El juzgamiento de delitos sexuales ¿empeora la situación de los niños abusados?

María Celia Lassus
Psicóloga
Perito Judicial
Centro de Estudios Judiciales del Poder Judicial
Montevideo, Uruguay.

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Los operadores de todos los ordenes, cometen fallos en sus funciones, por:
- Falta de sensibilización social
- Desconocimiento de la problemática
- Falta de formación de la psicología y necesidades de un menor
- Desconocimiento de la psicología de los abusadores
- Falsas creencias
- De actitud
- Falta de recursos
- Ausencia de centros especializados en evaluación y tratamiento
El Sistema
- Problemas con el procedimiento
- Dificultad de pruebas en los delitos privados (palabra del niño (a) contra la del abusador)
- Numerosas declaraciones del niño: dañamos sus garantías procesales (a más repetición del testimonio, menos fiable y se vulneran los DN)
- Rechazo de la prueba preconstituida (testimonio recabado antes de que lo indique un juez).
- No aceptación de avance de informe para acelerar la información al juez y el proceso
- No testados de confiabilidad que permitan al juez evaluar la calidad de lo informado
- No procedimiento para evaluar retractaciones
- Elevada incidencia y consideración inadecuada de las retractaciones del niño (a)
- Sistema no concebido para proteger a las víctimas -menos si son niños, porque los códigos están hechos para contemplar la situación de adultos-
- Escasa responsabilidad de los poderes públicos
Las consecuencias inmediatas de todos estos factores son:
- La permanencia de la situación violenta en que está inserto el niño.
- La impunidad adulta, buscada en forma consciente.
- La proyección en las demás etapas vitales: escasas ofertas de recuperación -que ese daño no condicione su vida-.
- Evolución distorsionada que tendrá como ejes: Cuerpo y Vínculos.
Lo mencionado constituye algunas de las razones básicas por la que no se profundiza en la exploración de las causas de la sintomatología que acertadamente se advierte en los niños; quedando éstas relegadas a una posible consecuencia menor y pasajera, de la disputa legal por el tiempo a compartir con el niño, por ejemplo.
Para mayor abundamiento, los mismos factores afectan a los otros (as) niños (as): testigos del abuso involuntarios u obligados a presenciar; saben, se dan cuenta, notan algo (de acuerdo con la edad). Callan por:
- Miedo: a lo desconocido; por percepción del miedo de la victima; por las amenazas que oye; la posibilidad de "ser el próximo".
- Por culpa: por no hacer nada; por no decir; por alegrarse de no ser la víctima.
En la detección, es necesario informarlos y orientarlos especialmente en cuanto a: qué pasó, qué va a pasar, por qué, por cuánto tiempo.
En suma
Las consecuencias del abuso sexual infantil son devastadoras para la víctima, por la experiencia del abuso y por el propio proceso judicial, cuando el caso es investigado y juzgado: procedimientos burocráticos, entrevistas traumáticas, frustrante incredulidad de los profesionales implicados, carencia de protección para niños, incluso durante el proceso judicial. Es decir, la revictimización secundaria y consecuentemente la intolerable alta frecuencia de re-abusos y de su conversión en violaciones. Es así que observamos la toma de medidas inadecuadas, a menudo insólitas, en aras de que, por tutelar el interés superior del niño, no se vaya contra los DH de los adultos.
Algunos ejemplos reales:
- Ante la evidencia insoslayable de la comisión de un abuso sexual, forzar la revinculación en forma prematura, para asegurarse de "que no se pierda el vínculo del niño (a) con su progenitor". La inmediatez de la medida, nos hace pensar comparativamente en la situación de un niño que se fractura la pierna jugando fútbol. Nadie se opondría a que se suspendan sus actividades curriculares por unos días, del mismo modo que ningún médico diría que debe saltar constantemente sobre esa pierna -para no perder el tono muscular o la sensibilidad-. Se espera a que haya cicatrizado la herida. Revincular a la fuerza es como hacerlo saltar sobre esa pierna: es más fácil que se deteriore aún más el vínculo.
- Cuando se sospecha una agresión sexual, fijarle a madre e hijo (a) visitas no deseadas por el niño (a), en lugar público, a hora de buena concurrencia y con un abogado -desconocido de ambos- sentado en la mesa contigua, porque «no puede negarse a una madre el derecho a ver a su hijo (a)…»
¿Qué podemos y debemos hacer entonces quienes nos desempeñamos en las actividades que se requieren al manejar estas situaciones?
Muchos son los operadores de diferentes áreas que participan en el proceso global de cada situación, pero ninguno puede ignorar lo esencial, es decir, lo que tienen en común, lo que hace que tengan que trabajar juntos. El rol de los operadores en esta dinámica, cualquiera sea su función:
1. En general:
a. Sensibilizarse: Con el tema y su real dimensión.
b. Comprender: Su génesis, alcance y proyecciones.
c. Reconocer: Sus diferentes manifestaciones.
d. Concientizarse: De la responsabilidad de prevenir y combatir este flagelo.
e. Manejarse: Con la realidad en todos sus términos.
2. Específicamente:
a. Prevenir. Participando de actividades.
b. Detectar: La presencia o ausencia de la situación abusiva en su desempeño. Además, discriminar el grado y forma de intervención y la necesidad o no de ayuda externa.
c. Manejar situaciones de crisis.
d. Evaluar el grado de daño y el grado de riesgo.
e. Desarrollar: Técnicas básicas de prevención, asistencia y/o intervención (de acuerdo con su función).
f. Saber: cómo, cuándo, para qué.
g. Preservarse: No trabajar solos (as); compartir, chequear su salud, estar informados (as).
Pero el esfuerzo aislado de unos pocos resulta anodino con frecuencia. Por tanto el esfuerzo ha de ser sinérgico.
Se impone entonces la capacitación de todos (as): Técnicos, idóneos, sistema judicial, comunidad, policía, escuela, familia, sanidad, etc., procurando:
- Códigos comunes, compartibles.
- Conocer cada operador desde las exigencias de su función: La génesis, evolución, alcance y proyecciones en diferentes etapas vitales, de las diferentes manifestaciones de la violencia y no sólo del abuso sexual, puesto que éste con frecuencia está inserto en una o más de las otras formas violentas. Y las necesidades emergentes en cada etapa del proceso, tanto para el afectado (a) como para el agresor (a).
Esforzándonos por:
- Crear redes de trabajo multidisciplinario.
- Unificar los códigos éticos de los profesionales.
- Agilizar causas con menores.
- Continuar con el proceso aunque el menor se retracte.
- Formar de manera específica a los profesionales involucrados.
- Articular un procedimiento fiable que permita que la declaración del menor se tome como prueba preconstituida (toma de declaración-avances).
- Valoración de las secuelas producidas al menor "que cubra el tratamiento".
- Indemnizaciones (legislar): llenar los vacíos normativos.
- Hojas de notificación de maltrato -con indicadores- específicas para cada ámbito (sanitario, policial, etc.)
- Que en cualquier intervención en un caso de maltrato infantil en cualquiera de sus formas, debe ser: Interdisciplinaria, Interinstitucional -con protocolo de actuación conjunta- realizada por profesionales o idóneos, dirigida tanto a las víctimas como a los agresores, adultos o niños.
Tres pilares:
1. Formación para profesionales.
2. Sensibilización social, medios de comunicación.
3. Trabajo político, promover políticas de infancia.
Es decir, evitar todas las formas de revictimización de un niño (a) (cómo se originan y evolucionan), antes y durante el proceso penal, cuando hay una denuncia por maltrato. Mejorar qué pasa cuando -precisamente- se aplica el sistema penal, y éste, las correspondientes medidas de protección, que no siempre terminan siéndolo, por razones adultas. Además, moldear el proceso, el sistema y sus medidas, desde el lado del niño (a), para lo cual hay que tener claro, cómo ofende y desprotege el sistema -y adyacencias- a la víctima; por ignorancia, por desinformación y porque las leyes se hacen contemplando a los adultos: a los que ya lo son y a ese niño cuando lo sea y no ahora.
La capacitación, indispensable, será más efectiva si se enfoca con base en:
- La multidisciplinariedad
- Difusión de la equidad de género
- La ponderación de los DH
- El conocimiento de las diferentes manifestaciones del poder vincular
- Un enfoque sistémico de los vínculos
"... El bienestar infantil o la felicidad de un
niño no es nunca un regalo, sino una tarea siempre incompleta, nunca
perfecta ni definitiva, (...) es mucho más que un proceso puramente
individual y familiar; debe ser el resultado de la acción de toda una
comunidad"
Jorge Barudy
Comentarios a este trabajo
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
Ana Rosa Vázquez: Estoy de acuerdo con la autora. Creo que este es un tema que no debe ocultarse más, me reconforta saber que no soy la única que lucha por esta causa. Gracias por facilitarnos su experiencia, espero seamos más los que luchemos por el bienestar de los niños.
ana lulu : Es magnífico saber que hay personas que realimente se interesan por la niñez de este mundo ya que el gobierno y todos los burócratas sólo se interesan en el dinero, dinero y más dinero. Ojalá que nunca abandonen esta causa y que se pudiera propagar en los medios de comunicación ya que sólo lo que se ve es sexo y violencia.
martha rivas: Lo considero muy bueno, porque la sociedad y nuestros órganos encargados de impartir justicia no hacen nada por castigar a los infractores, por así llamarlos.
marcela leyes: Muy bueno su trabajo, la realida golpea en todos los paises latinos de igual manera.Desde el momento en que se decidió a escribir sobre este tema demuestró cual era su postura sobre el tema. Creo que la mejor y única forma es darle información a los menores, un niño que sabe que es bueno y malo con respecto a su relación con los adultos e incluso con sus pares, es difícil que sea una víctima, un niño que sabe decir NO, y se siente querido y respaldado por sus padres, o cuidadores es menos propenso al abuso.
Lassus: Pavis en verdad no es un consuelo no ser único/a; si no que haya soluciones, gente que se interese en proporcionarlas. Si desea se contacta y vemos juntas de dónde es y dónde puede recibir ayuda; o cómo podría orientarla en su mal momento.Gracias.Lassus.
Pavis: Estoy destrozada, esto no lo puedo digerir. Gracias por este tema, me alienta el saber que no soy la única con esto.
Wendy Fabra: Hay muchas cosas escritas sobre abuso sexual y maltrato infantil. Lo que hace extremadamente valioso este artículo, a mi modo de ver, es que a la visión psicológica y social del problema está sumada la perspectiva jurídica, aspecto no menor en cuanto a la posible reparación del daño. Mueve a la reflexión y al debate, y partiendo de lo que debería ser el proceso judicial, nos confronta con lo que verdaderamente es. Si no existiera tal brecha la pregunta del título no tendría sentido. Felicitaciones.
salomón pareja cardona: El enfoque y el tratamiento que le da al tema tiene un alto grado de profesionalismo, no obstante en nuestro país ese es el pan de cada día, pues debido al alto índice de desempleo y a las pocas oportunidades de muchas mujeres, entonces estas al sentirse desprotegidas, terminan uniéndose con una pareja que no tiene ninguna afinidad con los hijos y estas mujeres se convierten en cómplices de estos hombres que llegan al extremo de maltratarles y de abusar sexualmente de sus hijas bajo la gravedad de ser estas amenazadas. Recientemente la hija de trece años reclamaba de su madre su desacertada decisión, al pensar sólo en ella y no pensar en sus hijos. Ahora son víctimas del maltrato.
José Solano Muñoz: Exelente artículo,muy objetivo y realista.
Alma Beatriz Escalante: Por supuesto que empeora la situación del niño abusado, casi que ofende la pregunta. Y empeora la situación porque los peritos judiciales que llevan a cabo los procesos no tiene idea de psicología y realizan el proceso desde su propia lógica y sus conocimientos, por eso es importantísimo resaltar la misión del psicólogo forense en casos de abuso sexual, es importante tener una formación competente al respecto para ayudar, y no empeorar la situación de las víctimas... Con el abuso basta.
Anónimo: Las víctimas siempre serán las víctimas y aunque los procesos se lleven a cabo con la metodología adecuada, el dolor no cesa.
Ivette Ruiz: Considero que la exposición, si es que así puede llamársele al género discursivo que presenta, trata algo que es obvio en nuestra sociedad y no repara en soluciones ni profundiza en la situación, Me atrevo a decir que la autora "descubrió el agua tibia". No obstante, el esfuerzo es válido.
María Celia Lassus: Me parece muy importante que quien, en vez de guardar silencio, expresa sus dudas, no se quede con ellas. Por eso, con el mayor respeto, aclararé algunos puntos.1. La expresión "niños abusados" en el artículo, alude a situaciones fehacientemente comprobadas. Si hablamos de interrogatorio, es que aún no lo sabemos. Pensar, sospechar, oir de otro adulto que... no es saber. En factores prácticos, ítem los operadores, se enumeran las razones por las que, no sólo el interrogatorio puede ser incorrecto. 2. La entrevista, el interrogatorio, la sentencia, si bien tienen siempre su grado de incidencia emocional (y no sólo en el niño), nunca son el origen de las secuelas. Estas se originan en la ofensa adulta, incluidas culpa y dudas. Secuelas que evolucionan posteriormente en el seno doméstico; el niño vuelve a casa; no pasa a vivir con el perito o con el juez. 3. El objetivo es sanar en la entrevista terapéutica, en la que se trabaja el síntoma para aliviarlo. En la entrevista pericial el objetivo es recabar pruebas para demostrar o desestimar la supuesta agresión, lo que no da derecho a dañar. 4. Todo depende de muchos factores (familia, escuela, amiguitos, vecinos, operadores que intervienen, etc.), mucho para un niño(a). Es fundamental que quien pericie sepa hacerlo, esté debidamente capacitado, lo que ayuda a veces a minimizar otros efectos. Gracias.
Amanda Rosselli: Todo depende de la manera como se enfrente en interrogatorio al niño abusado. Esa entrevista puede traer consecuencias posteriores nefastas en su desarrollo psicologica, crear o motivar la culpabilidad o dirigir al niño a la duda. El objetivo es sanar y en ocasiones el juzgamiento dificulta la sanación de la víctima y empeora su situación psicológica y emocional.
Ana Lucila: El A.S.I. es una realidad que no podemos ignorar más. Felicito a la autora por su coraje para tratar este tema y apoyo su idea.
fredy: Es muy profesional su artículo. En el país donde vivo ocurren a diario innumerables casos de violaciones, donde las víctimas son menores. En un 40% los agresores son los padrastros o un familiar del menor y en un 20% las mamás se convierten en cómplices. Es un tema de interés que vivo a diario en mi zona, por mi trabajo de investigador. El trauma para el menor es muy grande y no estamos preparados para recuperar a ese infante.
María Celia Lassus: Cuando un tema es tan resistido como lo es desde siempre el abuso sexual infantil, aún entre profesionales, la información directa, sintética, lo más objetiva posible, exenta intencionalmente de la postura del autor, enfrenta al lector a revisar sus propios argumentos y a trazar su propia postura. Eso a veces molesta. Pero no es obligatorio. Es una elección personal. Ya es todo un logro que se acepte que lo expuesto es verdad. Agradezco todos los aportes, sin excepción.
ISABEL MOYA: Estoy de acuerdo en que no hay argumentación ni punto de vista personal del autor, pero lo que dice es cierto y se acomoda a cualquier país latino.
Maria Claudia: Se trata de una enumeración de varios aspectos pero no veo una postura propia de la autora ni una argumentación. Los aspectos que enumera son ciertos, pero falta explicar con mayor profundidad y detenimiento cada uno.
Janeth: Una argumentación sólida que lleva a pensar al lector en relación con el abuso sexual infantil y su adecuado tratamiento.
luisa: Muy buena exposición y lo mejor es que motiva al debate.
clarideth: Interesante planteamiento sobre el cual se puede decir mucho. Sus argumentos y la forma como se acerca a este tema son muy serios y éticos. Me gustó mucho.
Maria Lucia: Considero muy completo, acertado y profesional el tratamiento que se le da a este tema en el presente artículo pues se trata de una cuestión, digo yo bastante delicada pero trabajos como este animan a realizar otros más y guían una investigación no solo científica sino también respetuosa. Bien por la revista por publicar temas que levantan ampolla.
Guiomar Bejarano Gerke: Coincido totalmente en que el proceso legal de "venganza" a través de la justicia, expone al niño a a una mayor victimización. También influye en ello la administración de justicia y los procedimientos usados.
Daniela: Pocos artículos he leído al respecto en donde se note realmente un conocimiento específico del tema y donde se aborden de forma directa los elementos necesarios para su adecuada comprensión e intervención.
GLADYS GARCIA: Te felicito, este tema es de gran ayuda; es claro y concreto y nos ayuda a entender más a estos pequeños pacientes. Excelente trabajo.
Sandra Edith: La felicito, esta es una área en la que muy pocos se involucran con la perspectiva adecuada. Soy psicóloga y laboro en un centro que alberga menores y que llegaron allí por situacion de elevado riesgo social, por lo cual me intereso en estudios que puedan aportarnos ayuda para manejar de manera proactiva un dolor tan grande causado en los menores... Infinitas gracias.
marialaura: Muy claro. Lamentablemente quienes administran justicia en estos casos tienen una visión totalmente distinta. El ASI no da fama ni dinero, sólo trae problemas con los acusados y nadie o casi nadie quiere meterse a hacer las cosas bien. Creo que el tema es que en el fondo no se reconoce la violencia como tal, porque está demasiado naturalizada. Adelante como siempre, María Celia. Nosotras sabemos lo que costó salir adelante.
Xosé: Claro, conciso e inapelable. Importante además hechar luz sobre un oscuro tema que la sociedad sigue rehuyendo profundizar y debatir.
ada beatriz fragoza: Mientras existan profesionales como tú María Celia, que trabajan incansablemente y con la exactitud, la pericia, el rigor y el coraje en abordar esta temática que te caracteriza, nos ayudarás a los que nos dedicamos a la clínica y que, explorando en las entrevistas o en las horas de juego, nos enfrentamos a este dolor sufrido por el niño(a).
Tus decires generan fluidez en las acciones de la praxis profesional.
Muchas gracias
Lic. Ada Beatriz Fragoza
Psicocent
guillermo gómez: Nunca esta de más hablar de la violencia y menos en niños; la idea siempre va en mira de dar solución y prevenir que sigan sucediendo este tipo de delitos y como bien dice la autora: "La infancia no es el futuro,es el presente. Y si no lo es, la humanidad no tiene futuro" Psic. Tanat. Guillermo Gómez
Arantxa: En hora buena Maria Celia, por este trabajo y por todos los demás.
maria elena: Trabajo muy claro y abarcativo,que revela mucha experiencia en el área y claridad de conceptos.
Juan Carlos: Me lo recomendaron. Está muy claro y concreto.
Maria Rosa: Mi valoración sobre su trabajo es desde luego de un 5 por ser esta la mínima otorgable. Me parece interesantísimo, de veras. Muchísimas gracias por su publicación. Siga trabajando en su vital labor, previniendo y aliviando en casos ya extremos el malestar que un abuso sexual puede tener en cualquier persona; máxime si se trata de un menor. Un cordial saludo, María Rosa (España).