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La Universidad del Adulto Mayor en Villa Clara. Un espacio para el intercambio generacional
Teresa Aracelis García Simón Dr. Luís Felipe Herrera Jiménez
Trabajo publicado el 25 de junio de 2007
Resumen
Introducción Fundamentos del programa El hombre es un ser social, esto significa que mantiene relaciones con sus coetáneos y que se integra en grupos sociales, donde se dan diversos elementos que los unen, como la raza, las costumbres, la cultura, la clase social, la edad. Una generación es un grupo de individuos de una sociedad cuyo elemento de unión es sencillamente la edad (Viladot, M. A. 2001). Sin embargo, el hecho de que varios individuos tengan una misma edad, muchas veces supone tener muchos otros elementos en común, puesto que se ha vivido un mismo momento histórico; posiblemente se comparten los mismos valores, a la vez que las vivencias y las circunstancias de vida son similares. Sin embargo, ha de tenerse en cuenta que existen otros elementos que determinan las generaciones, como son la clase social o la procedencia geográfica entre otros. En este sentido, para definir adecuadamente qué es una generación, debemos tener en cuenta que además de referirnos al hecho de pertenecer a un mismo grupo de edad, supone también compartir una forma de pensar determinada, unos valores y unas actitudes similares, y ello determina que cada generación adopte conductas diferenciadas, o inclusive opuestas, de las de las otras generaciones. Básicamente, la sociedad se encuentra dividida en tres generaciones: el grupo de edad de los jóvenes, el grupo de edad media o de los adultos y el grupo de los adultos mayores. Las tres generaciones desarrollan un papel determinado en la vida social. La generación adulta es la que determina la calidad y el carácter genérico de la sociedad. Además, es esta generación la que ostenta el poder económico y, a partir de aquí, determina las formas de vida de los jóvenes y la de los más mayores o viejos. Esta generación se encuentra en una etapa de la vida que popularmente se llama "la flor de la vida", es decir, en plenas facultades físicas y mentales. En cuanto a la juventud, se trata de aquel tramo de edad en el cual se estabilizan todas las funciones fisiológicas y se alcanza el máximo rendimiento físico. Pero es también una etapa crítica psíquicamente, lo cual suele derivar en comportamientos extremos como producto de la indefinición que la acompaña. Finalmente, la vejez es aquella etapa de la vida en que se produce una serie de cambios físicos y psíquicos que puede provocar desequilibrios emocionales si no se está preparado para enfrentar y asumir esta nueva etapa evolutiva. En este punto es relevante la inteligencia cristalizada que se desarrolla a partir de las experiencias vividas en este tiempo. Si, por un lado, el ámbito social de la juventud está bastante definido en la escuela, las fiestas, los paseos etc., el de los adultos es el ámbito laboral; éste es tan variado y complejo que es posible que esta sea la razón por la que sea considerada la generación más heterogénea y menos definible. Aun así, se pueden observar hechos generacionales que mantienen unidas a las personas de este grupo etareo, asociadas principalmente a eventos sociales trascendentales como el matrimonio, el nacimiento de los hijos, etc. Por otra parte, la representación de la vejez está bastante estereotipada y etiquetada como etapa de declive o deterioro, en ello influyen los cambios físicos y psíquicos que comienzan a sucederse. Un elemento que define en gran medida esta etapa, y que muchas veces no es tenida en cuenta, es la experiencia vital acumulada. Esto hace que los ancianos hablen muy a menudo en un tono consejero, sobre todo hacia la generación más joven, es decir, se produce una acentuación de la necesidad comunicativa marcada por la necesidad de trascender o legar al otro ante la proximidad de la muerte (Orosa, T. 2000) En función de estas características, cada generación adquiere unas actitudes particulares como consecuencia del hecho generacional. Es este hecho el que hace que la comunicación entre diferentes generaciones sea particular, puesto que dichas actitudes no siempre resultan aceptables y comprensibles para las otras generaciones; debemos tener en cuenta que conviven en la sociedad de dos a tres generaciones con una diferencia temporal de sesenta a noventa años y, por tanto, es natural que haya diferencias importantes. De hecho, podríamos afirmar que las generaciones son grupos culturales distintos, y como tales tienen creencias, valores, códigos lingüísticos y preocupaciones diferentes. En este sentido debemos señalar que las personas varían la comunicación en función de quien sea el receptor, por tanto, la comunicación entre generaciones se verá determinada por esta voluntad de modificación. Otra consecuencia de estas variaciones en la comunicación podría ser el hecho de que con la intención de ponerse al mismo nivel comunicativo de la otra generación se haga de forma inadecuada y no se consiga más que confundir al otro. La idea de tratar de acercarse lo mejor posible a otra generación es muy positiva, pero si se tiene en cuenta que esto no significa que tengan que incorporar las características comunicativas y conductuales de la otra generación, sino que deben respetarse y aceptarse de ambos lados y sobre esta base mantener la comunicación. En la actualidad, el tema de la comunicación intergeneracional resulta especialmente importante en temas y cuestiones como la violencia juvenil, la sexualidad, el individualismo y, sobre todo, el papel del adulto mayor, tan importante en la transmisión de conocimientos y valores. Nuestra sociedad actual se caracteriza, entre otras cosas, por un envejecimiento de la población como consecuencia directa de las mejoras en la calidad de vida y el consiguiente aumento de la esperanza de vida. Así pues, nos encontramos con un grupo de población anciana que en la mayor parte de los casos no mantiene un papel activo y productivo en la sociedad. Es necesario, por tanto, encontrar los mecanismos para introducir a la tercera edad en el plano activo de la sociedad. En este sentido es importante continuar materializando las experiencias que se han vivido en nuestro país con la Universidad del Adulto Mayor; con la misma se le está propiciando un espacio para desempeñarse como individuo importante para la sociedad y en la que él encuentra un espacio para compartir sus creencias, valores, experiencias e intereses con sus compañeros de generación y también con otras generaciones si se crean las condiciones para ello. Es evidente que para una convivencia solidaria y productiva es totalmente necesario establecer contactos de comunicación saludable y este es el motivo por el cual la comunicación intergeneracional es de vital importancia para el desarrollo armónico de nuestras sociedades. De aquí que se pueda sintetizar la importancia de los programas de intercambio generacional en los siguientes puntos. 1- Los programas de intercambio generacional han surgido paralelamente al envejecimiento poblacional, como forma de demostrar la utilidad y capacidad de acción de las personas mayores. 2- Cuando trabajan juntas diferentes generaciones que habitualmente no tienen acceso a esa relación, aprenden unas de otras y todos se benefician. 3- En los programas intergeneracionales todas las generaciones aportan algo; cada una pone en juego recursos que en otras circunstancias permanecen ocultos. 4- Este tipo de experiencias permite cumplir objetivos complementarios que no podrían alcanzarse con otros programas alternativos. 5- Los programas intergeneracionales promueven la solidaridad entre distintas generaciones, incrementan la autoestima de quienes participan, así como la conciencia del valor de cada generación. Desarrollo ¿Cómo surge este programa? Surge casi espontáneamente desde la apertura misma de las primeras aulas de adultos mayores en la provincia, cuando se insertan los estudiantes de cuarto año de la carrera de Psicología que cursan la asignatura "Psicología del desarrollo V" o "Psicología del adulto mayor" para el desarrollo de su componente laboral. En ese espacio de intercambio comienzan a aparecer inquietudes, interrogantes y necesidades en ambos grupos etarios que solo podían resolverse con un intercambio más directo y sistemático, poniendo en práctica un programa de este tipo, con objetivos bien definidos. Condiciones del programa Es un programa autonómico, no sustituye a otros programas sino que los complementa y en él participan: - Los adultos mayores incorporados a la UAM. - Los estudiantes de la carrera de Psicología en la UCLV, especialmente los estudiantes del cuarto año, pues en esta etapa reciben la asignatura "Desarrollo V o Adulto mayor". - Estudiantes de la Escuela de Trabajadores Sociales en Villa Clara. Objetivos del programa Los objetivos del programa se definen con base en las necesidades detectadas previamente en el estudio diagnóstico. 1- Fomentar el intercambio de conocimientos, experiencias y/o servicios entre los adultos mayores de la UAM y los estudiantes de psicología. 2- Vencer prejuicios y estereotipos, favoreciendo el cambio en la representación social sobre la tercera edad. Puesta en práctica del programa Los recursos más importantes para la puesta en práctica del proyecto son los recursos humanos y el valor más importante es el añadido, lo que se activa en cada grupo como consecuencia de la actuación conjunta, con la clarificación de que hay necesidades que sólo se satisfacen con la interdependencia. El desarrollo del programa se materializa por medio de encuentros entre los jóvenes y adultos mayores en distintos contextos y actividades con carácter sistemático, y se emplean técnicas de trabajo en grupo, en equipos, dúos, etc., de manera que se potencien la interacción y la colaboración. El trabajo frontal en dúos propicia el conocimiento mutuo, el autoconocimiento, el diagnóstico y codiagnóstico. Resultados del desarrollo del programa - Mayor conocimiento del envejecimiento en los distintos grupos etarios y concientización de las potencialidades de la etapa. - Mayor autoconocimiento en ambos subgrupos y elevación de la autoestima en los adultos mayores. - Cambio de representaciones sobre la etapa en ambos grupos. - Sentimientos de bienestar general por el intercambio, el contacto y la comunicación, pues surgen y se consolidan relaciones de amistad y vínculos afectivos. - Ampliación y consolidación de los servicios de orientación psicológica a los adultos mayores. - Desarrollo en ambos grupos etarios de habilidades sociales, para la comunicación y el intercambio. - Fortalecimiento de los valores en ambos grupos. - Desarrollo de estrategias y estilos de aprendizaje más eficientes en ambos grupos.
Página 1 - Bibliografía
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