En el proceso mediador están incluidas tres condicionantes:
- Las entidades A y B no deben estar directa y significativamente relacionadas con la entidad C.
- La entidad D debe estar directa y significativamente relacionada con la entidad C
- Las entidades A y B deben estar alta y significativamente relacionados con la entidad D.
Cabe señalar que los procesos moderadores son más frecuentes que los procesos mediadores. Por consiguiente, se exponen a continuación ambos procesos moderadores y mediadores en una notación estructural (ver gráfica 3).
Gráfica No. 2 - Modelo Mediacional
A partir de los datos y conceptos en torno a la donación de órganos, se elaboró un programa con imágenes para activar los sentimientos y las razones que llevarían a un grupo a donar sus órganos (ver esquema 4 en el anexo).
De este modo, las imágenes serían los heurísticos para orientar las actitudes al interior de un grupo que al funcionar como microsistema construirán una norma de pertenencia e identidad que al ser ignorada o violada provocaría la sanción del grupo para con el miembro disidente.
Evaluación del problema
¿Cuáles son los efectos de las normas sociales sobre la donación de órganos a través de las creencias religiosas y las actitudes hacia los accidentes vehiculares?
¿Cuáles serían los efectos de un programa de salud sustentable?
Sujetos
Se seleccionarán 500 universitarios de la Ciudad de Cuernavaca; 300 para la validez y confiabilidad de los instrumentos, 100 para la prueba empírica del modelo y 100 para la evaluación del programa sustentable.
Variables
Valores sociales. Son los principios egoístas y/o altruistas a partir de los cuales las personas se benefician a si mismas y/o a un grupo determinado.
Creencias religiosas. Son aseveraciones no verificables en torno a sucesos que afectan la salud de las personas.
Actitud hacia los accidentes vehiculares. Son las disposiciones favorables o desfavorables hacia la prevención y reacción de percances.
Donación de órganos. Son acciones derivadas de percances en torno a un grupo.
Hipótesis
Los valores sociales, las creencias religiosas, las actitudes hacia los accidentes y la donación de órganos son desfavorables.
El programa tendrá un efecto indirecto, positivo y significativo sobre las donaciones de órganos a través de los valores sociales, las creencias religiosas y las actitudes hacia los accidentes.
Objetivos
Primera fase. Se confiabilizarán y validarán los instrumentos que medirán cuatro variables; valores sociales, creencias religiosas, actitudes hacia los accidentes y donaciones de órganos.
Segunda fase. Se probará el ajuste de un modelo teórico, en el que se establecen las relaciones causales entre las variables, a los datos.
Tercera fase. Se diseñará, aplicará y evaluará un programa de salud sustentable.
Instrumentos
Ahora bien, para la construcción, posterior
confiabilidad y subsiguiente análisis de trayectorias de los
instrumentos que medirán las cuatro variables, se seguirán las ocho
fases siguientes para establecer relaciones causales entre las escalas
que miden las variables.
Delimitación de la variable que se quiere medir (Kerlinger y Lee, 2002)
- Conceptuación; definición y relación con otras variables
- Generalidad y especificación en el contenido contextual
- Asignación de un número a un atributo de un objeto a partir de condicionantes
- Coherencia en la selección de indicadores
Generación de un grupo de reactivos (Manzano y Braña, 2003)
- Procuración de que cada reactivo mide un rasgo o atributo de la variable.
- Selección de reactivos que reflejan el propósito de la escala. En tal
sentido, se define el tipo de escala: absoluta en la que el sujeto
indica su preferencia ante un solo estímulo o comparativas en la que se
le pide al sujeto que indique su preferencia ante muchos estímulos.
- Evitación de conectivos excesivos en el reactivo.
- Número de reactivos proporcional tres o cuatro veces más a la escala final.
- Combinación de reactivos con un sentido positivo y negativo.
Determinación del formato de medición (Corral, 2002)
- Especificación de las opciones de respuestas
- Indicación del tiempo aproximado de respuesta
Revisión de la escala inicial por expertos.
- Homogeneización de los jueces en cuanto a experiencia, estructuración y características individuales.
- Detección de sesgos a través de varias evaluaciones.
Inclusión de reactivos validados
Piloteo de reactivos para desarrollo de una muestra.
Evaluación de los reactivos. Mayor variabilidad de los datos equivale a una mayor confiabilidad.
- Revisión inicial de las respuestas a los reactivos
- Codificación reversa de los reactivos con un sentido negativo
- Selección a partir de medías y varianza de los reactivos
- Confiabilidad; correlación reactivo-escala
Optimización de la longitud de la escala
Efectos sobre la confiabilidad
En
consecuencia, las variables de creencias, actitudes y donación se
medirán con escalas tipo Likert con cuatro opciones de respuesta (0 =
nada significativa, 1 = muy poco significativa, 2 = poco significativa,
3 = muy significativa) ante 16 imágenes en torno a las causas,
consecuencias y tipologías en torno a la donación de órganos.
Procedimiento
Antes
del programa se les aplicará un cuestionario de datos demográficos,
económicos y psicosociales en el que se les preguntará su opinión sobre
la donación de órganos.
Durante el programa presenciarán 16 imágenes que calificarán desde 0 = nada significativa hasta 3 = muy significativa.
Después del programa se les volverá a preguntar su opinión sobre la donación de órganos.
Análisis del problema
Se
suprimirán los reactivos contestados con una sola opción de respuesta y
aquellos en los que se contestó pocos reactivos. Se calculará su
confiabilidad mediante la técnica estadística de alfa de Cronbach
(Auxiliadora y Manera, 2003).
Se realizará una transformación
monotómica que consistirá en sumar o multiplicar una constante sin
alterar la distancia entre una variable y otra para estandarizarlas y
se seleccionará a aquellos reactivos que tendrán una distribución de
kurtosis entre -.5 y .5 para evitar que sus datos fuesen negativos e
inferiores a la media o bien, para evitar que sus datos fuesen
positivos y superiores a la media. También se seleccionará a aquellos
reactivos con un sesgo entre -.3 y .3
Se estimarán
coeficientes de correlación (r) entre cada variable, se identificará el
grado de asociación indicado por los valores altos o bajos de una
variable que se relacionarán con los valores altos o bajos de otra
variable.
Se estimará el coeficiente de correlación múltiple (R)
el cual indicará la medida del grado de exactitud de la predicción
(efectos exclusivos del predictor sobre el criterio) oscilando entre -1
hasta +1.
Asimismo, el coeficiente de regresión (B/?) indicará
la influencia que cada predictor tendrá sobre el criterio. En tal
sentido, el análisis de trayectorias se utilizará para establecer las
relaciones causales, moderadoras, mediadoras y no causales entre
variables y errores de medición.
Se elaborará un modelo de
medición y un modelo estructural. El modelo de medición planteará
hipotéticamente las relaciones causales y no causales entre los
constructos exógenos y mediadores, dichas relaciones se orientarán a la
predicción de un constructo endógeno. Se calculará la varianza
explicada, se establecerán los errores de estimación (Levy, 2003).
Dicho procedimiento se planteará en matrices de ecuaciones.
De
este modo, los indicadores de un constructo tendrán un aceptable ajuste
sobre un factor del modelo siendo los grados de libertad los que
identificarán los constructos evaluados por su ajuste.
La evaluación del ajuste se establecerá mediante estimadores tales como; Índice de Ajuste Comparativo (Comparative Fit Index, CFI), Índice de ajuste Normado (Normed Fit Index, NFI) e Índice de Bondad de Ajuste (Goodness of Fit Index,
GFI). Sin embargo, dichos parámetros sólo indicarán el ajuste global
del modelo pero no su significancia. Además, un buen ajuste no indicará
la parsimonia del modelo, sólo se analizarán las varianzas de las
perturbaciones que pueden indicar una relación baja entre variables
exógenas y endógenas.
Solución del problema
A
partir de un análisis de spots, se establecen los valores agregados de
los productos y servicios publicitarios. Así lo demuestra un estudio
realizado por Ruiz y Conde (2002) con una muestra de 305 anuncios
estructurados en 18 spots, transmitidos de enero a junio en las
televisoras públicas de España. Con base en los postulados de
probabilidad de elaboración, los cuales plantean que los mensajes son
procesados en la estructura cognitiva y afectiva de las personas
orientándose en una dirección racional en la primera y emocional en la
segunda, demostraron que el 57% de los anuncios se dirigen tanto hacia
hombres como hacia mujeres, 28% están destinados al público adulto, 27%
a la familia, 19% a jóvenes y sólo el 1% se dirige directamente al
cuidado del medio ambiente. En efecto, el medio ambiente es más un
valor agregado de un producto en el que se busca activar emociones más
que la reflexión sobre el deterioro ambiental. De este modo, un
producto que en su proceso de producción y consumo impide el desarrollo
sostenido, es promocionado como una alternativa de solución ante dicho
problema (Cadeville, 2004).
Lo valores agregados de los
productos y los servicios son determinantes en las tomas de decisión. A
partir de un análisis de espacios se establecen las condiciones
necesarias para la toma de dicha decisión. Esto implica: 1) mensajes
activadores (promteos) en recipientes cercanos a personas que utilizan
papelería en exceso, 2) información visual, 3) guías de reciclaje y
reutilización, así como, 4) información personalizada. Así lo
establecen dos estudios. El primero llevado a cabo por Guerra, Maestre
y Naranjo (2002) con una muestra de 163 estudiantes de las Islas
Canarias en España, demostraron que los paisajes urbanos son los más
preferidos. El segundo realizado por Bustos, Montero y Flores (2002) al
promocionar la conservación del medio ambiente en tres fases (A, B y Á)
incrementándose la separación de residuos en las fases B y Á. De esta
forma, la percepción de un problema ambiental es un proceso socio
cognitivo básico desde el cual se interviene para orientar un
comportamiento favorable al medio ambiente.
En tal sentido, un
análisis de contenido y discurso establecen las competencias
determinantes de la toma de decisión. Así lo indica la investigación de
Ceballos, Nieves y Batista (2002) con una muestra de 199 estudiantes de
primaria y secundaria en Tenerife España, demostraron que la edad y el
nivel educativo determinan la argumentación de comportamientos pro
ambientales que van de lo simple a lo complejo.