Tabla10 - Distribución de adolescentes del sexo femenino según número de embarazos presentados. Policlínico Mulgoba, 2004.
Fuente: Entrevista.
N. Femenino: 27
En esta tabla se analizó el número de embarazos que habían tenido las
jóvenes de este grupo de adolescentes que tenían relaciones sexuales,
dando como resultado que el 48.1% había tenido como mínimo un embarazo;
sólo el 22% no había quedado en estado, por lo que podemos inferir que
más del 75% ha tenido al menos un embarazo.
En algunas investigaciones se señala, que las familias donde la
autoridad moral es débil, pobremente definida, de padres sin casarse,
padres múltiples o ausentes, donde las jóvenes han sido criadas por
diferentes personas, presentan con más frecuencia embarazos en la
adolescencia (55).
Otros autores señalan que cerca de la mitad de todos los adolescentes
no utiliza anticonceptivos en su primera relación sexual, así como el
poco uso de anticonceptivos por los jóvenes y la despreocupación ante
la protección de la actividad sexual (55).
La actividad sexual precoz y sin protección que puede originar un
embarazo, no causa en general morbilidad y mortalidad durante el
período de la adolescencia; sus efectos y costos se evidencian más
tarde en la vida y puede tener importantes repercusiones en el
desarrollo biológico, social y psicológico de la joven generación (48).
Cuadro 11 - Distribución de adolescentes del sexo femenino según la conducta asumida ante la presencia de un embarazo. Policlínico Mulgoba, 2004.
Fuente: Entrevista.
N: 32 embarazos.
Esta tabla representa la conducta que asumieron nuestras adolescentes ante el embarazo que presentaron en algún momento de su vida sexual. Como puede observarse, la mayoría de estos embarazos fueron interrumpidos, realizándose el 50% mediante legrados y un 40.6% por regulaciones menstruales; sólo 3 embarazos continuaron su curso.
Resultados de algunas investigaciones muestran que la mayoría de las mujeres que abortan son estudiantes o tienen aspiraciones de continuar sus estudios, señalando esta causa como motivo del aborto. Retrasar el deseo de tener un hijo en una adolescente escolar es adecuado, pero no es apropiado tener que recurrir al aborto, esto evidencia superficialidad en el conocimiento de métodos anticonceptivos (48).
Estudios realizados con adolescentes abortistas evidencian superficialidad en el conocimiento de métodos anticonceptivos, el establecimiento de relaciones de pareja simultáneas y fortuitas, obligadas a acudir al aborto ante una relación de pareja inestable y reincidencia en esta práctica. La mayoría no tienen hijos, no usan este método ante el deseo de reducir el tamaño de la familia o de espaciar el nacimiento entre los hijos y acuden al aborto para no enfrentar la responsabilidad de tenerlos. Más de la mitad son muchachas solteras que tienen similares ritmos de actividad sexual que sus congéneres casadas, y por tanto expuestas al mismo riesgo de embarazarse, presencia de economía familiar desequilibrada y valores inadecuados acerca del papel de la mujer y la madre soltera (56).
Tabla 12 - Distribución de adolescentes según Fuente de Información y Orientación sobre Sexualidad y sexo. Policlínico Mulgoba, 2004.
Fuente: Entrevista.
N. Masculino: 54
N. Femenino: 48
N.Total: 102
En esta tabla hemos reflejado las fuentes de información donde se nutren los adolescentes para la adquisición de los conocimientos. Podemos ver cómo el 95% del total refiere que con los amigos se documentan sobre sus curiosidades de la esfera sexual. También el 64.7% manifestó que la escuela es un fuente de información, los padres con 58.8%, los hermanos mayores 56.8% y con la pareja el 50%. El sexo femenino confirmó que sus padres le brindan información para un 77%, y los medios masivos de comunicación obtuvieron un promedio de 64.5%.
Es importante recordar que el grupo de amigos juega un rol fundamental en el desarrollo de la personalidad, y que los procesos conductuales del adolescente están determinados por las normas y valores del grupo al cual pertenece, por lo que los resultados obtenidos coinciden con las características del desarrollo de esta etapa de la vida.
Otro estudio realizado refiere que la información previa sobre sexualidad la obtienen de amigos y compañeros y no de los padres, esto pudiera estar condicionado por la actitud negativa de los mismos ante la sexualidad de los adolescentes (52). Muchos autores reafirman la importancia de que exista una buena comunicación de padres y adolescentes en todos los aspectos de la vida, y la sexualidad no debe escapar a esto, pues es uno de los que más preocupación produce en esta edad (57).
El 97,8 % de los estudiantes de otra investigación (58) había recibido información sobre educación sexual, pero al analizar las vías, sobresale la obtenida por amigos; le siguen los libros y los profesores. El papel del médico de familia como fuente de información no tiene un lugar cimero, coincidiendo con otro trabajo (59) donde se exploran las distintas fuentes del conocimiento sobre sexualidad de los jóvenes.
Debemos tener presente que ni la edad, la cultura, el estado civil ni la profesión limitan el acceso a la sexualidad. En ocasiones, los prejuicios sociales impiden una atención suficiente a los adolescentes en cuanto a la comunicación, y aún hay temas considerados vedados, sin tener en cuenta que precisamente las palabras dichas de manera natural son las más útiles para la formación de los adolescentes (58).
Tabla 13 - Distribución de los adolescentes según temas que desean conocer y sexo. Policlínico Mulgoba, 2004.
Fuente: Entrevista.
N. Masculino: 54
N. Femenino: 48
N. Total: 102
En cuanto a la necesidad de conocimientos sobre ciertos temas de sexualidad de estos jóvenes (Tabla 13), se refleja que el 100% desea conocer más sobre el SIDA, el 98% quiere saber de las infecciones de transmisión sexual, el 95% de métodos anticonceptivos y el 84.3% sobre la respuesta sexual humana. Es importante destacar que casi la mayoría (85.2%) siente la necesidad de apropiarse de informaciones de cualquier tema referente a la sexualidad.
Algo significativo debemos señalar y es que el tema del embarazo en la adolescencia en el sexo masculino es solicitado en un bajo porciento (24%), lo que pudiera explicarse por el hecho de considerar el embarazo como responsabilidad exclusiva de la mujer, aspecto que ha sido señalado en otro trabajo (60).
Normalmente no se ofrece educación sobre el comportamiento sexual responsable e información clara en el hogar, la escuela y la comunidad; por lo tanto, la educación sexual que reciben viene por medio de personas muchas veces desinformadas.
Tabla 14 - Distribución de adolescentes según el Conocimiento del concepto "Sexualidad" y sexo. Policlínico Mulgoba, 2004.

Fuente: Entrevista.
Según la Tabla 14, los adolescentes estudiados expresaron su concepto sobre sexualidad, apreciándose que la mayoría tenían un concepto incorrecto sobre la sexualidad (91.1%), limitándola al componente biológico de la misma, sin tener en cuenta los niveles psicológico y sociocultural.
El nivel de conocimientos en los adolescentes es bajo, por lo que mantienen un comportamiento riesgoso. La información de estos jóvenes es muy pobre, coincidiendo con otros autores como Hernández Gutiérrez y Toll Calviño (61) quienes señalan la necesidad de que los distintos factores sociales que participen en el proceso de instrucción y educación de las nuevas generaciones, reconsideren en qué medida pueden hacer llegar oportunamente la información que les permita a los adolescentes regular y autodirigir las manifestaciones de su sexualidad.
Conclusiones
1- Entre las características de la conducta sexual de los jóvenes estudiados, se destacan que más de la mitad tenían relaciones sexuales y de ellos un porcentaje elevado comenzaron sus relaciones sexuales antes de los 15 años. Predominó la inestabilidad de parejas y el método anticonceptivo más utilizado fue el condón, aunque hay un porcentaje no despreciable que no utiliza ninguno.
2- Más de la mitad de las jóvenes había tenido al menos un embarazo y casi la totalidad de los mismos fueron interrumpidos.
3- La mayoría tenía ciertos conocimientos sobre el SIDA, la gonorrea y la sífilis, no siendo así sobre el concepto de sexualidad. La fuente de información sobre temas sexuales donde se nutren estos jóvenes fue el grupo de amigos, seguido de los profesores y padres.
4- Casi todos desearon conocer sobre las ITS, los métodos anticonceptivos y la respuesta sexual humana.
Recomendaciones
1. Continuar desarrollando el Programa Cubano de Educación Sexual, que compromete a las organizaciones políticas y de masas, a los medios de difusión masiva, a los Ministerios de Educación y Salud Pública y a otros organismos del Estado a unir esfuerzos y criterios y a definir estrategias para lograr una sexualidad sana en nuestros jóvenes.
2. Profundizar en el Programa de Atención al Adolescente, para identificar aquellos factores de riesgo que puedan provocar un daño a la salud sexual de los mismos.
3. Fomentar las actividades educativas mediante técnicas que motiven la participación de los jóvenes en los Círculos de Adolescentes.