensión personológica.
2. Carácter humanista y participativo. Tomar al individuo como centro del proceso, conocer y respetar sus necesidades y potencialidades, promover el diálogo, la implicación y el compromiso, la confianza y la participación activa, son fundamentos esenciales de un proceso donde el niño y el adolescente son los verdaderos sujetos de su propia educación.
3. Preparación activa. La educación de la sexualidad, como proceso desarrollador, debe tener en cuenta tanto las particularidades de esta esfera en las distintas etapas, como los rasgos individuales inherentes a cada personalidad y las características de los grupos humanos en los cuales esta se integra.
4. Carácter alternativo. Es el punto de referencia inicial en función del cual las influencias educativas se adecúan a las necesidades y potencialidades de los niños y jóvenes y, al mismo tiempo, estos, de modo activo, construyen su individualidad y eligen su propio camino.
5. Vinculación con la vida. Si la educación sexual se concibe como parte de la preparación para la vida, debe relacionarse orgánicamente con la vida misma, tanto en su alcance y contenido, como en sus formas de influencia y métodos. Esto significa que los educandos deben ser pertrechados de aquellos conocimientos claros, veraces y objetivos, que sean significativos para la vida.
6. Unidad de lo afectivo, lo cognitivo y lo conductual. La educación sexual no puede ser entendida como un simple proceso de carácter bancario donde se transmiten grandes volúmenes de conocimientos, ya que la información, cuando no se vincula con lo afectivo y se expresa en el comportamiento, representa una carga muerta y formal.
7. Carácter permanente sistemático. Las influencias que participan en la configuración de cada personalidad sexuada comienzan a organizarse desde antes del nacimiento del niño, y actúan sistemáticamente a través de toda la vida, a partir de la infancia y hasta la tercera edad.
8. Autodeterminación y responsabilidad. El proceso de educación de la sexualidad en su carácter personalizado y alternativo debe brindar a cada ser humano la posibilidad de elegir las sendas particulares para transitar y vivir su sexualidad, pero a la vez en correspondencia con las necesidades de su contexto.
9. Confianza y empatía. Las influencias educativas sexuales solamente actúan sobre la psiquis y la conducta del niño y la niña, el adolescente o el joven cuando se basan en vínculos sólidos de afecto, confianza mutua, respeto, comprensión, tacto y delicadeza, que propicien los más altos niveles de comunicación.
10. Veracidad y claridad. El conjunto de saberes, representaciones y valores que se trasmiten a las y los educandos deben ser siempre objetivos, veraces, ajustándose fielmente a la realidad de manera que rompan mitos, tabúes y falsos conceptos que tradicionalmente han convertido esta importante esfera de la vida en algo sucio, pecaminoso.
11. Placer. Al eliminar la concepción que históricamente, durante siglos se mantuvo de la sexualidad ligada a lo pernicioso, lo prohibido, es que esta importante esfera existencial comienza a convertirse en lo que realmente es: una vía fundamental de placer y felicidad, de enriquecimiento para la persona en sus vínculos con las que le rodean lo que repercute en su calidad de vida
Objetivos de la etapa escolar
1. Propiciar la construcción individual y colectiva de conocimientos científicos acerca de las funciones biológicas, psicológicas y sociales de la sexualidad.
2. Potenciar la identificación plena del niño con las funciones y particularidades de su cuerpo sexuado y su proyección flexible en las diferentes esferas de la vida.
3. Promover la exploración y reflexión sobre el conjunto de cualidades y funciones afines entre niños y niñas, hombres y mujeres, en su condición humana que potencie la equidad e igualdad de posibilidades en la vida personal y social de ambos sexos.
4. Estimular el ejercicio responsable de todas las formas de actividad familiar, escolar y social en concordancia con las potencialidades individuales, y no vinculadas al sexo en particular.
5. Potenciar la interiorización de sentimientos plenos y responsables relativos a la sexualidad, la pareja, la familia, la maternidad y la paternidad, a través del análisis y comparación de diferentes modelos alternativos.
6. Estimular la práctica, en la vida escolar y extraescolar, de las normas y formas de relaciones entre los sexos sobre bases de equidad, reciprocidad y respeto mutuo.
7. Preparar a los niños y niñas para las transformaciones biológicas, psicológicas y sociales de la adolescencia, a través del conjunto de actividades docentes y del grupo escolar y familiar.
Etapa de la Adolescencia Temprana, 11 a 15-16 años
Dados los cambios trascendentales que tienen lugar en la adolescencia en todas las direcciones del desarrollo psicosexual, esta etapa constituye un período sensitivo, desde el punto de vista de la consolidación de la identidad genérica y la orientación sexo-erótica. Los cambios físicos y psicosociales que aquí ocurren y la nueva posición alcanzada originan el sentimiento de madurez, la necesidad de ser independiente del adulto y de imitar muchas de las conductas de este, que incluyen las formas de relación con el otro sexo, ya no sólo en la vida social, sino, por primera vez, en la amorosa. Se producen así en la esfera psicosexual, nuevas necesidades, motivos, sentimientos e intereses, ligados a los vínculos intersexuales y a la sexualidad en general, como son la actitud o necesidad de pareja, la necesidad de experimentación sexual y enamoramientos. De todos estos procesos depende en gran medida la consolidación del sentimiento de masculinidad y feminidad, esencial para la orientación sexual y la identidad genérica. Sin embargo, la deficiente preparación para todas las transformaciones de la etapa repercute en el desarrollo de comportamientos sexuales que los adultos calificamos de irresponsables, obviando el hecho de que la tarea de educarlos sexualmente no la hemos sabido cumplir.
Objetivos de la adolescencia temprana
1. Desarrollar una actitud crítica, reflexiva y creativa hacia los conceptos, valores y modelos relativos a la vida sexual, de pareja y reproductiva, que permitan asumirla de forma enriquecedora, superar los mitos, estereotipos y prejuicios, tradicionalmente ligados a estas esferas.
2. Propiciar la construcción individual y colectiva de patrones, normas y estrategias de comportamiento que permitan regular de forma auténtica y responsable la vida sexual, atendiendo a las necesidades propias y del contexto.
3. Contribuir al desarrollo gradual de las incipientes relaciones eróticas y espirituales de pareja de manera efectiva, a fin de potenciar y consolidar el sentimiento de masculinidad o feminidad.
4. Promover una nueva imagen corporal gratificante en la que el autoerotismo y la masturbación se conciban como una vía inocua de satisfacción sexual que se enriquecerá al asociarse a las relaciones de pareja.
5. Estimular a través del conjunto de actividades con el grupo de coetáneos en la escuela y la comunidad, el ejercicio de modos de relaciones entre los sexos basados en la equidad, el respeto y la colaboración.
6. Propiciar la delimitación y comprensión de los límites entre la vida sexual y reproductiva, a fin de preparar para el disfrute pleno de la primera, evitando los riesgos y consecuencias del embarazo, la maternidad y la paternidad precoces.
7. Promover el conocimiento y la autoaceptación profunda y auténtica de la propia sexualidad, reforzando así la autoestima.
La educación sexual en el proceso educativo integral
La educación representa un complejo fenómeno social que garantiza la apropiación por parte del ser humano, de los frutos de la vida espiritual y cultural, donde se le capacita para vivir en una determinada época y se desarrolla la personalidad de modo consecuente con tales fines. En este contexto integral, corresponde a la educación sexual la tarea de promover el crecimiento pleno de la sexualidad como manifestación de la personalidad, en íntima relación sistémica con los demás campos de la labor educativa.
La educación sexual forma parte orgánica e inalienable de la preparación del ser humano para la vida, del aprender a ser, mediante el cual cada individuo tiene que aprender a ser sexuado, a construir de forma personalizada su masculinidad o feminidad y apropiarse creadoramente de valores, actitudes, conocimientos, habilidades y destrezas, así como de recursos personológicos eficientes, con miras a vivir su sexualidad de modo autodeterminado y enriquecedor.
En este proceso, las personas hacen suyos aquellos aprendizajes básicos de vida que las arman para el encuentro con el otro sexo y con la propia sexualidad; satisfacen sus necesidades en esta esfera y se forman en el ejercicio y defensa de sus derechos sexuales: a una sexualidad plena y responsable, a la equidad de género, la familia, la salud sexual y la planificación familiar.
La sociedad y la educación sexual
Las diferencias biológicas de sexo y las distintas funciones dentro del proceso reproductivo constituyen los elementos esenciales de distinción entre el hombre y la mujer; sin embargo, a lo largo de la historia de la humanidad, y sobre la base de los intereses dominantes en la organización social, se fueron estableciendo pautas culturales para asignar diferentes funciones según el sexo. A estas funciones o papeles asignados por la sociedad, de manera diferenciada para el hombre y para la mujer, se les conoce como roles de género y se define como el conjunto de rasgos de personalidad, actitudes, sentimientos, valores, conductas y actividades que la sociedad adscribe diferencialmente a los sexos. Los aportes de las ciencias naturales y sociales han demostrado que se trata de caracteres convencionales que varían históricamente y según las diferentes culturas.
Desde pequeños, los niños observan en las conductas y valoraciones de los adultos que las cualidades propias de los hombres y mujeres están divididas y tipificadas:
- El hombre debe ser brusco, racional, protector, poderoso, calculador, proveedor, independiente, exitoso, seguro, valiente; puede ser feo pero tiene que ser inteligente.
- La mujer debe ser preferiblemente bonita, coqueta, delicada, de llanto fácil, sentimental, obediente, dependiente, debe ser comprensiva y paciente.
Estos son los patrones que los niños tienen como referencia para la construcción de su propia identidad de género. Con estos esquemas se valoran a sí mismos y se relacionan con los demás.
Los estereotipos sexistas conducen a separar al hombre y a la mujer desde la niñez hasta el final de sus vidas, en roles diferentes, estructurados dentro de los parámetros de una cultura machista dominante, que inevitablemente crea dificultades para vivir, ser compañeros y crecer como pareja.
La familia es el mejor agente transmisor del sexismo. Son incontables los hechos que lo demuestran: desde los juegos y juguetes separados por sexo, los modales y las formas de relación que se prohíben o estimulan para que las niñas sean delicadas y los niños con relación a la calle, y a las exigencias de permanencia en la casa que deben cumplir las niñas en algunos hogares para el aprendizaje de las tareas hogareñas, hasta la división marcada de las funciones de la madre y el padre en el hogar, donde la mujer lleva la tradicional carga de las responsabilidades domésticas, el tipo de trabajo que realizan los padres, sus actitudes diferenciadas con relación a la niña o el niño y hasta sutiles comentarios, son referentes cotidianos.
En el mundo público y los medios de difusión masiva también se transmiten desigualdades. Por la vía de los medios de comunicación, los niños y las niñas observan que son los hombres los que ocupan las principales responsabilidades en el Gobierno, el Ejército, la dirección política de la sociedad, en las organizaciones internacionales, en las asambleas y reuniones, independientemente de que en Cuba existe una presencia activa cada vez mayor de las mujeres, muy superior a la gran mayoría de los países, incluso de los desarrollados.
Las telenovelas, los dibujos animados y, en general, las diferentes programaciones de la radio, la televisión y las producciones cinematográficas, aun cuando hacen el esfuerzo por superar los estereotipos sexistas, siguen transmitiendo dentro del mismo código. El sexismo no solo pone grilletes en las mujeres, sino también en los hombres, que desde niños se ven obligados a reprimir la ternura, la sensibilidad, el deseo de expresar abiertamente sus sentimientos y el derecho de ejercer la paternidad.
La educación sexista, en la que tiene participación toda la sociedad, es empobrecedora de las relaciones humanas, lesiona el sentimiento de autoestima del hombre y de la mujer, crea confusiones e inseguridad en el proceso de construcción de la identidad de género en niñas y niños y da origen a un clima poco propicio para la comunicación y las decisiones responsables.
.
Aspectos psicosexuales de la adolescencia
Fantasías sexuales
Los sueños y las fantasías sexuales se tornan más frecuentes y explícitos en la adolescencia, muchas veces como elemento auxiliar de la masturbación. Parece ser que la fantasía, en el marco de la adolescencia, cumple varios cometidos: realza por lo general el placer de la actividad sexual; puede sustituir a una experiencia real (pero inasequible); origina excitación o provoca el orgasmo; constituye una especie de plataforma de ensayo mental de cara a ulteriores situaciones sexuales (aumentando la tranquilidad y anticipándose a posibles problemas, igual que ocurre con el ensayo de cualquier otra actividad) y, en fin, supone un medio de experimentación sexual sin riesgos, controlable y nada conmocionante. La experiencia del adolescente, en cuanto a la exploración del alcance y aplicabilidad de las fantasías, repercute decididamente en su actividad sexual y en la propia seguridad a la hora de desempeñarse sexualmente en fases posteriores.
Independencia
A medida que el adolescente pugna por consolidar un sentido de identidad e independencia personal con respecto a sus padres y a otras figuras autoritarias, adquieren gran importancia las relaciones recíprocas con los compañeros y compañeras de la misma o parecida edad. Así, por ejemplo, la necesidad de libertad que experimenta el adolescente se acompaña normalmente del imperativo de ser como sus amigos, por más que en ocasiones ambas exigencias sean contrapuestas o antagónicas.
Las presiones del grupo de edad a que pertenece el adolescente varían según las colectividades sociales. En su ansia por liberarse de la supervisión de los padres y de los adultos, algunos adolescentes ven en el sexo un medio de demostrar su aptitud para tomar decisiones propias y de presentar cara a la escala de valores de la otra generación. Pero la conquista de esa libertad no es tarea fácil, ya que los adolescentes adquieren de un modo y otro un considerable legado sexual de sus mayores y de la generación correspondiente en el que se incluyen pautas discriminatorias hacia el sexo femenino y un intenso sentimiento de culpabilidad sexual. Han cambiado antes las actitudes que la conducta, puesto que hoy está muy extendida la idea de igualdad entre ambos sexos No obstante, perdura en ciertos aspectos el criterio de la superioridad del varón. Aún se espera que sea éste el que tome la iniciativa sexual, y si es la mujer la que lo hace, lo más probable es que se la tache de "atrevida" o "calentorra". Los adolescentes no se han desembarazado de todo vestigio de problemas sexuales, mala información y desconcierto en materia de sexualidad; más bien parece que han sustituido determinados problemas por otro contingente de dificultades.
Reacciones paternas
Muchos adultos dan la impresión de sentirse amenazados por las pautas del adolescente en esta materia y tratan de regularlas de manera ilógica, como lo demuestra el hecho de que se pretenda a veces suprimir la educación sexual en las escuelas -les llenaría la cabeza de malas ideas-, restringir la información sobre métodos anticonceptivos -que sigan teniendo miedo a quedar embarazadas-, censurar libros y películas o, sencillamente, fingir que la sexualidad del adolescente no existe en absoluto. Por fortuna, no todos los padres adoptan una visión tan negativa de la sexualidad juvenil y, en algunos casos, asumen posturas más liberales. También es importante constatar que la conducta sexual del adolescente puede crear inquietud en los progenitores. A muchos padres les preocupa que sus hijos adolescentes se vean atrapados en un embarazo involuntario, conscientes de que, aun cuando él o ella dispongan de medios anticonceptivos, quizá no los sepan utilizar eficazmente en el momento preciso. Los padres también se inquietan, y no sin motivo, de que sus hijos adolescentes puedan contraer una enfermedad venérea.
La sexualidad: un mundo de posibilidades
Es una parte importantísima en nuestras vidas. La sexualidad la sentimos, la vivimos, pero no es fácil hablar de ella. Una de las razones es que tradicionalmente no se podía hablar de estas cosas. Por eso ni hemos hablado ni hemos escuchado mucho sobre la sexualidad. Así hemos pensado cosas, como que la sexualidad era algo malo, sucio y feo; era solo los genitales; era solo para tener hijos o únicamente para adultos casados.
Todo lo anterior se debe a que desconocemos que la sexualidad es una dimensión humana que abarca todo nuestro ser, no solo nuestros genitales.
Conocer nuestro cuerpo, nuestros sentimientos y deseos, nuestras posibilidades, nos permitirá ser personas más sanas, más libres y responsables; en definitiva, nos ayudara a desarrollarnos mejor.
Desde que nacemos somos sexuados. La sexualidad no es algo que no podamos quitar o poner. Todo ser humano es un ser sexual. Durante toda la vida tenemos necesidades y conductas sexuales según la edad. No podemos hablar de la sexualidad humana sin tener en cuenta que es algo que esta en constante cambio. La forma de vivir, asumir y potenciar esta realidad, la denominamos conducta sexual. Este tanto, conforma por medios de la información que se recibe, de las actitudes que se desarrollen y de las experiencias que se tengan.
Cada edad es diferente y se vive de forma distinta, pero en todas ellas es importante la sexualidad. Los niños pequeños no solo tienen necesidades biológicas, comer, estar limpios, sino también sociales, afectivas y sexuales. Los niños sienten curiosidad por todas las cosas que tienen cerca. Una de estas cosas es su propio cuerpo. Por eso se tocaran para conocerse y porque les produce sensaciones de placer; observaran el cuerpo de las demás personas y harán preguntas sobre él. Es muy importante responder con naturalidad a sus preguntas y permitirles que se toquen, que se miren, que se quieran, pues así estamos ayudándolos a que se desarrolle de manera adecuada su sexualidad.
La sexualidad tiende a provocar ternura, comunicación, cariño y amor entre las personas que se relacionan. La vida sexual no termina nunca, porque seguimos siendo sexuados durante toda la vida.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
Angel Cedeño: Es de felicitar este tipo de tema que enriquecen mucho a la sociedad y ayudan a fortalecer los conocimientos de muchos educadores, además los adolescentes acogen mejor dirección.
ESTER: Es excelente el trabajo, me orientó un montón, soy docente en educación especial, tengo alumnos adolescentes multi impedidos y no me sentía segura de cómo dar los conceptos, las sugerencias son formidables gracias por permitir acceder a esta página.
juam jose loor cedeño: Un trabajo de buena calidad para poder orientar a los educandos, sólo con una pequeña observación: deberían ubicar ilustraciones para hacer de esta más didáctica.
Miguel Lemos: Sugiero que se le incluya imágenes para hacer más didactico el artículo.
Ely quiroz: Gracias por como trabajar la sexualidad en los adolescentes. Valoro dos hechos importantes de trabajarla: Utilizar preguntas precisas para resolver el problema en cuestion y la posibilidad de dramatizar la temática planteada.
Dario: Me parece correcto el enfoque utilizado ya que tiene en cuenta todos los aspectos que contribuyen para el desarrollo del ser humano (biológico, sicológico y cultural) muy diferente a lo que plantea la ideología de género que lastimosamente está queriendo ser implementada en Latinoamérica.
Liliana: Excelente material para abordar y trabajar este tema en el aula. Muchísimas gracias por el aporte.
JUDITH: Que bueno habrme topado con esta pagina, sucede que soy profesora y desarrollo un proyecto enfocado a la proteccion del niño y del adolescente, sobre todo en la dimension de salud sexual y esto me cae como anillo al dedo, excelente material para trabajr con los niños. Los felicito y sigan aportando,ellos lo necesitan.
clara: Muy oportuno para mi trabajo como orientadora escolar en la elaboración del proyecto de educación sexual de la institución donde trabajo y comparto el concepto de educación sesual integral, me gustaria ntercambiar experiencias al respecto.Hasta pronto.
Adriana: Excelente trabajo felicitaciones, me ha sido de gran ayuda para mi proyecto de investigacion, pienso que es coherente, útil, pertinente y con gran relevancia social.
Psic. Juan José Alvarado: En un ciudad de México, he impartido un "curso de orientación sexual" para estudiantes de 12-15 años, en grupos mixtos, muy bien acepado por los alumnos pero con la resistencia y la crítica de una parte del personal docente.
Pero hay que seguir adelante copn todos estos proyectos, pues "urge" que se aborden estos temas.
esther: Al leer su contenido vi cuan importante es este tema para mi y para la sociedad, gracias por aportar, estoy realizando mi tesis de este tema lo cual me ayudó bastante (Bolivia).
janeth encarnación: Este es un trabajo muy bueno,que me ha sido de mucha ayuda para realizar mi proyecto educativo referente a este tema.
carmenza sanchez: Muy buena problemática desarrollada académicamente,pero se ma ha dificultado enseñarles a mis niñ@s porque son hansido niñ@s maltratados, abusados, con papás golpeadores.
liiana: Muy bueno el enfoque y me sirvió de ayuda para introducir la temática en el nivel de estudiantes de primaria.
yomaira Torres C.: Me parece muy bueno porque hoy en día tiene uno que dar a conocer a los estudiantes pautas como defenderse de aquellos que quieren atentar contra su integridad.
jennifer lasso : La verdad es que recién me introduzco en la labor de educar y en esta experiencia surgió algo que de cierta manera no tenía el suficiente conocimiento para tratarlo: las manifestaciones sexuales en el aula, este escrito me ha beneficiado de gran manera, muchas gracias.
Sergio: Muy buena propuesta, soy un estudiante de profesorado de Geografía de Uruguay, estoy cursando mi último año y estoy muy interesado por la educación sexual y psicológica de todas las personas.
yaqueline: Hola,es un excelente trabajo, lo felicito me ha sido de gran ayuda ya que me gusta dar charlas relacionadas con el tema a escuela de primaria de 4 to a 6 to grado.
ROCIO:
Quiero darles las gracias por el trabajo tan bueno que presentan, ya que me es de gran ayuda porque estoy impartiendo la materia de asignatura estatal donde estamos trabajando con educación sexual. Mil gracias por darme ideas buenísimas. Un fuerte abrazo.
percy: El trabajo que realizó es muy interesante, importante para prevenir muchas enfermedades y embarazos.
Ellan Lara: Me parecío un muy buen trabajo, sólo sugiero que podría ser mas específico.
BETSY: Es bueno este trabajo. Me hubiera gustado que hicieran énfasis en los ministerios de educación de los diferentes paises, para que los encargados realicen una formación mas completa a los docentes.
ingrid: Le saludo y felicito, su trabajo es muy bueno, abarca las concepciones de sexualidad y las contrapone con la actualidad percibida por los(as) adolescentes. podría servirme de antecedente para mi trabajo de Grado, en el mismo, utilizo la estrategia la dramatización... Éxitos
MYRIAM CASTAÑO: Felicitaciones, es un tema que me ha interesado muchísimo. Ralmente este trabajo me encantó y dio respuestas y aportes a mi proyecto investigativo. Si es posible me encantaria tener mas informacion. Gracias.
MARIA ABELLO: Primero, la ubicación en el contexto de la educación sexual escolar es buena, parte de cuestionarios y análisis desde el punto de vista del docente y del alumno y llega a promover 6 temáticas apropiadas al tratamiento de los asuntos de interés para los muchachos.
marcelo: Tema candente, el talón de Aquiles de la educación, pero da buenas pautas para dirigir la educación sexual de nuestra juventud.
Jorge: Excelente investigación. Tiene aportes teóricos y prácticos que verdaderamente contribuyen a la tarea del Psicólogo Escolar.
María Celia Lassus: En mi larga trayectoria como psicóloga y maestra, he leído variados artículos y trabajos sobre el tema; muchos muy bien encaminados. Pero este en particular, me parece excelente y valiosísimo. Trasciende largamente los sólidos conocimientos sobre el desarrollo humano, sus diferentes etapas y matices -que el autor demuestra-, puesto que lejos de ser un enfoque adultocéntrico, como generalmente se lee, sus ejes son específicamente los cuerpos y mentes en formación; sus intereses, sus características, sus posibilidades de futuro. Desestima los prejuicios y "necesidades" acordes que suelen manejarse en la esfera adulta a la hora de hablar de sexo con su descendencia. (…)
Los tiene en cuenta, los integra naturalmente. Armoniza inteligentemente la dotación natural en evolución (fantasía, creatividad, curiosidad, sensaciones), con las inquietudes adultas, que sabe, van a moverse en el entorno. No propone acallar o someter las manifestaciones de la sexualidad en niños(as) y jóvenes, sino hacerlas conscientes, conocerlas, aceptarlas, disfrutarlas, manejarlas adecuadamente. Toda la propuesta, nos lleva a una meta de autorrespeto, que por fuerza ha de volcarse en los vínculos, para beneficio del bienestar colectivo. (…)
Mis sinceras felicitaciones y muchísimas gracias por su aporte