4. La existencia de instituciones protectoras es significada como una posibilidad para la maternidad.
Las categorías 7 y 8 hacen referencia a la existencia de instituciones externas a la familia que apoyan a las madres embarazadas. La existencia de instituciones de apoyo permite que la joven no se sienta sola frente a su problema. Las instituciones que agrupan a madres adolescentes quitan el estigma de la "muerte psicosocial" de la adolescente embarazada, que viene definida desde el medio. Además, puede actuar como un factor protector frente a una familia que rechaza a la hija embarazada, pudiéndole prestar apoyo a la joven y acogerla en caso de necesidad. Con esto, ella sabe que no estará sola. Estas instituciones de apoyo pueden ser formales (municipales, asociaciones, etc.) o informales (amigos, etc.)
Tabla 5 - Existencia de instituciones protectoras

5. El apoyo del padre del bebé fortalece a la madre en su decisión de tener a su hijo
Esta afirmación se desprende de la categoría 9, donde se señala la importancia de la significación que la pareja da al embarazo. Lo anterior ha sido manifestado por 2 de las entrevistadas.
El apoyo del padre del bebé fortalece a la madre en su decisión de tener a su hijo, ya que no se percibe sola ante el nuevo desafío. Le permite asociar el hijo con el amor que ella siente por el padre.
A su vez, cuando una mujer siente que es madre, emergen en ella los modelos tradicionales de familia. Busca el apoyo necesario en el padre a fin de poder definirse como tal y de poder sentir, por parte de él, la contención necesaria para generar el ambiente propicio a la maternidad. Para la joven es muy importante la significación que su pareja da al embarazo, afectando su propia generación de significados. Cuando la pareja falta, se observan dificultades para que la madre signifique su maternidad en forma positiva.
Tabla 6 - Apoyo del padre o la pareja

6. El significado que la joven construye de su maternidad está influenciado, en gran medida, por el modelo materno que tuvo.
Las categorías 10 y 11 señalan la importancia de los significados de maternidad que rodean a la joven, desde su propia experiencia.
Claramente, se puede observar que en aquellas familias donde la madre era cercana a sus hijas y donde ésta tenía una postura clara a favor de la vida, la posibilidad del aborto no surgió en las jóvenes. En cambio, en aquellas jóvenes donde la relación con la madre era más distante, no sólo se abrieron a la posibilidad del aborto, sino que, además, lo intentaron. Para las jóvenes, la cercanía con una madre que acepta la maternidad como algo positivo sería protector frente al aborto. Sin embargo, cuando la madre es sentida como distante, la postura de ésta frente al aborto pierde fuerza, convirtiéndose el sentimiento de distancia, en sí mismo, en un factor de riesgo frente al aborto juvenil.
7. El embarazo, como conducta censurable, es significado por la joven como un mal insuperable.
Las categorías 12, 13, 14 y 15 son la base de esta afirmación y se refieren a la censura que recibe la madre embarazada de parte de su medio.
Se ha encontrado, en las entrevistadas, que el embarazo adolescente es considerado una situación censurable, no así la vida sexual temprana. Pareciera que el discurso social va en la misma línea al promover el uso de anticonceptivos y señalar al embarazo como una de las consecuencias de no "tener sexo seguro". Pareciera que la autoridad, al señalar la existencia de los métodos anticonceptivos, endosa la responsabilidad total del embarazo sobre los usuarios. Existe la idea tácita de que quien queda embarazada es responsable de su embarazo, puesto que podría cuidarse y no lo hizo; por lo mismo, es censurada y castigada. Este castigo social se puede observar en la conducta de algunos padres que optan por ignorar a sus hijas, los mismos padres que, alguna vez les dijeron a sus hijas que se cuidaran y después les endosan la responsabilidad del embarazo. Las jóvenes, al recibir por parte de la autoridad la "solución al embarazo", significan esto como una invitación a iniciar su vida sexual "segura". Por otro lado, perciben la censura social frente a su embarazo (abuelos, tíos, suegros, etc.) y llevan sobre sus hombros el discurso de lo difícil, terrible, etc., que es el embarazo en este período de la vida.
Estos puntos señalados van produciendo una percepción negativa en la joven hacia la maternidad, que puede ser significada como algo insuperable y destructor de su identidad y de lo que deberá defenderse. Esto genera en ella un significado en que el embarazo equivaldría a una "muerte social" y, por lo mismo, el aborto como un "actuar en defensa propia".
Tabla 7 - Embarazo como conducta censurable

8. Las percepciones que la joven tiene del embarazo, están influenciadas por el entorno.
En la elaboración de esta afirmación se han considerado las categorías 16, 17 y 18, ya que todas estas muestran la fuerza del entorno sobre la construcción de significados que la madre adolescente hace.
Es claro que el medio influye en la percepción que la joven madre tiene de su situación. Un entorno de rechazo hacia la maternidad, donde ésta es concebida como un estorbo para la realización personal, no favorece que la joven pueda desarrollar una percepción positiva de su embarazo. Por el contrario, un entorno donde la maternidad es valorada, e inclusive, entrega estatus a la mujer, favorece que la mujer vea su maternidad como algo positivo y deseable.
El entorno más próximo de la joven embarazada es su pareja y su familia nuclear, pero se abre a la familia extensa y a la sociedad en general, quienes afectan en la generación de significados de la joven madre. Pareciera que el efecto que tienen los discursos de quienes componen el medio de la joven tendrá mayor o menor peso, según el grado relativo de cercanía que la joven le asigne a cada actor. Es por ello que la pareja tiene, generalmente, un alto poder de influencia sobre la generación de significados de la madre.
Tabla 8 - Percepciones del embarazo influenciadas por el entorno

9. El embarazo es vivido como un duelo
Esta afirmación ha sido construida con base en las categorías 19 y 20. Ambas comparten el concepto de embarazo asociado a una pérdida.
Las jóvenes significan su embarazo como una pérdida en relación a su libertad de hacer lo que quieran y, en las adolescentes, una pérdida de su imagen como niñas para pasar a ser mujeres. Frente a esta pérdida se observan dos posibles significados: 1) las madres que han significado la maternidad como un problema, que en un primer momento sienten rechazo hacia el hijo, culpándolo por esta perdida, y 2) un segundo significado, en que la maternidad es positiva y se impone por sobre este duelo, generando en ellas una sensación de felicidad y aceptación. En las jóvenes se ha observado un período de negación de su situación. Sin embargo, la duración e intensidad de este período está relacionado con la significación positiva o negativa que la joven da a su embarazo, influida por su entorno.
Tabla 9 - El embarazo vivido como un duelo

10. En caso de violación, el aborto es el resultado de la transferencia al nonato del rechazo hacia el violador
A diferencia de otras afirmaciones que han sido compartidas ampliamente por las entrevistadas, esta afirmación ha sido construida con las categorías 21 y 22, que se desprenden del discurso de Estela, ya que sólo ella había sido víctima de violación. Ella informó que sentía temor a que su hijo pudiese parecerse al violador: "y si se parece a él qué voy hacer" (Estela, E 1, p. 122), lo que pasaría a convertirse en un reflejo permanente de la agresión vivida, convirtiendo al hijo en una proyección del violador.
Se ha encontrado en Estela un rechazo intenso de la maternidad, rechazo que se ve intensificado por la presión del entorno social, principalmente de su medio más próximo, la familia. Como se ha señalado antes, el entorno influye en gran medida para la generación de los significados asociados a la maternidad y más aún la familia, la que tiene gran poder de influencia sobre la hija.
Frente al trauma de la violación, pareciera que la joven experimentó un cuadro de estrés post traumático, ya que nunca habló del tema hasta cuatro meses después de ocurrido el hecho, puesto que fue presionada para hacerse un examen de embarazo. Al salir positivo ella habló con sus padres y contó su experiencia. Sin embargo, nadie dio importancia a la violación sino al embarazo, lo que se hace patente en la entrevista. Frente a esto, se podría hipotetizar que, la forma de trabajar el trauma de la violación fue transferir la angustia de la violación al el embarazo, generando un aumento del rechazo hacia el bebé.
Tabla 10 - El aborto. Percepciones

11. La posibilidad del aborto como consecuencia del desconocimiento o negación del otro.
La afirmación anterior es el resultado del análisis de las categorías 23, 24, 25 y 26. Ha parecido especialmente relevante el descubrir la importancia que tiene para la mujer el percibir al hijo. Esto se aprecia en la cita:
I: ¿Qué sentías tú con esta contradicción?
E: Me sentía súper confundida. Para mi un día, si que rico, se está moviendo y al otro día, cuando me iban a ver mis papas a mi se me cambiaba todo, todo giraba.
I: ¿Qué sentías cuando tu guagua se movía y estaban tus papás?
E: No sé, era raro, es que a veces yo me sentía culpable de no poder hacer nada para decirle saben que, la quiero, yo decía porque no la puedo defender. Ponte tú mis papás me decían algo y era todo sí, mis papas decían acuérdate que la vas a dar, si, era todo sí. (Estela, E 1, p. 133 y 134).
Para aquellas jóvenes madres, que tenían una significación positiva de la maternidad, el poder observar a sus hijos por medios tecnológicos o sentir sus movimientos, era sólo un refuerzo a su decisión por la maternidad que, probablemente permitió fortalecer el vínculo entre la madre y su hijo.
Sin embargo, para aquellas madres cuya significación de la maternidad era negativa, este momento era esencial para la emergencia de nuevos significados, como se puede observar en la siguiente cita de Jenny: "Porque ya se empezaba a mover, y yo le conversaba, y cuando yo le conversaba el me pateaba" (Jenny, E 1, p. 34.)
Al parecer, para estas madres es fácil negar lo que no perciben. Ellas requerirían de una experiencia concreta que las aproxime más emocionalmente a la realidad del otro. Esta nueva percepción pareciera ser de tal intensidad que es capaz de modificar los significados preexistentes en relación a su embarazo y redefinirlos hacia la maternidad, de una manera más positiva. Pero pareciera que, en algunos casos, no basta el reconocer la realidad del otro para redefinir el significado del embarazo no planificado como "maternidad". Para lograr este nuevo paso sería necesario que la mujer se encontrara en un ambiente propicio, que le permitiera escuchar su nueva significación (como le ocurrió a la niña violada, que al cambiar su entorno y sentir al bebé pudo reconocer el significado de la maternidad, pero éste era fácilmente anulado al enfrentarse a su familia nuclear). De esta manera, se puede re-significar lo que ya ha definido como "algo vivo" por "mi hijo".
Tabla 11 - Posibilidad del aborto como consecuencia del desconocimiento o la negación del otro

12. Si el nonato es concebido en una relación de amor, se protege. Si es concebido en una violación, se abre la posibilidad al aborto.
Las categorías 27 y 28 son el resultado del planteamiento de todas las entrevistadas en relación al la concepción que tienen de la maternidad frente al caso de violación. Ante tal situación, se muestran más abiertas al aborto que en otros casos.
El proceso de generación de significado en torno a la maternidad comienza en la infancia, al percibir las concepciones de maternidad que tenía la madre de la joven. Pareciera que el concepto de maternidad está fuertemente ligado al de amor de pareja, llegando a ser tan fuerte la unión, que la falta de amor anula la existencia del hijo. Las jóvenes han indicado que un hijo que ha sido engendrado "por amor" debe ser tenido, dando pie para entender que aquel que no ha sido concebido por amor, no debe ser tenido.
Esto pareciera indicar que la calidad "hijo" está definida por el amor existente entre los padres. El hijo que fue concebido en una relación de pareja tiene "por derecho" la calidad de ser hijo. Pero aquel que ha sido concebido fuera de una relación afectiva pierde esta connotación. Así pues, pareciera ser esencial, en la generación de un hijo, la existencia del amor de pareja. Por ende, si éste no existe, la existencia del hijo ha de ser cuestionada.
Sin embargo, esto no cierra la posibilidad para que el significado de maternidad emerja durante el proceso del embarazo. En forma más tardía, y aún en ausencia del padre o del amor de pareja, o aún cuando el hijo no ha sido engendrado "por amor", la madre puede lograr reconocer al otro y aceptar su condición de hijo.
Tabla 12 - Casos en los que se admite o no el aborto
13. El tener la percepción de que está embarazada de su hijo, significa esta realidad como algo positivo.
La afirmación anterior se desprende del análisis de las categorías 29 y 25. No basta con que la mujer comprenda que dentro de sí hay vida, pues la vida parece ser un concepto demasiado abstracto para estas jóvenes. No sucede lo mismo cuando la mujer comienza a hablar de que va a ser mamá, o que va a tener un hijo. Estas palabras hablan de significados radicalmente distintos. Se puede decir de una lombriz que tiene vida, pero una mujer sólo puede ser madre de sus hijos y sólo los hijos la pueden llevar a ser madre. Este tipo de vida, el hijo, no solo está, sino que modifica la autodefinición de la joven. Ella ya no se significa a sí misma solo como hija, estudiante o amiga. Se significa también como madre. Pareciera ser que la maternidad resignifica la realidad de la joven misma.
Tabla 13 - Percepción positiva del embarazo