Vivencias de violencia
Ante la pregunta si habían sido víctimas de un acto de violencia en los últimos 12 meses del año, el 29.4 % de la población encuestada respondió afirmativamente, versus el 70.6% que dijo que no lo fue. El robo constituyó más de las tres cuartas partes de los hechos de violencia acaecidos, ya sea con agresión o sin ese recurso; de éstos el 89.4 % fue efectuado por personas desconocidas para las víctimas. El 98.6 % de las víctimas no tenía arma cuando sucedió el hecho y sólo el 1.4 % si poseía; no obstante, el 70.5 % de los afectados que poseían armas reportó no haber hecho nada con ella al ocurrir el acontecimiento.
Barrio peligroso
Gráficos 7 y 8 - Porcenyajes d etipos de delitos en barrio.
A la pregunta de si vivían en un barrio peligroso por la delincuencia, el 70.4 % respondió que "Si y Más o Menos Peligroso", versus el 29.6% que dijo que no.
Tabla 8 y Gráfico 9 - Consideraciones acerca de vivir o no en un barrio peligroso.
¿Podría considerar el sector donde vive un barrio peligroso por delincuencia?
El 48.5 % escuchó disparos algunas veces en su barrio, el 28.6% rara vez; el 17.9 % siempre y el 4.7% dijo que nunca escuchó disparos. El 50% conocía algún familiar o persona cercana muerta por la delincuencia.
Miedo a ser víctima
El siguiente cuadro muestra el miedo percibido en los estudiantes de ser víctima de un acto de violencia en su vida diaria, donde el 11.5% dijo no tener miedo (nunca o rara vez), versus el 25.3% que siempre lo tenía. El restante 62.7% dijo sentir miedo con "frecuencia" y "algunas veces".
Tabla 9 y Gráfico 10 - Temor a ser víctima de violencia en el barrio donde reside.
En su vida diaria, ¿siente usted miedo de llegar a ser víctima de un acto de violencia?
Medios de comunicación
El medio de comunicación preferido para ver noticias es la televisión. El 98.5% la ve "siempre y a veces" en la televisión, igualmente el 97.3% lee noticias en los periódicos y el 92% acostumbra preferiblemente escucharla en la radio. Esto revela la posible influencia que ejercen los medios masivos de comunicación e información en la transmisión de noticias sobre violencia, sobre todo considerando que estos medios están dirigidos a mantener la debida atención de los usuarios y vender a toda costa su producto a través de lograr el mayor impacto que puedan ocasionar.
Tabla 10 - Frecuencia y porcentaje de posible influencia de los medios de comunicación.
Posesión de armas de fuego
Se encontró que solo 35 estudiantes, el 4.5 % de los encuestados, poseían armas de fuego, quienes expresaron (72%) que la principal razón para tenerla era la "protección".
Según se observa en el cuadro, el 29% adquirió el arma legalmente, versus el 19.4% que provino del mercado ilegal; el restante 16.1% de manos de amigos (posiblemente también del comercio ilegal). El 35% de los portadores reportan que tenían su arma asignada por una institución de seguridad a la que dijeron pertenecer.
Tabla 11 - Respuestas a la pregunta: ¿cómo obtuvo una arma de fuego? - Frecuencia y porcentajes.
El 67.6% lleva siempre consigo el arma cuando sale de la casa, transportándola principalmente en la cintura o cincho. De los estudiantes que poseían armas de fuego, 6 dijeron no tenerla legalmente registrada (18.8 %). El 29% de los encuestados reportó que alguien de su casa poseía armas de fuego.
Ante la pregunta: ¿dónde deja el arma de fuego cuando sale de la casa?, los encuestados respondieron lo siguiente:
Tabla 12 - Frecuencia y porcentaje de respuestas.
Tal como se muestra en el cuadro anterior, alrededor del 32% acostumbra dejar el arma en un lugar escondido de la casa y/o en el peor de los casos en cualquier lado, lo que habría de suponer el riesgo que significa para aquellos hogares donde habitan menores de edad.
Sorprendentemente, el 19% de todos los encuestados afirmó haber tenido algún tipo de entrenamiento o adiestramiento para el uso de armas de fuego, versus el 81% que respondió que no, cifra relativamente alta respecto a la población del 4.5% que porta solamente un arma.
La proclividad para adquirir y usar armas de fuego
La proclividad hacia la adquisición y el uso de armas fue medida con base en varias preguntas, como se muestra en los cuadros siguientes:
¿Estaría dispuesto a invertir una cantidad elevada de dinero para adquirir un arma de fuego?
¿Qué haría si por trabajo tuviera que ir a una zona del país peligrosa por delincuencia?
Si entra un ladrón a la casa, ¿qué haría?
Si recibiera amenazas de muerte, ¿qué haría?
Se puede observar, que de los estudiantes encuestados el 28% estaría dispuesto a disparar si entrara un ladrón a la casa; invertiría su dinero en un arma de fuego (25.2%) y llevaría un arma a una zona peligrosa (10.3%). Y en menor proporción ante una amenaza de muerte portaría (9.5%) o compraría un arma de fuego (8.5%).
Disponibilidad y facilidades legales para las armas
La pregunta: De acuerdo a su experiencia, ¿Registrar un arma de fuego es fácil o difícil? fue contestada de la siguiente manera:
El 57% de los estudiantes dijeron que era fácil registrar legalmente un arma en el país, cuyos argumentos más comunes fueron: "aquí todo es posible con dinero"; "es posible por el desorden institucional"; "sí, porque depende de las relaciones que se tengan"; "es fácil por la corrupción existente", "por la existencia de facilitadores e intermediarios"; "son fáciles los exámenes que se dan", "sí, porque se compran los permisos"; "solo hay que pagar los impuestos"; "no hay reglas claras", entre otras afirmaciones.
El 43.2% dijo era difícil registrar un arma por: "el tanto papeleo", "el costo elevado", "la dificultad de los trámites y se pierde mucho tiempo".
Hay una percepción generalizada en la población dominicana de que las leyes actuales facilitan la adquisición de armas, de tal manera que el 70.1% así lo afirmó.

¿Usted cree que las leyes actuales facilitan la adquisición de armas de fuego?
Ante la pregunta si conocían que en su barrio, comunidad o lugar cercano se podían conseguir armas de fuego fuera de los establecimientos comerciales legales, el 23.1% dijo que sí y el 76.9% dijo que no conocía, cuyos datos podría certificar claramente la existencia del tráfico y comercialización ilegal de armas, prácticamente organizado a nivel barrial.
Confianza en los organismos de protección
Se cuestionó respecto a la confianza que se tenía en algunas instituciones de protección ciudadana, encontrándose un elevado porcentaje que desconfiaba en los organismos estatales supuestos a proteger a los ciudadanos, principalmente en la Policía Nacional, en la que sólo 18 personas (2.3 %) de los encuestados dijeron tener mucha confianza; en el sistema judicial 5.5%; en el sistema penitenciario 5.7% y una mayor confianza en la Secretaría de Estado de Interior y Policía (7.2%) y en las Fuerzas Armadas (18%). Estos resultados van acorde con los datos encontrados en el diagnóstico al respecto realizado por Newlink, Bobea y Polanco en el 2005 en los barrios populares del Distrito Nacional y Santiago, donde el trabajo de la policía se catalogó como muy malo en más de un 50% y la corrupción policial considerada de "muy elevada". Al parecer este es un fenómeno generalizado en la mayoría de países de Latinoamérica.
Nivel de confianza en instituciones de protección
Resultados del análisis estadístico
A nivel analítico se utilizó la prueba Chi-cuadrada para explorar la asociación entre la posesión y proclividad para el uso de armas de fuego respecto a las diferentes variables consideradas importantes en el modelo explicativo de dicho comportamiento.
Se analizan las variables socios demográficas, vivenciales, cognitivas y actitudinales, la confianza en los organismos de protección, la presencia de los medios de comunicación y el conocimiento de tiendas ilegales de armas en el barrio en relación a la conducta de poseer armas. Luego, en un segundo momento, se cruzaron los mismos indicadores con la proclividad para la posesión y uso de armas de fuego.
Dada la escasa población que resultó poseer un arma en la muestra elegida (apenas el 4.5% de todos los encuestados) y la desproporción con la población que no la poseía (95.5%), fue difícil realizar algunas comparaciones y cruces estadísticos válidos respecto a muchas variables. Sin embargo, se evidenció que la posesión de armas estuvo asociada estadísticamente con los siguientes indicadores: 1. El sexo: el 64% de los portadores fue masculino, versus el 36% femenino, encontrándose una relación muy significativa con la posesión de armas (X2=12.42, gl=1, p < 0.01). 2. El trabajo también estuvo asociado significativamente con poseer armas (X2=4.76, gl=1, p < 0.05), donde el 66% de los portadores trabajaban versus el 34% de ellos que no lo hacía en dicho momento. 3. el vivir en un barrio peligroso está asociado a la posesión de armas (X2=6.75, gl=2, p< 0.05), el 60% de los estudiantes que viven en esos barrios portan armas ("vivir en barrios peligrosos" + "más o menos peligrosos"), versus el 40% de los que viven en barrios más seguros. 4. La posesión de armas de alguien en la casa se relacionó muy significativamente con el porte de armas personal (X2=32.7, gl=1, p< 0.01), observándose que el 71% de los portadores tenían en la casa alguien que portaba armas, versus el 29% que dijo no tener a nadie en el hogar con esas condiciones. 5. Estar entrenado en el uso de armas se relacionó muy significativamente al porte de armas (X2=96.59, gl=1, p< 0.01), notándose que el 83% de los portadores dijo poseer entrenamiento y sólo el 17% no lo tenía. El hecho de estar entrenado se podría relacionar con las habilidades que les provee la institución de seguridad a la que algunos dijeron pertenecer. 6. El conocimiento de las facilidades para acceder a armas en tiendas ilegales del barrio estuvo asociado muy significativamente a la posesión de armas (X2=7.6 gl=1, p< 0.01), pero de manera inversa a lo esperado, ya que el 58% de los portadores no conocía los comercios ilegales existentes en el barrio, versus el 42% que si tenía conocimiento de éstos.
Probablemente esto refleje la forma de adquisición del arma en los encuestados, ya que el 35% reportó obtenerla de una forma dudosa (mercado ilegal, regalo de amigos, etc.) versus el otro 35% que recibirla de parte de una institución de seguridad.

Resumen de las pruebas estadísticas de asociación significativa entre las variables estudiadas y la posesión de armas de fuego
Por otra parte, se realizaron cruces estadísticos para mostrar la asociación entre los indicadores de proclividad para la posesión y uso de armas de fuego y las variables intervinientes señaladas en el modelo explicativo propuesto, cuyos indicadores son: estar dispuesto a invertir dinero para adquirir un arma; compraría o portaría un arma ante una amenaza de muerte; al entrar un ladrón a la casa le dispararía con el arma; al tener que ir a una zona peligrosa llevaría un arma. Los resultados son presentados en el cuadro siguiente.
Resumen de las pruebas estadísticas de asociación significativa entre las variables estudiadas y la proclividad hacia la posesión y uso de armas de fuego