Por otro lado, es interesante saber cómo, a lo largo de la historia del aprendizaje, se han venido desarrollando una diversidad de teorías que han, sustentado y aún hoy sustentan el proceso de aprendizaje. De acuerdo con Suppes (1974, citado por Shunk, 1996), una teoría es un conjunto científicamente aceptable de principios que explican un fenómeno. Como se puede observar y debido a la importancia que estas teorías conceden a los componentes cognoscitivos y afectivos, se muestran más adecuadas para explicar las formas complejas del aprendizaje (solución de problemas algebraicos, la obtención de inferencias de los textos y la redacción de ensayos).
El mismo Suppes (1974) refiere cómo las teorías ofrecen marcos de trabajo para interpretar las observaciones ambientales y sirven como puertos entre la investigación y la educación; incluso hace mención a cómo los hallazgos de la investigación se organizan y vinculan de manera sistemática con las teorías, ya que sin éstas aquellas serían colecciones de datos desordenados, pues los investigadores y profesionales carecerían de una estructura superior en la cual afianzarse.
Es conveniente mencionar, primeramente, lo que Shunk (1996) llama temas fundamentales en el estudio del aprendizaje, donde uno de los temas básicos es, precisamente, el que concierne al proceso por el que el aprendizaje ocurre, es decir, cómo ocurre el aprendizaje; para esto, dicho autor antes que nada presenta una distinción entre teorías conductuales y cognoscitivas del aprendizaje.
Las teorías conductuales, señala Shunk (1996), consideran el aprendizaje como un cambio en la tasa, la frecuencia de aparición o la forma de comportamiento (respuesta), sobre todo como función de cambios ambientales. Afirman que aprender consiste en la formación de asociaciones entre estímulos y respuestas, incluso el mismo Skinner (1953) opina que es más probable que se dé una respuesta a un estímulo en función de las consecuencias de responder: las consecuencias reforzantes hacia lo más probable que ocurra de nuevo, mientras que las consecuencias aversivas lo vuelven menos plausible.
En lo que respecta a las teorías cognoscitivas, estas se refieren a la adquisición de conocimientos y estructuras mentales, así como al procesamiento de información y creencias. Dichas teorías consideran que el aprendizaje es el procesamiento mental de la información: su adquisición, organización, codificación, repaso, almacenamiento y recuperación de la memoria y olvido.
Es conveniente dejar claro que, así como no hay una sola teoría conductual del aprendizaje, no existe una única postura cognoscitiva, pues, aunque sus teóricos comparten la opinión sobre la importancia que tienen los procesos mentales en el aprendizaje, no concuerdan en cuáles de ellos son importantes. De esta manera, respecto al aprendizaje se puede decir que, si bien es innegable el carácter individual y endógeno del aprendizaje escolar, éste se compone no sólo de representaciones personales, sino que se sitúa a sí mismo en el plano de la actividad social y la experiencia compartida. Es evidente que el estudiante no construye el conocimiento en solitario, sino gracias a la medición de los otros y en un momento y contexto cultural particular. En el ámbito de la institución educativa esos "otros" son, de manera sobresaliente, el docente y los compañeros de aula.
Por otro lado, y en lo que se refiere a las otras variables como lo es el estrato sociodemográfico de los estudiantes de nivel medio superior, remite a una exploración empírica que permite situar a los sujetos de investigación en su contexto socioeconómico y religioso y poder derivar, de esta manera, la incidencia que dicho contexto pudiera tener sobre el aprendizaje.
Trabajo
El indagar el estrato económico de los alumnos, así como sus características demográficas -religión, estado civil, edad, género, entre otras más-, nos remite a indagar en cuanto estas variables participan en la obtención de saberes en los alumnos del nivel educativo medio superior, aparte de que nos permite situar a estos sujetos de investigación en su contexto socioeconómico y de aquí poder derivar la incidencia que dicho contexto pudiera tener en el proceso de aprendizaje.
La identificación de la influencia de las variables socioeconómicas y demográficas permitirá determinar la relación que pueda o no existir entre aprendizaje y dichas variables, de tal manera que tomando en cuenta todos estos tópicos, en la presente investigación se toma como interrogante: ¿en qué medida las condiciones socioeconómicas y demográficas del alumno influyen en su aprendizaje?
En este trabajo se intenta establecer hasta qué punto, realmente, las condiciones socioeconómicas y demográficas intervienen en la obtención de aprendizajes dentro del contexto en que se desenvuelven los estudiantes de nivel medio superior, así como en lo que respecta al contexto familiar como la escolaridad y la ocupación de los padres, el tipo de familia, su origen, su hábitat actual, etc., de tal modo que dichos hallazgos pudieran servir de apoyo a los profesionales que imparten alguna asignatura frente a estudiantes de educación media superior, aspectos todos que justifican la ejecución de esta investigación en toda su amplitud, es decir, el presente trabajo de investigación está orientado a indagar y a identificar la situación socioeconómica y demográfica que actualmente tiene el alumno de educación media superior y hasta dónde dicha situación interviene en el aprendizaje de los alumnos de tercer semestre de la Escuela Preparatoria Diurna (EPD) de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED).
Objetivo general
Determinar el grado de influencia de las condiciones socioeconómicas y demográficas del alumno en su aprendizaje.
Hipótesis
Hipótesis nula: las condiciones socioeconómicas y demográficas no influyen en el aprendizaje de los alumnos de nivel medio superior (hipótesis que a la hora del análisis, el lector, la encontrará desglosada por cada una de las condiciones sociodemográficas).
Hipótesis alterna: las condiciones socioeconómicas y demográficas influyen en el aprendizaje de los alumnos de nivel medio superior.
Metodología
Diseño de estudio: transversal y correlacional.
Universo de estudio: estudiantes del nivel medio superior.
Población de estudio: comprende estudiantes de ambos sexos de la Escuela Preparatoria Diurna (EPD) de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) y que cursan el tercer semestre.
Criterios de inclusión: estudiantes adolescentes de nivel medio superior que aceptaron participar voluntariamente en el estudio; estudiantes dentro del rango de 14-19 años de edad.
Criterios de exclusión: estudiantes con dificultades físicas o mentales que les impidan responder a preguntas y/o cuestionarios necesarios.
Tamaño de muestra: el número total de alumnos que actualmente estudian en la EPD es de 1338, de los cuales 418 cursan el tercer semestre, distribuidos en diez grupos, los cuales van desde el grupo A hasta el grupo J. De acuerdo con esta cantidad de alumnos, se procedió al cálculo del tamaño de la muestra, para lo cual se utilizó el paquete estadístico Stats v.2.
Procedimiento: el estudio se realizó de la siguiente manera: primeramente, se escogió de forma aleatoria la escuela de nivel medio superior donde se llevaría a cabo esta investigación, una vez seleccionado el plantel educativo se eligió a la población de estudio también de manera aleatoria, es decir, de todos los grupos de tercer semestre se escogió el número de estudiantes que correspondió al tamaño de la muestra.
Elaboración de instrumentos: para la indagación y recolección de los datos requeridos para este estudio se elaboraron dos instrumentos: uno para la indagación del estrato socioeconómico y demográfico, y otro para saber el grado de aprovechamiento en los alumnos de tercer semestre de nivel medio superior.
En lo que respecta al primer instrumento, condiciones socioeconómicas y demográficas, se tomó como modelo el de Mario Bronfman et al. (1988). La medición de la desigualdad: una estrategia metodológica, análisis de las características socioeconómicas de la muestra, instrumento al que en este trabajo ya no se sometió a ninguna prueba de validación así como tampoco a prueba piloto alguna, pues es un instrumento que, en trabajos de investigación anteriores, se utilizó donde el grupo poblacional (estudiantes de nivel medio superior) fue el mismo, en la ciudad de Durango.
Los instrumentos fueron sometidos a un proceso de validación, donde el significado de validez fue el grado en que un instrumento realmente mide la variable que pretende medir. Por otra parte, y en cuanto a la medición del aprendizaje se refiere, se recurrió al tipo de prueba de aprovechamiento. Existen dos tipos de pruebas de aprovechamiento: las estandarizadas y las creadas por el investigador. En el presente caso se optó por utilizar la prueba creada por el investigador, ya que en este trabajo se requiere hacer un diseño más específico, aparte de que el tamaño de la muestra no es de gran volumen.
Los reactivos de aprovechamiento que se utilizaron fueron de opción múltiple, ya que se consideró que eran los ideales para evaluar el conocimiento que cada uno de los estudiantes tienen sobre el contenido específico de las asignaturas correspondientes al cuarto semestre de la EPD. Es necesario mencionar que los reactivos que se formularon en un principio fueron sometidos a lo que Salkind (1999) llama análisis de reactivos, que genera dos índices de ese tipo: el nivel de dificultad y el nivel de discriminación, herramientas suficientes que permiten apreciar el valor de un reactivo, así como determinar sí conviene mantenerlo en la reserva de reactivos, modificarlo o desecharlo, sin olvidar también que dichas herramientas son complementarias para la efectividad de un reactivo individual.
Así pues, los dos modelos que los psicométricos usan para la medición son: el índice de dificultad y el índice de discriminación, para lo cual y con el fin de calcular dichos índices se cuenta con su respectiva fórmula. El índice de dificultad no es más que la proporción de examinados que contestaron correctamente el reactivo: fórmula:

Donde: D = nivel de dificultad; NCh = número de personas del grupo alto que contestó el reactivo correctamente; NCl = número de personas del grupo bajo que contestó correctamente el reactivo; T = total de personas en los grupos alto y bajo.
El índice de discriminación no es otra cosa que la fracción de los examinados del grupo alto que contestaron correctamente el reactivo menos la fracción del grupo bajo que contestó el reactivo correctamente. El valor de dicho índice puede variar de -1.0 a +1.0. La fórmula es:

Donde: D = nivel de discriminación; NCh = número de personas del grupo alto que contestó el reactivo correctamente; NCl = número de personas pertenecientes al grupo bajo que contestó correctamente el reactivo; T = total de personas en los dos grupos.
Como se puede apreciar, en los párrafos anteriores se hace mención a dos grupos: grupo alto y grupo bajo; estos grupos surgen, de acuerdo con Salkind (1999), en el análisis de datos que refiere como necesario; una vez obtenidos los cuestionarios contestados, se ordenan de acuerdo con la calificación y en un orden descendente, es decir, de mayor a menor, con la calificación más alta a la cabeza; luego, se considera como grupo alto el 27 por ciento superior de los puntajes, mientras que otro 27 por ciento inferior de los puntajes queda como grupo bajo, en este caso el 27 por ciento del grupo alto correspondió a 17 cuestionarios y, por lo tanto, también al grupo bajo.
De acuerdo con el mismo autor, el 27 por ciento es la cantidad que maximiza la discriminación entre los dos grupos y si se tiene presente que lo que se busca es calcular los índices de dificultad y discriminación, lo que se tiene que hacer es contrastar los grupos de estudiantes que obtienen buenos resultados y los que obtienen malos resultados.
Plan de análisis: una vez obtenida la información fue necesario ordenar, clasificar y agrupar los resultados de cada medición en función de criterios pertinentes al objeto de investigación. El paquete estadístico que se utilizó en este estudio es el Statistical Packag for Social Science 11 (SPSS 11), así como el stats en su versión dos (Stats 2).
Consideraciones éticas: salvo el estrés psicológico que se sufre al contestar un cuestionario, no hay más daños que se puedan realizar. Se respetó la vida privada, garantizando el carácter confidencial de la participación del sujeto. Se garantizó el derecho sobre decidir su participación en el estudio.