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Reflexiones sobre identidad y generaciones
Angie Vázquez Rosado
Los de la Generación X: (Finales Siglo XX) - Viven con la "filosofía del momento: el aquí y ahora".
Se habla de que surgirá una nueva generación para el Milenio, quizás llamada Generación Y, Generación Z, o tal vez Generación XXX, cuyas características se presumen serán: (Principios Siglo XXI). También se les ha llamado Generación WEB por el uso tan intenso de la tecnología en sus vidas.
- Materialistas, egoístas e irrespetuosos; muy acostumbrados a soluciones individualistas y de conveniencia material.
La Generación X fue una categoría generacional inventada, un concepto creado por razones literarias, por el escritor Douglas Coupland, quien en una corta novela -del mismo nombre- describió la forma en que visualizó a los jóvenes sucesores a la generación Baby-Boomers y a la sub-generación -dentro de esta- de los "hippies". Fundamentalmente, Coupland los llama X y tienen características de "yuppies", es decir, hijos de los "hippies" que pasado algún tiempo se convirtieron en parte del sistema buscando ocupar posiciones que les brindaran opulencia material. La X tiene un significado matemático, se usa para denominar cualquier valor o un valor desconocido. X representa un valor, o variable incierta. La Generación X es difícil de precisar: Una que no sabemos como va a reaccionar, poco predecible, inconsistente e indefinida en cuanto a su proyecto generacional, y se prevé desde ya que será difícil de satisfacer (complacer).
"…Así se perfila toda una generación…vacía de ilusiones y de proyectos, de historia, pasión y deseos… un vacío tan estéril como el desierto…", (Douglas Coupland, 1993). Características específicas atribuidas a la Generación X - No quieren tener conciencia de la universalidad. - No muestran interés en la Historia, la rechazan como algo no importante y aburrido. - Degeneran el individualismo- lo interpretan y viven como anarquismo o libertinaje. - Prefieren vivir en centros urbanos y se alejan de las áreas rurales. - Buscan gratificación instantánea. - No quieren participar en asuntos generales de comunidad inmediata. - Quieren una carrera universitaria pero prefieren trabajos que no requieran esfuerzo intelectual. - Se conforman con la superficialidad en los medios de comunicación. - Se muestran conformistas en general con muchas cosas. - Muestran ausencia y desapego a ideologías –particularmente políticas- modernas. - Se alejan de la pluralidad, de la apertura y de la solidaridad. - Pierden perspectiva del futuro - Prefieren no reaccionar a los asuntos sociales con compromiso disciplinado. - Rebeldes-agresivos e intolerantes. - Pesimistas ante el futuro del mundo. - Desconfiados del sistema. - De baja lealtad y bajo nivel de compromiso laboral y académico. - Con gran desconocimiento de asuntos políticos en general. - No tienen fe en los políticos, y están insatisfechos con el estado general del mundo, pero prefieren no involucrarse. - Conocen y piensan más que los "baby-boomers" en planes de retiro y en acciones (futuro económicamente seguro). - Aprendieron de los "errores de sus padres": se casan, tienen hijos más tarde en la vida. - Tienden a quedarse a vivir con sus padres y a ser dependientes económicamente de ellos. - Tuvieron una infancia diferente, probablemente de padres divorciados. - Crecieron en centros de cuido. - Se criaron solos en sus casas (" home-alone syndrome") - Auto-dependientes. - No reconocen figuras tradicionales de autoridad. - No acatan órdenes por tradición o costumbres. - Tienen literancia en computadoras. - Grandes usuarios de "fast-foods" - Expertos en el "remote control" y la tecnología en general. - Acostumbrados al uso de equipos instantáneos, ej. Micro-ondas. - Funcionalmente- con déficit de atención. - Sus padres fueron extremadamente permisivos. - Se acostumbraron a defenderse solos. - Mantienen el valor del amor familiar a pesar de todas las diferencias. - Son consumidores de "marcas" (nombres, estatus, modas). - Les gusta el cambio pues se aburren de todo y por nada fácil y rápidamente. - Muy dependientes de la tecnología en su cotidianeidad. - Idealizan estereotipos de la vida norteamericana. - Rechazan lo tradicional. - Difíciles de motivar. - Quieren las cosas a su manera. - No quieren que se les mande. - No quieren asumir responsabilidad de mandar ellos tampoco. - Valorizan y exigen más que los "baby boomers" los adiestramientos cortos en empleos. - Consideran la velocidad (la variable tiempo; rapidez) más importante que la seguridad. - Buscan la fama (reconocimiento) en vez de la felicidad como meta personal. Se presume que la Generación del Nuevo Milenio, la Generación X, retornará a valores tradicionales, serán más interesados en asuntos espirituales y metafísicos, serán más optimistas y rechazarán los extremos "anarquistas" de la Generación X. Serán luchadores del ambiente convirtiendo las luchas ecológicas en su baluarte de lucha e identificación social generacional.
Me
parece interesante lo expresado sobre el choque de generaciones en el
un artículo publicado en el periódico El Nuevo Día, el cual habla de un
grupo atrapado entre la generación "Baby boomers" y los de la
generación X, aquellos "...Emparedados entre la gloriosa generación
de la guerra, la de los héroes que salvaron al mundo del nacional
socialismo y la de los antihéroes que impusieron las reglas de la
Guerra Fría; embutidos en un espacio intermedio entre la depresión
económica y el despilfarro neocapitalista, los miembros de nuestra
generación han quedado -hasta el día de hoy- sin un nombre contundente
con el cual identificarse", (1).
Indica la autora que existe conflicto al vivir tanto con las personas
mayores y sus respectivas visiones de mundo así como con los nuevos
jóvenes y sus nuevas actitudes desalmadas. La identidad social generacional responde a los cambios que establecen y promueven los factores históricos, es decir, a los cambios de las circunstancias en el medio ambiente socio-cultural contextualizado en su época específica. Por ejemplo, recién se ha publicado un libro sobre el efecto en la identidad del norteamericano de los ataques terroristas del 9/11. La identidad norteamericana no está clara hoy por hoy y está atacada, dice el autor, lo cual les ha obligado a entrar en una profunda reflexión. En sus dos libros, The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order y en el de más reciente publicación, Who Are We? The Challenges to America's National Identity, el autor, Hungtinton, dice que EU es hoy diferente a lo que era su identidad original: personas cuyas señas comunes de identidad eran la raza blanca, la religión protestante, la lengua inglesa y la creencia en una ideología que tenía como sus principales supuestos la libertad, la igualdad, la democracia y el imperio de la ley. El autor postula la idea de que existe un retorno hacia la nacionalidad tradicional; es decir, una de menos tolerancia hacia la diversidad de culturas dentro de su territorio.
"…la identidad nacional estadounidense ha sufrido numerosos embates... a partir de las décadas de 1960 y 1970 empezaron a promover medidas deliberadamente destinadas a debilitar la identidad cultural y credal de Estados Unidos y a fortalecer las identidades raciales, étnicas, culturales y subnacionales en general. Tales iniciativas, procedentes de los dirigentes de una nación y encaminadas a deconstruir la nación que ellos mismos gobernaban, carecían, posiblemente, de precedente alguno en la historia de la humanidad. Una proporción considerable de la élite académica, mediática, empresarial y profesional de Estados Unidos se unió a la élite gubernamental en tal empresa...". Entre esas identidades subnacionales que le han presentado un reto a la identidad nacional del país, uno de los elementos a los que Huntington le dedica más atención es a la inmigración de personas procedentes de países hispánicos, sobre todo a los mexicanos. La presión que ha ejercido esa inmigración sobre la nación reside en que tales inmigrantes conservan una lealtad al país de origen, conservan también sus vínculos culturales con él (debido, sobre todo, a la facilidad de ir y venir y al progreso en las comunicaciones), incluyendo los que tienen un catolicismo que -contrario a lo que ha pasado con el de los Estados Unidos- no se ha nacionalizado y no sólo conservan el idioma sino que incluso presionan de una u otra manera porque los Estados Unidos se conviertan en una sociedad bilingüe. El estudioso dedica muchas páginas a diferenciar esta inmigración de las oleadas anteriores de inmigrantes. No es que tal situación no se haya estudiado antes, desde luego, pero quizás nadie ha expresado con tanta fuerza y claridad una oposición entre la creciente presencia hispana en los Estados Unidos (que en julio de 2003 llegó a los 39.9 millones de personas) y las bases de esa nacionalidad. No parece haber reconocimiento alguno aquí de una contradicción inherente entre el credo americano y sus consecuencias lógicas (y, hasta cierto punto, inevitables), y los fundamentos nacionales que quiere fortalecer Huntington. Tampoco lleva Huntington a sus últimas consecuencias -aunque menciona el caso de México- la historia de conquista y anexión de territorios aledaños que llevaron a cabo los Estados Unidos a través de gran parte de su historia. De Puerto Rico dice, en una frase incidental, "... las tribus indias... son, junto a los puertorriqueños, los únicos grupos étnicos a los que se les han asignado extensiones de territorio exclusivamente para ellos". (Subrayado nuestro.) Los Estados Unidos estuvieron en la posición única de dar un paso adelante en el establecimiento de una sociedad verdaderamente abierta, que acomodara una multiplicidad de culturas e identidades. El 9/11, como demuestra este libro, ha marcado un repliegue hacia un pensamiento nacionalista que aquí se opone expresamente -en términos de futuro- a otras dos posibilidades: el desarrollo de una cultura cosmopolita o de una imperial: "La alternativa al cosmopolitismo y al imperialismo es el nacionalismo dedicado a la preservación y la acentuación de aquellas cualidades que han definido a la nación estadounidense desde su fundación", (2).
Las generaciones definen y escogen quienes son los autores y líderes que representan la cosmovisión de una época, así como también identifica poetas, pintores, líderes políticos, cantantes, y las expresiones de arte más favorecidas, etc. Por ejemplo, esta generación actual ha desarrollado una gran predilección por el Reggaeton. Observe los datos encontrados en una encuesta realizada a través del WEB:
"56.6% le gustan los ritmos de rap y reggaetón pero creen que deben cambiar la lírica o las letras de las canciones. A favor del rap sin condiciones se expresaron un 26% de los encuestados y un 17.4% dijeron que detestan estos ritmos tan populares y controversiales en estos momentos", (3).
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