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El coaching sintergial y el Retcambio
José Alberto Santos R.
La comunicación y las habilidades como escucha El 70% de nuestro tiempo lo dedicamos a la comunicación escribiendo, leyendo, hablando o escuchando. Existe una tendencia a valorar el hablar en detrimento del escuchar, que ocupa el 40% de ese tiempo que nos estamos comunicando. Mientras otros hablan, nos desplazamos a nuestra conversación interna, dejando de escuchar lo que los otros nos dicen, con lo que distorsionamos o interrumpimos esa danza entre el hablar y escuchar. La calidad de escucha implica una comprensión e interpretación de lo que oímos, en función de la manera en que vemos la vida y las personas que nos rodean. La clave de nuestra calidad como escucha no está en el contenido del mensaje del que habla sino en la interpretación que hace el oyente y la manera en que administra sus creencias, estados de ánimo y acciones en ese intercambio. Las diferencias interpretativas en nuestra calidad de escucha están influidas por nuestra biología (edad, sexo), el contexto cultural, nuestra historia personal, el conocimiento, la emocionalidad, etc. Si queremos mejorar nuestra calidad de escucha debemos buscar aprender de cada conversación, aceptar incondicionalmente al otro, evitando juicios paralizantes. Aprender a descubrir las oportunidades de cada conversación, posibilita mejorar nuestra calidad como escucha al usar nuestras interpretaciones para consolidad las relaciones. Siendo el poder una capacidad para la acción y los resultados, que tiene como vehículo a la conversación y como destino a los compromisos, esta es puesta a prueba cuando el otro se cierra a la posibilidad de abrir espacios, siendo este escenario un ejemplo de la necesidad de crear conversaciones para ventilar bloqueos. El diseño efectivo en esta situación demanda crear condiciones, buscar el momento adecuado y un lugar libre de interrupciones para su apertura, en la que podría suceder algo como esto: "Juan, estoy percibiendo que cada vez que busco conversar contigo, me evitas o te muestras incómodo para hablar. Deseo que abramos una conversación sobre los bloqueos que impiden una comunicación abierta y amistosa". La habilidad para superar diferencias, consolidar relaciones funcionales y generar redes de apoyo, demanda incorporar en el diseño de conversaciones, los siguientes principios: - Abandonar la queja o crítica, articulando posibilidades a través de pedidos, promesas y ofertas. - Cambiar juicios (los seres humanos somos máquinas de hacer juicios) por afirmaciones, apoyados con hechos. - Escuchar antes de afirmar, con atención. - Elegir el momento oportuno para abrir la conversación. - Conversar manteniendo el propósito en mente, evitando desviarnos o perdernos en juicios que cierran posibilidades. - Buscar el momento libre de interrupciones. - Hablar en primera persona, sin acusar al otro, ni querer convencerlo de nuestra forma de ver las cosas. - Priorizar la importancia de las relaciones, sobre defender posiciones. - Concretizar pedidos, en lugar de esperar que el otro me adivine. - Separar a la persona del problema. - Distinguir hechos de interpretaciones. - Ponerle atención a los compromisos que hago al hablar. - Mantener una postura abierta y amistosa, tono de voz modulado, gestos adecuados, ademanes y contenido conversacional que abran posibilidades en la relación y los propósitos legítimos buscados. La comunicación y el ejercicio de influencia unificadora El lenguaje es la gran herramienta para coordinar acciones entre sí. La productividad de los procesos de trabajo en la empresa no resulta sólo de la productividad de las tareas individuales que conforman dichos procesos, sino que dependen en una medida equivalente de la manera como esas tareas se coordinan entre sí. Las tareas no se coordinan solas. Quienes las coordinan son las personas, que efectúan para ello peticiones, ofertas y promesas. Si, por ejemplo, no saben pedir en forma adecuada comprometen la efectividad de los procesos, se incurre en demoras, mayores costos, etc. Esta ha sido un área muy descuidada, y representa un terreno de grandes oportunidades para obtener incrementos en la productividad del trabajo. La influencia como efectividad en la comunicación. Consideraciones Existen varias estrategias de influencia: ![]() La comunicación efectiva requiere que las personas sepan pedir, prometer, ofertar, comprometer, hacer reclamos y emitir juicios que abren posibilidades a través de la influencia en sus diversas expresiones: Estrategias de influencia Es difícil no llegar a la conclusión de que la calidad y efectividad de las conversaciones del personal, los líderes y gerentes es una de las claves, si no la clave del funcionamiento actual y futuro de las organizaciones. Esta propuesta incluye dos pilares éticos fundamentales: la confianza y el respeto mutuo. Son condición de la efectividad, de la productividad de la nueva empresa. Surgen para hacer más efectiva la empresa, permiten que surja el compromiso con el desempeño y los resultados. Las personas más poderosas de nuestro planeta, son las más competentes e impecables para pedir, prometer, cumplir y generar satisfacción. Esta declaración establece un proceso con el cual vamos a reinventar nuevas posibilidades. E. Deming hizo la declaración de la Calidad en EUA, pero fueron los Japoneses quienes la escucharon y llevaron a la acción. Escuchar involucra discernir oportunidades relevantes en una conversación significativa. Aprender es incorporar una nueva capacidad para la acción de manera permanente, que mejore nuestras prácticas en el dominio de nuestro accionar. ¿Por qué perdemos oportunidades en la vida? Cuando la preparación esta presente, despierta el poder y los resultados. Despertar oportunidades, a través de una preparación efectiva, amplía nuestras posibilidades hacia nuevas alturas. El entorno del cambio personal Cada persona enfrenta días decisivos y la posibilidad de actuar o ser bloqueado por sus temores o incompetencias. Cuando vemos los porcentajes de reprobación al final del primer año universitario, es contrastante con los alumnos que se inscribieron al principio del año lectivo. Vemos a las sociedades estudiantiles de las universidades públicas latinoamericanas, hacer manifestaciones para lograr el ingreso masivo de sus compañeros sin asegurar las condiciones para el éxito de estudiantes que terminan frustrados, fracasando al final del primer año. Al contemplar ese escenario fácilmente podemos caer en la perplejidad y la abrumación. Las desigualdades, frustraciones, coraje y resentimientos son ingredientes que unidos tienen un alto poder explosivo. En el mundo del trabajo observamos una plaza que sale a concurso en el periódico y decenas de solicitantes aplicando a ella, sin alcanzar los perfiles establecidos. El incremento en el uso de la tecnología produce menos necesidad de mano de obra no calificada, cambiando los perfiles de los puestos. Las personas que son removidas no alcanzan a prever, ni a prepararse para acceder a los nuevos perfiles, con lo que son arrastradas por sus incompetencias, siendo apartadas de la mesa de las oportunidades. El proceso de aprender para la acción Aprender es articular nuevas acciones, adquiriendo mejores prácticas, para superar los límites de nuestro circulo de incompetencias y preocupación. Los principios del aprendizaje para la acción son: - Lo que se aprende no se presume, se refleja en resultados útiles. - Lo que se aprende, cuando no genera valor, es desperdicio. - Lo que nos rodea es un potencial de utilidad, cuando actuamos con el fin en mente. - Las crisis, necesidades apremiantes o una visión retadora, son la materia prima del aprendizaje para el cambio. - El aprendizaje nace en la ignorancia que traducimos en necesidad o quiebre. - La ignorancia que nos mueve a la acción, posibilita avanzar hasta la experiencia en el dominio elegido. Tabla 2 - Cuadro comparativo entre el paradigma del administrador y el paradigma Guimac El paso de un enfoque tradicional a uno sintergial lleva numerosas formas de actuar que inciden directamente en las organizaciones. Fundamentalmente, el Guimac, quien actua como el coach sintergial involucrara a sus colaboradores en el logro de los resultados. Su estilo cómo administrador de compromisos y coordinador de acciones, trazará el cauce para implicar a todos, trabajando en equipo. Su idea será la impecabilidad en el cumplimiento de sus compromisos, el rigor en la conquista de la mejora continua, innovar a través de nuevas ofertas que seduzcan, eliminando las prácticas tradicionales para su conquista. La negociación, y la capacidad de trabajar en red, con alianzas y en entornos complejos, van a definir el éxito de su acción. ¿Cuál es el precio? - En la vida solo obtenemos los resultados para los que estamos comprometidos. El compromiso se orienta hacia un proceso de aprendizaje inteligente, renovando nuestro carácter e inteligencias, adquiriendo competencias para la acción, a través de prácticas realmente efectivas. - Un viaje de renovación hacia el protagonismo en el que pasamos por la negación y el desprendimiento. Negar nuestras recurrencias y tradiciones inocuas o improductivas que producen esterilidad de resultados, desprendiéndonos del orgullo, la contumacia del que no sabe y presume que sabe, procediendo a declararnos ignorantes y aprendices del hecho nuevo. Todo cambio afortunado es un ciclo que arranca de la obvia realidad (preocupación, quiebre) apoyándose en los potenciales de utilidad disponibles, siguiendo un proceso que alcanza un resultado oportuno, incluso dramático. Hacer Retcambio es comprometernos con nuestro carácter, inteligencia y competencias para desarrollar poder y obtener resultados útiles, incluso dramáticos, en nuestro escenario de influencia-preocupación en que operamos. Conclusión Para las personas inteligentes no existe la suerte, pero si la oportunidad. Creemos en las oportunidades, creamos posibilidades, construimos emprendimientos y abrimos futuros. A través de nuestro viaje por la vida, encontramos las puertas de la oportunidad reclamando la llave de la preparación. Encontramos a las puertas de la eficacia, eficiencia, efectividad y del protagonismo reclamando a sus visitantes las competencias que les posibiliten acceder a sus frutos. Durante el viaje necesitaremos abrir aquellas puertas que nos posibilitaran alcanzar nuestros propósitos, metas y resultados. Algunas veces, en ese recorrido, se cerraran algunas y otras se abrirán. Saber que puertas abrir, cuales evitar, demanda el mapa renovado del Coaching sintergial. Quorum vos unum (que todos seamos uno).
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