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Gerencia ética de la comunicación en Organizaciones de futuro

Cristina Seijo
Abogada
Doctora en Ciencias Gerenciales
Universidad Rafael Belloso Chacín
Maracaibo, Venezuela
Dalia Plata
Socióloga
Noel Añez
Ingeniero Geodesta
Postdoctorantes en Gerencia de las Organizaciones, URBE
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Un segundo nivel conceptual según Etkin (1998), y de obligatoriedad ética, es el hacer bien a la persona y a la sociedad, de aquella manera en la cual se acreciente su libertad y garantice simultáneamente el tener todos, el mismo acceso al sistema de libertad abierto para todos. Esta es la diferencia entre una ética de los intereses personales y la ética corresponsable del bien común.
A menudo se piensa que la comunicación es algo natural y espontáneo, por tanto, es común en las empresas no contar con elementos operativos concretos para resolver problemas vinculados a la comunicación, ni se observe claramente que la comunicación dentro de la empresa es una herramienta de gestión. Hoy más que nunca, debido a la situación global se debe comunicar de otra manera. ¿Cómo? Utilizando todos los recursos existentes a nuestra disposición correctamente. Se ha de saber leer "entre líneas" (inter-lego), se debe comunicar ética, inteligente y estratégicamente.
La mayoría de las personas se resisten a los cambios. Se tiende a rechazar las nuevas ideas, particularmente si se oponen a lo que ya se cree. El aparato receptor de comunicaciones funciona en muchos aspectos como filtro muy eficiente; generalmente se tiende a prestar atención a aquellos que conforman las creencias y a hacer caso omiso de todo aquello cuanto se le opone. Al saber una persona escuchar, ayuda al emisor a transmitir su mensaje, en todo momento se ha vivido la experiencia de darse cuenta lo entendido acerca de un tema, cuando se habla de él a una persona, la cual escucha con tranquilidad y con interés.
Hasta en la vida personal o profesional encontrar a alguien que permita contar las preocupaciones internas, a quién expresar los sentimientos y guiar hacia las soluciones encontradas por uno mismo, pero tan sólo con el proceso de poderlo comunicar se han apreciado las soluciones. Saber expresarse bien es una herramienta fundamental para el desempeño de los ejecutivos. Implica transmitir efectivamente conceptos e ideas, órdenes y directivas. Cuando estos conceptos no se comunican adecuadamente, se observa una falta de incentivos y carencia de objetivos precisos. Esto ocasiona una pérdida de autoridad del gerente, inseguridad para los empleados, frustraciones del jefe y sus subordinados y, como consecuencia, las cosas se hacen inadecuadamente y se producen resultados no deseados.
Las empresas ostentan el desarrollo de un nuevo perfil profesional y es por ello que las mismas, al estar sumergidas en constantes cambios en áreas tan diversas (crecimiento personal, social, económico, cultural, tecnológico, entre otros) donde la comunicación lleva la delantera por considerarse punta de lanza-conexión, con cada una de las partes que conforman el negocio. Pasando de ser un recurso, a ser el eje de las transformaciones (Martínez y Nosnik, 1999). Además, en la empresa de la excelencia los ideales compartidos reemplazan a la coerción burocrática, por eso no bastan las transformaciones técnicas ni las promociones internas, sino que hay que cambiar las mentalidades, modificar la relación del individuo consigo mismo y con el grupo, producir trabajadores creativos, capaces de adaptarse y comunicarse (Cortina, 1999).
La empresa del futuro frente al compromiso organizacional Con todo, es perfectamente razonable afirmar que el fin de la empresa es generar un valor económico en forma congruente con todas las responsabilidades de una empresa y distribuir con equidad ese valor económico entre todos sus apostadores, respondiendo a la responsabilidad con clientes internos y externos, es decir, con la sociedad (Elegido, 1998; Drucker, 2001).
Sin embargo, a fin de actuar bajo esta perspectiva, es necesario buscar la determinación de las políticas propias de la empresa desde el punto de vista de los clientes como seres humanos, merecedores de auxilio y respeto, no simples medios para la satisfacción de los propios deseos. También es necesario presuponer que en última instancia el cliente es el mejor evaluador del desempeño de la organización y, por ende, de su permanencia en el tiempo, lo cual marca la empresa de presente futuro.
Así, el requisito principal para que la relación entre una empresa de futuro y su clientela sea ética, es basarla en una verdadera actitud de servicio, es decir, contribuyendo con sus productos y servicios a que su clientela se satisfaga dentro de la filosofía de calidad. Este enfoque de las relaciones de la empresa con su clientela puede llamarse el paradigma del servicio y se lo puede contraponer al paradigma de la guerra; en éste último, la empresa de futuro se ve a sí misma en competencia con su clientela, en lugar de cooperar con ella.
Bajo la responsabilidad básica asumida, este tipo de empresa también ha de ofrecer productos cuya seguridad corresponda a las expectativas comunes de los clientes o confiabilidad, advirtiendo con claridad que la seguridad ha tenido que reducirse, a fin de lograr otros objetivos valiosos (Siliceo, 1998).
Sin embargo, la responsabilidad más importante de la empresa con la sociedad es cumplir con efectividad su misión económica fundamental lo cual la define en el presente futuro: proveer los productos y servicios que quiere la sociedad. Por supuesto, tales responsabilidades no son absolutas, pues las empresas también tienen otras importantes responsabilidades, con los miembros de la organización y con respecto a la tecnología y el ambiente, por supuesto, siempre atendiendo a su objetivo o razón de negocio, construyendo a su vez las posibilidades de convivencia para la calidad futura.
Con respecto a las responsabilidades de la empresa de futuro y en relación con el medio ambiente, es importante también recordar como las actividades económicas pueden surtir efectos en el medio ambiente de muchas formas diversas. Estos problemas han cobrado un relieve muy especial durante los últimos años. Una razón importante de ello es que, a medida que ha crecido la escala de la actividad económica, también han aumentado sus efectos colaterales potencialmente perjudiciales en el ambiente, con frecuencia en forma desproporcionada.
De manera similar se puede profundizar en la dimensión tecnológica y su influencia en la satisfacción del cliente, al igual que la relación de la empresa de futuro con la dimensión talento humano, aspectos que se convierten en factores que exigen respuesta consistente y congruente de una organización que pretenda posicionarse bajo cualquier sector de actividad y lograr su perdurabilidad en el tiempo.
La ética y la convivencia
Savater (1999), define a la ética como un absoluto, como la convicción humana que no todo vale por igual, por lo cual hay razones para preferir un tipo de actuación a otras. Destaca que la ética individual enseña el comportamiento correcto de los individuos, a diferencia de la ética social, cuyo objeto es el conjunto de relaciones encargadas de regular el buen orden social. Según el mismo autor, la cuestión ética es universal y permanente. En atención a ello, plantea que desde la aparición del lenguaje la ética se introduce en la convivencia y tiene relación con las reglas de juego que se dan en las personas para vincularse. Considera que es una actitud y una reflexión individual sobre la libertad propia, en relación con la libertad de los demás y con la libertad social dentro de la cual todo individuo se desenvuelve.
De acuerdo a los planteamientos del referido autor, la ausencia de ética no es tanto la inmoralidad como el caos, el cual aparece como uno de los resultantes de todos los procesos de declinación ética, de decadencia. La ética es la reflexión sobre los principios y valores, se preocupa por lograr mejores personas y busca las verdaderas razones de todos para ser o para reconocerse como humanos.
En este mismo sentido, Guédez (2002) considera la ética como consustancial al ser humano. Se apoya en la concepción de Savater para profundizar sobre el significado de los valores, para quien no es exactamente correcto hablar de valores éticos o no éticos, pues lo propiamente ético es el esfuerzo del ser humano por seleccionar, jerarquizar y armonizar valores en función de lo que se desea hacer con la vida. De acuerdo con sus planteamientos, más que valores éticos, lo que existe son decisiones y acciones éticas.
Como argumenta Guédez (2002), el compromiso con un comportamiento ético se hace prioritario; además de reducir los márgenes de error, permite evitar manchas irreversibles a la reputación. En su opinión, es difícil asumir la ética a la ligera, porque es un asunto íntimo donde se confronta el ser con su propia conciencia. Los principios inmersos en ésta son los que la condicionan y fundamentan, la incentivan y orientan.
Con base en los argumentos anteriormente esgrimidos se puede decir, entonces, que la ética surge como el eje de las conductas individuales necesarias para que las personas individualmente consideradas, organizaciones, países y el mundo en general asuman el compromiso de vivir, convivir y sobrevivir.
La ética empresarial
La importancia de la ética en las organizaciones ha incrementado su vigencia paralelamente con el afianzamiento de la empresa en la sociedad contemporánea. Las empresas han alcanzado un posicionamiento clave porque son las generadoras de riquezas; además de ser el lugar que concentra un tiempo considerable de la gente y el espacio esencial del aprendizaje de las personas. Asimismo, las empresas son las instituciones encargadas de producir la riqueza y los instrumentos necesarios para que el Estado diseñe sus estrategias de distribución y equidad. A todo esto se agrega la no existencia de acontecimientos en la sociedad, sin una directa y explícita relación con el mundo de las organizaciones.
Es imposible que un ámbito de resonancia tan amplio y vinculado con la actividad humana pueda estar disociado de las connotaciones éticas. Para Guédez (2002), la ética empresarial está referida al comportamiento asumido por los seres humanos en el marco de las responsabilidades propias de los negocios. Es así como, según las consideraciones del mismo autor, la ética además de revelar una conciencia individual y un compromiso personal, responde a un alcance grupal, organizacional y cultural. De este modo, no es posible admitir una ética de la organización independiente de la ética de cada una de las personas que la conforman. Pero lo interesante es que este efecto también actúa en sentido contrario, debido a que la ética grupal y organizacional, derivada de las conductas personales promueve una atmósfera cultural propicia para la reafirmación de creencias y conductas de los trabajadores.
Según lo afirma Savater (1999), la actividad empresarial tiene posibilidades éticas como cualquier otra actividad de interés público. Para el mencionado autor, el empresario tiene una función social y la honradez y el respeto a su propia deontología son los instrumentos más eficaces con los que cuenta. Plantea que en el marco empresarial es necesario luchar contra la superstición de que un empresario honrado es ineficaz.
Siguiendo el mismo orden de ideas, Ferrer (2001) plantea que la ética empresarial o de los negocios se centra en la concepción de la empresa como organización económica y como institución social. En este sentido, Guédez (2002) considera que la ética empresarial persigue asegurar la honestidad como expresión de un concepto integral del buen negocio.
Siendo así, la aplicación de la ética derivará en mayores niveles de productividad y, lo que es más importante, en la posibilidad de mayor permanencia para la empresa u organización. En concreto, contrario al pensamiento del enriquecimiento desmedido de corto plazo, deriva en diferir el rendimiento del corto al mediano y largo plazo, si con ello se garantiza la permanencia y el desarrollo de la empresa en el tiempo.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
Diamela: Buenísimo su artículo profesora la felicito, es cierto que la comunicación es muy importante para mejorar la convivencia dentro de las empresas debido a los constantes cambios que se presentan hoy en día.
Rosa Morán: Venezuela se encuentra en un proceso de transformación y la comunicaciónen en el campo empresarial es de gran la importancia para adaptarse al entorno.De allí, que en el campo organizacional la comunicación constituye la base fundamental de las mismas.
ARI LUZ GONZALEZ: Muy interesante y actualizado el trabajo presentado, ya que refleja la importancia de la comunicación en el campo empresarial para adaptarse a los constantes cambios del entorno. Su artículo es de gran ayuda para iniciar mi investigación en el trabajo de posgrado en gerencia pública. Lo tomaré como inspiración y punto de partida, considerándolo además como un orgullo al ser egresada en su misma casa de estudios urbe. Le escribo desde amazonas. Mil felicitaciones.
OLGA MELENDEZ : En este artículo se evidencia la claridad de aproximación de unos de los temas pocos conocidos como es la ética ambiental. Realmente es muy bueno que se publiquen estas definiciones para adentrarnos en este mundo de cuestionamiento.
Carlos Henriquez: Saludos, felicitaciones por su artículo, con el cual me identifico, dado que en la actualidad estoy desarrollando mi trabajo doctoral, el cual se ubica en la línea de comunicación gerencial, me gustaría intercambiar opiniones al respecto con usted.
armando garrido: Excelente investigacion, pertinente a las organizaciones venezolanas.
alba crespo: Excelentes los enfoques considerados en este trabajo y sobre todo, pertinentes para afrontar las diversas situaciones que se presentan en las distintas organizaciones, sobre todo en lo que al sector educativo se refiere. Lo considero un excelente aporte para mejorar la convivencia dentro de las instituciones educativas.
yelitze m. a.m.: Muy interesante. hace sumir en la lectura, despertando interés en el lector. Me sirvió para tener una idea a cerca de mi trabajo.
Alejandro: Muy buen trabajo, exelente. Al igual que otros comentarios anteriores, me va a servir de mucho en estudios que estoy haciendo. Excelente.
malinoska: Muy bueno su artículo. La comunicación es esencial en toda organización y más para el clima organizacional o el ámbito de trabajo. Estoy realizando un trabajo de grado sobre la misma temática y esto me da bases. La buena comunicacion es esencial para el éxito de una organización.
hebert peña: Me parece que se encuentra muy actualizado e interesante el artículo, ya que en el campo organizacional la comunicación constituye la base fundamental de la organización.
Solange Padron: Es muy interesante la óptica con la que aborda los temas,los mismos son de contenido muy actual tomando en cuenta lo evolutivo y cambiante que es el campo empresarial. Gracias me ha servido de gran apoyo para la realización de un trabajo de mi Diplomado de Gerencia de Recursos Humanos. Nuevamente, muchas gracias.
diana rivera: Muy actualizado el enfoque de este artículo, me agrado muchísimo haber encontrado esta página. Precisamente me encuentro elaborando una propuesta de mejora a tres distintos niveles (operadores/supervisores/áreas de ingeniería). Es una maquilladora aqui en la ciudad de Tijuana; esta es la perspectiva que ocupaba. Agradezco esta información. Gracias.
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