Delimitación del problema
El efecto de la salud de las generaciones antecedentes sobre las consecuentes ha sido moderado y mediado por tres entidades:
- El Estado y sus correspondientes políticas públicas ejecutadas por sus correspondientes instituciones, estudiados principalmente desde la sociología, la economía y la ciencia política (Aragonés, Raposo e Izureta, 2001).
- Las comunidades y su correspondiente innovación, autogestión y transferencia de información, estudiados desde las ciencias de la salud, la antropología, la sociología y la psicología (Jiménez, 2002).
- Los individuos y sus correspondientes percepciones, valores, creencias, motivos, conocimientos, actitudes, habilidades, competencias, conductas y participación estudiados desde la psicología y la economía (Bustos y Flores, 2000).
Un recorrido socio-histórico-económico-político de las problemáticas (crisis económicas por efectos dominó y fuga de capitales, consecuente desequilibrio en la balanza comercial, subsiguiente desempleo, subempleo, desocupación, consiguiente deterioro en la calidad de vida, principalmente en la salud) que se manifiestan desde 1960 a la actualidad, demuestra la moderación y la mediación del Estado en el impacto del Crecimiento Económico sobre la naturaleza y la humanidad. Se evidencia la necesidad de una Política Económica ajustada a una racionalidad ambiental para conservar la estructura de poder económica, política y social. Se hace imprescindible la necesidad de innovar, modelar, analizar y predecir un comportamiento que gestione una política económica para garantizar satisfactores básicos tales como salud, empleo y educación, la explotación estratégica de los recursos naturales, la transferencia de tecnología a las comunidades y a las generaciones venideras (Carrillo y González, 2000).
La política económica en tanto instrumento de poder ejercido por el Estado moderno favorece una conducta desfavorable hacia el medio ambiente y la humanidad. La historia de la formación de dicho Estado moderno, tiene dos vertientes: la primera indica que el Estado ha sido una entidad que regula y hace compatibles los intereses humanos, la segunda vertiente denuncia que el estado ha sido un instrumento para ejercer el poder político y económico. El ejercicio de dicho poder se ha centrado en la explotación, deterioro y extinción tanto de los recursos naturales como de los recursos humanos. En tal sentido, El Estado no debe reducirse a alguna de estas funciones, debe ser lo suficientemente conciliatorio para retardar la extinción de la biodiversidad y con ella la muerte de la humanidad como la conocemos hasta hoy (Leff, 2004).
Debido a la racionalidad orientada al progreso, en América Latina, la sobreexplotación, contaminación, destrucción, escasez y extinción de los recursos naturales (agua, petróleo, gas y electricidad), así como la desocupación, el desempleo, el subempleo, la abismal diferencia en el ingreso entre ricos y pobres, el aumento de la deuda tanto externa como interna, sus correspondientes altas tasas de intereses y la inflación permanente, son resultantes de cinco modalidades de política económica; estabilizadora, conciliadora, ortodoxa, heterodoxa y neoliberal determinadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
Macro económicamente, los supuestos teóricos del monetarismo planteado por Milton Friedman y el intervencionismo fundamentado por John Maynard Keynes son los principales argumentos de la política económica en América Latina.
Los monetaristas plantean que el libre juego de las fuerzas del mercado establece una economía próxima al pleno empleo y la intervención del estado se debe reducir a lo mínimo posible: en esencia, a controlar estrictamente la cantidad de dinero. Es decir, las economías tienden a largo plazo hacia el pleno empleo de los recursos productivos y el gasto público debe limitarse en lo posible para equilibrar el presupuesto público anualmente. En contraste, los Intervencionistas sostienen que el estado mediante una política fiscal debe estabilizar la economía, ante una recesión motivada por una demanda agregada insuficiente. El sector público debe intervenir manipulando los gastos y los impuestos. Por lo tanto, el presupuesto se debe equilibrar cíclicamente.
En tal sentido, la política económica ha oscilado entre la prevención, evitación y auspicio de la estabilidad de precios y el crecimiento económico, la conservación de una estructura económica, política y social mediante el ejercicio, regulación y control del poder, así como la comprensión y explicación de los determinantes sociales. La política económica se ha planteado como centro y mecanismo de decisión para destinatarios sociales con objetivos determinados.
En consecuencia, la donación de órganos es una práctica humanitaria escasa en México. Los beneficiarios potenciales de la donación de órganos son el 10% de la población económicamente activa quienes sufrieron un accidente de tránsito en el que la principal causa fue la ingestión de alcohol y podrían tener un mejor desempeño en sus actividades familiares, religiosas, económicas o educativas. Sin embargo, las creencias religiosas que plantean la continuación de las actividades religiosas después de la muerte, son el principal impedimento para esta práctica humanitaria.
Conceptuación del problema
Las aproximaciones más pertinentes para describir y explicar la relación entre las generaciones antecedentes y las consecuentes difundida mediáticamente como Desarrollo Sustentable, son:
Teoría de la Disuasión Normativa. A partir de un análisis de costos y beneficios derivados por acciones personales, establece la probabilidad de recibir una sanción por incumplimiento de la norma de un grupo de referencia (Oceja, Fernández, González, Jiménez y Berenguer, 2001).
Teoría Universal de Valores. A partir de un análisis de necesidades personales, establece una jerarquía de principios y prioridades derivadas de un grupo de referencia (Arciniega y González, 2000).
Teoría de la Motivación Humana. Sostiene que las necesidades al estar jerarquizadas fundamentan las razones para llevar a cabo una acción. Esto es, activan procesos deliberados que llevan a las personas a sistematizar sus objetivos (Aguilar, Martínez, Valencia, Romero y Vargas, 2001).
Teoría de la Acción Razonada. El efecto indirecto de las creencias generales sobre el comportamiento delimitado es transmitido por actitudes, percepciones, normas e intenciones. Éstas trayectorias al ser deliberadas y sistemáticas, implican un cambio al interior del individuo mas que del grupo (Javiedes, 2004).
Teoría de la Conducta Planificada. Análogamente, las creencias determinan indirectamente un comportamiento delimitado, deliberado, planificado, y consecuentemente, sistemático a través de actitudes, percepciones, normas e intenciones en el individuo (Ajzen, 2001).
Teoría de la Aceptación de la Tecnología. Son las percepciones específicas en torno a la utilidad y la facilidad de uso de alguna tecnología, las que predicen directamente a las intenciones de llevar a cabo comportamientos auxiliados por dicha tecnología (Bleichroodt, Pinto & Wakker, 2001).
Teoría del Consumo Electrónico. Asimismo, éstas mismas percepciones pragmáticas, utilitarias y de riesgo influyen directamente sobre comportamientos de compra en Internet (Basar, 2000).
Teoría del Doble Flujo. Sostiene que la percepción de una situación social conlleva una carga afectiva que determina la búsqueda de información en Internet sobre dicho evento social. Precisamente, serán los correos electrónicos y los foros de charlas, los principales espacios en los que surgirán líderes que influirán en las decisiones de los receptores mediáticos. Se gesta un cambio de opinión pública y participación ciudadana indicada por marchas, plantones, mítines y confrontaciones con las autoridades (López y Martínez, 2005).
Teoría de la Contingencia Prospectiva. En torno a la influencia del líder, los receptores se ajustarían más a sus opiniones que a sus competencias y comportamientos mediáticos. Es decir, los receptores valoran más el grado de persuasión discursiva que de estructuración y aplicación estratégica (Doménech, 2004).
Teoría de Campañas Persuasivas. Evidencia el impacto deliberado de los medios de comunicación en la construcción social de las protestas al legitimar o deslegitimar los movimientos sociales (Rohrmann, 2000).
Teoría de la Reactancia Mediática. Implica a las personas como selectores de mensajes con base en su percepción de seguridad amenazada y su necesidad de control de una situación social (Cimadeville, 2004).
Teoría de la Unicidad Informativa. Explica la discrepancia entre lo que las personas dicen y sus conductas no consecuentes. Es decir, los receptores declaran que están conscientes de la influencia de los medios masivos de comunicación, sin embargo, consideran que sus opiniones se derivan de otras fuentes diferentes de información tales como libros, revistas, conferencias (López y Martínez, 2005).
Teoría del Juicio Social. Plantea que las actitudes hacia una situación social están polarizadas porque los receptores de mensajes mediáticos, tratan de estar al tanto de la información para reforzar o cambiar sus actitudes hacia la situación social. Esto propicia la aparición de líderes de opinión que influirán tanto en las actitudes como en los comportamientos de los receptores de información a través de la televisión, la radio o el Internet (Techio y Calderón, 2005).
Teoría de la Inoculación Mediática. Argumenta la
motivación de los receptores para defender o elaborar un argumento que
mantenga, equilibre o produzca una actitud hacia la situación expuesta
en los medios masivos de comunicación (Fishoff, 2002).
Teoría de la Movilización de Recursos. Agrupa
los elementos más importantes de un movimiento deliberado, estructurado
y sistemático en la optimización, eficiencia, eficacia e innovación
grupal. Dichos elementos son más publicitarios que propagandísticos,
más económicos que culturales (Javaloy, 2003).
Teoría del Procesamiento Espontáneo.
En contraste, son los sentimlentos, las conductas pasadas y los hábitos
quienes influyen directamente en un comportamiento delimitado,
improvisado, espontáneo y consecuentemente impredecible del grupo
(Murray, Spadafore & Mcintosh, 2005).
Teoría de la Comparación Social. Supone
que las personas construyen una realidad favorable a sí mismas y a sus
puntos de vista. Es decir, juzgan sus comportamientos en función de lo
que hacen o dejan de hacer grupos endógenos y exógenos para entender su
situación y justificar o derivar conductas congruentes. En suma, las
personas se imaginan cómo son, actúan y piensan grupos reales o
ficticios para compararse (Feliu, 2004).
Teoría de la Identidad Social. Establece
la adhesión a un grupo endógeno cuando el receptor se identifica con
las normas y esta de acuerdo en llevarlas a cabo. Antes bien, cuando
dichas normas son percibidas como injustas y cuestionables, la adhesión
será hacia un grupo exógeno. A partir de un análisis de identificación
con un grupo endógeno y diferenciación con un grupo exógeno a través de
la percepción personal de desigualdades, establece la legitimidad de
pertenecer a un grupo de referencia (Moral, Canto y Gómez, 2004).
Teoría del Conflicto Social. Explica
la influencia de una minoría exogrupal a través de sus significados en
torno a una situación social. Dicha influencia, se acentúa cuando el
conflicto se amplifica impactando a otros grupos minoritarios (Laca,
2005).
Teoría de los Nuevos Movimientos. Refleja los
actos simbólicos de grupos ecologistas, humanistas o progresistas que
han sido determinados por imágenes más que por estadísticas o
discursos. Dichas imágenes son a su vez utilizadas para propiciar un
conflicto en primera instancia y un cambio en minorías más que en
mayorías (Zúñiga y Asún, 2004).
Teoría de los Movimientos Globales. Identifica
un punto de retorno de los movimientos en torno a los efectos del
crecimiento económico en las regiones y comunidades. Los grupos
globalifóbicos representarían dicho punto de retorno al oponerse a los
discursos que legitiman la inversión privada en los servicios públicos
(Montenegro, 2004a).
Teoría de la Probabilidad de la Elaboración.
Vislumbra dos rutas de decisión por parte de los receptores de un
mensaje mediático: central y periférica. En la primera los receptores
razonan los contenidos de los mensajes a partir de sus necesidades de
información. En contraste en la ruta periférica, los receptores
orientan sus decisiones a partir de heurísticos (Pallí y Martínez,
2004).
Sin embargo, es a partir de la aproximación sustentable donde se plantea una Teoría General de los Sistemas (ver la tabla 1).
Tabla No. 1 - Teoría General de los Sistemas
En este sentido, cuatro entidades con sus
propiedades correspondientes han sido pertinentes: microsistema
(interacción de los subsistemas); mesosistema (interdependencia entre
los sistemas), exosistema (contingencias sobre los sistemas) y
macrosistema (alianzas de los sistemas) (Montenegro, 2004b).
Consecuentemente, las discrepancias educativas serán procesadas en cuatro fases (Mithaug, 2000), saber:
-
Definición de un problema a partir de las discrepancias entre lo que se
conoce y lo que se desconoce en torno a un evento o situación.
- Enfoque de la información perdida que puede explicar las discrepancias.
-
Búsqueda de información y explicaciones construidas que cambien la
condición desconocida hacia una conocida evaluando la credibilidad de
la explicación construida y la validez, confiabilidad y utilidad de la
nueva teoría.
- Replicación de la estrategia de los cuatro pasos
en la eliminación de otras inconsistencias entre la nueva teoría y las
creencias existentes.
A partir de un análisis de costos y
beneficios derivados por acciones personales, se establecerá la
probabilidad de recibir una sanción por incumplimiento de la norma de
un grupo de referencia. De tal modo, La influencia de un grupo donante
potencial de órganos cumpliría con los siguientes requisitos:
- Creyentes de ideas contrapuestas a las religiosas.
- Donantes de sangre desde la adolescencia.
- Practicantes de alguna disciplina deportiva.
- Implicados en y con personas accidentadas.
De
este modo, a continuación se fundamenta la pertinencia de cuatro
variables: (1) valores sociales, (2) creencias religiosas, (3)
actitudes vehiculares y (4) donación de órganos.
Modelación del problema
La estructura de un modelo se establece a partir de la
formula: Parámetros totales de un modelo = parámetros de varianzas y
covarianzas de los constructos exógenos + parámetros de varianzas y
covarianzas de las perturbaciones de las trayectorias + parámetros de
efectos directos e indirectos sobre los constructos endógenos (ver la
tabla 2).
Tabla No. 2 - Especificación Estructural
Un proceso moderador es definido como la fragmentación de
los efectos directos de un grupo de dos o más entidades independientes
sobre una entidad focal dependiente. Es decir, el efecto de una entidad
independiente sobre una entidad focal dependiente disminuye o aumenta
en función de la relación de una tercera entidad independiente con la
primera entidad independiente. Dicho proceso moderador nos permite
establecer cuándo ocurrirán los efectos expuestos (ver el gráfica 1).
Gráfica No. 1 - Modelo Moderacional
En el proceso moderador están incluidas tres condicionantes:
- La entidad A debe estar directa y significativamente relacionada con la entidad C.
- La entidad A no debe estar alta y significativamente relacionada con la entidad B.
- La entidad B debe estar directa y significativamente relacionada con la entidad C.
En
tanto, un proceso mediador es definido como la transmisión de los
efectos de un grupo de entidades independientes sobre una entidad focal
dependiente. Dicho proceso mediador devela cómo y por qué ocurren los
efectos expuestos (ver gráfica 2).
Gráfica No. 2 - Modelo Mediacional