Valentín González Calvo Trabajador Social. Licenciado en Sociología
Mg. Orientación Familiar Profesor de la Universidad Pablo de Olavide
Sevilla, España
1ª Parte: Sobre las pérdidas y los duelos en general
Los logros y las pérdidas son inherentes al ser humano, así como lo son la vida y la muerte. Nuestras vidas están jalonadas de incorporaciones y también de desapariciones. El hombre en toda su historia se ha visto avocado a afrontar procesos de pérdidas significativas.
Son muchas las pérdidas significativas que continuamente tenemos en nuestra vida: pérdida de personas, de aspectos del "sí mismo"; pérdidas del cuerpo, de objetos y animales; pérdidas de relaciones, pérdidas ligadas con el desarrollo; pérdida de ideales, ilusiones, intereses. Todas las pérdidas significativas tienen sus duelos y todos los duelos tienen que ser elaborados. Si el proceso de elaboración del duelo es ignorado, retrasado, demorado, aparecen las complicaciones (duelo complicado).
Uno de los duelos más estudiados es el que se genera tras la muerte de un ser querido, aunque dentro de este acontecimiento se puede dar una tipología de situaciones muy diversas (muertes inesperadas, suicidios, pérdidas simultáneas...) que incorporan variantes y matices en los procesos de elaboración. A continuación entresacaremos algunas características genéricas sobre este tipo de duelo (por fallecimiento de un ser querido) que son aplicables a otros tipos de duelos y que con ello nos permitirá hacer una comparación con el duelo migratorio. Es importante establecer esta comparación para poder comprender la complejidad del duelo migratorio.
Los duelos son un proceso, un proceso normal, dinámico y activo y no un estado. Se trata de un proceso íntimo y privado, pero a la vez, público (rituales, luto, etc.). El duelo es un proceso tendente a la reorganización y la elaboración, con dimensiones individuales, familiares y sociales.
Los duelos tienen un componente narcisista importante (pérdida narcisista), ya que con las pérdidas significativas que vamos teniendo a lo largo de nuestra vida perdemos parte de nosotros mismos. Hemos puesto tanto de nosotros en el "objeto" (3) amado, que cuando éste ya no está, parte de nosotros se va también. A su vez, es importante resaltar que a mayor apego, mayor significado y mayor dolor cuando el "objeto" desaparece. Sin embargo, hay que señalar que todas las pérdidas incorporan ganancias; la elaboración de un duelo supone un proceso de crecimiento.
Los duelos son un pasar normal, el hombre lleva toda la vida elaborando duelos. La humanidad lleva elaborando duelos desde el principio de los tiempos, es por ello que estamos preparados para afrontar este tipo de dolor. En el transcurso del tiempo se han ido socializando las habilidades necesarias para superarlo. Lo habitual, lo frecuente es que los duelos se elaboren adecuadamente, solo una pequeña porción de duelos tiene complicaciones en su proceso. La historia de cada individuo y de cada familia está sembrada de sucesos tan frecuentes, como la llegada de nuevos miembros o la partida de otros. Las rupturas, las muertes, las separaciones, son pérdidas que a nivel individual y familiar necesitan ser elaboradas.
Podríamos definir el duelo (del latín dolus que significa dolor, lástima, aflicción) como "la respuesta emotiva a la pérdida de alguien o de algo. No es un momento, no es una situación o un estado, es un proceso de reorganización del sistema familiar, algo que tiene un comienzo y un fin" (Pereira,1995:1). El luto (del latín lugere: llorar), es la expresión pública del duelo, se manifiesta con signos visibles externos, comportamientos sociales y ritos religiosos, entre otros.
En 1917 Freud, en su ensayo sobre "la aflicción y la melancolía", define el término duelo como un "pasar normal" frente a reacciones anormales a la pérdida (melancolía). Afirmaba que el papel del duelo consiste en recuperar la energía emotiva invertida en el objeto perdido para reinvertirla en los otros apegos. Asimismo, destacaba como rasgos del duelo un profundo abatimiento, falta de interés por el mundo exterior, menor capacidad de amar, una inhibición de la actividad, entre otros. Estas y otras reacciones no sólo se dan ante la muerte de un ser querido, sino ante cualquier pérdida.
Bowlby (1983:31) lo define como el "proceso psicológico que se pone en marcha debido a la pérdida de una persona amada". Pangrazzi (1993), por su parte, hace el aporte de clasificar las distintas variedades de pérdidas que se pueden tener, y las clasifica en cinco grupos: pérdidas de personas significativas, pérdidas de aspectos de sí mismo, pérdidas de objetos externos, pérdidas ligadas con el desarrollo, pérdidas de objetos, de ideales, de ilusiones. Se puede decir, con toda certeza, que cada pérdida supone un duelo y que la intensidad del duelo no dependerá de la naturaleza del objeto-sujeto perdido, sino del significado, del valor que se le atribuye, es decir, de la inversión afectiva que se ha tenido en el objeto-persona que se ha perdido. A mayor apego, mayor dolor.
Las pérdidas por muerte (4) de un ser querido son de las que más crisis generan; según la clasificación de Holmes y Rahe (1972) puntúan con cien si se trata del cónyuge, sesenta y tres si es un pariente próximo y treinta y siete si es un amigo íntimo. El proceso de elaboración de este duelo es más lento y durante todo el proceso se vivencia un alto nivel de sufrimiento.
El duelo conlleva dos tipos de afrontamientos: un afrontamiento emocional y un afrontamiento racional. Es el primero el más difícil y el que más largo tiempo necesita; el segundo resulta más accesible transcurridos los primeros momentos de la pérdida. En el caso de duelo por muerte supone la crisis propia de la pérdida, el sufrimiento que comporta el tener que reconocer y aceptar que la persona fallecida ya no está y además, que no va a volver. Pero además, requiere el tener que afrontar el nuevo equilibrio que esta desaparición comporta y que implica un cambio en la estructura familiar.
Varias son las fases o etapas del duelo, no hay acuerdo al respecto de su denominación, pero nos quedaremos con las que mencionan algunos clásicos. Así, la doctora Klüber-Ross (2000) (5) habla de las fases de negación, rabia, negociación, depresión y aceptación. Por su parte, Bowlby (1993) señala las etapas de estupefacción o shock, tristeza y dolor intenso, negociación y búsqueda, ocultamiento y enfado, depresión-soledad y resolución. Worden (1997) señala que hay que desarrollar las siguientes tareas para la elaboración de un duelo: aceptar la realidad de la pérdida, sentir el dolor de la pérdida, adaptarse al medio en el que el fallecido está ausente, recolocar emocionalmente al fallecido.
El tránsito por estas fases/etapas/tareas no es lineal sino que hay movimientos hacia adelante y hacia atrás, progresiones y regresiones, a lo que Montoya Carrasquilla (2004) denomina "la montaña rusa" en el duelo; es decir, momentos buenos y malos, apareciendo con frecuencia, especialmente en las fases iniciales e intermedias de este proceso las llamadas "oleadas de angustia" o "espasmos" que son momentos de aflicción aguda coincidentes con recuerdos, evocaciones, fechas significativas.
No siempre el proceso de afrontamiento se lleva a cabo por igual en todas las personas, en algunos casos se dan situaciones especiales que hay que considerar; son este tipo de casos los que más ayuda precisan. Hay distintas clasificaciones del duelo: Duelo Normal: aquel que transita por las distintas etapas sin quedarse bloqueado en ninguna especialmente, que se lleva en un período de tiempo que discurre entre uno y dos años. Duelo Crónico: sostenimiento del dolor en forma de sufrimiento, con fuerte sentimiento de desesperación, unido a la incapacidad de rehacer su vida. Duelo Congelado: también llamado, inhibido, ausente, enmascarado, evitado, reprimido. Constituye una dificultad para desarrollo afectivo, dificultad para la expresión de las emociones, inhibición. Duelo Exagerado: una exagerada prolongación del duelo. Duelo Retardado: también diferido, aplazado; frecuente ante pérdidas inesperadas, supone una inhibición inicial, una prolongación de la negación que al tiempo puede responder de manera exagerada. Duelo Anticipatorio: elaboración anticipada del dolor por una pérdida previsible; es un proceso de desapego emotivo que puede favorecer el duelo posterior y que permite, en muchos casos, vivir las relaciones de manera más auténtica en los últimos momentos.
(3) Entiéndase por objeto: persona, cosa, lugar, parte de si mismo, animal...
(4) Hablamos del duelo por muerte por ser uno de los fenómenos más estudiados, aunque coincidimos con Celia Falicov (2001) cuando señala que comparar las pérdidas del inmigrante con la muerte no es del todo acertado.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
Franco: Excelente trabajo. Deberían crearse organismos no gubernamentales, con Psicologos sociales de origen latino, que vivan en USA y hagan estudios cuantitativos científicos psicosociales con inmigrantes legales e ilegales. Pueden crearse encuestas anónimas que midan el duelo.
María: Hola a veces es difícil reconocer que uno padece este tipo de patologías, soy Ecuatoriana y hace dos años vivo en España y nunca pensé que me iba a resultar tan difícil el afrontar este cambio, me siento identificada con las etapas del síndrome pero al final uno es dueño de sus decisiones y los cambios aunque a veces son duros son necesarios. Excelente trabajo !!!
Ana Cecilia Wadsworth : Coincido en que es una excelente síntesis. Trabajamos con mujeres retornadas España-Bolivia; están tramitando su asociación, que es una forma de recuperar espacios también. Me interesa profundizar en la experiencia subjetiva al retorno pues estamos dando apoyo psicológico para la reinserción; y vemos la necesidad de mejorar y sistematizar las intervenciones que realizamos (con enfoque sistémico). Un saludo afectuoso y gracias por su aporte, da gusto leer cosas coherentes y útiles para nuestras sociedades.
ROSANNA E. GIMENEZ: Me encanto y me sirve muchísimo, estoy preparando una tesis de psicología y tome el tema de emociones del desarraigo, me gustaría preguntar al autor si se podría llamar desarraigo al cambio producido en personas que se trasladan de ciudad para estudiar lejos de sus familias, no necesariamente de país. En muchos casos los estudiantes por su misma condición de estudiantes carecen de la posibilidad de viajar continuamente y pasa mucho tiempo en volver a sus casas, por estas emocione que causa el desarraigo si bien este es positivo como en algunos de los casos para ganar dinero, y en este caso progresar culturalmente, de igual manera se sufre un desarraigo si bien no es de país, si es emocional dicho desarraigo.
Blanca: Completo, riguroso y sencillo.
lastenia : Excelente, es un trabajo que describe perfectamente el duelo migratorio, aún falta describir el duelo migratorio en la niñez. Saludos y felicitaciones.
GABRIELA: Hola, me da muchisimo gusto encontrar trabajos realizados por trabajadores sociales, y eso debería ser un reto para dar a conocer ese trabajo tan maravilloso que realizamos. Muchas felicidades.
nora bormida: Me ayuda a comprender mi dolor, sobre todo a comprender el bloqueo que siento cuando voy de visita, no puedo ni llorar ni reir.
STELUTA: Hola. Queria agradecer a la persona que hizo este trabajo. Soy inmigrante y me ha costado mucho integrarme y entenderme a mi misma. Hace 3 años leí esto y me ayudó muchísimo a integrar todas las piesas de mi puzzle con respeto a mi duelo. Me ha inspirado realizar una tesis sobre la integración del inmigrante y ahora trabajo como Mediadora Intercultural en una asociación de mujeres inmigrantes y estoy encantada.
Gracias!
Milagro Soto: Me ha ayudado mucho a comprender el dolor, mi tio de 80 años acaba de perder a su esposa, hoy la enterramos, su hermano perdió también a su esposa hace 8 meses, al recibir la noticia se ha encerrado y no quiere ver a nadie, está sufriendo.
Soy una principiante de psicología, este trabajo me invita a estudiar a profundidad este tema aquí en mi país.
Alejandra: Valentin, excelente trabajo, refleja la realidad de mi país
y la serie de pérdidas y duelos que lleva cualquier migrante. Gracias
Judith Tellado: No sólo es un trabajo interesante sino también muy necesario. Creo que sería bueno discutir de cerca el impacto del duelo migratorio en esposos de inmigrantes con dicho síndrome. Muchas personas emigran motivadas por el amor y el deseo de crear una vida con otra persona sin embargo esas personas también experimentan un proceso de duelo. ¿Cómo afecta el proceso de duelo a la pareja del inmigrante? ¿Qué recomendaciones se pueden dar para mejorar el diálogo y entendimiento del duelo migratorio en parejas de procedencias étnicas distintas?
AMPARO RIVERA GONZALEZ: Muy buen trabajo, soy psicóloga y trabajo con los hijos de los migrantes en la ciudad de Pereira, Risaralda, Colombia y ha sido de gran ayuda. Éxitos y Felicitaciones. Gracias.
Ana Rivero:
Esta muy bueno el estudio y sobre todo lo bueno es que desde los profesionales de la salud se comience a echar una mirada distinta.
En USA el inmigrante recibe bastante apoyo y ya desde las escuelas públicas, se contempla su situación, ya que los niños comienzan los primeros meses con apoyo en su idioma natal y van haciendo el cambio paulatino, algo digno de emular.
En España no tuve la barrera del idioma, pero en salud ante la primera consulta por mis duelos migratorios, cuando pedí apoyo psicológico me recetaron medicación a la que me negué. Fuera de eso, he tenido la experiencia de que Españaa es un país bastante más abierto al inmigrante, que otros europeos. Muy bueno este artículo
gina garreta vega: Un artículo muy completo y con palabras tan claras que cualquier persona lo puede leer y entenderlo.
ofelia: Me parece un trabajo muy bueno sobre todo que toma como referente desde la perspectiva de los actores sociales involucrados sus vivencias, experiencias reflejados en sus discursos estructurados que permite visualizar esa experiencia migratoria en sus diferentes etapas, así mismo tengo la experiencia de haber sido emigrante con mis niños y ellos vivieron algo que he recogido en grabaciones y transcrito para un momento posterior poder compartirlo... sus discursos son conmovedores ya que en aquel momento cuando estuvimos fuera del país no me percaté del impacto para ellos sin embargo ahora que tengo tiempo de analizar lo que expresan en realidad es toda una experiencia... excelente trabajo.
paola: Hola. Me parece muy interesante conocer este tipo de duelo, pues pretendo realizar una estancia de 5 meses en España y creo que ahora estaré más consciente de lo que podría suceder conmigo. Gracias.
Hormiguita: Durante mi primera instancia aquí en España sufría desarreglos emocionales, pero no supe hasta que busqué ayuda y conocí algunos de los síntomas que describen en este articulo. Uno tiene que poner mucho de su parte para poder estar aquí de cuerpo y mente si no, no se puede vivir.
María Trinidad Parra: Excelente trabajo, muy descriptivo y que muestra el lado sensible de la migración, claro está, de manera muy objetiva.
Viviana Mahecha: Estuve dos años fuera de Colombia, trabajando en Francia, y aunque los franceses son muy amables, todo el proceso de adaptación fue bastante duro y difícil, por lo eso coincido y me identifico con todo lo que aquí se ha expuesto. Gracias.
Raquel: La migracion por ser una perdida del lugar de nacimiento, de la familia, los amigos, el trabajo habitual, el ambiente y las bases de la identidad cultural es también un duelo que debe tratarse a tiempo para que la experiencia del viaje sea buena. Hay casos donde el duelo pesa mucho o no se sabe controlar, llevando a la persona a estados críticos de depresión que son perjudiciales; por eso creo importantísimo contar con equipos de apoyo psicológico para inmigrantes, con terapias que ayuden a solventar el proceso de adaptación a un nuevo país y a una nueva cultura.
Yuliana Andrea otalvaro gomez: Me parece pertinente que exista alguien que pueda realmente considerar a los inmigrantes para realizar un aporte como estos. El tema me interesa mucho, no solo por haberlo experimentado en carne propia sino por la investigación que avanza al respecto.
carlos: Comprendo muy bien el tema, pues pasé por él. Es cierto que el apoyo psicológico que se necesita en este tipo de duelo es necesario pues son muchos los factores de cambio y de riesgo a nivel emocional, muchas cosas a las que hay que adaptarse y a veces cuesta. En mi experiencia conté con apoyo psicológico y me fue bien porque lo superé. Por eso digo que me identifico con este artículo.
Constanza Castano: Esta teoría es acorde completamente con mis experiencias. He sido inmigrante colombiana en Estados Unidos, e hice procesos terapéuticos con inmigrantes hispanos, también en Estados Unidos. Felicitaciones por su aporte
Yolanda Marin de la Garza: Excelente trabajo reúne una gran cantidad de bibliografía que analiza todas las posibilidades, dando luz y motivación a seguir estudiando quiénes nos dedicamos a dar Psicoterapia. En mi caso, vivo en Tijuana y tengo contacto frecuente con el duelo migratorio. Felicidades y éxitos.
María Isabel: Excelente trabajo, refleja exactamente la realidad de nuestro país, Paraguay. Cada vez es peor la situación. Ahora diversos grupos sociales desean estudiar esto que ya no se puede atajar. Fraternal saludo. Éxitos.
Silvia Gómez: Encontre muy bueno el artículo, yo ahora me encuentro viviendo en Chile, y soy de El Salvador, Centroamerica, llevo un año viviendo en Chile, y se que es estar fuera de su país.
Maria Bau: El autor ha tocado puntos muy relevantes referentes al tema. Muy completo e informativo. Buen trabajo.
arnaldo: Este artículo es muy interesante debido a que esta problemática está muy arraigada en la actualidad es pertinente conocer sobre la temática. MUCHAS GRACIAS. ARNALDO
Jose Adolfo Aguilar: Me parece un artículo muy completo acerca del duelo migratorio... tal como lo describe Valentín lo he evidenciado en el área rural de Guatemala C.A. Saludos.
Amalia del Pozo Riaza: Ante un tema antiguo una nueva visión. Ante una preocupación social una ocupación terapéutica multidisciplinar. Ante un "esto pasará" una respuesta llena de luz. ¡Ánimo lo haces requetebien compañero¡