
Teresa Rodríguez Rodríguez
Psicóloga Clínica
Especialista en Cardiología, Verticalizado en Cuidados Intensivos
Especialista en Bioestadística
Cienfuegos, Cuba
Para citar este artículo:
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Rodríguez Rodríguez, T. (2009, 26 de noviembre). La familia del paciente con Infarto Agudo del Miocardio hospitalizado, en el marco de la rehabilitación cardiovascular. Revista PsicologiaCientifica.com, 11(30). Disponible en:
http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-421-1-la-familia-del-paciente-con-infarto-agudo-del-miocardio-hosp.html
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RESUMEN
La prevención secundaria del IMA es un objetivo relevante establecido en Programa Nacional de Rehabilitación Cardiovascular y por la OMS. Esta labor incluye a la familia.
Se realizó un estudio cuasi-experimental con diseño de pre-prueba y de post prueba, en el periodo de octubre/05 - abril/06, con 97 cuidadores primarios de pacientes con IMA no complicado hospitalizados, en el Hospital universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima, Cienfuegos.
Se reconoce como el 1er. Programa de intervención psicológica en Familias de pacientes infartados en fase aguda en Cuba y en otros países, contribuyó a la elevación de la calidad de vida de los infartados, mejorando la adherencia terapéutica en la posthospitalización.
Se comprobó la importancia del apoyo familiar, al corroborarse que estas personas ofrecieron un manejo adecuado a su familiar en el periodo agudo de la enfermedad y participaron de manera acertada en el proceso rehabilitador, ayudándolos a la incorporación de estilos de vida cardiosaludables y al cumplimiento de la adherencia terapéutica.
El artículo se realizó con la colaboración de los Doctores Juan J. Navarro López, especialista en segundo grado en cardiología, verticalizado en cuidados intensivos; José L. Bernal Muñoz, especialista en Bioestadística; Luis Felipe Herrera Jiménez, Dr. C. Psicológicas y Profesor Universitario; César J. Castro Rodríguez, residente de medicina General Integral.
Palabras clave: Familia funcional, Familia disfuncional, Técnicas atontamiento al estrés, Factores de riesgo tradicionales, Factores de riesgo emocionales, Prevención secundaria.
Introducción
La calidad de vida constituye uno de los aspectos más relevantes en el contexto actual de las ciencias que convergen en lo referente al mejoramiento del existir del hombre en todo el proceso salud-enfermedad, ello supone nuevos modelos de hacer y pensar la ciencia, con la nueva postura del hombre como sujeto-objeto del conocimiento científico y de sus inseparables vínculos relacionales con el entorno que lo rodea.
En los tiempos actuales, las enfermedades crónicas no trasmisibles (ECNT) aumentan cada año en los países industrializados y en vías de desarrollo, dejando discapacidad parcial o total en las personas que la padecen. Dentro de ellas se alza el Infarto Agudo del Miocardio (IMA).
El Infarto Agudo del Miocardio puede definirse como una necrosis irreversible del miocardio, resultante de una alteración aguda y mantenida del equilibrio entre el aporte sanguíneo miocárdico y las necesidades del mismo (López de S., López-Sendón, Rubio, 1999). Desde el punto de vista fisiopatólogico, esto se produce por la rotura de una placa de ateroma inestable rica en lípidos en una arteria epicárdica. La fisuración y la rotura de la placa activan la agregación plaquetaria, la formación del coagulo de fibrina y la trombosis coronaria que dependiendo del tiempo de oclusión la necrosis será más o menos extensa. Este padecimiento isquémico representa un grave problema de salud con una importante repercusión socioeconómica, se presenta con mayor frecuencia en pacientes con edades productivas y genera un gran número de personas con discapacidad laboral que muchas veces va desde la temporal hasta la incapacidad definitiva que impide la reincorporación al trabajo y a la vida socialmente útil. Así, por sus consecuencias humanas como económicas, las enfermedades coronarias son las que presentan la mayor trascendencia de cuantas existen en la actualidad (Antman y Braunwuald, 2005).
Según informes estadísticos, uno de cada cuatro cubanos muere por esta causa cada año en Cuba (Anuario Estadístico de Salud, 2006, Proyecciones de la Salud Pública en Cuba, 2006). Los que sobreviven al evento isquémico requieren de un proceso de rehabilitación que les permita reincorporarse a la vida socialmente útil y adquirir estándares elevados en la calidad de vida lo antes posible. Es este el motivo por el cual surge el concepto de rehabilitación cardiaca, establecido por la Oficina Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1969, dentro de sus postulados principales está disminuir al máximo posible las desfavorables consecuencias fisiológicas, sociales y psicológicas de esta enfermedad (Rivas et al. 1990). La OMS, por medio de su Oficina Regional para Europa, creó en 1958 en Ginebra su Unidad de Enfermedades Cardiovasculares (De Velasco, 2000 et. al), y en 1964 publicó las conclusiones de la primera reunión del Comité de Expertos en Rehabilitación (Plaza, 2000). Después de varias reuniones se puso en marcha el estudio de la OMS sobre Rehabilitación y Prevención Secundaria del Infarto de Miocardio (Simoons, 2003). Este grupo de trabajo del que inicialmente formaron parte veinte y tres centros europeos y uno de Israel, entre ellos, el Servicio de Cardiología del Hospital General de Valencia, se reunió anualmente en Turku (1974), Opatija (1975), Budapest (1976), Valencia (1977) y Berlín Oriental (1978), para controlar la marcha del estudio multicéntrico y modificar, si era necesario, algunos detalles del protocolo. La conclusión y decisión más importante de estas reuniones periódicas fue poner de manifiesto que el ejercicio físico era sólo una parte de la rehabilitación cardiaca y que los aspectos psicológicos, sociales y vocacionales, que se hallaban hasta entonces relativamente apartados, debían ser objeto de una mayor atención.
Según el Dr. E. Rivas Estany, Jefe del Grupo Nacional de Rehabilitación Cardiovascular este programa fue instituido en Cuba en 1973, manteniendo para su aplicación los principios y normas decretadas por la OMS, vigentes hasta los momentos actuales en nuestro país (Rivas, comunicación personal 12 de septiembre, 2004).
El abordaje de los factores de riesgos tradicionales y emocionales, así como factores relacionados con el comportamiento requiere de un adecuado tratamiento durante todo el proceso de rehabilitación cardiovascular, en tanto puede ser unos de los pilares básicos de la prevención secundaria del evento isquémico.
La teoría del estrés familiar hace referencia a los efectos de la acción de éste en la familia y a las crisis como respuesta familiar al mismo. Enuncia los conceptos de vulnerabilidad a las crisis y el poder de recuperación, la acción de la familia para reducir la intensidad de las situaciones demandantes, por mantener los recursos existentes, buscar otros adicionales y reestructurar cognitivamente la situación (Hernández y Florenzano, 1999).
Se definen otros acontecimientos como generadores de estrés familiar, resultan de la vivencia de situaciones límites que son de carácter accidental, por ejemplo, la muerte inesperada, catástrofes, desastres naturales pérdida del trabajo, de la moral familiar, la enfermedad, ponen a prueba el máximo de los recursos adaptativos de las personas y las familias (Arés, 1999). La enfermedad es un proceso de deterioro que daña el funcionamiento biológico, psicológico y social de una persona y que puede conducir a la muerte, supone una situación de crisis, un acontecimiento estresante que produce un impacto en la vida del sujeto, una ruptura de su comportamiento y modo de vida habitual (Rodríguez, 1995), además de tener efectos estresantes en los familiares del enfermo. Pueden durar periodos largos y conduce a cambios permanentes en pacientes y sus familiares (Hernández et al, 2003, Velasco y Sinibaldi, 2000).
Ante la enfermedad crónica o terminal de un miembro de la familia, se producen cambios en las interacciones familiares, que pueden cronificarse y muchas veces interfiere en la rehabilitación y en la adaptación a las secuelas que pueda dejar el padecimiento (González y Chacón, 2003). Es la familia un núcleo integrador, representa una fuerza de medición en la reproducción de estilos de comportamiento ante condiciones preventivas, síntomas de la enfermedad y hábitos de vida saludable (Nieto-Munuera et al., 2004, Zaldivar, 2003 a). Es una red de apoyo eficaz del individuo para el ajuste a la vida social, y en especial, en la recuperación de las secuelas de la enfermedad y en el proceso de morir, convirtiéndose en sostén imprescindible en situaciones de crisis (Arés, 2003, 2007, González y Chacón, 2003).
Se afirma que la intervención familiar se asocia con el grado de ajuste o funcionabilidad de sus miembros. Las familias funcionales son capaces de promover el desarrollo integral de sus integrantes y lograr en ellos el mantenimiento de estados de salud favorable, en tanto las familias disfuncionales deben ser consideradas como un factor de riesgo del individuo, al propiciar la aparición de síntomas y enfermedades en éstos. Generalmente, son incapaces de enfrentar las crisis, haciendo que las soluciones que tomen pasen a ser verdaderos problemas (Louro et al., 2002, Louro 2005).
La contemplación de todos los factores que intervienen en el proceso de rehabilitación cardiovascular debe ser evaluada para poder establecer un seguimiento óptimo del programa de tratamiento, el mejoramiento de la calidad de vida del paciente, así como para evitar la recurrencia del evento coronario que puede conducir a la muerte. Ello hace que surja la pregunta: ¿Puede ayudar el programa de atención psicológica a la familia de los pacientes con IMA hospitalizados, a desarrollar una actuación adecuada durante el proceso de rehabilitación cardiaca de sus enfermos?
Objetivos
General
Evaluar la efectividad de un programa de intervención psicológica dirigido a la familia de los pacientes con IMA hospitalizados, encaminada a elevar los conocimientos acerca de los factores de riesgo, del estilo de vida cardiosaludable y de mecanismos de regulación emocional para lograr una participación acertada como elemento de apoyo y facilitadores del cambio durante el proceso de rehabilitación del infartado.
Específicos
1. Identificar conocimientos que tienen los cuidadores primarios de los pacientes con IMA, acerca de los factores de riesgo de esta enfermedad, estilos de vida cardiosaludables y mecanismos de regulación emocional.
2. Determinar la utilidad que tiene la aplicación por los cuidadores de técnicas que disminuyan el efecto del estrés, en los pacientes infartados durante el periodo de hospitalización.
3. Evaluar la efectividad del programa aplicado en la fase hospitalaria teniendo en cuenta la participación de la familia en aspectos vinculados a la Rehabilitación Cardiovascular, atendiendo al grado de funcionabilidad familiar de las mismas.

Operacionalización de variables
Variables independientes
Programa de atención psicológica a familiares de pacientes con Infarto Agudo del Miocardio hospitalizados: es un sistema de acciones psicológicas encaminadas a enseñar al cuidador primario del paciente infartado, técnicas para el control elemental de las emociones y elevar el conocimiento acerca de aspectos que interfieren en el estilo de vida cardiosaludable, enfocado a lograr la participación de la familia en la prevención secundaria de esa enfermedad y respalden adecuadamente al paciente durante el periodo de internamiento hospitalario.
Edad: entre 18 y 65 años
Sexo: masculino y femenino
Escolaridad: de 6º-12º y más de 12º
Parentesco: vínculo familiar con el paciente
Variables psicológicas dependientes
- Nivel de conocimientos acerca de factores de riesgo del IMA, de estilos de vida cardiosaludables y de mecanismos de regulación emocional. Se tuvo en cuenta también en los familiares (cuidador primario): se refiere a los conocimientos que sobre estos aspectos tienen los sujetos del estudio. Evaluándose en:
Adecuado: cuando existe un predominio del conocimiento sobre factores de riesgo, estilos de vida y mecanismos de regulación emocional expresándose en una escala de más de un 50% de respuestas positivas (Sí).
Inadecuado: cuando existe un predominio del desconocimiento sobre factores de riesgo, estilos de vida y mecanismos de regulación emocional expresándose en una escala de más de un 50% de respuestas negativas (No).
- Participación de los familiares en la rehabilitación cardiovascular posthospitalaria: se expresa en la participación de la familia en brindar apoyo y orientación que contribuyan a la rehabilitación cardiovascular expresada en las respuestas dadas en cada uno de los aspectos explorados: A su vez, se agrupó la participación familiar en:
Adecuada: cuando participan los familiares en relaciones de ayuda y apoyo expresada en las respuestas Casi Siempre y Siempre (1 punto).
Inadecuada: cuando los familiares no participan en relaciones de ayuda y apoyo expresada en las respuestas con el paciente (Casi Nunca y Nunca) (0 punto).
- Participación familiar en el control elemental de las emociones durante el periodo agudo de la enfermedad y hospitalización.
Adecuada: cuando los familiares aplican correctamente las técnicas psicológicas orientadas, expresada en las respuestas Excelente, Bien, Regular (1 punto).
Inadecuada: cuando los familiares no aplican correctamente las técnicas psicológicas orientadas expresada en las respuestas con el paciente (No aplicadas aunque proceda) (0 puntos).
Definición del Universo
Fueron seleccionados todos los cuidadores primarios de los pacientes con IMA no complicado que ingresaron en la sala de Cuidados Integrales de Corazón en el periodo designado para el estudio, respetando los criterios de inclusión escogidos para desarrollar la investigación. Quedó constituido el universo por 97 familiares.
Criterios de inclusión: familiares entre 18 -65 años de edad, con 6º de escolaridad como mínimo para garantizar una adecuada comprensión de las técnicas que se emplean (Cano-Vindel 1995) sin enfermedades psíquicas severas, que se considere el cuidador primario o sustituto de éste y que su permanencia como acompañante sea sistemática durante la hospitalización.
Criterios de exclusión: familiares que no den su consentimiento para participar en el estudio.
Criterios de salida: familiares que retiren su consentimiento para continuar en el estudio o que abandonen por cualquier motivo su permanencia sistemática como acompañante.
Materiales e instrumentos
Descripción
- Entrevista semiestruturada: encaminada a identificar conocimientos sobre factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, estilos de vida cardiosaludables y mecanismos de regulación emocional (Anexo 1).
- Entrevista psicológica estructurada al familiar: se realizó a los dos meses del egreso hospitalario, se centró en la exploración de todos los aspectos de interés para poder constatar qué elementos de la intervención quedaron como conductas aprendidas y llevadas a la esfera conductual, sobre todo en la relación de apoyo y ayuda para la modificación de factores de riesgo, corrección de estilos de vida y aplicación de recursos de regulación emocional del paciente y acerca de la participación de la familia en otros aspectos de la rehabilitación cardiovascular (Anexos 2).
- Técnicas Informativas: consiste en un plegable de autoayuda que se le llamó "Guía para Cardiópatas", donde de forma clara y comprensible se explican aspectos de importancia relacionadas con el IMA, su prevención secundaria, estilos de vida, manejo del estrés, de la actividad física, de la sexualidad, etc. Además información y orientación cara a cara y Dinámicas de grupo.
- Relajación aplicada por el familiar (Anexo 4).
- Bien: cuando el familiar refiere que después de aplicada la técnica seleccionada el paciente pudo tranquilizarse o pasar al sueño.
- Regular: cuando el familiar refiere que después de aplicada la técnica seleccionada el paciente pudo tranquilizarse al menos un poco.
- Mal: cuando el familiar refiere que después de aplicada la técnica seleccionada el paciente no pudo tranquilizarse.
- No necesaria: cuando el familiar refiere que el paciente no necesitó de ninguna ayuda porque estaba tranquilo.
- Cuestionario de Funcionabilidad Familiar (FF-SIL): prueba que fue validada en una muestra de familias de dos municipios de Ciudad de La Habana, por E. Pérez, D de la Cuesta, I. Louro y H Bayarre en 1994 y que obtuvo alta confiabilidad y validez. Evalúa el funcionamiento familiar a partir de la percepción de uno de sus miembros, seleccionado según criterio del equipo de salud:
De 70 a 57 puntos Familia funcional
De 56 a 43 puntos Familia moderadamente funcional
De 42 a 28 puntos Familia disfuncional
De 27 a 14 puntos Familia severamente disfuncional (Ver anexo 5)
A los efectos del presente estudio se agruparon estas categorías en dos:
- Familia Funcional: incluye a la familia cuya puntuación se corresponda con el diagnóstico de familia funcional y familia moderadamente funcional.
- Familia Disfuncional: incluye a la familia cuya puntuación se corresponda con el diagnóstico de familia disfuncional en cualquiera de sus dos niveles.
- Material Complementario: recoge los objetivos del Programa, define todas las acciones a realizar paso a paso (Ver anexo Material Complementario).
Procedimiento
Para la aplicación del Programa diseñado se tuvieron en cuenta las fases establecidas:
Fase I o diagnóstica: fue aplicada la entrevista semi-estructurada para identificar los conocimientos sobre Factores de riesgo del IMA, estilos de vida cardiosaludable y técnicas de regulación emocional, a los familiares seleccionados para participar en el estudio y el Cuestionario de Funcionabilidad familiar (FF-SIL), éste último para conocer el grado de funcionabilidad de las familias a que pertenecen los infartados.
Fase de intervención: transcurridas las primeras 12 horas de haber ingresado el paciente con IMA no complicado se inició la intervención familiar. Se les explicaron las intenciones del estudio y la utilidad para el enfermo. Se seleccionó el cuidador participante de acuerdo a los criterios de inclusión y se le aplicó el FF-SIL A la familia se le explicó la situación concreta de salud de su paciente, el pronóstico de la enfermedad y la importancia del apoyo que debían brindar, después se le dieron las primeras informaciones para cumplimentar los objetivos propuestos.
Se les entregó "La Guía para Cardiópatas" constituyó un recurso importante para complementar la información trasmitida verbalmente y se les pidió que la comentaran con el paciente.
De acuerdo a la cantidad de infartados ingresados en el momento de desarrollar la sesión de cada día, la intervención pudo ser individual o grupal.
A los dos meses del egreso hospitalario se aplicó la entrevista estructurada para evaluar la efectividad del Programa dirigido a los cuidadores primarios, durante la permanencia en el hospital como acompañantes del paciente con IMA en fase aguda.
Distribución de las sesiones y objetivos esenciales de cada una de ellas
Primera sesión
- Aplicación del test psicológico (FF-SIL) y de la entrevista al familiar (fase diagnóstica).
- Orientación de técnicas encaminadas a atenuar reacciones emocionales del paciente y a brindar apoyo emocional (Contacto piel con piel, reflexoterapia del pie, masaje simple). Formas y momentos de aplicación.
- Iniciar orientación psicológica para la concientización del rol del cuidador en el proceso de rehabilitación.
Segunda sesión
-Continuar enseñando cuales son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, delimitando los modificables y los no modificables.
-Orientación psicológica a la familia.
-Papel de la familia en la posthospitalización del paciente con IMA.
Tercera sesión
- Continuar enseñando cuales son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, delimitando los modificables y los no modificables, así como el estilo de vida cardiosaludable.
- Reforzar aplicación de las técnicas amortiguadoras de estrés. Constatar su aplicación y resultados.
- Orientación psicológica a la familia en cuanto al manejo en la posthospitalización del paciente con IMA.
Cuarta sesión
- Continuar enseñando cuales son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, delimitando los modificables y los no modificables, así como el estilo de vida cardiosaludable.
- Reforzar aplicación de las técnicas amortiguadoras de estrés. Constatar su aplicación y resultados.
- Orientación psicológica a la familia en cuanto al manejo en la posthospitalización del paciente con IMA.
Quinta sesión
- Continuar enseñando cuales son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, delimitando los modificables y los no modificables, así como el estilo de vida cardiosaludable.
- Reforzar aplicación de las técnicas amortiguadoras de estrés. Constatar su aplicación y resultados.
- Orientación psicológica a la familia en cuanto al manejo en la posthospitalización del paciente con IMA.
Sexta sesión
- Continuar enseñando cuales son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, delimitando los modificables y los no modificables, así como el estilo de vida cardiosaludable.
- Reforzar aplicación de las técnicas amortiguadoras de estrés. Constatar su aplicación y resultados.
- Orientación psicológica a la familia en cuanto al manejo en la posthospitalización del paciente con IMA.
- Aplicación de la entrevista semi-estruturada para poder establecer la comparación entre los conocimientos referidos en el momento antes de la intervención y los referidos después de la intervención.
Séptima sesión
- Reforzar el conocimiento de cada familiar sobre los factores de riesgo que tienen, sus enfermos, acerca de la responsabilidad familiar en su modificación.
- Enfatizar la importancia que tiene para la buena evolución de la enfermedad mantener de por vida normas de autocuidado personal.
Temas abordados con el cuidador
- ¿Cuáles son los factores de riesgo cardiovasculares? ¿Cómo ayudar a modificarlos?
- Las emociones y las enfermedades cardiovasculares.
- Técnicas de enfrentamiento al estrés.
- Características de la Personalidad del paciente con IMA y enfrentamiento a la enfermedad.
- La sexualidad del paciente con IMA. Orientación a la pareja (si procede).
- Manejo adecuado del paciente. Evitar sobrevaloración y subvaloración.
Síntomas fundamentales del evento isquémico. ¿Qué hacer?
- Características de la Personalidad del paciente con IMA y enfrentamiento a la enfermedad.
- Estilos de vida cardiosaludable. ¿Cómo apoyar al infartado?
- Tratamiento farmacológico. Su importancia. ¿Cómo apoyar al infartado para su cumplimiento?
Distribución de las actividades psicoterapéuticas por sesiones
- Sesiones individuales: al menos cinco sesiones de 30 minutos aproximadamente, para explicar manejo del paciente en el periodo hospitalario y posthospitalario. Sesiona en horas de la tarde cuando el familiar permanece como acompañante.
- Explicación de aspectos relacionados con la "Guía para el Cardiópata" y enseñanza de técnicas amortiguadoras de estrés para que sean aplicadas y orientadas al paciente.
- Dinámicas de grupo: participan en las dinámicas grupales junto a los pacientes, con el objetivo de debatir y reforzar enfrentamiento a la enfermedad, necesidad del cambio y estilos de vida cardiosaludables ó en dinámicas grupales de familiares únicamente.
Las actividades grupales sirvieron como fuerza mediadora en la reproducción de estilos de comportamiento ante condiciones preventivas, síntomas de la enfermedad y hábitos de vida saludables.
El Programa se ajusta al tiempo designado por la Guías de Prácticas Clínicas para el paciente con IRMA no complicado (6-7 días).
Procesamiento estadístico de los datos
El análisis estadístico se realizó mediante un conjunto de técnicas estadísticas contenidos en el paquete especializado SPSS versión 12.0. Entre ellas se aplicaron las siguientes:
- Porcentaje: Se utilizó como medida de resumen para variables cualitativas procesadas en la investigación.
- Test de McNemar: prueba no paramétrica que se usó con la finalidad de detectar significación estadística en el caso en que nos encontrábamos ante dos variables dicotómicas relacionadas.
- Razón de prevalencias: Esta razón permite comparar la prevalencia de expuestos con la de los no expuestos, indicando la exposición al riesgo de tener determinada cualidad. Se utilizó para evaluar las correlaciones entre las distintas variables estudiadas.
Al explorar el nivel de conocimientos en los familiares insertados en el estudio se obtuvieron los siguientes resultados:
El conocimiento de los factores de riesgo de las EC antes de realizarse la intervención fue deficiente, exhibiendo niveles por debajo del 50% y más en todos los sujetos (Ver gráfica 2). Después de la intervención, el desconocimiento acerca de estos factores disminuyó, ocupando en algunos de ellos rangos superiores al 80% (la sal, la HTA, el estrés y el papel de la herencia) (Ver gráfico siguiente). Comparados estos resultados con los iniciales la diferencia estadística que se establece entre los dos momentos fue altamente significativa (p = 0,000).
Gráfica No. 2 - Comportamiento del conocimiento de los familiares acerca de factores de riesgo cardiovasculares antes y después de la intervención.
Antes de la intervención los conocimientos que tenían los familiares de los pacientes relativo del estilo de vida a seguir por éstos después del IMA eran insuficientes, modificándose favorablemente después, algunos de ellos llegan a alcanzar rangos del 90% y más (Ver gráfica 3). Al aplicar pruebas de significación estadística los resultados fueron altamente significativos (p = 0,000) en todos los aspectos evaluados. Los resultados se ilustran en el en el gráfico siguiente:
Gráfica No. 3 - Comportamiento del comportamiento de la familia de los estilos de vida a seguir antes y después de la intervención.

Los conocimientos sobre mecanismos de regulación emocional en los familiares de los pacientes infartados en el momento inicial del estudio nunca rebasaron el 27% en relación a respuestas positivas. Pasada la intervención los sujetos llegaron a conocer estos recursos expresándose en porcentajes elevados. La mayoría de los mecanismos enseñados fueron expresados y reconocida su utilidad por más del 70,0% de los sujetos. Desde el punto de vista estadístico, las diferencias fueron altamente significativas (p = 0,000) (Ver gráfica 4). El gráfico siguiente representa lo antes expuesto:

Análisis y discusión de los beneficios al aplicar a los pacientes
recursos psicológicos que propicien la activación del tono
vigilia-sueño y el control elemental de las emociones
La
relajación aplicada por el familiar posibilitó que los enfermos
recibieran directamente de sus seres queridos la aplicación de recursos
terapéuticos que pudieran disminuir las cargas tensionales, favorecida
esta intervención por el vínculo afectivo que se establece entre
paciente y familiar, resultados reflejados en la tabla 10. La técnica
más utilizada fue la del contacto piel con piel, siendo efectivos sus
resultados desde la primera sesión de tratamiento donde el 80% de
los familiares refirieron sus efectos tranquilizantes en el paciente.
Su efectividad fue incrementándose hasta lograr que el 100% de los
familiares que la aplicaron la evaluaran positivamente (Ver
gráfico 5).

En las primeras sesiones el
número de familiares que consideraron no necesaria la aplicación de las
técnicas enseñadas fue bajo, pero fue incrementándose progresivamente
hacia las últimas sesiones de tratamiento la no necesidad de su
aplicación, lo que va a la par del mejoramiento del estado emocional de
los pacientes descritos en párrafos anteriores.
La relación
afectiva que se establece entre seres queridos significativos para el
sujeto donde media el contacto piel con piel puede convertirse en una
forma de brindar sosiego, laxitud, distensión. La piel es el órgano del
sentido del tacto y, por tanto, una fuente privilegiada de sensaciones.
La conciencia de la piel tiene un efecto relajante y es a la vez
fuente de placer (Auriol, 1992, Epstein, 1991). Como parte del apoyo
social la intervención familiar directa incrementa los recursos de
afrontamiento del individuo (Zaldivar, 2003 a), siendo en este caso
percibido, relacionándose de forma considerable con el bienestar físico
y psicológico de las personas (Robles y Peralta, 2006).
En
sentido general, las técnicas aplicadas por sus familiares,
contribuyeron a que el estado emocional de los pacientes evolucionara
favorablemente.
Participación de la familia aspectos vinculados a la Rehabilitación Cardiovascular (2 meses después)
La
educación de la familia para lograr su participación en la RC del
paciente infartado tuvo resultados positivos en la fase de
convalecencia. Obsérvese en la tabla 11 que las familias funcionales
prevalecieron en la participación del cumplimiento del tratamiento
médico con respecto a las disfuncionales (100% y 88,4%) así también
sucedió con el conocimiento de los medicamentos a utilizar ante la
aparición de síntomas dolorosos donde el 78,5% de los miembros de
familias funcionales lo conocían y sólo el 43,5% de los miembros de las
disfuncionales. En el reconocimiento del origen de los síntomas se
establecieron diferencias no muy marcadas entre los sujetos
pertenecientes a familias funcionales y disfuncionales (96,4% y 95,6%).
Al explorar lo referente a la búsqueda de ayuda médica ante la
aparición de síntomas cardiovasculares, hubo una prevalencia mayor
para las familias funcionales con relación a las disfuncionales (96,1%
y 84,0%). Prevaleció en los sujetos pertenecientes a familias con
adecuada funcionabilidad la necesidad de apoyar emocionalmente al
paciente ante la aparición de síntomas, con respecto a los
pertenecientes a familias disfuncionales (89,2% y 42,0%), en cuanto a
la transmisión a otros miembros de la familia acerca del manejo
adecuado del paciente el 67,8% de los familiares miembros de familias
funcionales lograron ponerlo en práctica a diferencia de los sujetos
que pertenecen a familias disfuncionales (26%) (Ver gráfico siguiente)
Gráfica No. 6 - Prevalencia de aspectos relacionados con la rehabilitación cardiovascular según funcionalidad de la familia.

En
la tabla 12 se expone la participación de la familia en el proceso de
afrontamiento a las emociones. Obsérvese que las técnicas de mayor
aplicación fueron: orientación de estrategias de variación del
pensamiento (45,4%) y de evitar situaciones que produzcan descontrol
(61,9%) y de otras técnicas como la utilización de la música (30,9%) y
la orientación de actividades de higiene mental (48,6%). Otros recursos
fueron menos utilizados (Ver gráfico siguiente).

La
participación familiar es parte del apoyo social que brinda la familia
en situaciones de enfermedad (Louro, 2005, Arés, 2003). El
conocimiento de las situaciones referidas al manejo de la enfermedad
es de gran importancia, los resultados del estudio mostraron que su
dominio es más alto en las familias funcionales que en las
disfuncionales, pero con adecuado nivel de participación en estas
últimas tal vez respaldado por las características idiosincrásicas de
las familias cubanas donde prima el sentido de la solidaridad y de
protección en momentos de crisis (Arés, 2003, 2007). Poder reconocer
síntomas del padecimiento cardiovascular ayuda a contrarrestar en el
paciente conductas de negación en su aceptación, situación que retrasa
la atención médica provocando un gran número de muertes (Barsky, 2005).
La falta de información de pacientes y familiares acerca de la
enfermedad, de los objetivos perseguidos con el tratamiento y sobre que
tipo de actividades son seguras y cuáles no suponen riesgo (Martín y
Grau, 2005) por el contrario, cuando se establece una comunicación
adecuada permite recordar las recomendaciones (Rodríguez, 1995).
La
diferencia que se estableció entre las familias funcionales y
disfuncionales para brindar apoyo emocional en el momento de aparición
de los síntomas y la transmisión de conocimientos acerca del manejo
del paciente a otros miembros pudiera explicarse porque cuando existe
disfuncionabilidad familiar generalmente están más o menos afectados
componentes como la comunicación y la afectividad entre sus miembros
siendo frecuentemente barreras en el proceso comunicativo, en estos
casos no siempre es fuente de apoyo y amortiguadora de estrés (Álvarez,
2001, Louro et. al., 2002).
De forma general, las familias
de los pacientes infartados pudieron incrementar los recursos de
afrontamiento para respaldar el enfrentamiento de su familiar a las
nuevas contingencias y en el caso particular de la adherencia
terapéutica contribuyó al aumento de la misma lo que fue posible porque
comparten creencias, conocimientos del estilo de vida que corresponde
con el programa de tratamiento convirtiéndose en agentes que animan el
seguimiento de medidas orientadas (Zaldivar, 2003a), puede ser
especialmente necesario el refuerzo de allegados y seres queridos para
el cumplimiento de las medidas orientadas (Rodríguez, 1995).
Por
los objetivos que se declaran en el programa, puede ser flexible en su
aplicación e implementarse en otras instituciones de salud del nivel
secundario y primario con miras a la prevención secundaria de la
enfermedad isquémica y la participación familiar.
Los
resultados obtenidos y analizados permitieron aceptar la hipótesis de
trabajo del estudio al confirmarse la efectividad del programa de
intervención psicológica dirigido a la familia de los pacientes con
IMA hospitalizados, encaminada a elevar los conocimientos acerca de
los factores de riesgo, del estilo de vida cardiosaludables y de
mecanismos de regulación emocional, para lograr una participación
acertada como elemento de apoyo y facilitadores del cambio durante el
proceso de rehabilitación del infartado.
Conclusiones
El
programa de atención psicológica a familiares de pacientes con IMA en
fase hospitalaria resultó efectiva al lograr cambios significativos en
la incorporación de conocimientos, y reportó cambios actitudinales en
los cuidadores primarios que respaldaron la prevención secundaria,
repercutiendo de forma general en la atención integral a estos
enfermos.
Los resultados obtenidos en la aplicación del
Programa de atención psicológica a familiares de pacientes con IMA en
fase hospitalaria, ofrecen generalizaciones de carácter teórico sobre
la efectividad del empleo de este tipo de intervención en familias cubanas y brinda datos de interés para la Psicología Clínica y de la
Salud y la Cardiología, demostrándose la necesidad de fortalecer la
labor asistencial integral en aras de optimizar la asistencia clínica
integral de estos pacientes.
El Programa diseñado puede
ser aplicado por psicólogos especializados en instituciones de salud
del nivel de atención secundaria y terciaria que asistan a pacientes
con infarto cardiaco en el periodo agudo. Puede reconsiderarse su
empleo en policlínicos de atención comunitaria que tengan salas de emergencia, donde muchas veces también son asistidos pacientes con infarto cardiaco.
Se comprobó la importancia del apoyo
familiar y en particular del cuidador principal en los pacientes
infartados, al corroborarse que estas personas ofrecieron un manejo
adecuado a su familiar en el periodo agudo de la enfermedad y
participaron de manera acertada en el proceso rehabilitador
ayudándolos a la incorporación de estilos de vida cardiosaludables y al
cumplimiento de la adherencia terapéutica. Pudo determinarse además las
diferencias en la actuación entre las familias funcionales y
disfuncionales.
Recomendaciones
Continuar la
presente línea investigativa en pacientes portadores de cardiopatía
isquémica y sus familiares, con la finalidad de establecer acciones de
intervención en la prevención primaria y secundaria de esta enfermedad
lo que presupone la creación de una vía adecuada para la disminución de
la morbimortalidad por esta causa.
Proponer al Grupo
Nacional de Rehabilitación Cardiovascular valorar la posible
implementación y puesta en práctica de la estrategia en otras unidades
de salud que presten atención a enfermos cardiovasculares donde las
condiciones objetivas lo permitan.
ANEXOS
Anexo No. 1
Entrevista semi-estructurada al familiar

Anexo No. 2
Entrevista semi-estructurada al familiar (a los 2 meses)

Anexo No. 3
Registro de la efectividad de técnicas relajantes aplicadas por el familiar.
En
el siguiente modelo UD. debe reflejar la técnica psicológica aplicada
a su paciente, así como los efectos producidos según su apreciación.

Anexo No. 4
Cuestionario de Funcionabilidad Familiar (FF-SIL).
Instrucciones
A
continuación se presentan un grupo de situaciones que pueden ocurrir o
no en su familia. Ud. debe marcar con una X su respuesta según la
frecuencia con que la situación se presenta.

Tabla No. 1 - Caracterización general de los cuidadores primarios.

n= 97.




n=97.
Fuente: Registro de indicadores sicológicos.
Leyenda:
B: Bien.
M: Mal.
R: Regular.

Tabla No. 7 - Comportamiento
de las principales técnicas cognitivo-conductuales utilizadas por los
familiares para ayudar al paciente posterior al egreso hospitalario.

Referencias
www.PsicologiaCientifica.com