
Graciela Haydée Tonon de Toscano
Profesora investigadora
Coordinadora del Programa de investigación
Programa de Investigación en Calidad de vida de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora
Buenos Aires, Argentina
Resumen
Si consideramos que las personas viven su vida y la estructuran con base en valores, entonces podemos decir que cuando cada sujeto elige ciertos valores y los considera positivos para sí, en ese mismo acto describe sus antivalores, es decir, aquellos que considera negativos y que, por lo tanto, no elegiría para sí. En este artículo presentamos los primeros resultados de un proyecto de investigación que ha tenido como objetivo la identificación de los "valores-guía" para un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Argentina). Surge del mismo la evidencia significativa en relación con el género, dado que las elecciones realizadas por el sexo femenino se han diferenciado claramente de las realizadas por el masculino, mostrando la revelación de la particularidad y la individualidad de cada sujeto en el espacio de lo público.
El proyecto de investigación del cual presentamos sus primeros resultados en esta oportunidad, se conforma como continuidad en la línea de investigación iniciada en el año 2004 en relación con la calidad de vida de los/as jóvenes universitarios, y se enmarca en los objetivos del Programa de Investigación sobre Calidad de Vida dependiente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (1) . Este proyecto ha tenido como objetivo la identificación de los "valores-guía" para los/as estudiantes de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, que contribuyen a su satisfacción vital.
Perspectiva teórica
Según
Cortina (2001:3-6) los valores no importan por la calidad que
proporcionan, ya que una vida humana sin valores no es vida humana,
entonces el "valor" de los valores no puede medirse en calidad, sino
que valen por sí mismos. Es así que no son meros aditamentos de la vida
humana, sino componentes de la misma, porque la vida no se hace sólo de
hechos sino de hechos valorados, dado que los sujetos hacen su vida
desde lo que prefieren, desde lo que valoran. Pero si bien los valores
son valiosos por sí mismos, para descubrirlos es preciso insertarse en
la realidad, es decir, implicarse en la experiencia: no basta con ser
meros observadores pasivos. En este sentido integramos la mirada de
Sen cuando se refiere a la agencia humana, ya que en su concepción las
personas son conceptualizadas como "agentes" y no como "receptores
pasivos". Estos agentes tienen capacidades humanas centradas en la
libertad fundamental para vivir la vida, teniendo razones para valorar
y para aumentar las opciones reales entre las que pueden elegir (Sen,
2000: 350). En este sentido, la capacidad es la habilidad real de la
persona para lograr funcionamientos valiosos como parte de su vida,
reflejando combinaciones alternativas de los funcionamientos que puede
lograr, siendo los funcionamientos los que representan las cosas que
logra hacer o ser al vivir.
Sen (2000:27) expresa que
el desarrollo es un proceso de expansión de libertades reales, siendo
las libertades instrumentales fundamentales, los componentes
constitutivos del desarrollo. De esta manera identifica: las
oportunidades sociales, las libertades políticas, los servicios
económicos, las garantías de transparencia y la seguridad protectora.
Al hablar de oportunidades sociales, el autor se refiere a los
sistemas de educación y salud que tiene cada sociedad. En las
libertades políticas incluye los derechos humanos y las oportunidades
que tienen las personas de decidir quien los debe gobernar, poder
expresarse políticamente, criticar a las autoridades, así como el
derecho a votar y a participar en los poderes legislativo y ejecutivo.
Entiende por servicios económicos las oportunidades que tienen las
personas de utilizar los recursos económicos para consumir, producir o
realizar intercambios. Respecto de las garantías de transparencia,
señala la necesidad de franqueza que pueden esperar las personas y la
libertad para interrelacionarse con la garantía de divulgación de
información y claridad, garantías éstas que cumplen un rol fundamental
en la prevención de la corrupción. Finalmente, define a la seguridad
protectora como la red de protección social estable, es decir, los
mecanismos institucionales fijos (como por ejemplo el seguro de
desempleo) y las ayudas extraordinarias que brinda el gobierno a los
ciudadanos.
En esta investigación los sujetos bajo
estudio han sido estudiantes universitarios; es necesario entonces,
recordar que históricamente el rol de la universidad se ha relacionado
con la sociedad en la cual se encuentra inserta. En el caso de la
Argentina del siglo XXI, el tradicional rol de la universidad, en
tanto productora y reproductora de conocimiento científico, se ha
ampliado en tanto espacio de "contención afectiva y social",
especialmente para los y las estudiantes. De esta manera, y convertida
en una institución social de referencia, requiere ser considerada como
un espacio social en el cual se establecen relaciones afectivas y se
construyen redes de apoyo social. (Tonon, 2004:5).
Asimismo,
en nuestro análisis queremos integrar la mirada teórica de la calidad
de vida, en tanto concepto que implica la participación de los sujetos
en la evaluación de lo que les afecta, y que contribuye al estudio del
bienestar de las personas, desde la perspectiva del bienestar físico y
psicológico, relacionando las necesidades materiales con las
socio-afectivas e integrando mediciones psicológicas y sociales de
percepción y evaluación de las propias experiencias de los sujetos
(Casas, 1999:53). El estudio de la calidad de vida remite al entorno
material (bienestar social) y al entorno psicosocial (bienestar
psicológico). Este último se basa en la experiencia y en la evaluación
que cada persona tiene de su situación, incluyendo medidas positivas,
negativas y una visión global de la vida de la persona, que se
denomina satisfacción vital. La satisfacción vital es un concepto que
se refiere a la evaluación que cada sujeto tiene de su vida en general
y en este sentido "vida" es considerada como todas las áreas que
componen la vida de una persona en un determinado momento de tiempo.
(Diener, 2005: 2).
Finalmente diremos que, dado que
nuestro objeto de estudio tiene la particularidad de estar conformado
por sujetos, y que coincidimos con Vélez Restrepo (2003:132-133)
cuando dice que el sujeto es un actor, un protagonista y un
constructor de la realidad, es así también importante considerar que
los problemas de investigación, en tanto problemas de conocimiento, son
entidades que nosotros mismos hemos construido y no están allí en la
realidad en forma concreta a fin de que los toquemos, sino que se
encarnan en los sujetos, y es con ellos con quienes necesitamos
relacionarnos a fin de poder comprenderlos. Esta instancia de
descubrimiento y reconstrucción del conocimiento es una acción social
de naturaleza interactiva entre los sujetos que participamos del
proceso: sujetos investigados y sujetos investigadores, que nos
modifica y modifica el proceso que desarrollamos.
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(1) Resolución 497/04 del Consejo Académico de la Facultad de Ciencias
Sociales de la UNLZ. Coordinadora Dra. Graciela Tonon de Toscano.
Equipo de investigación María Aguilera, Miguel Meza y Lía Rodríguez de
la Vega.
Metodología
Se trata de un estudio descriptivo de tipo cuantitativo, en el que la información se ha reunido mediante la utilización de un cuestionario aplicado a 100 estudiantes universitarios de ambos sexos. El instrumento aplicado fue preparado originalmente por el equipo de investigación que dirige la Dra. Cecilia Cheng en la Universidad de Ciencias y Tecnología de Hong Kong, y su primera traducción al español fue realizada en México. Para el desarrollo de esta investigación hemos realizado una adaptación de la versión mexicana (Tonon y Rodríguez de la Vega, 2006). El cuestionario original comprende varias escalas. En esta oportunidad solo presentaremos los resultados de la aplicación de la primera escala que presenta una lista de valores que proceden de diferentes culturas, con una breve explicación entre paréntesis que sigue a cada uno de los valores, lo cual ayuda a entender su significado de una forma más completa. Los valores están formulados como formas de conducta que pueden ser más o menos importantes para cada sujeto.
Resultados
De
los 100 sujetos encuestados, el 86,7% estudia carreras de ciencias
sociales, el 7% administración, el 3% ingeniería y el 3% artes y
humanidades. El 83% de los sujetos bajo estudio son mujeres y el 17%,
varones.
Los valores que obtuvieron mayor puntuación
(superan el 6= muy importante) son los referidos a la igualdad (6,08),
la libertad (6,08), la seguridad familiar (6,16) y la justicia social
(6). Los valores: significado por la vida (5,97), un mundo en paz
(5,88) y amistad verdadera (5,77) obtuvieron valores límites con la
opción muy importante. Los valores que obtuvieron menor puntuación
(menor de tres= menos que importante) son los referidos al poder
social (0,51), los bienes materiales (2,73), y la autoridad (2,14).
Llama
la atención la observación de diferencias significativas entre las
respuestas dadas por las mujeres y las de los varones en relación con
los valores igualdad, justicia social, libertad, poder social,
autoridad, amistad, y especialmente en el valor por un mundo en paz.
En
el 85,5% de los casos las mujeres eligieron la igualdad como valor muy
importante en su vida (media 6,2); en cambio, para los hombres lo es
en el 58,8 % de los casos (media 5,5). En el valor justicia social, las
mujeres opinaron en un 80% (media: 6,14) que lo consideran muy
importante, en tanto los varones tuvieron la misma percepción sólo en
el 58,8% (media 5,5). En relación con el valor libertad, fueron los
varones quienes, en un 88,2% de los casos (media 6,6) lo consideraron
muy importante, presentando una desviación standard sólo de 0,6, en
tanto las mujeres lo percibieron de ese modo en un 79,5% (media 6,01).
Respecto de la amistad verdadera, las mujeres contestaron en un 73,2%
de los casos (media 5,95) que era para ellas un valor muy importante,
mientras que los varones lo consideraron en ese sentido en un 52,9% de
los casos (media 4,88).
Resulta altamente
significativo el resultado de diferenciación por géneros en el valor un
mundo en paz ya que las mujeres lo consideraron muy importante en el
84,3% de los casos (media 6,16) y los varones, solo en el 41% (media
4,63). Además, en el 11% de las respuestas de los varones se registra
que éste no es un valor importante para ellos. En el 45% de los casos,
las mujeres consideraron al poder social como un valor opuesto a su
escala de valores, (media 0,33), en tanto que los varones lo hicieron
en el 23% de los casos (media 1,5). En relación con la autoridad, para
las mujeres fue muy importante en el 10,8% de los casos, en tanto que
para los varones lo fue en el 17,6% y como contrario o no importante a
su escala de valores lo hicieron las mujeres en el 33,7% de los casos
(media 1,99) en tanto los varones, en el 17,6% (media 2,88).
Finalmente
no se observan diferencias significativas por género en la elección de
los valores significado por la vida, una vida variada y un mundo de
belleza.
Conclusiones
La
mirada acerca de las elecciones en términos generales que han hecho los
sujetos encuestados nos muestran que los valores más importantes para
los estudiantes universitarios son seguridad familiar, igualdad,
libertad, justicia social. Esta conclusión, basada en el reconocimiento
de la evaluación que cada uno de los sujetos encuestados, ha hecho
palpable su situación de vida - que remiten a su satisfacción vital
-, obtenida al considerar todas las áreas que componen su vida en
este determinado momento de tiempo.
La importancia dada
a la seguridad familiar, que obtuvo la más alta puntuación, deja ver la
relación que se establece con el lugar que los sujetos dan a la familia
como espacio de protección, apoyo emocional y comprensión, frente a una
espacio público de inseguridad e inestabilidad, como es el contexto
nacional y local.
En el caso de los valores igualdad y
libertad, que obtuvieron la misma puntuación (6,08), es posible anotar,
siguiendo a Cortina (2001:7), que la libertad como independencia no es
toda la libertad, sino que el concepto debe ser completado, ya que la
libertad trae aparejada responsabilidad, participación y autonomía.
Asimismo, Sen (2000:17) plantea que es importante reconocer al mismo
tiempo, el lugar fundamental que ocupa la libertad individual y la
influencia de los factores sociales en el grado y alcance de la misma,
resultando por lo tanto una necesidad, concebir la libertad individual
como un compromiso social. En el caso del valor igualdad, y dado que el
mismo está focalizado en la igualdad de oportunidades, tomamos de
Cortina (2001:8) la idea de que implica igualdad en dignidad e igualdad
económica, y de Sen (2000:27) la idea de que el logro de la igualdad
de oportunidades se centra en el desarrollo de las libertades
instrumentales, es decir, las ya mencionadas: oportunidades sociales,
libertades políticas, servicios económicos, garantías de transparencia
y seguridad protectora.
Asimismo, es importante señalar que
los resultados muestran algunas diferencias significativas entre las
respuestas según el género, lo cual nos lleva a la conclusión de
Gilligan (1985) acerca de que existen dos lenguajes diferentes para
codificar el mundo moral, de los cuales uno, tradicionalmente, se ha
hecho escuchar más que el otro. También Cortina (2001:40), siguiendo
esta idea, formula que los valores apreciados por el lenguaje
masculino se relacionarían más con la posibilidad de tomar decisiones
en términos de imparcialidad o neutralidad, que tienden a conformar
individuos autónomos, en tanto que los valores preferidos por el
lenguaje femenino tendrían más que ver con la protección de las
relaciones humanas y el cuidado de las personas en los contextos
concretos de acción. De esta manera, la autora denomina a la primera
posición, la lógica de la imparcialidad de la justicia, que consiste en
tomar decisiones poniéndose en el lugar del otro, y a la segunda, la
lógica del cuidado, que consiste en asumir la perspectiva de la acción
concreta y tratar de preservar las relaciones (Cortina, 2001: 39).
De
esta manera, podríamos decir que los resultados, basados en las
respuestas femeninas, reflejan la predominancia de la lógica del
cuidado, especialmente en las variables un mundo en paz, justicia
social y amistad verdadera. En los varones, su puntuación más alta en
las variables libertad, autoridad y poder social, remite a la lógica
de la imparcialidad.
Coincidimos con Arendt (1950:20) en
que la alteridad ha de ser considerada en términos de distinción, y que
la distinción se muestra mediante la acción y del discurso, siendo
propia del accionar humano. Es entonces esta distinción la que hace
posible la revelación de la particularidad y la individualidad de cada
sujeto en el espacio de lo público. En este sentido, reconocer la
distinción en las opciones respecto de los valores, elegidas por
varones y mujeres en esta investigación, es el primer paso para
reafirmar que las dos voces, las dos lógicas, deben ser respetadas y
tenidas en cuenta a la hora de generar un espacio de debate público
tendiente a la integración.
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