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Panorama de la Psicología de la Salud
Luís Armando Oblitas Guadalupe
Psicología de la Salud y desarrollo humano Algunas de las contribuciones de la Psicología de la salud en el campo del desarrollo humano se refieren a (2004, 2005, 2006, 2007): a) Salud infantil Respecto a los tipos de intervención que llevan a cabo los psicólogos dedicados a la Psicología de la salud infantil, se han identificado 7 formas generales: - Intervención casi-médica. Los psicólogos al cuidado de la salud se han visto implicados en formas de intervención orgánica o cuasi-médica y posiblemente han empleado técnicas que requieren algún tipo de medicación que altera químicamente el funcionamiento del organismo. Otros métodos de intervención que afectan de forma directa el cuerpo incluyen el condicionamiento aversivo y el biofeedback. Finalmente, existen prescripciones químicas, tales como el uso de supositorios y/o antiheméticos. - Intervención conductual. Las terapias conductuales generalmente son más eficientes respecto de otras alternativas, en el tratamiento de problemas médico-psicológicos. Las técnicas de terapia conductual se han manifestado como la mejor forma de intervención en una gran variedad de desórdenes, como: enuresis, obesidad, anorexia nerviosa, vómitos psicogéneticos, renuencia a la medicación oral, entre otros problemas. - Intervención en la manipulación del medio. Otro fenómeno que caracteriza el proceso de tratamiento en el área de la psicología de la salud infantil ha sido, con seguridad, en el reordenamiento del medio del paciente. Las modificaciones se pueden llevar a cabo en el hogar, en el hospital, en las salas de tratamiento e incluso, en la escuela. - Organizaciones de auto ayuda. Este tipo de organizaciones pueden ser anónimas y responden a diferentes objetivos, todos ellos relacionados con buscar redes de apoyo para pacientes y familiares. - Métodos mass media. Estos métodos han sido llevados a cabo por medio de programas televisivos, revistas mensuales y aún mediante audio grabaciones. Los tópicos presentados a través de estos métodos pueden incluir información general sobre manejo de niños, aspectos del desarrollo normal del mismo o problemas específicos de interés. - Intervención del desarrollo. La psicología al cuidado de la salud infantil ha añadido a su área la estimulación temprana o la intervención del desarrollo. Las intervenciones psicológicas pueden tomar diversas formas dependiendo de los problemas a tratar; éstas pueden incluir: a) problemas prenatales; b) gestación corta o bajo peso al nacer; c) defectos de nacimiento; d) enfermedad durante la infancia; e) crianza en un ambiente de privación; f) desfasamiento sensomotor. - Técnicas de consentimiento. Referidas principalmente a la necesidad de una adherencia terapéutica adecuada. La variedad de los métodos de consentimiento es creciente e incluye: a) adiestrar al padre o al paciente considerando la forma del régimen del tratamiento; b) alteración del régimen para ajustar la rutina diaria del paciente; c) uso de técnicas de modelamiento. b) Adoptar comportamientos de seguridad Las tasas de muerte por accidentes persisten como la tercera causa de muerte en los países desarrollados. La mayor parte de los accidentes podrían ser evitados, pues la mayoría de ellos son ocasionados por la conducta de los individuos. Comportamientos inapropiados en el manejo de automóviles, medicamentos, armas blancas y de fuego, sustancias tóxicas, fuego, etc., son una fuente considerable de lesiones. Aproximadamente las dos terceras partes de las muertes por accidente no son intencionadas. La mayor parte de las lesiones se deben a los accidentes automovilísticos y a los ocurridos por fuego. Si excluimos el primer año de vida, las lesiones se convierten en la causa principal de muerte durante las primeras cuatro décadas de vida del individuo. La mitad de las muertes en los niños y adolescentes también se deben a los accidentes. Se pierden más años de trabajo por lesiones y muerte relacionadas con los accidentes que por ninguna otra causa. Los jóvenes, los pobres y las personas de edad avanzada sufren más lesiones que el resto de la población. Los mineros y los trabajadores de industrias y agrícolas son el colectivo que presentan un mayor número de lesiones incapacitantes. Especial mención merecen los accidentes de tráfico por sus nefasta consecuencias. Tal y como ya hemos mencionado, los accidentes de tráfico se llevan la palma en cuanto a mortalidad y morbilidad. Dan cuenta de aproximadamente la mitad de todas las muertes debidas a accidentes. Las tasas de mortalidad derivadas de los accidentes de vehículos de motor se incrementan de modo alarmante durante la adolescencia. Los jóvenes entre 15 y 19 años presentan una probabilidad de dos veces y media mayor de morir en un accidente de circulación que las jóvenes de su misma edad. Ahora bien, la mayor parte de estos accidentes pueden evitarse y es posible que muchas de las lesiones derivadas de los mismos se eliminen, o por lo menos, se reduzcan, adoptando cuatro medidas generales de prevención: 1) eliminar los agentes físicos (ej., armas de fuego); 2) reducir la cantidad del agente (ej., velocidad de los vehículos); 3) evitar la liberación del agente (ej., dispositivos de sujeción en los vehículos); y, 4) cambiar superficies, estructuras o productos peligrosos (ej., automóviles). Nosotros creemos que un objetivo específico de la Psicología de la Salud es lograr un cambio conductual en todas estas prácticas, en la dirección de promover el uso del cinturón de seguridad en los automóviles, reducir la exposición de los niños a factores de riesgo, etc. c) Tabaquismo Desde la aparición de las técnicas conductuales, las técnicas más empleadas son los procedimientos aversivos (fumar rápido, saciación, fumar aversivo regular, retener el humo, sensibilización encubierta, shock eléctrico), autoadvertencia, relajación, control de estímulos, reducción gradual de ingestión de nicotina y alquitrán, fumar controlado, así como el manejo de contingencias, la desensibilización sistemática, la terapia de estimulación ambiental restringida, los contratos de contingencias, los métodos de automanejo y autocontrol y los programas multicomponentes. De todas éstas, los datos sugieren que las que han demostrado una mayor eficacia y consiguientemente las que más se utilizan son: la técnica de fumar rápido, la técnica de retener el humo, la técnica de reducción gradual de ingestión de nicotina y alquitrán y, finalmente, los programas multicomponentes. Los tratamientos médicos (sustitutivos de la nicotina) no ofrecen mayor eficacia que los tratamientos psicológicos disponibles. Por el contrario, pueden generar importantes pérdidas de eficacia a lo largo del tiempo. Además, las terapias farmacológicas arrojan cifras de eficacia parecidas a las terapias con una sustancia placebo; ello lleva a pensar que estas terapias podrían resultar útiles para un porcentaje de fumadores que tengan la expectativa de que es posible dejar de fumar si toman algún tipo de medicamento. La Psicología de la Salud aporta a este campo más ventajas añadidas, como son, la ausencia de efectos secundarios, menor tasa de abandono, fortalecimiento de la autoestima, el sentido de implicación en el cambio frente a la dependencia de un medicamento para cambiar el comportamiento y un menor coste económico. d) Alcohol A pesar de que algunos autores conceptualizaron como "crónico" el abuso y/o la dependencia del alcohol, hoy se dispone de tratamientos eficaces para hacerle frente. Podemos decir que las estrategias que resultan más eficaces son los programas llevados a cabo desde la familia (a través fundamentalmente del entrenamiento a padres en habilidades de comunicación y resolución de conflictos) y desde la escuela (a través del entrenamiento a profesores en habilidades de detección de casos de riesgo, derivación, entrenamiento en competencia social a los chicos y programas para fomentar una mayor implicación de éstos en la escuela). Intervenir en estos ámbitos (familia y escuela) parece potenciar las estrategias para reducir los factores de riesgo e incrementar los factores de resistencia. e) Evitar el consumo de drogas Uno de los tres problemas que más preocupan a nuestros ciudadanos son las drogas. En la sociedad actual el uso de drogas ilegales (heroína, cocaína, marihuana, etc.) y legales (alcohol, tabaco y drogas de prescripción) es un fenómeno que ha adquirido gran relevancia. Estas sustancias son una fuente de problemas de salud, dando lugar a diferentes clases de cánceres, enfermedades del aparato respiratorio, cardiopatía isquémica, enfermedades cerebrovasculares, etc. Una de las muchas clasificaciones existentes en el ámbito de las drogodependencias contempla la diferenciación entre drogas legales e ilegales. Las sustancias legales son aquellas cuya venta y consumo está permitido por la ley. El tabaco y el alcohol son el ejemplo por excelencia de esta categoría de drogas institucionalizadas, además de ser las más consumidas por la población y las que generan más problemas sociosanitarios. Sin lugar a dudas, son la principal causa de muerte prevenible en el mundo, con un total de tres millones de defunciones al año, más que todas las que provocan la suma juntas del alcohol, las drogas ilegales, los homicidios, los suicidios, los accidentes de coche y el SIDA. En cambio, la venta y el consumo de drogas ilegales carecen de reconocimiento legal. En los últimos años, este tipo de drogas han creado muchos problemas serios en nuestro medio. Sin embargo, los problemas son principalmente de índole social y no están relacionados con la salud física. La gente que muere como consecuencia de los efectos de las drogas ilegales es muy poca, si la comparamos con la generada por el tabaco y el alcohol. Tanto las drogas legales como las ilegales representan un peligro potencial para la salud. No obstante, las drogas ilegales presentan ciertos riesgos a diferencia de las legales, sin tener en cuenta los efectos farmacológicos. Por ejemplo, este tipo de sustancias pueden ser vendidas como un tipo de droga cuando realmente son otra; contienen otro tipo de sustancias que pueden ser por sí mismas peligrosas para la salud; falta de medidas higiénicas durante la administración; el consumidor no tiene asegurada la dosis por motivos económicos o de demanda y un largo etcétera. También son un foco de problemas de índole social, pues los consumidores producen inseguridad ciudadana, tráfico de drogas, crímenes, robos, etc. Otros problemas importantes que generan las mismas son de tipo laboral y económico. f) Sexo seguro Cada año, millones de personas, la mayoría de ellos jóvenes, contraen enfermedades transmitidas sexualmente (ej., gonorrea, herpes). Estas enfermedades han sido siempre potencialmente peligrosas, pero durante los últimos 40 años, la mayoría puede ser tratada eficazmente. Sin embargo, en la década de los años 80 la irrupción en escena del SIDA cambió completamente el panorama. El SIDA consiste en la presentación de una o varias enfermedades (ej., sarcoma de Kaposi) como consecuencia de la infección previa producida por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Además, en pacientes afectados el SIDA es una enfermedad contagiosa debida precisamente al virus VIH. Éste se encuentra en numerosos fluidos humanos, aunque sólo en algunos (ej., semen, secreciones vaginales) presenta una concentración suficiente como para provocar una infección. Rápidamente se observó que la amplia mayoría de infecciones VIH se habían producido a través de la transmisión sexual, pues las minúsculas lesiones que se producen durante la penetración (vaginal y anal) y otras prácticas sexuales (ej., buco-genitales) facilitaban que el virus VIH pasara a través del semen y de las secreciones vaginales a la corriente sanguínea de su pareja. Además, factores tales como mantener relaciones promiscuas, no usar preservativos, penetración anal o contacto bucal-genital, incrementan el riesgo de adquirir dicha infección. La clara evidencia de la transmisión sexual del VIH ha producido un vuelco en la concepción del manejo de este tipo de enfermedades. En estos momentos, la única vía alternativa para luchar contra esta enfermedad es la prevención, a través de comportamientos que minimicen el riesgo (ej., uso de preservativos, mantener relaciones monogámicas). Uno de los problemas más preocupantes a los que debe hacer frente nuestra sociedad es el de los embarazos no deseados, en concreto, en el colectivo de las adolescentes. Un embarazo no deseado en una adolescente supone un serio problema para ella, su futuro hijo, sus padres, amigos y los servicios sanitarios y educativos. Aunque en las dos últimas décadas se ha reducido de modo acusado el número total de nacimientos en las jóvenes menores de 20 años, todavía los porcentajes siguen siendo especialmente altos. Si bien es cierto que muchos padres adolescentes adoptan decisiones responsables en caso de embarazo y proporcionan a sus hijos de un buen cuidado prenatal y obstétrico, muchos no lo hacen. Esto es, un gran número de embarazos no deseados se acompañan de una incidencia desproporcionada de mortalidad infantil, descuido y maltrato a los niños, terminando, aproximadamente cuatro de cada diez embarazos dentro de este grupo en aborto o malogros. Las madres adolescentes tienen un riesgo dos veces mayor de tener anemia, preclamsia y complicaciones durante el parto, además, de un mayor riesgo de mortalidad durante el mismo. Por otra parte, los hijos de madres adolescentes presentan una tasa de morbilidad y mortalidad dos veces mayor que los bebés de las madres adultas, corriendo el riego de experimentar más malformaciones congénitas, problemas de desarrollo, retraso mental, ceguera, epilepsia y parálisis cerebral. Por si fuera poco, tanto los padres como sus hijos tienen que afrontar a corto, medio y largo plazo una serie de adversidades sociales, legales, psicológicas, educativas y económicas. Países que han contribuido al desarrollo de la Psicología de la Salud La Psicología de la Salud es hoy en día una de las ramas de la psicología de mayor vitalidad. Aparecida a finales de los años 70, en muy pocos años se ha convertido en los países desarrollados en un campo de intervención central para el psicólogo, siendo lo más probable que desplace en importancia al psicólogo clínico en el futuro. En Estados Unidos se puede ya hablar de la consolidación de la Psicología de la Salud tanto a nivel teórico, como investigador, formativo y profesional. Su sistema de salud, distinto de otros existentes en Europa o en Latinoamérica, también han favorecido este hecho, ante los enormes costos del sistema de salud y al hecho hoy incontestable de que la causa de la mortalidad y de la morbilidad está básicamente en nuestros comportamientos inadecuados. La situación no es la misma en España, México o en los distintos países de América Latina, aunque se va en la misma dirección. En México y España podemos afirmar que el nivel de investigación en Psicología de la Salud es bueno y el nivel docente aceptable, dado que existen diversas maestrías de posgrado en varias universidades y los contenidos esenciales de esta disciplina se cursan a lo largo de la licenciatura. Donde la situación no es tan buena es en el nivel profesional, o lo que es lo mismo, del número de psicólogos de la salud empleados como tales. Esto todavía no es una realidad sino un deseo al que le queda pocos años por cumplirse. Algo semejante ocurre en Latinoamérica y la razón es bien sencilla: la Psicología de la Salud no aparece, se desarrolla y se implanta, hasta que previamente se ha desarrollado extensamente la psicología clínica. Aunque la Psicología de la Salud propone como central el modelo biopsicosocial. Este no es el modelo predominante en la psicología clínica y, aunque no estemos de acuerdo con distinciones como salud física y salud mental, son distinciones que muchos planificadores consideran como tales y, consiguientemente, sólo es posible llegar a intervenir en esa parte "física" cuando se ha establecido y consolidado la intervención en esa otra parte "mental" y, además, siempre que se utilicen técnicas comportamentales que permitan posteriormente desarrollar el campo de la psicología de la salud; si no, estaríamos hablando de otros términos y áreas como psicología médica, medicina psicosomática, educación para la salud, etc. Y cuando ambas están implantadas, es la "división del trabajo" la que delimita la psicología clínica de la Psicología de la Salud y de nuevo volvemos a caer en la división del trabajo a nivel real, como claramente se aprecia en los más recientes manuales disponibles de psicología clínica y Psicología de la Salud, como en los currículos académicos de formación de una y otra área, sea de pregrado o de posgrado y en donde la psicología clínica queda reducida a los trastornos clásicos "mentales" y la Psicología de la Salud a los nuevos, para la psicología, trastornos "físicos" en que puede intervenir eficazmente la psicología con las técnicas comportamentales. Por ello, volvemos a insistir, si no se consolida primeramente la psicología clínica va a ser difícil llegar a ver la aparición y menos la consolidación de la psicología de la salud. Hay que reconocer que el nivel de investigación existente en Psicología de la Salud en España y México es bueno y amplio, como lo muestran varios libros publicados y una revista dedicada a esta temática (la Revista de Psicología de la Salud). El campo de la Psicología de la salud está muy influenciado por la historia y el estatus actual de la psicología del contorno sociocultural en cuestión. En Latinoamérica, el desarrollo de la psicología de la salud depende del desarrollo de la psicología en cada país, del modelo teórico dominante y de la mayor o menor consolidación de la psicología clínica, que es, como ya hemos visto, el antecedente para la posterior consolidación de la psicología de la salud. Destacaríamos en este sentido distintos números monográficos de revistas publicados en la Revista Latinoamericana de Psicología, en la de Avances en Psicología Clínica Latinoamericana, Psicología Contemporánea, etc. En México, el desarrollo de la modificación de conducta también se ha visto favorecido desde la elaboración de modelos teóricos, como distintas aplicaciones de la Psicología de la Salud y revisiones sobre el tema. Algo semejante ha ocurrido en otros países, como Colombia, Chile y Venezuela. Como conclusión más importante, la Psicología de la Salud es el campo de mayor futuro de la psicología para las próximas décadas y, por tanto, es donde hay que esperar que se produzca el mayor desarrollo, crecimiento y expansión de todas las ramas de la psicología, tanto a nivel teórico, como formativo, investigador y, aún más importante, profesional.
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