
Teresa Rodríguez Rodríguez
Psicóloga Clínica
Especialista en Cardiología, Verticalizado en Cuidados Intensivos
Especialista en Bioestadística
Cienfuegos, Cuba
Para citar este artículo:
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Rodríguez Rodríguez, T. (2008, 25 de marzo). Control elemental de las emociones a través de técnicas de relajación en pacientes con infarto agudo del miocardio con riesgo vital. Revista PsicologiaCientifica.com, 10(24). Disponible en:
http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-340-1-control-elemental-de-las-emociones-a-traves-de-tecnicas-de-r.html
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RESUMEN
El Programa de Rehabilitación Cardiovascular hace énfasis en ayudar al enfermo a controlar las emociones negativas, pues estas exacerban el comportamiento de parámetros fisiológicos, desfavorables para la evolución clínica general del paciente. Esta investigación es de intervención con diseño cuasi-experimental con un solo grupo; incluye la manipulación de una variable independiente que sirve de intervención. Participaron 97 pacientes con Infarto Agudo del Miocardio (IMA) no complicado, hospitalizados en el periodo crítico de la enfermedad. Se aplicaron las técnicas de relajación teniendo en cuenta el cortejo sintomático predominante referido por el paciente.
Palabras clave: Control elemental de emociones, Relajación, Ansiedad, Depresión, Estrés, Parámetros fisiológicos.
Introducción
Estudios actuales confirman que el mejoramiento de la salud poblacional depende en un 50% del estilo de vida, un 20% de la genética de las poblaciones, un 20% del estado del medio ambiente y un 10% de la salud pública tradicional (Guadarrama y Suárez, 2000). Como concreción objetiva de estos datos se alza la incidencia de los síndromes coronarios agudos y en especial el Infarto Agudo del Miocardio (IMA), considerado un gran problema de salud a escala internacional, responsable de la mitad de las muertes en el mundo desarrollado y del 25% en los países en desarrollo (Rodríguez, Mantilla, Lobos y Mediavilla, 2005, Gaziano, Manson y Riker, 2005).
Según informes estadísticos, uno de cada cuatro cubanos muere por esta causa cada año (Anuario Estadístico de Salud, 2005, Proyecciones de la Salud Pública en Cuba, 2006). Los que sobreviven al evento isquémico requieren de un proceso de rehabilitación que les permita reincorporarse a la vida socialmente útil y adquirir estándares elevados en la calidad de vida lo antes posible. Es este el motivo por el cual surge el concepto de rehabilitación cardiaca, establecido por la Oficina Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1969. Dentro de sus postulados principales está disminuir al máximo posible las desfavorables consecuencias fisiológicas, sociales y psicológicas de esta enfermedad (Rivas et al., 1990).
La OMS, por medio de su Oficina Regional para Europa, creó en 1958 en Ginebra su Unidad de Enfermedades Cardiovasculares (De Velasco, 2000 et. al), y en 1964 publicó las conclusiones de la primera reunión del Comité de Expertos en Rehabilitación (Plaza, 2000). Después de varias reuniones se puso en marcha el estudio de la OMS sobre Rehabilitación y Prevención Secundaria del Infarto de Miocardio (Simoons, 2003). Este grupo de trabajo del que inicialmente formaron parte veintitrés centros europeos y uno de Israel, entre ellos, el Servicio de Cardiología del Hospital General de Valencia, se reunió anualmente en Turku (1974), Opatija (1975), Budapest (1976), Valencia (1977) y Berlín Oriental (1978), para controlar la marcha del estudio multicéntrico y modificar, si era necesario, algunos detalles del protocolo. La conclusión y decisión más importante de estas reuniones periódicas fue poner de manifiesto que el ejercicio físico era sólo una parte de la rehabilitación cardiaca y que los aspectos psicológicos, sociales y vocacionales, que se hallaban hasta entonces relativamente apartados, debían ser objeto de una mayor atención.
Se insiste en que el programa de rehabilitación cardiovascular debe comenzarse desde la primera fase hospitalaria sin olvidar la intervención psicológica. Un aspecto relevante en el intervencionismo psicológico es ayudar al enfermo a controlar las emociones negativas en tanto estas pueden exacerbar el comportamiento de parámetros fisiológicos con todas las reacciones propias de ello y, por tanto, con saldos desfavorables para el cuadro clínico general del paciente. Se utilizan técnicas psicológicas que tienen como objetivo adquirir el control voluntario sobre algunas funciones cardiovasculares (frecuencia cardiaca, presión sanguínea, temperatura periférica, etc.). Concretamente han sido utilizadas técnicas de desactivación fisiológica como el control por técnicas de relajación, el control de la respiración, la musicoterapia (Fernández-Abascal et al., 2003; Godoy, 1999, 2006; Hernández et al., 2003; Roca, 2003 a: Rodríguez y Navarro, 2004; Zaldivar, 2002).
Se ha definido que el control de las emociones negativas puede ayudar a evitar desequilibrios en el funcionamiento cardiovascular, tanto en personas sin padecimientos cardiacos como en personas que han sufrido de los mismos, en tanto las emociones positivas son capaces de potenciar más altos niveles de salud en los mismos componentes que son dañados por las emociones negativas (Grau, Hernández, Vera-Villarroel, 2005; Lazarus, 2000; Mayne y Bonanno, 2001; Roca, 2003, Zaldivar, 2002).
En Cuba se han desarrollado estudios e intervenciones en pacientes infartados, destacándose las investigaciones del Dr. Rivas Estany, el Dr. Ponce de León, el Dr. Sin-Chesa, el Dr. Hernández Cañero, la Dra. Hernández Meléndez y La Msc. Fernanda Zuleta, entre otros, pero no se han reportado estudios de intervención psicológica en la Fase I de la rehabilitación cardiaca u hospitalaria, pese a la connotación de este etapa de la enfermedad y a las condiciones que propician el internamiento institucional para poder interactuar con el enfermo.
En este sentido, se hace necesario introducir nuevos métodos propios y factibles para cada fase de la rehabilitación cardiovascular, implementar intervenciones eficaces capaces de superar las barreras que imponen los cambios de conductas de los pacientes, la familia y del ejercicio de la medicina, y, en especial, de la intervención cardiológica. Es una necesidad la inclusión de objetivos finales que, aunque más difícilmente mensurables (psicológicos, sociales y de calidad de vida), permitan demostrar la eficiencia de los programas de rehabilitación cardiaca en estas importantes áreas de la vida del paciente.
De una práctica asistencial cotidiana y del estado actual de la intervención psicológica en la primera fase de la rehabilitación cardiovascular surge la pregunta:
¿Cómo implementar intervenciones psicológicas en pacientes infartados con riesgo vital que beneficien el estado psicológico y que tengan repercusiones favorables sobre parámetros fisiológicos tales como frecuencia cardiaca, tensión arterial y frecuencia respiratoria durante el periodo crítico de la enfermedad, procurando además una optimización de la atención psicológica que repercuta favorablemente en la evolución clínica del enfermo?
Para responder a esta interrogante ha sido propuesto el siguiente objetivo general:
- Evaluar la efectividad del Tratamiento con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC) en pacientes con IMA hospitalizados con riesgo vital, tanto en la esfera psicológica como en algunos parámetros fisiológicos tales como frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y tensión arterial.
Hipótesis de trabajo
Al aplicar el Tratamiento con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC) a pacientes con Infarto Agudo del Miocardio con riesgo vital se producirá una atenuación de estados emocionales negativos, tales como la ansiedad, la depresión y el estrés y en alteraciones conductuales expresadas en dificultades para conciliar el sueño, a la vez que repercutirá favorablemente sobre algunos parámetros fisiológicos, tales como presión arterial, frecuencia cardiaca y frecuencia respiratoria.
El tema abordado es de gran relevancia en la política de salud de nuestro país. Constituye una línea directriz por ser esta enfermedad la primera causa de morbilidad y de mortalidad en Cuba. Según criterios científicos, el abordaje de las enfermedades cardiovasculares tanto en la prevención como en el tratamiento y rehabilitación debe tener carácter multidisciplinario por la alta repercusión que en ella tienen factores biológicos, psicológicos y sociales.
Los programas de rehabilitación cardiovascular definen claramente la importancia de empezar el proceso rehabilitatorio desde el momento en que se instaura la enfermedad, insistiendo en la necesidad de contemplar en el tratamiento los aspectos de orden psicológico.
Metodología
La investigación es de intervención con diseño cuasi-experimental con una finalidad explicativa. El grado de control del investigador es sistemático; se modifica el fenómeno; la relación entre variables ya se ha producido con anterioridad; se registra lo formado pero además se produce una intervención para la modificación de las variables estudiadas. Incluye la manipulación de una variable independiente que sirve de intervención.
Se utilizó la variante de estudio cuasi-experimental con un grupo, donde el sujeto es a la vez sujeto de estudio y de control.


Variables psicológicas dependientes y operacionalización
Estado emocional del paciente
- Con alteraciones emocionales: predominio de niveles altos y medios de síntomas depresivos, ansiosos o mixtos constatados o referidos en los test aplicados o en la entrevista estructurada que evidencien la presencia de desequilibrio emocional, ya sea a predominio de uno u otros síntomas. (0 puntos).
- Estado emocional de ansiedad: cuando las respuestas referidas expresan síntomas que revelan ansiedad, expresados en la entrevista semi-estructurada realizada momentos antes de la intervención.
- Estado emocional de depresión: cuando las respuestas referidas expresan síntomas que revelan depresión, expresados en la entrevista semi-estructurada realizada momentos antes de la intervención.
- Estado emocional ansioso-depresivo: cuando las respuestas referidas expresan síntomas que revelan depresión y ansiedad, según la entrevista semi-estructurada realizada momentos antes de la intervención.
- Con alteraciones emocionales que repercuten sobre el tono vigilia-sueño: pacientes que refieren haber permanecido más de doce horas sin poder conciliar el sueño después del evento isquémico, pese a sentir gran necesidad de descanso (Sí o No).
Variables fisiológicas dependientes
Fueron tomadas en el contexto hospitalario para medir como influía el TPC sobre las mismas, siguiendo las normas establecidos para su consideración fisiológica o no (Guyton, 1981)
1. Presión arterial (PA): Es el resultado de la interacción entre la fuerza que ejerce la sangre impulsada por el ventrículo izquierdo sobre las paredes arteriales y la resistencia que éstas ofrecen. Al ser cíclica cuenta con una fase máxima o presión sistólica (PAS) y una fase mínima o presión diastólica (PAD).
a. Presión arterial sistólica (PAS): Constituye la fase de máxima presión del ciclo de la PA. Está determinada principalmente por el volumen sistólico del ventrículo izquierdo, por la velocidad de expulsión de la sangre y por la distensibilidad de las paredes de la aorta.
b. Presión arterial diastólica (PAD): Constituye la fase mínima del ciclo de la PA. Está en función del nivel alcanzado durante la sístole, la velocidad del flujo sanguíneo a través de las resistencias periféricas y por la duración de la fase diastólica.
c. Presión del Pulso (PP): Es la diferencia obtenida cuando a los valores de la PAS se le restan los valores alcanzados en la PAD.
d. Presión arterial media (PAM): Es la presión promedio durante la totalidad de cada ciclo del latido cardiaco. Es la fuerza media que tiende a impulsar la sangre por todo el sistema circulatorio. Por tanto, desde el punto de vista del riego sanguíneo a los tejidos, lo importante es el valor de la PAM. Desde la adolescencia hasta la mediana edad la PAM no varía considerablemente alrededor del valor normal de 100 mmHg.
Se calcula mediante la siguiente fórmula:
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2. Frecuencia cardiaca: es el número de veces que se contraen los ventrículos cardíacos por unidad de tiempo, normalmente por minuto.
3. Frecuencia Respiratoria: es el número de veces que una persona respira por minuto. Se suele medir cuando la persona está en reposo, y consiste simplemente en contar el número de respiraciones durante un minuto contando las veces que se eleva su pecho.
4. Doble producto: es el resultado de multiplicar la Frecuencia Cardiaca máxima por la Tensión Arterial Sistólica Máxima. Constituye un índice indirecto del consumo de Oxigeno miocardio (FC x TAS). Si sobrepasa la cifra de 12000 es considerado dañino para la función cardiovascular.
Variables de control
- Tratamiento antihipertensivo (betabloqueantes y IECA que tenían indicados los pacientes por prescripción de su facultativo), que fue evaluado en la revisión de la Historia Clínica y colegiado con el médico de asistencia, dada la importancia de esta variable para la validez interna de la investigación.
- Psicofármacos u otros fármacos con efecto ansiolítico, antidepresivo o hipnótico: antes de aplicar el TPC fue revisada cuidadosamente la hoja de indicaciones médicas del paciente para comprobar si se le había indicado algún fármaco con los efectos antes descritos para poder interpretar como confiable las respuestas dadas después de aplicado el tratamiento psicológico y se pidió para ello asesoramiento médico.
Evaluación de los componentes fisiológicos estudiados
El control de las variables fisiológicas se realizó con la finalidad de probar la efectividad del Tratamiento con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC).
La evaluación de la Tensión Arterial (TA) se realizó tomando en consideración los criterios establecidos al respecto por el Hypertension Detection and Follow up Program (1979) y el Programa Nacional de Hipertensión en Cuba (Dotrez et al., 1999).
La Frecuencia Cardiaca y la Frecuencia Respiratoria se evaluaron según criterios establecidos para la toma y valoración de los mismos (OMS, 2001).
El supuesto teórico ante la aplicación de esta técnica psicológica fue que dichos parámetros tuvieran una tendencia a estabilizarse o acercarse a parámetros normales en dependencia de la situación psicológica del paciente, sabiendo que el estrés puede activar la actividad del sistema cardiovascular, con sus consecuentes repercusiones a nivel fisiológico.
Definición de la muestra
Fueron seleccionados todos los pacientes con IMA que ingresaron en la sala de Cuidados Integrales de Corazón, en el periodo designado para el estudio, respetando los criterios de inclusión escogidos para desarrollar la investigación. Quedó constituido el universo de estudio por 97 pacientes hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intensivos del Corazón.
Criterios de inclusión
Pacientes con diagnóstico de IMA, con alteraciones emocionales o que tengan dificultades en el tono vigilia-sueño, comprendidos en edades entre 30 y 65 años, sin alteraciones de conciencia, ni de la esfera cognoscitiva, con 6° de escolaridad como mínimo (para garantizar una adecuada comprensión), sin enfermedades psíquicas severas y que den su consentimiento para participar en el estudio.
Criterios de exclusión
Pacientes con IMA complicado que por su extrema gravedad no puedan cooperar en la realización de las pruebas psicodiagnósticas y pacientes que no den su consentimiento por decisión propía o de sus familiares, para participar en el estudio.
Criterios de salida
Pacientes que retiren su consentimiento para continuar en el estudio
Materiales e Instrumentos
- Análisis de documentos: se realizó la revisión de la Historia Clínica del paciente para conocer localización del IMA, indicaciones de betabloqueantes e inhibidores de la enzima convertidota de la angiotensina u otros medicamentos con efecto sedante o hipnótico, así como las características del cuadro clínico general de cada paciente.
- Entrevista psicológica semi-estructurada al paciente: su realización tuvo como objetivo evaluar el estado emocional del paciente.
- Tratamiento Psicológico con Técnicas Psicológica Combinadas (TPC): técnica de relajación que tiene tres modalidades: Relajante, Estimulante, Adormecedor. En cada una de estas se combinan técnicas psicológicas de probado valor terapéutico como son la musicoterapia, elementos de la relajación autógena de Shultz, técnica de respiración y técnica de imagenería y visualización. Fue probada su efectividad en estudio con pacientes cardiovasculares (ver anexo 1).
- Modelos de registro para reflejar el comportamiento de las variables dependientes antes y después de la intervención (fisiológicas y psicológicas) (ver anexos 2, 3 y 4).
El supuesto teórico ante la aplicación de esta técnica psicológica fue que dichos parámetros tuvieran una tendencia a estabilizarse o acercarse a parámetros normales en dependencia de la situación psicológica del paciente, sabiendo que el estrés puede impulsar la actividad del sistema cardiovascular, con sus consecuentes repercusiones a nivel fisiológico.
Procedimiento
La técnica de relajación que se le aplicó al paciente se hizo en las primeras 24 horas de estancia hospitalaria teniendo en cuenta los síntomas psicológicos que predominaban en el cuadro clínico referido, seleccionándose a partir de este el TPC adecuado para la situación psicológica individual y actuando conforme al procedimiento establecido para cada variante terapéutica: registro de los síntomas psicológicos y fisiológicos (FC, TA, FR) antes de la aplicación del tratamiento e inmediatamente al terminar el mismo. Para el caso de los síntomas psicológicos también se registraron pasada una hora de haber concluido el tratamiento. Se registraron las vivencias producidas por el tratamiento recibido.
Procesamiento Estadístico
- Prueba T para muestras relacionadas: compara las medias de dos variables de un solo grupo. Calcula las diferencias entre los valores de las dos variables de cada caso y contrasta si la media difiere de 0. Se utilizó para la comparación de medias en parámetros fisiológicos que son variables continuas y de distribución normal, estableció la diferencia de dichos parámetros entre los dos momentos investigativos.
- El procedimiento ANOVA de un factor se utilizó cuando disponíamos de variables dependientes cuantitativas (PAS, PAD, FR, FC), respecto a una variable de factor (la variable independiente). El análisis de varianza se utiliza para contrastar la hipótesis de que varias medias son iguales. Esta técnica es una extensión de la prueba T para dos muestras.
Análisis y discusión de la efectividad del Tratamiento con Técnicas de Relajación en pacientes infartados con riesgo vital
El análisis de los resultados de cada una de las modalidades de tratamiento con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC) tanto en parámetros psicológicos como fisiológicos se encuentra reflejado en los gráficos (5, 6, 7, 8, 9, 10).
Después de haber aplicado las tres modalidades del TPC, la modificación de los síntomas psicológicos referidos fue favorable (Ver gráfico 5, 6 y 7), al disminuir de manera significativa la sintomatología reveladora de desajuste emocional, así como las implicaciones de estas alteraciones en la esfera de la conducta, específicamente en el ritmo vigilia-sueño. Una vez se sometieron los datos a análisis estadístico, las diferencias entre el estado emocional antes y después de la intervención fue significativa, donde p= 0,000, se hace necesario aclarar que sólo el 9,7% de los pacientes quedaron medianamente vigil después del tratamiento, Por lo tanto, este parámetro no tuvo significación estadística al ser p= 0,079, a expensas de que muchos pacientes que estaban totalmente vigil pasaron a la categoría dormidos (58,1%) después de recibir el TPC Adormecedor, dándole una connotación clínica importante a los datos obtenidos (ver gráfico 5). Estos resultados se ilustran en los siguientes gráficos (ver gráficos 1, 2 y 3):
Gráfico No - 1 Comportamiento Síntomas Psicológicos después del TPC Estimulante
Gráfico No - 2 Comportamiento Síntomas Psicológicos después del TPC Relajante
Gráfico No - 3 Comportamiento Síntomas Psicológicos después del TPC Adormecedor
DC Sueño: Dificultad para conciliar el sueño
T Vigil: Totalmente vigil
SA ojos: Sensación de ardor en los ojos
M Vigil: Medianamente vigil
SA: Acumulo ideas
La tabla 20 recoge los datos referidos a la efectividad del TPC en sus tres modalidades sobre los parámetros fisiológicos estudiados en los pacientes, precisando en que medida se modificaron una vez recibido dicho tratamiento. Se obtuvo que cuando se aplicó el TPC Relajante los resultados respecto a las modificaciones de la Frecuencia respiratoria media (FR) fueron más relevantes. Nótese que el límite superior del IC al 95% muestra que esta modificación puede haber llegado hasta 3 c/min. Las otras dos modalidades del TPC (Estimulante y Adormecedor) favorecieron también la modificación de este parámetro, pero en menor medida que el explicado anteriormente (ver gráfico 4 y tabla 8).
Gráfico No - 4 Frecuencia Respiratoria media antes y después del Tratamiento Psicológico Combinado
De igual modo que en el parámetro analizado anteriormente, en la Frecuencia Cardiaca Media (FC), el TPC Relajante fue el de mayor efectividad, expresado en el límite superior del IC al 95%, donde se registraron modificaciones de hasta 7 lat/min.
Los resultados en cuanto a modificaciones de la FC al ser aplicadas las restantes modalidades de tratamiento psicológico, tuvieron un nivel de repercusión menos relevante que el anterior, aunque no despreciables porque pudieron favorecer la modificación según el límite superior del IC al 95% hasta en 4 lat/min. en el TPC Estimulante y hasta 3 lat/min. en el TPC Adormecedor (ver gráfico 5 y tabla 8).
Gráfico No - 5 Frecuencia Cardiaca media antes y después del tratamiento Psicológico Combinado
La TAS media estuvo muy favorecida por el TPC Relajante y por el TPC Adormecedor teniendo modificaciones de hasta 12 y 8 mmHg respectivamente, expresadas en el límite superior del IC al 95%. Sin embargo, las reducciones que produjo el TPC Estimulante también debe ser considerada como beneficiosa al modificarse hasta aproximadamente 4 mmhg. Obsérvese en el gráfico siguiente las diferencias que para este parámetro fisiológico se produjeron con cada una de las modalidades terapéuticas aplicadas.
Gráfico No - 6 Tensión Arterial Sistólica media antes y después del tratamiento Psicológico Combinado
Gráfico No - 7 Tensión Arterial Diastólica media antes y después del tratamiento Psicológico Combinado
La Presión Arterial Media (PAM) también fue susceptible a cambios bajo tratamiento con TPC, destacándose tal modificación con el Relajante y el Adormecedor donde el límite superior del IC al 95% muestra que ésta pudo haber llegado hasta 4 y 3 mmHg respectivamente. El TPC Estimulante también influyó positivamente sobre la PAM.
Las modificaciones que se produjeron en dos de estos parámetros fisiológicos la FC y la TAS propiciaron la disminución del Doble Producto (DP). Antes de aplicarse el tratamiento este parámetro estaba en valores medios de10, 110 y después de aplicado el tratamiento los valores medios descendieron hasta 8,756 (ver tabla 9).
En 16 pacientes el DP sobrepasaba el limite máximo fisiológico permitido (12000) en el momento de la aplicación del TPC. De ellos, 8 lograron ubicarse por debajo de esta cifra después del tratamiento y los otros 8 se aproximaron a ese valor.
A partir de los resultados expuestos se define que el TPC Relajante fue el más efectivo en cuanto a la modificación de los parámetros fisiológicos estudiados, Aunque no se desestima la repercusión positiva de las otras dos modalidades psicoterapéuticas.
La FR y la FC se modificaron de manera importante con el uso del TPC Relajante.
La TAS fue favorecida en primer lugar por el TPC Relajante, en segundo lugar por el TPC Adormecedor y en tercer lugar por el TPC Estimulante, mientras que la TAD fue mayormente modificada por el TPC Relajante.
En las modificaciones de la PAM el TPC más efectivo fue el Relajante, seguido del Adormecedor y por último por el TPC Estimulante.
Las modificaciones propiciadas en los parámetros fisiológicos descritos con anterioridad tuvieron una repercusión favorable desde el punto de vista clínico en los pacientes del estudio. Según criterio cardiológico la FR puede aumentar levemente después del IMA provocando déficit del suministro de oxígeno al organismo, como consecuencia de la ansiedad y el dolor y puede normalizarse cuando se corrigen las molestias físicas y psíquicas (Antman y Braunwald, 2005). La taquicardia y la hipertensión pueden aumentar el consumo de oxígeno por el miocárdico que en el contexto de una insuficiencia en el aporte como ocurre en el infarto del miocardio empeora el pronóstico del paciente y provoca un mayor deterioro hemodinámico y consecuencias negativas para la favorable evolución del enfermo. La FC es uno de los determinantes del gasto cardiaco que cuando se encuentra fuera de lo normal produce detrimento hemodinámico en el paciente, con consecuencia desfavorable para órganos diana. Se considera que la descompensación emocional precipitan la descompensación cardiaca (Barsky, 2005, Givertz, Colucci, y Braunwald, 2005).
Por otra parte, los resultados acerca de las modificaciones de la PAM bajo tratamiento con las técnicas psicoterapéuticas del TPC fueron importantes en el manejo clínico de estos pacientes. En la fase aguda del evento coronario, resultados avalados por lo señalado en el Programa nacional de evaluación, diagnóstico, tratamiento y control de la HTA en Cuba, se significa que la OMS estima que una disminución de 2 mmHg en la presión arterial media de la población produce una reducción del riesgo de mortalidad global y puede reducir la incidencia de la enfermedad coronaria en 9% y la de Ictus en 15%. Hay evidencias de que las personas ansiosas sufren mayor aumento de la presión arterial (Barsky, 2005).
Es aconsejable no olvidar que en el momento en que se produce el IMA hay un incremento extraordinario de la actividad simpática que por demás se exacerba ante la presencia de emociones negativas. De hecho, se recomienda la indicación de betabloqueadores (Givertz et. al, 2005, Colucci, y Braunwuald, 2005). Es conocido que, por la estrecha relación que guarda el Sistema Nervioso con el Sistema Cardiovascular, el estrés favorece la cardiopatía isquémica al aumentar la demanda miocárdica de oxígeno y produce disminución del flujo coronario (Ridker et. al, 2005). Por tanto, si los esfuerzos terapéuticos logran disminuir la actividad del SNS, se está contribuyendo a mejorar el estado clínico del paciente infartado. Por las peculiaridades de estas características personológicas pueden desempeñar una función de predisposición o hacer más vulnerables a las personas que son portadoras de ellas frente al estrés, aunque la evaluación cognitiva es el factor fundamental del que depende una respuesta ante los estímulos estresores, produciendo la subsiguiente respuesta fisiológica con toda la cascada de reacciones que aparecen en tales casos. Al ser el SNS el principal mediador de dicha respuesta, aumenta el ritmo cardiaco y la presión arterial (Álvarez, 2001, Carrobles, 1996). Los resultados expuestos adquieren mayor veracidad al remitirnos a estudios realizados acerca de los sujetos con rasgo ansioso alto de la personalidad, caracterizados por mantener una alerta fisiológica, intranquilos, respuestas rápidas y magnificada a los estresores que de manera directa repercuten negativamente en la estabilidad fisiológica y psicológica de las personas. (Fernández- Abascal et. al, 2003, Hernández et. al, 2003).
La disminución del Doble Producto (FCxTAS) siempre va a favorecer al paciente con enfermedad cardiovascular porque es índice del consumo de oxigeno, aspecto que se traduce en protección del músculo cardiaco (Givertz et. al., 2005, López-Sendon, Coma, 1982).
El dato más relevante se registró al analizar las modificaciones de la TAS bajo el TPC Adormecedor. Al observar el IC Superior la modificación pudo ser de hasta 9 mmHg., y bajo TPC Relajante el cambio en este parámetro fue favorecido hasta cerca de 7 mmHg. Según limite superior del IC al 95%, en menor medida cambió con el TPC Estimulante.
Cualquier tratamiento capaz de reducir la ansiedad en los pacientes infartados disminuye el riesgo de actividad ectopia (Eagle et al, 1991). Si por demás logra mejorar las alteraciones del ritmo vigilia-sueño producida por las alteraciones emocionales, la importancia de las técnicas de relajación se remarca porque el sueño cumple un papel protector del músculo cardiaco (Muñoz, Fernández-Abascal y Labrador, 1989).
En esta área del saber existe una considerable evidencia, procedente de diversas investigaciones (Alexander et. al, 1996, Amigo, González y Herrera, 1997, Davidson et. al, 2000) de que la práctica de la relajación puede promover reducciones clínicamente significativas de la PA. Una revisión meta-analítica y cualitativa destaca las posibilidades del entrenamiento autógeno como tratamiento de elección para la prevención de la angina de pecho y en la rehabilitación postinfarto (Linden, 2000).
Estudios de esta línea atestiguan que la combinación de la música, representación de imágenes y respiración, pueden producir un fuerte desahogo emocional (Burton, 1999).
Las vivencias referidas por los sujetos que recibieron el tratamiento con TPC complementan los resultados numéricos hasta ahora explicados. (Ver anexo 11).
El uso de técnicas de relajación (TPC) en sus diferentes modalidades evidenció que su aplicación es posible en pacientes infartados en periodo crítico y quedó probada su efectividad al mejorar estados emocionales negativos; inducir sueño en la mayoría de los pacientes que refirieron grandes dificultades para conciliarlo después del ingreso y además favorecer el comportamiento de algunos parámetros fisiológicos. Por tales razones puede ser incluido en la terapéutica que se les brinda a estos pacientes durante su estancia en el hospital y puede sugerirse tener en cuenta rasgos personológicos a la hora de decidir que modalidad seleccionar para el tratamiento. Se recomienda además su uso para contrarrestar alteraciones emocionales en situaciones de la cotidianidad.
Conclusiones
Se demostró la efectividad del instrumento psicológico denominado TPC, insertado en la estrategia de atención psicológica a pacientes con infarto cardiaco hospitalizados con riesgo vital, provocó la atenuación de la ansiedad, la depresión y el estrés logrando un aumento de la capacidad de relajación y modificación del enfrentamiento a situaciones estresantes y, a su vez, favoreció modificaciones en algunos parámetros fisiológicos. La modalidad terapéutica de este instrumento que tuvo mayor efectividad fue la Relajante.
El consenso de expertos vinculados a la atención de pacientes infartados en estado grave avaló la utilidad, pertinencia y creatividad de la técnica de relajación aplicada (TPC) a pacientes cardiópatas durante el periodo crítico de la enfermedad y reconoció la importancia de su utilización durante el periodo de hospitalización
Recomendaciones
Valorar la aplicación del tratamiento con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC) empleada en el presente estudio, a grupos de pacientes sometidos a la terapia intensiva y con largos periodos de hospitalización donde la relajación y atenuación de los estados de ansiedad, depresión y estrés puedan entorpecer una mejor evolución del cuadro clínico del enfermo.
Generalizar la aplicación del tratamiento con TPC a todos los pacientes con enfermedades cardiovasculares hospitalizados, siempre que su estado psicológico y clínico lo permita, para contribuir a la estabilidad del cuadro clínico general del mismo.
Anexos
1. Tratamiento con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC)
A continuación se describe en detalles como quedó conformada la Técnica de relajación con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC), compuesta por tres modalidades psicoterapéuticas:
Fue creada y posteriormente probada en estudio de pilotaje con 106 pacientes portadores de diferentes enfermedades cardiovasculares (Rodríguez y Navarro, 2004). En este instrumento psicológico interactúan de forma armónica varias técnicas psicológicas de alto valor psicoterapéutico:
- Elementos del primer ejercicio (Sensación de peso) del Entrenamiento Autógeno de Shultz, porque dentro de sus múltiples beneficios se encuentran la tendencia a la disminución del ritmo cardíaco, disminución de extrasístole y taquicardia, tendencia a la disminución del ritmo respiratorio y de la tensión arterial, disminución de la ansiedad, disminución del pulso y del tono muscular del individuo, así como la adquisición de la habilidad de autocontrol en las personas que lo practican.
- Técnicas de autocontrol emocional: ejercicio de respiración profunda y la técnica del suspiro. Estas formas de respirar ayudan al paciente a estimular y tonificar todo el aparato respiratorio, beneficia la incorporación de oxígeno al organismo y ayuda a liberar tensiones produciendo a su vez una sensación de relajación.
- Técnicas de imaginería o visualización, ayudan a la concentración mental del individuo, al logro de una distensión psicológica al establecerse una relación positiva entre la movilización de los afectos y la respuesta fisiológica que se produce ante la escena o estimulo psicológico.
- Musicoterapia. De esta técnica se escogieron tres de sus modalidades: la música relajante, música antidepresiva y la música adormecedora. Cada una de estas modalidades, por los instrumentos que participan, los ritmos, los tonos y por el rasgo distintivo de sus melodías, tiene un efecto positivo sobre el Sistema Nervioso. Cada una de las piezas musicales fueron creadas por prestigiosos músicos de la Ciudad de Cienfuegos (Pedro y Roberto Novo) rigiéndose para ello por normas técnicas establecidas internacionalmente. Su efectividad fue probada en estudio de pilotaje.
Al combinar las técnicas antes descritas dieron lugar a tres modalidades de Tratamiento Psicológico, conformando estas el Tratamiento con Técnicas Psicológicas Combinadas (TPC):
- Tratamiento Estimulante (tratamiento No.1)
- Tratamiento Relajante (tratamiento No.2)
- Tratamiento Adormecedor (tratamiento No.3)
Tratamiento relajante: Interactúan la música relajante con elementos del primer ejercicio del Entrenamiento Autógeno de Shultz (Sensación de peso) con Respiración Profunda y Técnica del Suspiro. Tiene una duración de 25 minutos aproximadamente.
Tratamiento Estimulante: Interactúan la música antidepresiva, técnicas de visualización y respiración profunda. Tiene una duración de 25 minutos aproximadamente.
Tratamiento Adormecedor: Interactúan la música adormecedora, elementos de sensación de peso del Entrenamiento Autógeno de Shultz y Respiración Profunda. Tiene una duración de 23 minutos aproximadamente.
Fueron grabados en CD en los estudios de grabación Eusebio Delfín de la Ciudad de Cienfuegos, y posteriormente grabados en casetes de radiograbadora para su utilización con el paciente.
Anexo 2
Registro de indicadores psicológicos y fisiológicos antes y después de aplicar el TPC Estimulante.






Anexo 5
Reporte de vivencias de los pacientes después del tratamiento con TPC.
Paciente S.V.A: "Al fin pude dormir!… Qué alivio, hace casi 24 horas que no podía pegar los ojos".
Paciente M. S. D : Soy de poco hablar; pero me siento otro. ¡Tengo un descanso! ... Quiero dormir ahora".
Paciente
EAT: "Te pido disculpas porque no quería hacer el tratamiento y
mira... qué bien mi arritmia, se quitó inmediata a esto. Hasta el
médico está asombrado. Lo haré todos los días".
Paciente E M Z: "Hasta ahora todo lo que pensaba era triste, tenía mucho miedo, pero
ahora esa musiquita y ese paseo me han dado otro ánimo".
Paciente L M A: "Sigo con sueño y estoy tranquilita después de que escuché la grabadora. Voy a seguir durmiendo. Es lindo..."

Tabla 6 - Comportamiento de los síntomas psicológicos antes y después de aplicar el TPC Relajante


Tabla 8 - Comportamiento de los parámetros fisiológicos antes y después de aplicar el TPC

Tabla 9 - Comportamiento del Doble Producto antes y después del TPC


Fuente: Reporte de vivencias del paciente.
Resultados
Se produjo atenuación de estados emocionales negativos presente en los pacientes infartados al aplicar las técnicas de relajación; consiguiéndose, con ello, que los parámetros fisiológicos estudiados tuvieran modificaciones favorables, especialmente la Tensión Arterial Sistólica y la Frecuencia Cardiaca, por tanto disminución del Doble Producto.
Conclusiones y Recomendaciones
El tratamiento con técnicas de relajación provocó un aumento de la capacidad de relajación y modificación del afrontamiento a situaciones estresantes y favoreció modificaciones en algunos parámetros fisiológicos en pacientes infartados graves. Fue avalada su utilidad, pertinencia y creatividad y reconocida la importancia de su utilización durante el periodo de hospitalización, recomendándose además la aplicación de este tratamiento a grupos de pacientes sometidos a la terapia intensiva, con largos periodos de internamiento, donde la relajación y atenuación de los estados de ansiedad, depresión y estrés puedan ayudar a una mejor evolución del cuadro clínico del enfermo.
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