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Reflexiones sobre identidad y generaciones
Angie Vázquez Rosado
Generaciones y Música: (Cultura popular) En el fenómeno musical del Reggaeton podemos identificar cierto perfil de personalidad y demográfico que nos permite obtener ciertas indicaciones de la identidad social que provee esta música y la cultura a su alrededor. Veamos algunos datos obtenidos en la encuesta del periódico Primera Hora (4).
- El 59%, mayormente varones (15 y 17 años), acostumbran perrear "siempre" que visitan lugares donde se escucha rap y/o reggaetón. 25% perrea "a veces", un 17% de mujeres adolescentes dijo que no lo bailaba.
Este estudio fue realizado por The Research Office con 300 personas, entre jóvenes y padres, mediante entrevistas / cuestionarios en centros comerciales. Las entrevistas fueron completadas entre el 20 de octubre y el 26 de octubre de 2003, (5).
¿Qué nos dice la preferencia del Reaggaeton por parte esta generación?; nos dice que los jóvenes son musicalmente sensitivos, que sus temas giran sobre el sexo y la violencia (dos condiciones intensas), que sus valores cuestionan los tradicionales y que su propuesta es la denuncia. El reggaeton es un género musical integrativo (que nace en PR) de otros géneros musicales como el Reggae de Jamaica y el rap/ hip-hop de EU, lo cual comunica el fenómeno de mezclar diversos elementos culturales en un mundo globalizado. Conlleva un estilo de vestimenta particular que les identifica, cosa que hace toda generación nueva; curiosamente en los varones es muy holgada y ancha (muy asexual) y en las mujeres muy escasa y ceñida (hipersexual), lo cual nos comunica que la mujer debe ser atractiva y sensual irrespectivo a si el varón no cuida su estado físico y se viste sin marcar sus atributos corporales. Para las generaciones previas, la letra de la música es vulgar, hipersexualizada y propia de clases sociales de bajos recursos. Los artistas y fanaticada del género se defienden alegando que sus letras reproducen la realidad del mundo en que les tocó vivir; por eso hablan de
"...mujeres, sexo, racismo, drogas, odio, infidelidad, política, alcohol, del barrio, situaciones injustas, amores perdidos, diferencias sociales, dinero y en términos muy explícitos, por lo que algunas emisoras hispanas de EU han censurado ciertos discos", (6).
Un contenido muy frecuente en sus temas es el de las drogas, la subcultura del adicto y el tirador de la droga. La expresión musical del Reaggaeton nos describe una forma en que una actividad social-cultural creada y vivida en clases sociales bajas, logra insertarse en las demás clases sociales (media y alta), convirtiendo un lenguaje de "caseríos, cárceles y confinados" en un lenguaje de moda, aceptado y premiado por todos. Nos dice, entonces éste género que es posible invertir la ideología dominante en las clases sociales, aun sin cambiar el orden (estructura) social, aunque sea temporalmente. Las preocupaciones, la conducta, el lenguaje, el vestuario, los sueños, el estilo de vida y diversión y las metas de jóvenes de escasos recursos ahora parecen ser de todos por igual en la sociedad.
En realidad, en mi opinión, es genial la forma como han logrado insertarse (¿infiltrarse?) en clases sociales antagónicas construyendo la ideología del "caserío" como la cosmovisión de la diversión universal/nacional. Está más que probado que ahora un "senior-prom" de un colegio privado exclusivo ahora debe ser armonizado musicalmente por un Tego Calderón o Don Omar. La persona pobre de caserío ha logrado entrar directamente a las salas y cuartos de las clases sociales altas mediante la música del Reggaeton. La "nenita blanca y rica" ahora "perrea" igual que la jovencita de escasos recursos. El "nene blanquito" de urbanizaciones de control de acceso ahora es el que invita al "rapero" a venir a su casa ante la confusión de padres y vecinos al verles llegar con sus vestuarios llenos de cadenas de oro y sus llamativas vestimentas exageradamente holgadas y deportivas.
Personalmente, me fascina la idea de la integración entre clases sociales, creo que no debiera existir las divisiones por clase, pero lamentablemente la historia humana ha demostrado que es casi imposible hacerlas desaparecer estructuralmente en cualquier sociedad. Lo único que me preocupa en este fenómeno de la "invasión ideológica del Reggaeton" es que promueve valores que a la larga no solucionan los problemas sociales que ellos dicen denunciar, sino que, por el contrario se convierten en parte del mismo problema pues el mensaje es confuso, ambiguo y contradictorio, y a la larga, promueve los mismos valores clasistas de la sociedad capitalista. Si bien es cierto que aunque de primera intención, parecen condenar la droga y su consumo, la promiscuidad y las hipocresías de la pareja y la sociedad en general, la lucha entre el pobre y el rico, entre otras cosas, la realidad es que la diversión y metas propuestas en las letras de esta música continúa girando sobre la mitificación del prototipo-tirador que logra "engañar" al sistema y se vuelve rico, con muchas posesiones materiales, con éxito, fama y dinero. Me parece lamentable; caer en el mismo error del rico blanco que cree que el dinero es suficiente para controlar el mundo y omite valores morales para vivir solo de la maquiavélica comodidad material individualista. Si la denuncia y la "invasión" reproducen los mismos valores materiales capitalistas, entonces no es una denuncia que busca la revolución de clases sociales, sino tal vez, la "dulce venganza".
Si bien es cierto que la juventud no es la responsable del mundo social que heredan, sino que es responsabilidad de las generaciones previas, cada nueva generación tiene que asumir su propio compromiso de aportar su propuesta generacional de manejo y solución a los problemas que le atañen. Es cierto que han heredado un mundo social falto de oportunidades justas que hacen que sientan mucho coraje y molestia.
"...muchos se enajenen o se refugien en los enclaves de la ilegalidad y, desde los baluartes de las gangas, hacen inseguras nuestras calles, intranquilas nuestras escuelas y tormentosas nuestras relaciones sociales". Un Estado "que está sujeto a fuerzas económicas egoístas que corrompen su misión", señala Picó, "no puede asegurar la paz social", (7).
"Según el perfil de las comunidades especiales realizado por la Oficina de Comunidades Especiales de Puerto Rico (OCEPR), éstas perciben los problemas de uso de drogas, escasa seguridad, abuso de alcohol, actividad criminal, deserción escolar y delincuencia juvenil como aquellos que más afectan a sus comunidades. Igualmente señalan la necesidad de servicios de prevención para mitigar los mismos.
Los problemas de deserción y fracaso escolar se encuentran muy ligados a la falta de empleo, la marginación y las conductas delictivas. En múltiples estudios a menores en instituciones el común denominador ha sido la deserción, los problemas de aprendizaje y el ausentismo escolar. La relación entre los problemas educativos y la delincuencia es obvia, como también lo es el vínculo con el problema estructural mayor que es la pobreza. Lamentablemente la criminalidad se ha convertido en una estrategia para la sobrevivencia entre diversos sectores de la población. A aquellos que logran burlar la ley, el lavado de dinero les permite obtener lujosas residencias y disfrutar de la riqueza que generan de la economía subterránea. Otros utilizan al Estado y, mediante el fraude, conspiran para aumentar sus riquezas. Sin embargo, para los sectores pobres, la criminalidad significa la agudización de la violencia y una lucha continua por la vida. Como el problema no es simple, tampoco lo es su solución. Se necesita la toma de conciencia y la colaboración de todos en el proceso de pacificar nuestra sociedad. Proyectos tan sencillos como un día sin música a todo volumen, hasta proyectos más ambiciosos para detectar y ayudar a aquellas familias que evidencian un mayor grado de conflictos, protegiendo y apoyando a sus niños, son alternativas que las juntas comunitarias pueden explorar para promover una mejor calidad de vida", (8).
Esta es una generación marcada por la criminalidad y todas sus consecuencias psicosociales; heredaron una sociedad criminalizada y han aprendido a actuar dentro de ella, mostrándose insensibles, o "frontúos" a la misma, como un ejemplo vivo del mecanismo de defensa freudiano de la compensación, donde usted de tanto miedo que le tiene al lobo termina convirtiéndose en uno, en vez de eliminarlo para absorber la tensión y distorsionar el peligro; sobreviviendo bajo las reglas del lobo, resaltando como positivas algunas de sus características para opacar, disminuir o aplacar las cosas negativas y en ese falso balance terminar diciendo que usted es tan bueno como el lobo. ¿Se dio cuenta? Ahora el lobo y usted son la misma cosa, pero no en las malas sino en las buenas porque así ocurre el proceso de distorsión valorativa y actitudinal.
Las denuncias de la nueva juventud son ciertas. Ojalá pudiera decir que son correctas sus estrategias. No me parece que tengan claro que siguen siendo víctimas de la criminalidad como antes. Veo que carecen de soluciones concretas y específicas a corto y largo plazo. Las estadísticas de la policía nos reflejan que han incrementado las muertes violentas de jóvenes, mucho más que en cualquier otro momento del pasado (solo superadas por las muertes por causa de guerra, donde también se recluta a los jóvenes) No veo efectividad en disminuir el crimen ni en devolver la paz ciudadana con sus "nuevos" valores.
Cada generación tiene que asumir el rol importante de denunciar los defectos sociales, pero además tiene la responsabilidad de aportar soluciones reales, implementarlas y promoverlas. El estado actual de dominio sobre la ideología del crimen en PR se observa claramente en los resultados de una encuesta realizada por el Periódico El Nuevo Día (9): - 23% de los entrevistados informó que la criminalidad es "un problema serio" en el área donde viven; 42% como "un tanto problemática".
La identidad del joven puertorriqueño/a ha sido estudiada con mucho énfasis sobre todo en las últimas décadas. Existe mucha conciencia y preocupación de que el PR del futuro está en manos de esta nueva generación (además que son el principal objeto de estudio de todo el mundo del mercadeo y la publicidad). Por tanto, para hacer unas especulaciones razonables de donde y cómo estaremos en un futuro debemos buscar lo que ya se encuentra en la "cabeza" de los jóvenes de hoy. Un estudio de la Oficina de Asuntos de la Juventud, realizado por Consultores de la Conducta Humana en octubre de 2003, muestra que la mayoría de los jóvenes en Puerto Rico:
"...están
aislados de su entorno social, son apáticos a la política, pertenecen a
una religión pero no la practican, son sedentarios, prefieren ver
televisión que leer y su prioridad es el progreso económico. La muestra
constó de 4,591 entrevistados entre las edades de 13 a 29 años,
residentes en los 78 pueblos de la Isla", (10). Lo que se ha encontrado en las últimas dos décadas es que la juventud es de valores extremadamente hedonistas e individualistas, muy dependientes de lo material pero con pocas destrezas concretas y en mala actitud para soportar sacrificios o lograr metas por sí mismos/as, donde la diversión y el jangueo pueden llegar a ser más importantes que la disciplina de estudio y/o trabajo. Veamos el resumen de un estudio desarrollado por el antropólogo social Luis Santiago, profesor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto de Arecibo, realizado con entrevistas a 523 estudiantes universitarios entre 17-20 años (11): - La mayoría tiene una actitud hedonista (aman el placer) y que sobre un 80% manifiesta su identidad a través de claves individuales, específicamente de claves emocionales.
"La presión de grupo y las drogas son la mayor preocupación de las madres puertorriqueñas en la crianza de los adolescentes hoy". "Al referirse a la droga, comenta (una madre) que "es la plaga más grande que ha venido", y se sorprende de ver que "a todos los muchachos jóvenes, varones y hembras, tú los ves tomando alcohol en las actividades sociales". "Los padres dejan a los hijos hacer lo que quieren, hay demasiada libertad, no se puede reprender al niño, ni los padres ni los maestros. Está bien que los padres no maltraten a los niños, pero hay que reprenderlos", añade. (12)
Toda sociedad enfrenta en alguno que otro momento crisis sobre sus estructuras sociales y valores que confunden y llevan a la sociedad a formas y expresiones de desorganización. No obstante, las sociedades han demostrado poder encontrar –eventualmente- caminos hacia la revalorización del ser humano y la re-estructuración social, bien sea mediante revoluciones (cambios de segundo orden) o reformismos (cambios de primer orden). No podemos ser pesimistas, ni catastróficos, asumiendo que las crisis de identidad, los cambios de valores y las nuevas propuestas estructurales a la sociedad nos van a extinguir como especie ni como grupos sociales.
Sobre todo, y desde la ciencia de la conducta, tenemos que ser objetivos y explorar cómo los cambios de rasgos en identidad social nos ayudan a mejorar en algunos aspectos hacia el futuro, y cómo nos ponen en peligro en cuanto a otros aspectos. Parece ser una fórmula dialéctica inequívoca: para ganar algo nuevo hay que perder algo viejo. Lo importante es estudiar y aportar a que lo que se gana sea suficientemente bueno como para no echar de menos lo que se sacrifica. Por lo tanto, les dejo –estudiantes lectores- con las siguientes preguntas: ¿Cuál es la aportación que hará esta generación X a la sociedad futura? ¿Qué les reconocerán sus hijos y nietos como bueno? ¿Qué habrán de criticarles? ¿Qué predicciones podemos hacer basados en estos datos sobre el futuro que nos espera a todos en PR? Sea objetiv@ en su respuesta y análisis. La identidad universitaria y los cambios generacionales
Los/as estudiantes universitarios siempre han sido considerados como parte de una élite muy especial en cada país. Se les considera como los más inteligentes, los líderes futuros del país, los más intelectuales y diestros, los especiales, la "crema", los privilegiados, entre muchos otros adjetivos de su "personalidad" como grupo social. Pero si usted pregunta a cualquier persona de generaciones pasadas va a decirle que observan un gran cambio entre los estudiantes universitarios de "antes" y los de ahora. Un estudio periodístico desarrollado como reportaje especial por Primera Hora trató de buscar respuestas a esta diferencia de conducta, identidad y roles entre universitarios de distintas épocas en Puerto Rico. ¿Qué encontraron? En primer lugar, se señala que el estudiante actual trabaja tiempo completo a diferencia del anterior que si trabajaba en tareas parciales, pues la prioridad eran sus estudios. Se identifican otras grandes diferencias, como que hay más estudiantes con problemas familiares serios, con poca disciplina y rigurosidad personal y académica, inmadurez y una autoestima baja que dejan la universidad para trabajar.
"Recibimos los mejores estudiantes que están dispuestos a estudiar en Puerto Rico... El nivel de exigencia del Recinto es mucho, pues se espera que el estudiante maneje temas diversos. Hay estudiantes que no pueden bregar con las demandas simultáneas, algunos vienen de hogares sobreprotegidos. Lo otro que hemos observado, y hasta se ha discutido en reuniones departamentales, es que muchos pasan crisis familiares muy fuertes que es un reflejo del deterioro social que atraviesa Puerto Rico.. Otro problema es el de la selección de carrera, que es un problema real... En última instancia permanecer en la universidad es un asunto de talento y perseverancia", opinó la profesora de las facultades de Estudios Generales y Humanidades. "Estamos en tiempos de precariedad. Estamos asediados por una sociedad consumista que nos exige cosas, de modo que estamos tironeados por unas ideologías muy fuertes que afectan más a estudiantes sin experiencia. Hay mucha inmadurez, pero ésta es una inmadurez que no tiene que ver con la capacidad que les puede dar un empleo. No están pensando a largo plazo, sino en pagar el celular y el carro este mes. Estamos ante un grupo de estudiantes con problemas de ajuste y de propósito, que no es la mayoría", agregó", (13).
Una variable muy diferente en la identidad del actual joven universitario es el trabajo asalariado que claramente compite con el tiempo dedicado a la universidad. Hace 25 años, los padres sufragaban la gran mayoría de los costos educativos de sus hijos adolescentes. Pero el incremento en el costo de vida y la competencia en el mercado laboral ha cambiado el escenario. Los datos recientes muestran lo siguiente (14):
- Los jóvenes entre las edades de 16 a 19 años cada vez trabajan más. El empleo denota un incremento en la cantidad de jóvenes entre 16 y 19 años que, por una u otra razón, deciden asumir la responsabilidad de un trabajo en esa edad formativa. - La cantidad de adolescentes en edad productiva, sin embargo, se ha mantenido relativamente estable durante los pasados 25 años, por lo que las estadísticas de empleo sí denotan un incremento real en el trabajo que asumen los jóvenes de 16 a 19 años. - Existe un sinnúmero de razones económicas, sociales y culturales para que un joven trabaje. Y aunque no se identifique como una de las principales razones, el cambio en la composición familiar es un factor. - En 1980, según estadísticas provistas por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, había 143,085 hogares con la mujer como jefa de familia sola. En 2000, sin embargo, esa cifra casi se había duplicado a 268,476 hogares con un solo jefe de familia.
Las
entrevistas realizadas por el periódico Primera Hora no sólo reflejan
un/a joven que trabaja para ayudar a la familia y a sí mismo/a en
situaciones económicas difíciles sino que también se caracteriza por
tener gustos determinados, a veces caros, de objetos de consumo que no
son considerados como importantes por sus padres y familias pero sí
para los jóvenes, los cuales les llevan a trabajar para asumir sus
propios gustos consumistas. (15) Este consumismo compite e inclusive vence las intenciones de comprometerse con sus estudios universitarios: "La economista laboral María E. Enchautegui y la socióloga urbana Liliana Cotto coincidieron, por separado, en que la tendencia del incremento de jóvenes entre los 16 y 19 años que trabajan en Puerto Rico se debe principalmente a la "expectativa de consumo": tener celular, computadora, un carro y ropa de diseñador, entre otros artículos codiciados. Una de las consecuencias de este fenómeno, dijeron, es que ha impactado negativamente el aprovechamiento académico de los estudiantes, cuya prioridad debe ser estudiar", (16)
"Ahora estos jóvenes se han unido a la fuerza laboral de forma más permanente. Esto se puede dar por las expectativas de consumo, que hace 20 años no tenían. Un muchacho de 16 años quiere su carro, un celular, unos mahones de diseñador, cosas que están ampliamente aceptadas como de consumo general. Por otro lado, tienes todos los cambios industriales en donde se demanda una fuerza laboral en venta en detalle, preparación de alimentos ("come y vetes"), en donde no se espera que una persona desarrolle una carrera. El cambio a estos trabajos menos pagados también acomoda a los jóvenes porque tienen menos experiencia, no van a pedir beneficios, como plan de salud", explicó. Enchautegui explicó que aunque esta tendencia podría beneficiar la economía, también se ha sacrificado el aprovechamiento académico, según varios estudios. Los estudiantes tienen otras prioridades y menos tiempo para dedicarles a las clases", (17).
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