
Alien Rodríguez Noa
Licenciado en Educación
Especialista en Educación Primaria
Ministerio de Educación
La Habana, Cuba.
Para citar este artículo:
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Rodríguez Noa, A. (2008, 17 de marzo). Educación sexual en escolares primarios entre los 10 y 12 años. Revista PsicologiaCientifica.com, 10(23). Disponible en:
http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-339-1-educacion-sexual-en-escolares-primarios-entre-los-10-y-12-an.html
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RESUMEN
Todo sistema socio económico tiene un ideal educativo y la sociedad deberá concretarlo en un esfuerzo por lograr la formación multifacética de los educandos, conjugando la educación intelectual, científica, técnica, politécnica y laboral. Si aspiramos a la formación integral de la personalidad de cada individuo, con los cuales podrá contar la sociedad para su desarrollo, se hace imprescindible que la educación de la sexualidad también responda a estos propósitos.
La educación sexual deberá promover la igualdad de posibilidades para ambos sexos, sin que necesariamente se eliminen las diferencias. Este es el verdadero principio de la coeducación: no solamente que se pueda compartir el mismo recinto sino que se promueva el respeto mutuo y la colaboración; que se puedan desarrollar diversas aspiraciones ante la vida sin restricciones estereotipadas. Por lo general, este desarrollo integrador que deseamos estimular desde la niñez pasa por numerosos obstáculos que separan a los niños y las niñas, en un mundo de posibilidades excluyentes. Desde la asignación de colores hasta juguetes y juegos.
Si solo podemos hablar de sexualidad; si las únicas actividades sexuales legítimas son las orientadas a la procreación, todos los intereses y manifestaciones sexuales de los (as) niños (as) deben ser neutralizados. Pero no es menos cierto que la sexualidad cambia en relación con la edad, de forma que en cada período de la vida tiene características propias.
Una de las etapas más complejas para la educación psicosexual es la que se encuentra en el paso de la niñez a la adolescencia, pues durante esta se producen cambios biológicos, psicológicos, fisiológicos y sexuales, entre otros, que prescinden de atención y seguimiento por parte del maestro fundamentalmente. Dada la necesidad de potenciar la educación sexual a nuestros educandos el autor propone un conjunto de actividades dirigidas a la preparación de los estudiantes en temas de educación sexual.
Introducción
Puesto que a vivir viene el hombre, la educación ha de prepararlo para la vida. Ha sido en el Siglo XX donde se ha desencadenado una gran variedad de enfermedades e infecciones de transmisión sexual, así como otros trastornos de la sexualidad, debido a una inadecuada educación sexual. Esta constituye una importante crisis de salud pública y de desarrollo social, pues afecta, no solamente la vida de hombres, mujeres y niños (as) a nivel individual, sino también el desarrollo social futuro. En toda sociedad del mundo actual el eslabón más importante son los niños (as). "Los niños son la esperanza del mundo" y, por tanto, se les debe educar no solo con los principios de conocimiento básico de las materias que estudiará en su vida académica, sino también se les debe brindar información que favorezca su desarrollo social y psicológico, teniendo en cuenta que es en la escuela donde niños (as) se relacionan y van construyendo su personalidad a partir del sistema de influencias educativas.
Se hace necesario brindarles información que favorezca su formación integral, gestando en ellos (as) características, rasgos y cualidades y modelos que contribuyan a formar una configuración psicológica que estimule el logro de nuestro objetivo final: hombre integral.
Unos de los componentes que garantizan la educación integral de la personalidad de nuestros educandos es la educación sexual, que se puede ofrecer por vía curricular o extracurricular. Este tipo de educación ocupa un lugar fundamental en el comportamiento psicosexual de nuestros educandos. Si reflexionamos al respecto, podemos llegar a la conclusión que tanto la escuela como la familia y la comunidad influyen decisivamente en la formación o transformación de sus características psicosexuales.
Todo sistema socioeconómico tiene un ideal educativo, y la sociedad cubana lo concreta en su esfuerzo por lograr la formación multifacética de los educandos, conjugando la educación intelectual, científica; técnica, politécnica; laboral, patriótica y militar. Si aspiramos a la formación integral de la personalidad de cada individuo con el que la sociedad pueda contar para su desarrollo, se hace imprescindible que la educación de la sexualidad también responda a estos propósitos.
En Cuba, desde la fundación de la Federación de Mujeres cubanas en 1961, todo trabajo estuvo dirigido a la integración de la mujer a la vida social y política del país. A través de esta organización femenina de masas, se canalizó el deseo expresado por las mujeres de tener participación en el proceso revolucionario. Con todo esto, ya se estaba haciendo educación sexual.
Después del Segundo Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en 1974, y ante la solicitud de la gran masa femenina de recibir orientaciones educativas que incluyeran aspectos relacionados con la sexualidad, se crea el Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual en 1977, adjunto a la Comisión Permanente de la Asamblea del Poder Popular para la atención a la infancia, la juventud y la igualdad de derechos de la mujer presidida por la diputada Vilma Espín (Presidenta de la F.M.C). Posteriormente, en 1989, se reconoce como Centro Nacional de Educación Sexual (CENSEX), ampliando su actividad intersectorial.
Existen disímiles experiencias de educación sexual en diferentes países y abundan los programas desarrollados por las vías no formales, aunque las experiencias de educación sexual en las escuelas, con diferentes criterios metodológicos, van creciendo con las reformas educativas. También, muchas han sido las investigaciones que han dado respuestas sobre este tema tanto en la esfera internacional como nacional. Entre ellas podemos encontrar El Informe de Master y Jonson; El Informe Kinsey; La sexualidad humana de William Howell Masters y Robert C. Kolodny; Sexualidad humana: Personalidad y educación de Alicia González y Beatriz Castellanos y Propuesta de Educación de la Sexualidad en la Formación Inicial de Profesores de Belkis Del Valle Medina, entre otros.
La educación sexual debe promover la igualdad de posibilidades para ambos sexos sin que necesariamente se eliminen las diferencias. Este es el verdadero principio de la coeducación: no solamente que se pueda compartir el mismo recinto sino que se promueva el respeto mutuo y la colaboración; que se puedan desarrollar diversas aspiraciones ante la vida sin restricciones estereotipadas. Por lo general, este desarrollo integrador que deseamos estimular desde la niñez, pasa por numerosos obstáculos que separan a los niños y las niñas en mundo de posibilidades excluyentes. Desde la asignación de colores hasta juguetes y juegos.
Si solo podemos hablar de sexualidad, si las únicas actividades sexuales legítimas son las orientadas a la procreación, todos los intereses y manifestaciones sexuales de los (as) niños (as) deben ser neutralizados. Pero no es menos cierto que la sexualidad cambia en relación con la edad de forma que en cada período de la vida tiene características propias.
Una de las etapas más complejas para la educación psicosexual es la que se encuentra en el paso de la niñez a la adolescencia, pues durante esta se producen cambios biológicos, psicológicos, fisiológicos, sexuales, entre otros, que prescinden de atención y seguimiento por parte del maestro fundamentalmente.
La educación sexual está presente en todos los propósitos de manera consciente e inconsciente. Es por ello que el programa de Educación Sexual se desarrolla sobre la base intersectorial donde la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el Ministerio de Salud Publica (MINSAP), el Ministerio de Educación (MINED) y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) asumen las responsabilidades más importantes. Actualmente, es creciente el interés por incluir aspectos relacionados con la educación de la sexualidad y la sexología como problemas de interés social, científico y político. Así lo demuestran los sostenidos esfuerzos de diferentes sociedades científicas, organizaciones no gubernamentales feministas, las reformas educativas apoyadas por gobiernos, las experiencias de avanzadas y las sociedades sexológicas, entre otras. El sistema educacional ha desplegado una gran campaña informativa sobre sexualidad y temas relacionados en medios de difusión masiva, programas de familias y programas educativos. También se ha asumido el programa de salud del Ministerio de Educación, al cual los profesores deben darle salida en sus clases.
El Ministerio de Educación tiene entre sus programas directores, el de Promoción y Educación para la salud, el cual contribuye a fomentar una cultura de salud en la que se reflejen estilos de vida más sana. Uno de sus objetivos es el de contribuir al desarrollo de conocimientos habilidades, hábitos y conductas saludables en los niños y adolescentes para que sean capaces de asumir una actitud responsable ante la vida.
Este programa también recoge entre sus contenidos el tema como la educación sexual forma parte del desarrollo psicológico del escolar, y allí se muestran los aspectos que nuestros escolares deben dominar al terminar el sexto grado de la enseñanza primaria. Sin embargo, esto no ocurre así, en gran medida debido a que los docentes de nuestras escuelas primarias no trabajan estos temas debidamente. No lo hacen parte de la enseñanza, solamente se sumergen en las asignaturas priorizadas como Matemáticas o Lengua Española.
En otra medida hay docentes que solamente no ofrecen estos contenidos debido a los tabúes que esto puede traer aparejado, ya que se sienten imposibilitados en responder preguntas que puedan surgir y que para ellos son impropias de la edad. Es por eso que nuestros educandos no poseen una adecuada información sexual, lo que posibilita que se vean envueltos en una serie de problemáticas que pueden transformar su vida y llevarlos a trastornos que imposibiliten su completo desarrollo psicosocial. Los (as) preadolescentes constituyen el más preciado tesoro; educarlos adecuadamente desde que nacen es primordial, por lo que se hace necesario darles desde la niñez una adecuada educación sexual.
Para esto proponemos un conjunto de actividades para escolares de segundo ciclo de la enseñanza general primaria dirigidos a su educación sexual. En esta investigación se pretende dar respuesta dentro del marco escolar a la necesidad que tienen los alumnos de sentirse orientados, preparados y educados para cumplir con su desempeño en la sociedad. Dada la necesidad de potenciar la educación sexual a nuestros educandos surge el siguiente:
Problema científico
¿Cómo contribuir a la preparación de los (as) estudiantes del segundo ciclo de la enseñanza primaria en lo referido a temas de la educación sexual?
Objetivo
Elaborar una propuesta de actividades de educación sexual dirigido a la preparación de los (as) estudiantes del segundo ciclo de la escuela primaria.
Campo
La educación sexual en los estudiantes del segundo ciclo de la escuela primaria.
Idea científica
Una propuesta de actividades, alternativas y participativas caracterizada por:
- La determinación de las necesidades básicas de aprendizaje (NBA) de los (as) estudiantes.
- Un enfoque humanista crítico de la sexualidad y su educación para reconocimiento del cuerpo como una fuente válida de mensajes acerca de lo que somos, hacemos y sentimos, así como medio de expresión de nuestras intenciones y pensamiento, lo que contribuirá a una sexualidad vivenciada de una forma enriquecedora, responsable y feliz.
Tareas investigación
1. Estudio documental para la determinación del problema y las respuestas teóricas y metodológicas de la investigación.
2. Determinación de las necesidades básicas de aprendizaje (NBA) de temas de educación sexual en maestros y estudiantes para determinar y diagnosticar el estado actual del problema
3. Diseño de una propuesta de actividades que contribuya a la educación sexual de los (as) estudiantes del segundo ciclo de la escuela primaria Ormani Arenado.
La sexualidad y su educación
La conciencia es la expresión más compleja y sintética de lo real; expresa el verdadero ser del sujeto, ya que es la interiorización subjetiva de la abstracción del mundo en la personalidad de dicho sujeto. El conocimiento que sobre la sexualidad va adquiriendo el adolescente se forma a lo largo de su recorrido histórico, lo que lo lleva a definir un comportamiento ante la vida y la sociedad en que se desenvuelve. Es decir, la conciencia social se condensa en conciencias individuales por medio de referentes que provienen de los modos de apropiación de lo real y que son: la teoría, la experiencia, la religión y el arte.
En el desarrollo de la conciencia sexual del hombre, intervienen aspectos relacionados con el encéfalo humano y que corresponden a los caracteres biológicos y psicológicos, sin olvidar la presencia de lo sociocultural. El propósito de esta investigación es determinar el grado de influencia de los distintos referentes, en la formación de conciencia sobre sexualidad en adolescentes. En una muestra de 399 adolescentes, estudiantes del nivel medio superior, se llevó a cabo un estudio observacional, transversal y comparativo, con un diseño de tipo encuesta comparativa, y con una metodología analítica en una base de datos computarizada. Los hallazgos de este estudio fueron que del análisis de los datos agrupados por nivel de influencia, el de "regular influencia" es el de mayor peso, mientras que, en lo que respecta al referente dominante es el teórico, seguido por el religioso, el empírico y, por último, el artístico.
Muchos han sido los criterios y conceptos relacionados con educación sexual llevados a libros e investigaciones por expertos del tema, (tanto en el ámbito nacional como internacional). Entre ellos encontramos el de las Doctoras Alicia González Hernández y Beatriz Castellanos Simons, quienes consideran que la educación sexual es un sistema de influencias educativas que debemos hacer llegar a nuestros alumnos (as) e hijos (as), basados en la conducta o manera de comportamiento correcto ante cualquier situación al respecto. Se deben tener en cuenta las relaciones que se establecen entre los propios niños (as) fomentadas en el respeto mutuo, la solidaridad y la comprensión entre ambos sexos.
También encontramos el de la Dra. Yodalia Leyva Marín (1998) quien planteó, en el seminario FLASSES 1994, La Educación sexual como la educación de la sexualidad, entendida ésta como las expresiones afectivas, ideológicas, éticas y filosóficas vinculadas y derivadas del hecho biológico del sexo. Se entiende por educación, el proceso que permite satisfacer las necesidades de aprendizaje que posibilitan a la persona adquirir capacidades en situaciones y espacios favorables para ellos.
Luego de analizar ambos criterios el autor concuerda con ellos y estima como Educación Sexual a los componentes integrales de salud y desarrollo, los cuales nacen a partir de las necesidades de aprendizajes y el sistema de influencias donde los seres humanos intrínsecamente sexuales, evolucionan durante la infancia y la adolescencia sentando las bases para adaptarse a los cambios sexuales y proteger su salud, lo cual se evidencia en las expresiones libres y responsables de la vida social.
Defendemos una educación sexual de carácter alternativo, que ofrezca al individuo la capacidad de elegir los patrones y modos de conducta acorde con su forma particular y única de interpretar la sexualidad y de decidir los caminos para recorrerlos.
Gran parte de las disfunciones sexuales se derivan de la falta de una adecuada educación sexual para la vida.
En la vida social, la sexualidad se manifiesta de la siguiente forma: internacionalmente está determinada la relación de los individuos en el trato laboral discriminatorio entre hombres y mujeres, en el lenguaje masculinizado, sentido de proximidad a las niñas y de distancia a los niños mediante el tipo de juguete otorgado en estas edades.
En nuestro criterio la armonía entre individuo-sociedad se logra cuando se educa en los principios de la libertad y la responsabilidad, la autodeterminación, la comprensión, tolerancia y reciprocidad con el otro, sin anular o sacrificar lo personal en aras de lo colectivo: solo una educación que potencia estos dos niveles básicos de existencia del ser humano puede conducir al enriquecimiento de ambos sin contradicciones antagónicas, preparándolo para enfrentar y resolver los conflictos inherentes a la convivencia social.
En consecuencia, la convivencia es el proceso de preparación del ser humano para la vida. Cualquier manera de vivir y expresar la sexualidad que el individuo elija y le sea enriquecedora para, sino le daña física o espiritualmente, a su pareja ni a terceros, no es solo aceptable, sino que el educador debe ayudarlo a convivir con ella, de la misma forma en que lo enseña a aceptar las elecciones ajenas.
El concepto tradicional de sexualidad es erróneo, incluso en su origen. Para explicar esto diremos que el ser humano es una unidad bio-psico-social, indivisible, en constante cambio, irrepetible e interactuante con su medio, entre otras características. Esta unidad indivisible posee como estructura básica un entramado material que es su propio cuerpo.
Este aspecto biológico es fundamental ya que constituye el punto de partida y de llegada de todo lo psicológico y lo social de cada individuo.
Se quiere decir con esto que, al existir un organismo físico, se hacen posible los sentimientos, los anhelos, las esperanzas, los deseos, los mitos, tabúes, etc.; es decir, los aspectos psicológicos que acompañan a ese organismo, de la misma manera que su aporte social, su comportamiento interpersonal y la influencia recíproca con su medio se hacen posible a partir de que dicho organismo esté presente.
Los aspectos biológico, psicológico y social interactúan inevitablemente. Así, cualquier modificación biológica repercutirá sin lugar a dudas, en lo psíquico y en lo social del individuo; cualquier modificación en lo psicológico repercutirá en lo biológico y en lo social. Cualquier modificación social lo hará sobre lo biológico y lo psicológico.
Como señalan algunos autores, existen tres funciones esenciales que se manifiestan con gran frecuencia y estabilidad.
1. La función reproductiva
2. La función erótica- placentera y afectiva
3. La función comunicativa
1. La función reproductiva: se relaciona con las necesidades del hombre y la mujer de trascender en su existencia, en sus hijos (as) y en el compromiso con la existencia, aun cuando predomina el componente biológico de la personalidad. Está matizada por condiciones sociales que tienden a normar y pautar, aspectos tales como el número de hijos, el tiempo de espera entre un hijo (a) y otro, la edad idónea para la procreación, la responsabilidad con la planificación familiar, la paternidad y maternidad, entre otros. Sin embargo, el común de las personas maneja el concepto de que donde no hay genitales no puede haber sexualidad. A pesar de que la mayoría de las oportunidades no se desea, e incluso, se teme la reproducción, su placer está vinculado subconscientemente a repetir las condiciones reproductivas. En lo biológico, por lo tanto, también se discrimina, se asignan valores distintos a las diferentes zonas del cuerpo: se prioriza y se sobrevalora lo genital.
2. La función erótica-placentera y afectiva: también la sexualidad implica el disfrute, el placer que nos ofrece el encuentro con el otro ser humano; el compartir estados de ánimo, emociones y sentimientos -con o sin amor-; el placer por el placer, de manera desculpabilizada, sin temores, ni angustias, fuera o dentro del matrimonio, sin cuestionarnos su legitimidad, e incluso el placer y el goce que pueda producir el autoerotismo como opción de cada individuo.
La misma es defendida hoy por autores como Master y Jonson, Aller Atucha, Ruiz Chiavo, entre otros, ya que, en épocas anteriores, sobre la base de concepciones no científicas, se condenaba al hombre y a la mujer a una sexualidad reprimida en la cual el hombre tenía más posibilidades para desempeñarla sin grandes costos morales, siendo totalmente diferente para la mujer.
3. La función comunicativa: se manifiesta desde el mismo momento en que nos relacionamos con los demás en el contexto no solo de la pareja, sino de la familia y la sociedad y está presente en toda nuestra vida; en las relaciones que establecemos con personas de nuestro propio sexo y con personas del otro sexo.
La comunicación, en sus funciones informativa, reguladora y afectiva, propicia el desarrollo de las otras funciones de la sexualidad.
Según los criterios de las especialistas Dra. Alicia González y Dra. Beatriz Castellanos (1994), cada persona, de acuerdo con sus necesidades, potencialidades y capacidades, desarrolla sus propias formas individuales del pensar, sentir, actuar, incorporando valores y normas de su contexto en su personalidad por lo que:
a. Cada sujeto, hombre o mujer, construye y expresa su sexualidad a través del subsistema conformado por identidad de género, la orientación de sexo-erótica y el rol que ha asumido.
b. La sexualidad, al ser flexible, plástica, no tiene destinos prefijados.
c. La sexualidad ocupa diferentes lugares en la jerarquía motivacional de cada personalidad.
Al tener la personalidad un carácter activo, por cuanto puede transformarse creadoramente, elegir, aprender y desarrollarse como protagonista de su propia vida, puede alcanzar varios niveles de autorregulación y autodeterminación que, desde el punto de vista de la sexualidad, se manifiestan en las potenciales reguladoras de sus componentes psicológicos ( la identidad de género, la orientación sexo-erótica y el rol de género) en la relativa independencia de la personalidad respecto a las condiciones externas de construir, vivir y manifestar su propia sexualidad.
La sexualidad como construcción personalizada está sujeta a condiciones tales como la autonomía moral alcanzada y la conciencia crítica, para tomar decisiones responsables y fundamentadas en cada esfera de la vida.
Partiendo de este análisis comparto la concepción que sobre la sexualidad y su educación elaboraron las Dras. Alicia González Hernández y Beatriz Castellanos Simons, respectivamente, recogida en su obra Sexualidad y Géneros. Una reconceptualización educativas en los umbrales del tercer milenio (1994).
Todo lo antes expuesto permite concebir que "la sexualidad es el modo que tiene cada persona de potenciar y vivenciar el hecho de ser sexuado en todas las circunstancias de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte y no solo en contexto de relaciones entre parejas. En ellas se integra lo individual y lo social, por lo que se forma, crece y se desarrolla en todas las dimensiones existenciales: el yo, la pareja, la familia y la sociedad. Mientras, sexo son las características biológicas que distinguen al hombre de la mujer: cromosomas, genes, genitales, hormonas y zonas cerebrales". (González, 1994)
Por todo lo antes dicho y de acuerdo con los criterios expuestos por las Dras., el autor considera como sexualidad el conjunto de comportamientos que conciernen la satisfacción de la necesidad y el deseo sexual. Comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos a la vez), en dependencia con las expectativas de rol social, que va mucho más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que estipula la sociedad.
La sociedad considera que, para que la comunicación sea positiva y el placer se haga presente, deben funcionar los genitales, debe producirse la eyaculación, saciada como se debe al orgasmo en el varón, que es el importante en la relación sexual desde el punto de vista tradicional. Si esta eyaculación se realiza en una vagina es mejor, y aún más en el fondo de ella.
Si reconocemos que los niveles biológico, psicológico y social están unidos, indisolublemente vinculados, debemos entender que el cuerpo de un individuo está vinculado a sus sensaciones y sus propios códigos. En cuanto a los fines, como todo propósito, pueden o no alcanzarse dependiendo de múltiples factores. Para que se puedan dar los objetivos de la sexualidad en la o las personas que intervienen en el hecho sexual, al margen de su género, deberán darse condicionantes previas: que los intervinientes quieran, en primer lugar, y luego que puedan. No es suficiente con querer, si no se puede; no es suficiente poder, si no se quiere. Así, dos varones no podrán, aunque lo quieran, reproducirse. Sin embargo, sí es posible, si quieren y pueden, obtener placer y comunicación adecuadamente y en el hecho sexual.
Debe entenderse -según el concepto nuevo de sexualidad- que constituimos una unidad bio-psico-social; que todo nuestro cuerpo puede darnos placer y no solo de forma obsesiva, los genitales; que las finalidades esenciales son el placer y la comunicación positiva y que la reproducción cuando los que intervienen quieren y pueden, es también un fin en sí, pero que no es condicionante para la obtención de los otros objetivos.
El razonar humano, de acuerdo con nuestra opinión, es algo distinto, que pasa por cuatro momentos:
a. Buscar el origen y el por qué de las cosas.
b. Analizar en términos valorativos y de conveniencia real para el propio sujeto, poniendo en una balanza lo positivo y lo negativo de la situación.
c. Tomar una decisión en función de la protección y el crecimiento de sí mismo.
d. Actuar en relación con la toma de decisión de manera consecuente.
Las cosas no surgen porque sí. Cada situación tiene precedentes conocidos o desconocidos, aparentes o reales. Por lo general, cuando actuamos no nos preocupamos por preguntarnos ¿por qué lo hacemos?
Debemos tratar de buscar el origen -lo que está en nuestros planteamientos- y acercarnos lo más posible a él; a esto se le conoce como fase de razonamiento (primera fase). Si lo que hacemos es realmente conveniente para nosotros o si nos perjudica (segunda fase). Si habiendo valorado la situación nos interesa o no actuar de otra manera como hasta entonces. Si lo que hacemos es lo que realmente podemos hacer (tercera fase) y, finalmente, actuar en conciencia: cambiar o continuar hasta entonces (cuarta fase).
La sexualidad representa, sin duda alguna, una de las expresiones más complejas y profundas de la individualidad. Por lo tanto, tenemos actitudes, sentimientos, creencias, valores en materias de sexualidad que se representan, experimentan y expresan en diferentes formas. Tiene una perspectiva muy individualizada. Dimana de experiencias personales, sociales y familiares. Es parte de la vida de todos los individuos, se expresa en todo nuestro ser, en nuestra existencia cotidiana, en todas las relaciones que establecemos pero a la vez lo que somos, quiénes somos, nuestro ser social, mediatiza sus vivencias y expresiones. La sexualidad no se expresa en forma de pareja sino en la forma particular que tiene cada individuo de comportarse, sentir, representarse, vivir y desarrollarse como seres sexuados.
Todo ser humano es un ser sexuado. Denominamos conducta social a la forma de asumir y vivir este hecho. Esta conducta a lo largo de la vida será el resultado de la información que reciba, de los modelos que observe y de sus experiencias. En este sentido la educación tiene un compromiso serio e inaplazable con esta dimensión humana.
El ser humano tiene derecho según sus necesidades y aspiraciones personales, a determinar los límites de la sexualidad, seleccionar aquellos valores y modelos de la sociedad que le son significativos, asumir su orientación sexual y escoger su propia opción respecto al matrimonio y la cantidad de hijos. Solo de esta forma podrá vivirla con profunda autenticidad y plenitud. La sexualidad como parte de la personalidad, depende de las necesidades, sentimientos, motivos de cada ser humano y, a su vez, las características psicosexuales de cada individuo mediatizan directa o indirectamente la regulación de lo afectivo, cognitivo y conductual de cada personalidad.
La sexualidad tiene un marcado carácter individualizado y una gran plasticidad. De ahí que no pueda estar predestinada. Cada sujeto en su crecimiento en el transcurso de la vida, elabora sus propias y singulares formas de expresar la sexualidad, así como sus ideas, normas y actitudes de formas muy personales, lo cual nos demuestra el carácter personalizado de la sexualidad.
La persona, como un todo, vive, siente, ama, conoce, percibe y valora como una integridad, donde los procesos inductores y ejecutores se interrelacionan recíprocamente en un sistema activo, abierto al mundo, que avanza en busca de su desarrollo y que lo convierte en responsable de sí mismo, en este sistema de la personalidad como parte de ella se manifiesta y desarrolla la sexualidad.
Luego, la sexualidad se integra en el sistema regulador de la psiquis humana. La sexualidad nace y se manifiesta en la personalidad, su desarrollo se produce a la par del desarrollo de la personalidad, integrándose (sus deseos, necesidades, motivos, concepciones, ideas y actitudes) en su sistema y en su dinámica.
Cada etapa del desarrollo de la personalidad, implica un nivel de desarrollo de la sexualidad. Por lo tanto, los componentes psicológicos y las funciones de la sexualidad están mediatizados por las características y regularidades de la personalidad. Es decir, a través de los contenidos sexuales se expresan cualidades de la personalidad como ideales, valores, actitudes, sentimientos, motivaciones, autoestima, rasgos caracterológicos, entre otros. Pero también las cualidades de la sexualidad y sus componentes psicológicos como la identidad de género, el rol de género y la orientación sexo-erótica, se manifiestan en los rasgos persono lógicos, cuando asumimos los roles de padre, madre; amigo, amiga; esposo, esposa; hijo, hija; hombre, mujer.
La personalidad tiene un carácter individualizado e irrepetible, ya que se forma desde el nacimiento y es construida por los sujetos como seres concretos que reflejan las relaciones con los demás, a través de la actividad y la comunicación, mediante la interacción sistemática de los factores biológicos y sociales, internos y externos.
Enfoque alternativo y participativo en la educación de la sexualidad
La sexualidad trasciende, según se ha explicado, los marcos de un fenómeno individual; desborda las fronteras del yo y se revela y crece en el nosotros, en lo común y compartido: su proyección social cristaliza en la riqueza de los vínculos comunicativos y afectivos que se establecen con la pareja, la familia y la sociedad.
¿Cómo conjugar, entonces, en el proceso educativo, la singularidad de esta manifestación vital en su doble significación individual y social? Volemos un poco hacia el ámbito de lo imaginario, tratando de representarnos las consecuencias de una educación descontextualizada, que solo tenga en cuenta los intereses de cada persona en particular: correríamos probablemente el riesgo de potenciar el individualismo egoísta, la intolerancia, la insensibilidad frente a las necesidades de los demás, la falta de responsabilidad ante la repercusión del comportamiento propio en la vida de las otras personas y en el entorno, la incapacidad para participar colaborativamente con otros seres humanos en distintos ámbitos de la vida. Si, por el contrario, promovemos exclusivamente el interés común; si sacrificamos los deseos, potencialidades y anhelos de las personas concretas, estaríamos reproduciendo el modelo educativo tradicional, que al despersonalizar y estandarizar el proceso, también lo deshumaniza.
El enfoque humanista crítico acerca de la sexualidad y los géneros representa en tal sentido un marco de referencia para enfrentar estas problemáticas de la educación sexual: apunta hacia la necesidad de que este proceso tenga un carácter alternativo, que respete la individualidad y ofrezca opciones muy variadas y ricas para vivir la sexualidad sin imponerlas de forma vertical; favorece las decisiones libres pero que, a su vez, consideren responsablemente los problemas y necesidades de los otros y del contexto, y estimula el papel del ser humano como protagonista principal de su propia vida y educación.
La educación alternativa y participativa estimula el derecho a elegir de manera autónoma los caminos a través de los cuales va a transitar cada individuo su sexualidad a partir del ejercicio de la libertad. Pero no se trata de una libertad salvaje, ciega, siempre que se ejerza con una profunda conciencia crítica de la trascendencia de sus actos en las personas que le rodean. De esta manera, se articula la libertad con la responsabilidad y se propicia que se imbrique el doble carácter personalizado y social de la sexualidad humana. Esta educación es participativa en tanto promueve la implicación, el compromiso con las metas y objetivos educativos desde el momento mismo en que éstos parten de la praxis de la vida cotidiana y adquieren un sentido personal para el sujeto lo cual lo motiva a actuar en correspondencia con dichos fines, a la vez que lo condiciona a establecer los vínculos interpersonales sobre la base de la colaboración, la reciprocidad, ayuda mutua y equidad, todo lo cual, sin afectar la autenticidad contribuye al proceso de socialización.
La educación sexual alternativa y participativa inserta al sujeto en el modelo social más universal en sus bases ideológicas, ético morales que no pierde vigencia social en tanto lo ayuda a lograr una profunda identificación con su sexo biológico, desarrollando el orgullo de ser hombre o mujer, a la vez que lo prepara para la constitución de la pareja sobre la base de vínculos erótico-afectivos profundos, para la formación de una familia basada en la paternidad y maternidad plena, responsable y feliz. No debemos olvidar que el hecho de la constitución de una familia, si bien favorece a la sociedad, es una decisión de carácter personal, una opción que elige o desecha cada persona en función de sus necesidades personales. No obstante, consideramos que constituye una meta de toda educación de la sexualidad preparar al individuo para ejercer plenamente esta importante función en el supuesto caso de que la seleccione como parte de su proyecto de vida. De igual forma que cuando el sujeto elige una alternativa de vida que no forma parte de aquellas que sustenta el modelo social, cuando por ejemplo, tanto un hombre como una mujer desarrollan una orientación homosexual o cuando, por creencias religiosas, decide llevar una vida célibe, o la pareja que, por algún motivo, no desea tener descendencia, en todos estos casos la función de la o el educador es ayudar a estas personas a convivir responsablemente con su opción sin afectar a las personas que le rodean y haciendo todo lo necesario para que sean aceptadas en el contexto social en el que se desempeñan.
Principios de la educación sexual alternativa y participativa
Para alcanzar los objetivos que nos proponemos a través de un enfoque teórico y metodológico alternativo y participativo, las acciones en el campo de la educación de la sexualidad deben fundamentarse en principios psicopedagógicos, como lineamientos generales que pertrechan a los educadores de orientaciones para conducir el proceso en correspondencia con sus regularidades y tendencias. Tener en cuenta sobre todo la especial significación de la categoría personalidad para la comprensión de los niños, niñas y jóvenes y organizar el proceso de su desarrollo y crecimiento plenos. Partiendo de nuestros criterios y de la integración de los aportes más importantes de distintos autores que han trabajado en este campo, proponemos el siguiente sistema de principios, como guías para la acción en la esfera de la educación sexual:
1. Carácter socializador personalizado. Teniendo en cuenta que las personas nacen biológicamente sexuadas, pero que es a través de la vida que devienen psicológica y socialmente sexuadas, corresponde entonces a la educación sexual el papel de proceso formador y desarrollador de esta dimensión personológica.
2. Carácter humanista y participativo. Tomar al individuo como centro del proceso, conocer y respetar sus necesidades y potencialidades, promover el diálogo, la implicación y el compromiso, la confianza y la participación activa, son fundamentos esenciales de un proceso donde el niño y el adolescente son los verdaderos sujetos de su propia educación.
3. Preparación activa. La educación de la sexualidad, como proceso desarrollador, debe tener en cuenta tanto las particularidades de esta esfera en las distintas etapas, como los rasgos individuales inherentes a cada personalidad y las características de los grupos humanos en los cuales esta se integra.
4. Carácter alternativo. Es el punto de referencia inicial en función del cual las influencias educativas se adecúan a las necesidades y potencialidades de los niños y jóvenes y, al mismo tiempo, estos, de modo activo, construyen su individualidad y eligen su propio camino.
5. Vinculación con la vida. Si la educación sexual se concibe como parte de la preparación para la vida, debe relacionarse orgánicamente con la vida misma, tanto en su alcance y contenido, como en sus formas de influencia y métodos. Esto significa que los educandos deben ser pertrechados de aquellos conocimientos claros, veraces y objetivos, que sean significativos para la vida.
6. Unidad de lo afectivo, lo cognitivo y lo conductual. La educación sexual no puede ser entendida como un simple proceso de carácter bancario donde se transmiten grandes volúmenes de conocimientos, ya que la información, cuando no se vincula con lo afectivo y se expresa en el comportamiento, representa una carga muerta y formal.
7. Carácter permanente sistemático. Las influencias que participan en la configuración de cada personalidad sexuada comienzan a organizarse desde antes del nacimiento del niño, y actúan sistemáticamente a través de toda la vida, a partir de la infancia y hasta la tercera edad.
8. Autodeterminación y responsabilidad. El proceso de educación de la sexualidad en su carácter personalizado y alternativo debe brindar a cada ser humano la posibilidad de elegir las sendas particulares para transitar y vivir su sexualidad, pero a la vez en correspondencia con las necesidades de su contexto.
9. Confianza y empatía. Las influencias educativas sexuales solamente actúan sobre la psiquis y la conducta del niño y la niña, el adolescente o el joven cuando se basan en vínculos sólidos de afecto, confianza mutua, respeto, comprensión, tacto y delicadeza, que propicien los más altos niveles de comunicación.
10. Veracidad y claridad. El conjunto de saberes, representaciones y valores que se trasmiten a las y los educandos deben ser siempre objetivos, veraces, ajustándose fielmente a la realidad de manera que rompan mitos, tabúes y falsos conceptos que tradicionalmente han convertido esta importante esfera de la vida en algo sucio, pecaminoso.
11. Placer. Al eliminar la concepción que históricamente, durante siglos se mantuvo de la sexualidad ligada a lo pernicioso, lo prohibido, es que esta importante esfera existencial comienza a convertirse en lo que realmente es: una vía fundamental de placer y felicidad, de enriquecimiento para la persona en sus vínculos con las que le rodean lo que repercute en su calidad de vida
Objetivos de la etapa escolar
1. Propiciar la construcción individual y colectiva de conocimientos científicos acerca de las funciones biológicas, psicológicas y sociales de la sexualidad.
2. Potenciar la identificación plena del niño con las funciones y particularidades de su cuerpo sexuado y su proyección flexible en las diferentes esferas de la vida.
3. Promover la exploración y reflexión sobre el conjunto de cualidades y funciones afines entre niños y niñas, hombres y mujeres, en su condición humana que potencie la equidad e igualdad de posibilidades en la vida personal y social de ambos sexos.
4. Estimular el ejercicio responsable de todas las formas de actividad familiar, escolar y social en concordancia con las potencialidades individuales, y no vinculadas al sexo en particular.
5. Potenciar la interiorización de sentimientos plenos y responsables relativos a la sexualidad, la pareja, la familia, la maternidad y la paternidad, a través del análisis y comparación de diferentes modelos alternativos.
6. Estimular la práctica, en la vida escolar y extraescolar, de las normas y formas de relaciones entre los sexos sobre bases de equidad, reciprocidad y respeto mutuo.
7. Preparar a los niños y niñas para las transformaciones biológicas, psicológicas y sociales de la adolescencia, a través del conjunto de actividades docentes y del grupo escolar y familiar.
Etapa de la Adolescencia Temprana, 11 a 15-16 años
Dados los cambios trascendentales que tienen lugar en la adolescencia en todas las direcciones del desarrollo psicosexual, esta etapa constituye un período sensitivo, desde el punto de vista de la consolidación de la identidad genérica y la orientación sexo-erótica. Los cambios físicos y psicosociales que aquí ocurren y la nueva posición alcanzada originan el sentimiento de madurez, la necesidad de ser independiente del adulto y de imitar muchas de las conductas de este, que incluyen las formas de relación con el otro sexo, ya no sólo en la vida social, sino, por primera vez, en la amorosa. Se producen así en la esfera psicosexual, nuevas necesidades, motivos, sentimientos e intereses, ligados a los vínculos intersexuales y a la sexualidad en general, como son la actitud o necesidad de pareja, la necesidad de experimentación sexual y enamoramientos. De todos estos procesos depende en gran medida la consolidación del sentimiento de masculinidad y feminidad, esencial para la orientación sexual y la identidad genérica. Sin embargo, la deficiente preparación para todas las transformaciones de la etapa repercute en el desarrollo de comportamientos sexuales que los adultos calificamos de irresponsables, obviando el hecho de que la tarea de educarlos sexualmente no la hemos sabido cumplir.
Objetivos de la adolescencia temprana
1. Desarrollar una actitud crítica, reflexiva y creativa hacia los conceptos, valores y modelos relativos a la vida sexual, de pareja y reproductiva, que permitan asumirla de forma enriquecedora, superar los mitos, estereotipos y prejuicios, tradicionalmente ligados a estas esferas.
2. Propiciar la construcción individual y colectiva de patrones, normas y estrategias de comportamiento que permitan regular de forma auténtica y responsable la vida sexual, atendiendo a las necesidades propias y del contexto.
3. Contribuir al desarrollo gradual de las incipientes relaciones eróticas y espirituales de pareja de manera efectiva, a fin de potenciar y consolidar el sentimiento de masculinidad o feminidad.
4. Promover una nueva imagen corporal gratificante en la que el autoerotismo y la masturbación se conciban como una vía inocua de satisfacción sexual que se enriquecerá al asociarse a las relaciones de pareja.
5. Estimular a través del conjunto de actividades con el grupo de coetáneos en la escuela y la comunidad, el ejercicio de modos de relaciones entre los sexos basados en la equidad, el respeto y la colaboración.
6. Propiciar la delimitación y comprensión de los límites entre la vida sexual y reproductiva, a fin de preparar para el disfrute pleno de la primera, evitando los riesgos y consecuencias del embarazo, la maternidad y la paternidad precoces.
7. Promover el conocimiento y la autoaceptación profunda y auténtica de la propia sexualidad, reforzando así la autoestima.
La educación sexual en el proceso educativo integral
La educación representa un complejo fenómeno social que garantiza la apropiación por parte del ser humano, de los frutos de la vida espiritual y cultural, donde se le capacita para vivir en una determinada época y se desarrolla la personalidad de modo consecuente con tales fines. En este contexto integral, corresponde a la educación sexual la tarea de promover el crecimiento pleno de la sexualidad como manifestación de la personalidad, en íntima relación sistémica con los demás campos de la labor educativa.
La educación sexual forma parte orgánica e inalienable de la preparación del ser humano para la vida, del aprender a ser, mediante el cual cada individuo tiene que aprender a ser sexuado, a construir de forma personalizada su masculinidad o feminidad y apropiarse creadoramente de valores, actitudes, conocimientos, habilidades y destrezas, así como de recursos personológicos eficientes, con miras a vivir su sexualidad de modo autodeterminado y enriquecedor.
En este proceso, las personas hacen suyos aquellos aprendizajes básicos de vida que las arman para el encuentro con el otro sexo y con la propia sexualidad; satisfacen sus necesidades en esta esfera y se forman en el ejercicio y defensa de sus derechos sexuales: a una sexualidad plena y responsable, a la equidad de género, la familia, la salud sexual y la planificación familiar.
La sociedad y la educación sexual
Las diferencias biológicas de sexo y las distintas funciones dentro del proceso reproductivo constituyen los elementos esenciales de distinción entre el hombre y la mujer; sin embargo, a lo largo de la historia de la humanidad, y sobre la base de los intereses dominantes en la organización social, se fueron estableciendo pautas culturales para asignar diferentes funciones según el sexo. A estas funciones o papeles asignados por la sociedad, de manera diferenciada para el hombre y para la mujer, se les conoce como roles de género y se define como el conjunto de rasgos de personalidad, actitudes, sentimientos, valores, conductas y actividades que la sociedad adscribe diferencialmente a los sexos. Los aportes de las ciencias naturales y sociales han demostrado que se trata de caracteres convencionales que varían históricamente y según las diferentes culturas.
Desde pequeños, los niños observan en las conductas y valoraciones de los adultos que las cualidades propias de los hombres y mujeres están divididas y tipificadas:
- El hombre debe ser brusco, racional, protector, poderoso, calculador, proveedor, independiente, exitoso, seguro, valiente; puede ser feo pero tiene que ser inteligente.
- La mujer debe ser preferiblemente bonita, coqueta, delicada, de llanto fácil, sentimental, obediente, dependiente, debe ser comprensiva y paciente.
Estos son los patrones que los niños tienen como referencia para la construcción de su propia identidad de género. Con estos esquemas se valoran a sí mismos y se relacionan con los demás.
Los estereotipos sexistas conducen a separar al hombre y a la mujer desde la niñez hasta el final de sus vidas, en roles diferentes, estructurados dentro de los parámetros de una cultura machista dominante, que inevitablemente crea dificultades para vivir, ser compañeros y crecer como pareja.
La familia es el mejor agente transmisor del sexismo. Son incontables los hechos que lo demuestran: desde los juegos y juguetes separados por sexo, los modales y las formas de relación que se prohíben o estimulan para que las niñas sean delicadas y los niños con relación a la calle, y a las exigencias de permanencia en la casa que deben cumplir las niñas en algunos hogares para el aprendizaje de las tareas hogareñas, hasta la división marcada de las funciones de la madre y el padre en el hogar, donde la mujer lleva la tradicional carga de las responsabilidades domésticas, el tipo de trabajo que realizan los padres, sus actitudes diferenciadas con relación a la niña o el niño y hasta sutiles comentarios, son referentes cotidianos.
En el mundo público y los medios de difusión masiva también se transmiten desigualdades. Por la vía de los medios de comunicación, los niños y las niñas observan que son los hombres los que ocupan las principales responsabilidades en el Gobierno, el Ejército, la dirección política de la sociedad, en las organizaciones internacionales, en las asambleas y reuniones, independientemente de que en Cuba existe una presencia activa cada vez mayor de las mujeres, muy superior a la gran mayoría de los países, incluso de los desarrollados.
Las telenovelas, los dibujos animados y, en general, las diferentes programaciones de la radio, la televisión y las producciones cinematográficas, aun cuando hacen el esfuerzo por superar los estereotipos sexistas, siguen transmitiendo dentro del mismo código. El sexismo no solo pone grilletes en las mujeres, sino también en los hombres, que desde niños se ven obligados a reprimir la ternura, la sensibilidad, el deseo de expresar abiertamente sus sentimientos y el derecho de ejercer la paternidad.
La educación sexista, en la que tiene participación toda la sociedad, es empobrecedora de las relaciones humanas, lesiona el sentimiento de autoestima del hombre y de la mujer, crea confusiones e inseguridad en el proceso de construcción de la identidad de género en niñas y niños y da origen a un clima poco propicio para la comunicación y las decisiones responsables.
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Aspectos psicosexuales de la adolescencia
Fantasías sexuales
Los sueños y las fantasías sexuales se tornan más frecuentes y explícitos en la adolescencia, muchas veces como elemento auxiliar de la masturbación. Parece ser que la fantasía, en el marco de la adolescencia, cumple varios cometidos: realza por lo general el placer de la actividad sexual; puede sustituir a una experiencia real (pero inasequible); origina excitación o provoca el orgasmo; constituye una especie de plataforma de ensayo mental de cara a ulteriores situaciones sexuales (aumentando la tranquilidad y anticipándose a posibles problemas, igual que ocurre con el ensayo de cualquier otra actividad) y, en fin, supone un medio de experimentación sexual sin riesgos, controlable y nada conmocionante. La experiencia del adolescente, en cuanto a la exploración del alcance y aplicabilidad de las fantasías, repercute decididamente en su actividad sexual y en la propia seguridad a la hora de desempeñarse sexualmente en fases posteriores.
Independencia
A medida que el adolescente pugna por consolidar un sentido de identidad e independencia personal con respecto a sus padres y a otras figuras autoritarias, adquieren gran importancia las relaciones recíprocas con los compañeros y compañeras de la misma o parecida edad. Así, por ejemplo, la necesidad de libertad que experimenta el adolescente se acompaña normalmente del imperativo de ser como sus amigos, por más que en ocasiones ambas exigencias sean contrapuestas o antagónicas.
Las presiones del grupo de edad a que pertenece el adolescente varían según las colectividades sociales. En su ansia por liberarse de la supervisión de los padres y de los adultos, algunos adolescentes ven en el sexo un medio de demostrar su aptitud para tomar decisiones propias y de presentar cara a la escala de valores de la otra generación. Pero la conquista de esa libertad no es tarea fácil, ya que los adolescentes adquieren de un modo y otro un considerable legado sexual de sus mayores y de la generación correspondiente en el que se incluyen pautas discriminatorias hacia el sexo femenino y un intenso sentimiento de culpabilidad sexual. Han cambiado antes las actitudes que la conducta, puesto que hoy está muy extendida la idea de igualdad entre ambos sexos No obstante, perdura en ciertos aspectos el criterio de la superioridad del varón. Aún se espera que sea éste el que tome la iniciativa sexual, y si es la mujer la que lo hace, lo más probable es que se la tache de "atrevida" o "calentorra". Los adolescentes no se han desembarazado de todo vestigio de problemas sexuales, mala información y desconcierto en materia de sexualidad; más bien parece que han sustituido determinados problemas por otro contingente de dificultades.
Reacciones paternas
Muchos adultos dan la impresión de sentirse amenazados por las pautas del adolescente en esta materia y tratan de regularlas de manera ilógica, como lo demuestra el hecho de que se pretenda a veces suprimir la educación sexual en las escuelas -les llenaría la cabeza de malas ideas-, restringir la información sobre métodos anticonceptivos -que sigan teniendo miedo a quedar embarazadas-, censurar libros y películas o, sencillamente, fingir que la sexualidad del adolescente no existe en absoluto. Por fortuna, no todos los padres adoptan una visión tan negativa de la sexualidad juvenil y, en algunos casos, asumen posturas más liberales. También es importante constatar que la conducta sexual del adolescente puede crear inquietud en los progenitores. A muchos padres les preocupa que sus hijos adolescentes se vean atrapados en un embarazo involuntario, conscientes de que, aun cuando él o ella dispongan de medios anticonceptivos, quizá no los sepan utilizar eficazmente en el momento preciso. Los padres también se inquietan, y no sin motivo, de que sus hijos adolescentes puedan contraer una enfermedad venérea.
La sexualidad: un mundo de posibilidades
Es una parte importantísima en nuestras vidas. La sexualidad la sentimos, la vivimos, pero no es fácil hablar de ella. Una de las razones es que tradicionalmente no se podía hablar de estas cosas. Por eso ni hemos hablado ni hemos escuchado mucho sobre la sexualidad. Así hemos pensado cosas, como que la sexualidad era algo malo, sucio y feo; era solo los genitales; era solo para tener hijos o únicamente para adultos casados.
Todo lo anterior se debe a que desconocemos que la sexualidad es una dimensión humana que abarca todo nuestro ser, no solo nuestros genitales.
Conocer nuestro cuerpo, nuestros sentimientos y deseos, nuestras posibilidades, nos permitirá ser personas más sanas, más libres y responsables; en definitiva, nos ayudara a desarrollarnos mejor.
Desde que nacemos somos sexuados. La sexualidad no es algo que no podamos quitar o poner. Todo ser humano es un ser sexual. Durante toda la vida tenemos necesidades y conductas sexuales según la edad. No podemos hablar de la sexualidad humana sin tener en cuenta que es algo que esta en constante cambio. La forma de vivir, asumir y potenciar esta realidad, la denominamos conducta sexual. Este tanto, conforma por medios de la información que se recibe, de las actitudes que se desarrollen y de las experiencias que se tengan.
Cada edad es diferente y se vive de forma distinta, pero en todas ellas es importante la sexualidad. Los niños pequeños no solo tienen necesidades biológicas, comer, estar limpios, sino también sociales, afectivas y sexuales. Los niños sienten curiosidad por todas las cosas que tienen cerca. Una de estas cosas es su propio cuerpo. Por eso se tocaran para conocerse y porque les produce sensaciones de placer; observaran el cuerpo de las demás personas y harán preguntas sobre él. Es muy importante responder con naturalidad a sus preguntas y permitirles que se toquen, que se miren, que se quieran, pues así estamos ayudándolos a que se desarrolle de manera adecuada su sexualidad.
La sexualidad tiende a provocar ternura, comunicación, cariño y amor entre las personas que se relacionan. La vida sexual no termina nunca, porque seguimos siendo sexuados durante toda la vida.
Crecer Sexualmente
A partir de la aplicación de diferentes técnicas y métodos acerca de la preparación de los alumnos, objeto de estudio, como punto de inicio para precisar los problemas y las necesidades que presentan cada uno de ellos en cuanto a su preparación y orientación, y de esta forma orientarlos para la educación sexual, esta investigación tiene como uno de sus objetivos conocer las características dentro del marco escolar de cómo se le da tratamiento a la educación sexual y así desarrollar una estrategia para su intervención, que busque la solución de los problemas y la satisfacción de las necesidades. Es por ello que a continuación se presentarán los resultados obtenidos, que nos permiten conocer los conocimientos que tienen los alumnos en cuanto a la educación sexual.
Instrumento No 1
Encuesta a los alumnos
Entre los datos recogidos se señalan:
De una muestra de 92 estudiantes se encuestó a 92 estudiantes.
1. Resultados de la pregunta No 1
En esta pregunta se recogieron datos como el sexo, la edad y el grado.
- El 47,8% pertenecen al sexo F (44)
- El 52,17% pertenecen al sexo M (48)
- 26 alumnos de 10 años que representan un 28,2%
- 59 alumnos de 11 años que representan un 64,1%
- 6 alumnos de 12 años que representan un 6,52%
- 1 alumno de 13 años que representan un 1,08%
- 34 estudiantes pertenecen al 5to. grado, que representan un 36%
- 58 estudiantes pertenecen al 6to. grado, que representan un 58%
2. Resultados de la pregunta No. 2
a. Esta trata sobre la información recibida por los alumnos sobre la educación sexual.
- El 78,26% afirma haber recibido información sobre el tema
- El 19,56% no ha recibido información sobre el tema
- El 2,17% no le dio respuesta a la pregunta
b. De los estudiantes que respondieron que sí había recibido información a través de las siguientes vías.
- El 34,72% la ha recibido por los medios de difusión masiva
- El 68,05% a través de la familia
- El 2,77% la ha recibido a través de otras vías
- El 22,2 % la ha recibido por la transmisión popular
- El 9,72% la ha recibido a través de la escuela
3. Resultados de la pregunta No. 3
a. Esta pregunta está relacionada con la educación sexual que deben brindar los maestros.
- 12 estudiantes, que representa, un 13,04% afirmaron que sus maestros los educaban sexualmente.
- 80 estudiantes, que representa un 86,95%, respondieron que sus maestros no los educan sexualmente.
b. De los alumnos que respondieron afirmativamente:
- Un 33,3% la recibe durante las clases (4)
- Un 41,66% durante todo el día (5)
- Un 35% durante el horario del receso (3)
- Ningún estudiante en el horario del almuerzo (0)
4. Resultados de la pregunta No.4
Esta pregunta se trata sobre la capacidad que tienen los maestros de darle respuesta a las inquietudes que tienen (los alumnos sobre el tema).
- Respondieron un 43,47% que los maestros son capaces de responderles sus inquietudes (40)
- Un 55,43% respondió que no (61)
- Un 1,08% no respondió la pregunta (1)
5. Resultados de la pregunta No.5
a. Esta pregunta guarda relación con el conocimiento de las características sexuales propias de su edad.
- El 31,32% conoce algunas de las características (29)
- El 68,47% no conoce dichas características (63)
b. Las características mencionadas por los alumnos fueron:
- Se desarrolla el cuerpo
- En las niñas aparece la menstruación
- En los varones se hinchan las tetillas
- En ambos sexos la aparición de los vellos
- Aparición de la ronquera en la voz
- Desarrollo de los senos
- Relaciones de pareja
6. Resultados de la pregunta No.6
a. En esta se les pregunta a los alumnos si les gustaría conocer más sobre el tema.
- El 77,17% respondieron que si les gustaría (71)
- El 22,82% respondieron que no les gustaría (21)
b. Cuando se les pregunta porque les gustaría conocer más sobre el tema respondieron:
- Les interesa conocer más sobre las enfermedades de transmisión sexual.
- Les gustaría conocer más sobre las características psicosexuales propias de su edad.
- Les ayuda a recapacitar sobre los problemas de la vida.
- Aprender sobre la vida sexual.
- Aprender sobre las relaciones sexuales y así poder cuidarse.
- Aprender a prevenir las enfermedades.
- Aprender a conocer que hacer cuando tenga novia.
- Por curiosidad.
- Para tener un futuro sano.
7. Resultados de la pregunta No.7
a. En esta se preguntan los temas que les interesarían recibir:
- Enfermedades de transmisión sexual (32,60%)
- Planificación familiar (1,08%)
- Reproducción (2,16%)
- Proceso de la menstruación (3,26%)
- Acto sexual (7,60%)
- Relaciones de pareja (16,30%)
- El amor de pareja (2,17%)
- El embarazo (4,34%)
- Órganos genitales (2,17%)
- Prevención de las enfermedades (9,78%)
- Uso de los anticonceptivos (DIU)
- Sexualidad en la familia (1,08%)
- Elementos teóricos (6,52%)
- Todos los temas (4,34%)
b. Valoración general del instrumento durante su aplicación a alumnos de 5to y 6to grado. Se obtuvo información tal como que:
- La mayoría de los alumnos tienen interés en capacitarse en cuanto al tema de la educación sexual.
- Se encuentran en su inmensa mayoría en la adolescencia.
Todos estos aspectos son favorables para el diseño de la propuesta de capacitación y de esta forma obtener buenos resultados que aumenten su conocimiento a cerca de la educación sexual.
Elementos positivos que se deben destacar:
- Todos reconocen claramente la importancia de una orientación sobre la educación sexual.
- Algunos poseen una base cognoscitiva en cuantos algunos conocimientos relacionados con la materia.
Elementos negativos que se deben señalar:
- Falta de preparación por parte de los maestros al no ser capaces de darle respuesta a las inquietudes que presentan sus alumnos.
- Poca educación sexual durante el horario escolar.
Instrumento N° 2
El instrumento No 2 consiste en una entrevista que se aplicó a maestros de 5o y sexto 6o grado de la escuela Ormani Arenado, ubicada en el municipio Plaza, Cuba. Esta arrojó los siguientes datos.
1. Resultados de la pregunta No 1

2. Resultados de la pregunta No. 2
Grafico No.1 - Resultados de la pregunta No. 2


La pregunta No 2 recoge la información que tienen los maestros sobre educación sexual y a través de que vía la han recibido.
3. Resultados de la pregunta No. 3
La pregunta No 3 tiene por objeto conocer si los maestros tienen conocimiento de las características psicosexuales por edades.
De los maestros entrevistados 6 respondieron desconocer las características psicosexuales por edades, lo cual representa un 100%.
Basado en esto se puede apreciar que los maestros no tienen conocimientos sólidos sobre las características.
4. Resultados de la pregunta N° 4.
La pregunta N° 4 tiene por objetivo conocer la definición que tienen los maestros acerca de educación sexual, sexo y sexualidad. De los entrevistados 3 respondieron erróneamente: Es el conocimiento que se le da a una persona acerca de educación sexual, sexo y sexualidad, es decir, normas que se le dan a una persona para llevar una vida bien. Esto refleja un 50% de los entrevistados.
Los otros 3 maestros también plantean erróneamente: Es una relación estrechamente vinculada. Esto refleja un 50%.
Lo anterior nos arroja a la conclusión de que ninguno de los maestros entrevistados tiene un conocimiento correcto de la definición de educación sexual, sexo y sexualidad.
5. Resultados de la pregunta N°.5
La pregunta 5 recoge las opiniones de los maestros acerca de sus criterios, sobre las personas que plantean que el saber sobre sexo tiene carácter estimulante para experiencias sexuales tempranas.
a. Cuatro de los entrevistados opinan que es un error pensar que el conocimiento sobre el sexo no es estimulante para relaciones sexuales tempranas. También piensan que saber sobre el tema es muy sano para la vida.
Esto representa un 67% de los entrevistados
b. Uno de los entrevistados opina que no es un error, que es real.
Esto representa un 17%.
c. Otro de los entrevistados opina que se debe tener conocimiento de acuerdo con la edad.
Esto representa un 17%.
En esta pregunta se pudo apreciar que la mayoría de los maestros entrevistados están de acuerdo y coinciden en que lo encuestado en el instrumento del cual estamos hablando es un error a diferencia del por 34 ciento restante que difieren entre sí. En cuanto a la pregunta, la mitad piensa que no es un error, que es real y la otra mitad que el conocimiento debe ir parejo con la edad.
6. Resultados de la pregunta N°.6
La pregunta No. 6 recoge si es necesario o no la educación sexual en la escuela, y de serlo conocer los temas que más prefieren. En esta pregunta los 6 entrevistados respondieron que sí es necesario lo cual representa un 100%. Los temas de preferencia fueron diversos, aunque muchos coincidieron en algunos temas de información general sobre sexualidad.
- Un 50% en el tema de medidas higiénicas sobre el sexo
- Un 17% en la función de los anticonceptivos
- Un 37% en la reproducción, fecundación y el embarazo
- Otro 37% en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual
- Y un último 17% prefiere el tema sobre la pareja
En esta pregunta se puede apreciar de forma aceptada el criterio del maestro acerca de la necesidad que tiene la educación sexual en la escuela, y como los temas mencionados anteriormente pueden contribuir a mejorarla.
7. Resultados de la pregunta N° 7
La misma recoge la consideración que tienen los maestros entrevistados acerca de quien es la máxima responsabilidad de educar sexualmente.
- Dos de los maestros opinan que tanto la familia como el maestro y la sociedad tienen la máxima responsabilidad de orientar sexualmente. Esto representa un 37%.
- Otros dos maestros opinan que solo la familia. Esto representa otro 37%.
- Y por último los dos maestros restantes opinan que solo la familia y los maestros. Lo cual representa igual un 37%.
En estos resultados se puede apreciar que hay discrepancias en los criterios de los maestros en cuanto a la sociedad y los maestros y su responsabilidad para orientar sexualmente, pero todos coinciden en que la familia sí tiene una gran responsabilidad.
8. Resultados de la pregunta N° 8
Aquí se recoge la creencia de los maestros acerca del rol de la escuela y la familia en la educación sexual.
- Cuatro maestros opinan que el rol de la escuela y la familia está vinculado: que ambos orientan, dirigen y contribuyen a una mejor formación integral del niño. Esta opinión representa un 67%.
- Uno que no está vinculado: que la escuela crea una base pero la familia crea una mejor que la de la escuela, lo que representa un 17%.
- Otro opina que la escuela tiene un papel secundario y la familia un papel principal. Esto representa otro 17%.
Esta pregunta nos llevó a conocer que la gran mayoría de los maestros vinculan la labor de la familia y la escuela en la educación sexual lo que es correcto, en oposición con el criterio de los restantes los cuales desvinculan totalmente la labor de la escuela y la familia poniéndolos en planos diferentes siendo esto incorrecto puesto que una debe ir en relación con la otra.
9. Resultados de la pregunta N° 9
Recoge la opinión de los maestros acerca de la edad en la que creen debe comenzar la educación sexual.
- Tres opinan que debe comenzar desde que nacen. Esto representa un 50%.
- Otros dos creen que debe comenzar desde preescolar. Esto representa otro 37%.
- Uno, que debe comenzar entre los 16 y 17 años de edad, lo que representa un 17%.
Esto nos arroja al planteamiento de que los maestros entrevistados, o al menos la mitad no tienen bien definida la edad a partir de la cual debe comenzar la educación sexual.
10. Resultados de la pregunta N°10
Aquí se pregunta si los entrevistados opinan que se debe crear un espacio particular como asignatura para educación sexual o se puede realizar en todo momento o como una actividad escolar.
- Cuatro de ellos creen que se debe realizar en todo momento. Lo que representa un 67%.
- Uno cree que se puede realizar en todo momento y como asignatura. Esto representa un 17%.
- Otro que solamente como asignatura. Lo que representa un 17%.
Nos arroja a la conclusión de que la educación sexual puede ser tratada en la escuela en todo momento, que no debe ser tratada solamente como asignatura o como una actividad escolar aunque pudiera ser sin ningún impedimento tratada como tal.
11. Resultados de la pregunta N° 11
Esta recoge la esfera de la vida en que los maestros creen que se forma y se expresa la sexualidad.
- Cuatro opinan que la sexualidad se forma y se expresa durante toda la vida. Lo que representa un 67%.
- Uno opina que de niño. Lo que representa un 17%.
- Otro opina que en la juventud. Esto representa igualmente un 17%.
Basado en esta respuesta arribamos a que solo más de la mitad respondió acertadamente de que la sexualidad se expresa y se forma durante toda la vida puesto que la psiquis humana se va desarrollando durante toda la vida; el restante opina que solo en edades determinadas, niñez y juventud.
12. Resultados de la pregunta N° 12
En esta se le pregunta al maestro que obsequio le regalaría a alumnos de diferentes sexos.
- Uno recomendó para ambos un tablero de ajedrez.
- Otro recomendó igualmente para ambos una bicicleta.
- Dos maestros recomendaron para un alumno una pistola. Otros dos recomendaron un carro de juguete.
- Estos cuatro coincidieron con las niñas en darle una muñeca.
13. Resultados de la pregunta N° 13
Esta recoge los oficios o profesiones que recomendarían a un alumno y a una alumna.
- Cinco maestros recomendaron para ambos sexos maestro(a)
- Seis recomendaron para ambos igualmente doctor(a)
- 1 recomendó para ambos ingeniero (a)
- 1 recomendó para el alumno farmacéutico
- Otro recomendó modelo
- Otro policía
- Dos recomendaron para las alumnas enfermera y abogada
Propuesta de actividades
Crecer Sexualmente
Temáticas
Actividad N° 1: Este cuerpo es mío
Actividad N° 2: Embarazo en la adolescencia
Actividad N° 3: Ella y él
Actividad N° 4: Un verso o una rosa
Actividad N° 5: ¿Qué es para ti la prostitución?
Actividad N° 6: Salud sexual y reproductiva
Orientaciones generales
- Las actividades no deben ser aplicadas de forma rígida sino que se les puede agregar temas con dependencia de las necesidades que vayan surgiendo en el desarrollo mismo del proceso.
- Deben utilizarse técnicas participativas, como elementos movilizadores que faciliten la dinámica del proceso.
- Deben conocerse las características biopsicosociales de los (as) preadolescentes del ciclo.
- Los (as) maestros (as) deben expresar sus criterios con entera libertad.
- El encargado de impartir las actividades debe ser flexible con los criterios de los participantes sin dejar de aclarar a los mismos.
- Al finalizar cada encuentro se deben aplicar una técnica que contribuya a la valoración del impacto de los análisis así como conocer si queda algún elemento por retomar y si hay una nueva inquietud.
- Cada profesor (a) es libre de extender estas experiencias en dependencia del tema o sobre los temas que desee trabajar.
Objetivos a seguir en las actividades de educación sexual
- Mejorar y enriquecer las relaciones interpersonales
- Ampliar conocimientos sobre la sexualidad
- Elevar la autoestima
- Enseñar medidas de higiene y salud
- Demostrar el procedimiento metodológico para el desarrollo de actividades dirigidas a educar la sexualidad en vínculo con la formación de valores
Actividad N° 1
Tema: Este cuerpo es mío.
Aspectos a tratar: El cuerpo humano como vía de placer, goce, disfrute y belleza.
Objetivo: Propiciar un conocimiento mayor de nuestro cuerpo a partir de una identificación de este como vía de placer, goce, disfrute y belleza.
Método: Participativo
Procedimiento: Observación, demostración
Evaluación: Técnica N° 1
Actividad N° 2
Tema: Embarazo en la adolescencia
Aspectos a tratar: Causas y consecuencias del embarazo en la adolescencia
Objetivo: Reflexionar acerca de las causas y consecuencias del embarazo en la adolescencia
Método: Participativo
Procedimiento: Observación, debate
Evaluación: Técnica N° 2
Actividad N° 3
Tema: Ella y él
Aspectos a tratar: El cuerpo humano
Objetivo: Propiciar un conocimiento mayor de nuestro cuerpo a partir de una
identificación de este como vía de placer, goce, disfrute y belleza
Método: Participativo
Procedimiento: Conversación, debate
Evaluación: Técnica N° 3
Actividad N° 4
Tema: Un verso o una rosa
Aspectos a tratar: Manifestaciones positivas en la esfera de la sexualidad
Objetivo: Estimular el desarrollo de actividades y manifestaciones positivas en la esfera de la sexualidad
Método: Participativo
Procedimiento: Conversación, demostrativo, debate
Evaluación: Técnica N° 4
Actividad N° 5
Tema: ¿Qué es para ti la prostitución?
Aspectos a tratar: La prostitución como conducta sexual negativa
Objetivo: Potenciar el valor de la dignidad humana a través del desarrollo de actitudes de rechazo hacia conductas sexuales negativas
Método: Participativo
Procedimiento: Conversación, debate
Evaluación: Técnica N° 5
Actividad N° 6
Tema: Salud sexual y reproductiva
Aspectos a tratar: Enfermedades de transmisión sexual
Objetivo: Valorar a través de protocolo la importancia de la prevención contra ETS
Método: Participativo
Procedimiento: Redacción de párrafo, conversación
Evaluación: Técnica N° 6
Desarrollo
Actividad N° 1
1. Título: Este cuerpo mío
2. Objetivo: Propiciar un conocimiento mayor de nuestro cuerpo a partir de una identificación de este como vía de placer, goce, disfrute y belleza.
3. Técnica N° 1: Recorriendo mi cuerpo
a. Objetivo: Reconocer las partes que pueden propiciar placer en el cuerpo humano.
b. Procedimientos: El grupo se dividirá en parejas. El dirigente orientará el sentarse correctamente, cómodos, relajados, con los ojos cerrados y suavemente les dice:
Comencemos haciendo un recorrido por nuestro cuerpo con nuestras manos. Sintamos desde el lugar más alejado y supuestamente insignificante hasta el que se supone sea el placentero. Luego establecerán una comparación entre estos lugares.
c. Consigna
- ¿Cómo se sintieron en el recorrido?
- ¿Qué parte del recorrido les resultó más placentera?
- ¿Cuál no?
A partir del debate establecido se conversará acerca de los genitales y su importancia.
4. Técnica N° 2: Conocimiento de los genitales
a. Objetivo: Explicar las características del cuerpo humano
b. Procedimientos: Se mostrarán láminas donde aparezcan los genitales y se pedirá a uno de los presentes que explique la función de cada estructura en ambos sexos. Acto seguido, se debatirá acerca del como impartir a los estudiantes estos temas, además de aconsejar y combatir los criterios que repriman a la masturbación como forma más frecuente de expresión sexual en los preadolescentes, reconociéndola así como acto fisiológico.
5. Técnica N° 3: En el encuentro de hoy me sentí…
a. Objetivo: Expresar en formas diversas las valoraciones sobre el encuentro.
b. Procedimiento: Trabajarán de forma individual, cada participante debe marcar con una (X) su opinión sobre como estuvo la actividad.
- Marca con una (X) como estuvo la actividad.
Interesante___ Motivador____ Instructivo_____ Aburrido_____
A partir de ahí el dirigente sacará las conclusiones de cómo estuvo la actividad.
Actividad N° 2
1. Título: Embarazo en la adolescencia
2. Objetivo: Reflexionar acerca de las causas y consecuencias del embarazo en la adolescencia.
3. Técnica N° 1: ¿Mi cuerpo?
a. Objetivo: Reconocer los cambios del cuerpo humano
b. Procedimiento: Se introduce el tema a partir de la siguiente invitación
Observemos nuestro cuerpo
- ¿Qué características posee tu cuerpo?
Compara tu cuerpo con el de la infancia-adolescencia y el estado actual.
- ¿Qué observas?
-Procedimientos: El grupo se dividirá en bandos de igual sexo donde cada equipo en una hoja anotará los cambios que han dado sus cuerpos en las etapas antes mencionadas.
c. Consigna
Cada equipo explicará el por qué de estos cambios.
4. Técnica N° 2: ¿Qué hubiera pasado si…?
a. Objetivo: Reflexionar sobre las formas de actuación de algunos padres ante estas situaciones. Consecuencias.
b. Procedimientos: El tema se abordará a partir de la siguiente problemática planteada por el dirigente en la pizarra:
Tu hijo (a), sobrino (a) o alumno (a) ya tienen relaciones sexuales. Lo hace en forma descuidada o te ves en medio de una situación de un embarazo precoz. Luego se ve afectado tu trabajo pues debido a su inexperiencia debes acompañarlos al médico ante la amenaza de un aborto. De paso se ven afectadas también tus relaciones sociales pues no deseas que nadie lo sepa en el barrio. Al final terminan ambos arrepentidos pero ella es la más afectada pues el médico, al hacer la interrupción, lastimó su estructura reproductiva y será complicado que pueda quedar embarazada en el futuro.
Es importante hacerles ver a los participantes los cambios que puede presentar el cuerpo en el proceso de embarazo y luego las consecuencias futuras para todas las partes implicadas en el problema.
c. Consigna.
- ¿Cómo se sintieron?
- ¿Qué opinas sobre lo ocurrido?
- ¿Cómo puedes evitar esta situación en cualquiera de los posibles casos?
- ¿Qué otras consecuencias puede traer para el adolescente un situación similar?
- ¿Qué impresión te causó este relato?
5. Técnica N° 3: Criterios
a. Objetivo: Explicar el criterio sobre el encuentro realizado.
b. Procedimientos: El grupo no se divide. El dirigente orientará la actividad y cada participante expresará en su hoja lo que consideró positivo o negativo en la actividad.
c. Consigna
- ¿Qué te gustó de la actividad?
- ¿Qué no?
Actividad N° 3
1. Título: Ella y él
2. Objetivo: Propiciar un conocimiento mayor de nuestro cuerpo a partir de una identificación de este, como vía de placer, goce, disfrute y belleza.
3. Técnica N° 1
a. Objetivo: Propiciar un debate acerca del cómo reabordar temas tales como el conocimiento de nuestro cuerpo.
b. Procedimiento: Se agruparán por sexo sentándose en círculos donde todos puedan observarse mutuamente en forma detallada. Se observarán los unos a los otros para determinar las partes más atractivas u hermosas del compañero (a).
c. Consigna
- ¿Cómo se sienten al ser observados?
- ¿Qué parte de tu cuerpo crees que haya llamado más la atención? ¿Por qué?
- ¿Cuál crees que lo haya hecho menos? ¿Por qué?
A partir del debate surgido se analizará el cuerpo humano no solo como vía de obtención de placer sino además como medio de transmisión de placer.
4. Técnica N° 2: Sugerencias
a. Objetivo: Abordar mediante sugerencias de los participantes en esta actividad las formas más propicias para tratar el tema con los estudiantes.
b. Procedimiento: Se solicitará a los maestros que expongan las características del grupo de alumnos seleccionados con el objetivo de escuchar las sugerencias que puedan surgir del debate.
c. Consigna
- ¿Qué características identifican a su grupo?
- ¿Cómo adaptarías este tema para ser abordado en una clase?
- ¿Qué asignatura te resulta más propicia para realizar un correcto tratamiento de este tema?
d. Conclusiones: Se solicitan criterios para la evaluación individual y colectiva, se otorgan categorías de B, R o M.
Actividad N° 4
1. Titulo: Un verso o una rosa
2. Objetivo: Estimular el desarrollo de actitudes y manifestaciones positivas con respecto a la esfera de la sexualidad.
3. Condiciones previas: Al comenzar el turno de clases se designa a un alumno que le regale una rosa o lea un verso a una alumna.
4. Introducción: Se plantea el título, se orienta el objetivo y se explica en que consiste la actividad a desarrollar.
5. Desarrollo: Se comienza el turno a partir del regalo de la rosa y la lectura del verso.
a. A continuación se solicitan opiniones al respecto y se dirigen respuestas como:
- ¿Qué llevaría a un adolescente a dedicar un verso y una flor a una amiga?
- ¿Te crees capaz de hacer algo semejante? ¿Por qué?
- ¿Qué opinas sobre un adolescente que realiza esta acción?
- ¿Crees correcto que a quien dedique el verso y la flor sea a la amiga? ¿Por qué?
b. En el análisis que se practica sobre las opiniones, debe quedar claro que:
- Un adolescente puede regalar una flor o leer un verso a una amiga por un sentimiento de aceptación, acercamiento o amor y no tiene que ser por un sentimiento de relación sexual.
- Un adolescente que realiza este gesto está siendo amable y caballeroso y esto no afecta su masculinidad.
- Él mismo tiene derecho a expresar sus sentimientos a una amiga.
6. Conclusiones: Se solicitan criterios para la evaluación individual y colectiva, se otorgan categorías de B, R o M.
Actividad N° 5
1. Titulo: ¿Qué es para ti la prostitución?
2. Objetivo: Potenciar el valor de la dignidad a través del desarrollo de actitudes de rechazo hacia conductas sexuales negativas.
3. Condiciones previas: Orientar a los alumnos antes de comenzar a desarrollar la actividad que copien y luego responder a la siguiente pregunta:
- ¿Qué es para ti la prostitución?
4. Introducción: Dirigir preguntas acerca del cumplimiento de las indicaciones anteriores, plantear el tema y orientar el objetivo.
5. Desarrollo: Se coloca en una pancarta una pregunta y mediante la técnica de lluvia de ideas se solicita la opinión de los escolares sobre la prostitución.
A medida que se va respondiendo se escribe de manera sintetizada las de crítica o rechazo a un lado de la pizarra y las de aceptación o justificación al otro lado. Después analizamos las respuestas. En la participación de todos deben quedar claras ideas como:
- Cuando se prostituye no se está en presencia de amor y sí del interés de obtener beneficios materiales.
- Al practicarse la prostitución se corre el riego de adquirir Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) o de tener un embarazo no deseado.
- La prostitución lesiona la dignidad humana.
- El proxenetismo es una práctica indecorosa ligada a la prostitución.
6. Conclusiones
Se realizan autovaloraciones para dar evaluaciones individuales y colectivas con la categoría de B, R o M y se solicitan sugerencias que se tendrán en cuenta para próximos encuentros.
Actividad N° 6
1. Titulo: Salud sexual y reproductiva
2. Objetivo: Potenciar los valores de responsabilidad y dignidad humana en las manifestaciones de la sexualidad.
3. Contenido: Redacción de párrafo
Cuando el (a) maestro (a) imparte el contenido partiendo de una idea esencial para elaborar el párrafo, dicha idea puede ser la siguiente:
Las Enfermedades de Transmisión Sexual constituyen un riesgo fundamental en la sociedad de hoy.
De esta forma las diferentes oraciones del párrafo pueden dirigirse a:
- ¿Por qué es un riesgo?
- ¿Qué consecuencia traen consigo?
- ¿Cómo podemos prevenirlas?
El objetivo puede variar con respecto a la creatividad del maestro(a).
4. Conclusiones: Se orienta leer los párrafos realizados y se van analizando junto con los (as) estudiantes la importancia que tiene el conocimiento de las ETS y su prevención. Luego se dan evaluaciones según la participación y la calidad de los párrafos, con categorías de B, R, o M.
Conclusiones
La educación sexual garantiza el desarrollo de la personalidad de los educandos en su paso de la niñez a la adolescencia. La misma promueve la igualdad de los sexos por lo que se hace necesario que desde estas edades tempranas, nuestros educandos sean orientados sobre las bases del desarrollo psicosexual, propio de su edad, y así posean una adecuada información logrando con ella que los mismos se sientan orientados y preparados para su convivencia dentro de la sociedad.
Puesto que el docente debe ser quien oriente y dirige el proceso de enseñanza y aprendizaje, y dentro de este proceso la educación sexual como componente de la misma, nuestros docentes deben tener una adecuada información estar preparados y contar con herramientas que les sean de gran utilidad para trabajar la educación sexual tanto curricular como extracurricularmente.
Referencias
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Ruiz Chiavo, M. (1994). Sexualmente Irreversible. Brasil: Editorial Comunicarte.
Del Valle Medina, B. (2000). Propuesta de Educación de la Sexualidad en la Formación Inicial de Profesores. Tesis presentada en opción al titulo académico de Master de la sexualidad. Ciudad de la Habana.
Flasses. (1ro de junio de 1994). Derecho de la vida. Una propuesta de educación para la sexualidad. Recomendaciones para el seminario sobre educación sexual y salud reproductiva. Documento 1. Varadero.
González Hernández, A. y Castellanos Simons, B. (1994). Sexualidad y Géneros. Editorial Pueblo y Educación.
Kinsey, Alfred C. (1948). El comportamiento sexual en el hombre. Estados unidos.
Kolodny, Robert C y Masters Howell, W. (1982). La sexualidad humana. Estados Unidos.
Leyva Marín, Y. (1998). Salud sexual y reproductiva. ponencia. En encuentro de solidaridad entre mujeres. Ciudad de la Habana, Cuba.
Martí, J. (1889). La Edad de Oro. ( pp. 1) New York: editorial Pueblo y Educación.
Masters, H.; William y Johnson, V. (1966). La respuesta sexual humana. Estados Unidos: Saint Louis.
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