Gráfica 2 - La gráfica muestra como son considerados por los estudiantes, los factores determinantes de la identidad estudiantil universitaria, los cuales correlaciona para lograr la identificación con su universidad
Análisis descriptivo de los puntajes de la escala
El análisis descriptivo de los puntajes obtenidos por los 1139 sujetos de la muestra, obtenidos por medio de la Escala de Identidad Estudiantil Universitaria (E.I.E.U) (Cabral & Villanueva y Cols, 2006), indica que 291 sujetos (25% del tamaño muestral) tienen una identidad estudiantil baja, 499 sujetos (44%) presentan una identidad estudiantil promedio y 347 sujetos (31%) muestran una identidad estudiantil alta, por lo que gran parte de los estudiantes de licenciatura de la Universidad del Valle de México cuentan con una identidad que va de promedio a alta, donde se puede observar también que la media de los puntajes es de 72.21, equivalente a una identidad promedio con respecto a la norma de calificación de la escala. La calificación que más se repite dentro del análisis (moda) es 73 puntos dentro de la norma de calificación de la escala equivalente a una identidad promedio. Los puntajes se distribuyen normalmente con una desviación estándar de 9.75.
Distribución de los puntajes
Gráfica 3 - La gráfica muestra la forma en la que se distribuyen los puntajes obtenidos por la muestra en la escala
Análisis cualitativo
Una vez obtenidos los datos cualitativos por medio de la técnica de grupo focal, se sometieron a un análisis riguroso empleando para ello un sistema de categorías único para los cuatro grupos focales de la investigación, material construido por los investigadores de manera generativa a partir de los datos obtenidos siguiendo un análisis de contenido sistemático. Cabe resaltar que en este apartado se describe la manera en que el alumnado percibe su universidad y cómo la percepción de éstos hace que los estudiantes estén identificados con su institución.
La muestra en relación con la identidad refiere ser parte de algo, partiendo de un modelo a seguir, teniendo en todo momento la conciencia de pertenecer y lo que caracteriza a los grupos y a las personas, componentes que se refuerzan por el prestigio y la calidad de la universidad, donde los estudiantes tienen un objetivo y una visión que los hace participar e involucrarse con la institución, siendo así personas comprometidas con ésta y con su carrera. Esto se da con base en el interjuego que se crea dentro de la universidad, la cual trata de satisfacer las necesidades de los educandos creando la imagen del estudiante, haciéndolos sentir orgullo, felicidad y agrado porque las instalaciones de su universidad cuentan con estándares de calidad altos para el desarrollo integral de los estudiantes.
Aunado a los servicios que brinda la universidad está el servicio docente. Los profesores están considerados como personas buenas tanto en el ámbito personal como en el profesional. Ellos impulsan la superación del estudiante por medio de retos y de la enseñanza adecuada, la cual se da dentro de un ambiente de flexibilidad en el proceso. Son considerados personas accesibles en la comunicación, respetuosas, equitativas y cordiales, contrapunteando con esto los docentes que ofrecen un servicio de baja calidad, quienes cumplen con los programas educativos de forma rápida, dejando de enseñar algunos temas por la falta de conocimiento, mostrando falta de empatía, favoritismo y condescendencia en algunas conductas que deberían ser sancionadas, siendo, en ocasiones, más amigos que profesores, hasta el punto de llegar a ser barcos.
Los servicios administrativos tienden a ser calificados de forma un tanto más rigurosa por los sujetos. Se tiene la percepción de que las personas encargadas de este servicio son ineficientes y que existe falta de comunicación entre ellos, por lo que se comportan de manera prepotente, exagerada, grosera, altanera, dando un servicio burocrático y perezoso. Se considera que los coordinadores de cada departamento y carrera son las únicas personas con la capacidad de brindar un buen trato con amabilidad, apoyo y de manera cordial, remarcando así el papel que juegan los coordinadores en el proceso de difusión universitaria, ya que los estudiantes consideran que las coordinaciones son el mejor lugar para enterarse de los eventos académicos, culturales y algunos otros de relevancia para el estudiante, que los hace ser sujetos participantes de la dinámica universitaria. Aunque existen otros medios de difusión tales como pizarras y pantallas de plasma, estas quedan un tanto relegadas por los estudiantes, ya que se encuentran en lugares poco visibles, los contenidos que ahí se exponen carecen de un orden o son utilizados para la difusión de anuncios comerciales.
La percepción que los estudiantes tienen de la universidad como un sistema, remarca los servicios que ésta ofrece y en donde, según los sujetos de la muestra, son necesarios para la plena identificación, consideran que se gastan demasiados recursos monetarios en la estética y poco se ha invertido en infraestructura funcional, como el puente que ha ayudado al mejor tránsito automovilístico y a la seguridad de los estudiantes.
Aunque las reparaciones de orden estético son irrelevantes para los estudiantes, ellos prefieren que los recursos que se invierten en reparaciones estéticas se inviertan en mejorar la educación, en mejores profesores y en la actualización de los equipamientos necesarios para cada una de las carreras; en eventos que enriquezcan la vivencia estudiantil y en la adquisición de conocimiento, con materias más acordes para cada una de las carreras, supliendo o haciendo optativas las materias de tronco común o teniendo una mejor organización de éstas (que va desde el tamaño de los grupos, los horarios, el enfoque de los temas hacia cada una de la carreras o departamentos académicos); por medio de profesores mejor preparados en la impartición de estas asignaturas.
Se obtiene así una serie de beneficios para la comunidad universitaria, que llevan al fomento en el alumnado de los valores personales dentro de los cuales se encuentran la tolerancia, el respeto, el orden, la disciplina, la responsabilidad, el interés por el entorno y por los demás. Asimismo, se fomentan habilidades profesionales tales como la competitividad, el trabajo en equipo, el trabajo bajo presión; se genera un carácter investigativo y se influye en la maduración de los individuos y en el mejoramiento de las capacidades de relación con los demás, que se dan dentro de un ambiente que los estudiantes consideran de mucha competencia entre turnos, así dicho ambiente dentro de la universidad es considerado como un ambiente de apoyo, de solidaridad, de mucho compañerismo, de respeto entre estudiantes y docentes, de competencia, a lo que los estudiantes concluyen que es un ambiente bueno el que se vive dentro de la institución en la cual se sienten a gusto.
Discusión
Con base en los resultados obtenidos en este estudio, se puede concluir que el conocimiento generado acerca de la identidad estudiantil universitaria demuestra que el hacer mejoras en aspectos académicos e institucionales por parte de las instituciones de educación superior, fomentará una identidad más sólida por parte de los estudiantes. Sin lugar a dudas, conocer de mejor forma a los estudiantes que comprenden las poblaciones estudiantiles, brinda las herramientas necesarias para crear estructuras institucionales y un vínculo estudiante universidad más fuerte.
Tal como lo plantean Brubaker y Cooper (2001), la identidad de las personas no es algo dado y cerrado. Está sujeto a permanentes definiciones y redefiniciones de uno mismo con relación a los demás. El proceso de identificación que vive el estudiante universitario dentro de la dinámica de relación que establece con sus nuevos compañeros universitarios, la misma institución y su medio social, redefinen esa identidad antes construida desde los primeros años de vida personal y académica, ya que el sujeto tiene la capacidad de construir nuevas relaciones por medio de su subjetividad, que nunca será una unidad terminada ni cerrada. Gracias a que la identidad se construye a cada momento en la medida de nuestras vivencias individuales que se transforman en sustento o en experiencia pasada, el cúmulo de vivencias académicas que se desarrollan a lo largo de la vida académica, dentro de ambientes institucionales, con maestros, estudiantes y la propia familia, determina esta construcción de la identidad como lo demuestran los estudios de Dubar (1991) y donde esta adquisición de identidad la construyen los individuos por si mismos y las instituciones son las encargadas de definirla.
La definición que hacen las instituciones de los sujetos pertenecientes a ellas encamina a los individuos a relacionarse con ésta o a que ellos creen un vínculo con la institución, vínculo que será reforzado no sólo por la universidad como institución sino por todas las experiencias y relaciones ahí vividas, comenzando así con las relaciones de compañerismo que el estudiante establece con sus congéneres por medio de la afinidad y las relaciones que establezcan con sus profesores y otros trabajadores de la institución. En la medida de que estos cumplan con las expectativas del estudiante y dejen experiencias satisfactorias que le permitan sentirse parte de la institución y que a su vez la institución sea parte de él, como describe Riviere (1957 citado en Riviere 2002), este vínculo o relación interna-externa creada por el estudiante y retroalimentado por la institución, desencadenará en conductas indefinidas por parte del estudiante hacia la institución, en la medida que ésta cumpla con aquello que el estudiante requiera como estudiante o individuo.
Según Luque (2003), el cúmulo de relaciones e interacciones que establece el estudiante nunca es monolítico, por lo tanto, no corresponde a una sola unidad o factor por el que los estudiantes se identifican con la universidad. Existen ciertos factores que determinan esta identificación dentro de los cuales se encontraron: la experiencia escolar pasada, la pertenencia, las relaciones humanas, la percepción de la universidad como unidad, la territorialidad, las afinidades, la educación, el vínculo, las reglas y la dificultad del ingreso a la institución, planteados en esta investigación por Cabral & Villanueva y cols. (2006), como determinantes de la Identidad Estudiantil Universitaria, comprobando así la aseveración de Jerkins (1996) que plantea que la identidad no es unilateral, que se construye en múltiples dimensiones según la práctica social de los individuos, teniendo esta práctica social dentro de una ambiente institucional que es la universidad.
Aunque estas relaciones den como resultado una identidad de distintos grados, en la medida de la correlación de los factores, como ya se dijo con anterioridad, la identidad se define y redefine o, como asegura Balcárcel (1992), la identidad es históricamente susceptible de variantes, cambios o modificaciones en consonancia con la dinámica propia de las sociedades o grupos en que se desarrolla el individuo. Por tanto, los cambios que se hagan dentro de la institución podrán generar cambios en los estudiantes. De igual manera, cualquier cambio que el estudiante emprenda en las formas de comportamiento dentro de la institución generará cambios dentro de ésta. Partiendo de esto, la universidad tiene gran influencia en generar la identidad que ella desee tener por parte de sus estudiantes.
Un punto de suma importancia para la Identidad Estudiantil Universitaria es la territorialidad, como el espacio en donde se llevan a cabo las interacciones antes mencionadas. Como lo afirma Edney (1976 citado en Holohan, 2003), la territorialidad sirve como base al desarrollo del sentido de identidad personal y de grupo, por lo que tener instalaciones acordes con las necesidades de los estudiantes, y espacios en donde los estudiantes se sientan parte de ella, tomando la defensa de estos espacios, los estudiantes generarán un sentido de pertenencia más sólido, ya que el estudiante señalará su territorio para identificarse con él mismo y los demás.
Retomando los resultados obtenidos en la muestra, se puede concluir que la comunidad de la Universidad del Valle de México Campus Tlalpan tiene una identidad promedio, lo que implica que los estudiantes que se encuentren dentro de este rango serán estudiantes que no presentarán problemas graves con la institución; acatan reglas con normalidad, aunque en ciertos momentos no estarán de acuerdo con dichas reglas; establecerán relaciones de todo tipo dentro de la institución, lo que los hace ser estudiantes socialmente aceptados dentro de diversos subgrupos de estudiantes; normalmente se identifican con las actividades que realiza su universidad, lo que los hace ser estudiantes participativos; se sienten satisfechos con su universidad aunque no es una de sus prioridades ser parte de ella, por lo que tienen un sentido neutro de pertenecer a su universidad.
Dentro de los elementos que se consideraron relevantes para la noción de identidad estudiantil, se pudo encontrar que ésta no se refiere únicamente a lo idéntico, sino que tiene que ver con lo que nos es común como grupo humano en este caso como comunidad universitaria.
Así también se considera que hablar de identidad implica hablar de diferencias y de una posibilidad de enriquecer las diversas identidades que componen una comunidad universitaria. En este sentido es más posible hablar de una homogeneización de los estudiantes universitarios que de una identidad universitaria verdadera, acorde con la misión, la visión y los valores de la misma.
Así, la Identidad Estudiantil Universitaria estará definida por el grado de causalidad y correlación de los factores determinantes de esta identidad.