El uso de la biorretroalimentación en los programas de tratamiento del estrés
Psicología Clínica y Psicoterapia


  • Yalilis Castillero Amador
    Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) - Infomed
    La Habana, Cuba

    Marilin Pérez Lazo de la Vega
    Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) - Infomed
    La Habana, Cuba

Resumen

  • El estrés afecta un número importante de personas en el mundo. La meta de este estudio es la de evaluar la efectividad del uso del perfil psicofisiológico en un programa realizado para el manejo del estrés. Se realizó un estudio a 34 pacientes que asistieron a nuestra Consulta de Psicología, aquejados de síntomas de estrés, los cuales fueron aleatoriamente divididos en dos grupos. Inicialmente, se realizó una evaluación psicológica general, para luego ser entrenados en un programa para el dominio del estrés. Adicionalmente, uno de los grupos utilizó un perfil fisiológico que incluyó electromiografía superficial, conductancia de la piel y temperatura. Los resultados muestran que los pacientes que formaron parte del grupo que también utilizó biorretroalimentación, obtuvo los mejores resultados en la evaluación psicológica final. La investigación nos permitió conocer que la retroalimentación biológica constituye un indicador objetivo y útil de los trastornos fisiológicos que subyacen a los síntomas manifestados por los pacientes. Los pacientes que reciben esta información pueden obtener progresos y una mejoría mucho más rápidos de sus síntomas generales.

    Palabras clave: Estrés, perfil psicofisiológico, electromiografía, conductancia de la piel, temperatura.



Es el estrés un controvertido término que cada día adquiere más connotación en el lenguaje coloquial y en los medios de comunicación. Esta palabra es adoptada del mundo de la física, donde describe la fuerza aplicada a un metal y la reacción del mismo, que puede desfigurarse y luego volver a la estructura inicial o destruirse. Desde el punto de vista de la salud humana, pudiéramos equiparar el concepto al máximo de tensiones o presiones que una persona puede soportar con o sin repercusiones perjudiciales en el orden físico y psicológico.

Este tema ha sido, y es, objeto de estudio en numerosos ámbitos y disciplinas científicas. No podemos categorizarlo como un aspecto meramente negativo, de hecho, para concluir determinados proyectos o alcanzar algunas metas resulta estimulante cierta dosis de estrés. Ahora, el estrés mantenido o intenso tiene un efecto de desgaste sobre el organismo y provoca una incrementada vulnerabilidad a enfermar en quienes aquejan de sus síntomas.

Un concepto de estrés, a nuestro juicio muy completo, es el que proponen Zaldívar, Roca y Guevara (1996): “El estrés es un estado vivencial displacentero sostenido en el tiempo, acompañado en mayor o menor medida por trastornos psicofisiológicos que surgen en un individuo a consecuencia de la alteración de sus relaciones con el ambiente que impone al sujeto demandas o exigencias, las cuales objetiva o subjetivamente, resultan amenazantes para él y sobre las cuales tiene o cree tener poco o ningún control”.

Consideramos que los esfuerzos de los profesionales que de esto se ocupan deben centrarse en desarrollar programas que fomenten las habilidades necesarias para su manejo y dominio, más que en eliminarlo, lo que resulta en una utopía.

Es propósito de este trabajo valorar la utilidad del uso de la biorretroalimentación en el programa que tradicionalmente hemos utilizado para su tratamiento, lo que permite que adicionalmente a la adquisición de nuevos recursos psicológicos para un mejor afrontamiento, se pueda hacer una lectura objetiva de los indicadores fisiológicos que subyacen a los síntomas y malestares referidos.

La biorretroalimentación clínica utiliza instrumentos electrónicos especializados para monitorear los procesos fisiológicos desapercibidos mientras ocurren. El entrenamiento en retroalimentación biológica nos familiariza con la actividad en diversos sistemas del organismo, para aprender a controlarlos, disminuir la tensión y mejorar la calidad de vida en general.

Diversos paradigmas experimentales básicos (Martínez-Sánchez, Ortiz-Soria y Fernández-Castro, 1998; Steptoe, Cropley y Joekes, 1999; Clements y Turpin, 2000) estudian la relación existente entre las respuestas fisiológicas y los estados psicológicos como, por ejemplo, las medidas tradicionales de actividad electrodérmica y el índice de sudoración palmar ante estresores psicológicos. La generalidad de los resultados (Moya y Salvador, 1997) considera las diferentes modalidades de biorretroalimentación (conductancia de la piel, frecuencia cardíaca, temperatura, electromiografía) como indicadores de las respuestas vegetativas ante situaciones de estrés, capaces de reflejar hasta qué punto un estresor concreto produce un incremento de la activación autonómica e indicando posteriormente cómo se reestablecen los valores originales a través del entrenamiento.

Nuestra idea de partida fue que si, además de las aspectos cognitivo-conductuales que tradicionalmente se utilizaban en el programa, los sujetos contaban con indicadores objetivos de las alteraciones fisiológicas que subyacen en sus síntomas y de los progresos que iban logrando en el curso del tratamiento, podría incrementarse la efectividad de dicho programa. De ahí que nos propusieramos comparar los resultados de la evaluación psicológica de los dos grupos.

Material y métodos

La muestra

La muestra de este estudio estuvo compuesta por 34 pacientes que asistieron a la Consulta de Psicología del CIMEQ aquejados de estrés durante el 2003. Los pacientes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos, en uno de los cuales se incluiría como parte del programa convencional de tratamiento para el manejo del estrés, el uso sistemático del perfil fisiológico. Se tuvieron en cuenta como criterios de inclusión en el estudio, los siguientes:

- Participar de manera voluntaria y activa

- No presentar patologías psiquiátricas ni antecedentes de las mismas

- No presentar enfermedades médicas ni alteraciones orgánicas

- Tener un nivel de escolaridad igual o superior a duodécimo grado que permita el trabajo adecuado con el perfil psicofisiológico

Procedimientos

Se realizaron 12 sesiones de tratamiento, una sesión por semana.

Antes de comenzar el tratamiento se aplicó una batería de pruebas psicológicas que incluyó una entrevista semiestructurada, el Cuestionario de Salud de Golberg (versión de 12 ítems), la Escala de Trastornos del Sueño de Jenkins y el Test de ansiedad de Spielberger.

Al grupo que usó retroalimentación biológica, se le realizó adicionalmente, una evaluación psicofisiológica inicial para establecer la línea base (en las modalidades de electromiografía, temperatura y conductancia de la piel) y definir las metas fisiológicas.

La electromiografía superficial constituye un indicador de la tensión muscular en el área evaluada. Los sensores se colocaron en los músculos frontales, utilizando dos electrodos activos y uno de referencia entre ambos. Los valores óptimos referidos en la literatura (Sonomy County Medical Association, 1992; Bio Research Institute, 1999) para un músculo completamente relajado oscilan entre 0 y 2.0-2.5, un músculo contraído evoca una respuesta entre 2.5 y 6 micro voltios, valores superiores a estos expresan de manera clara, niveles moderados y altos de tensión muscular. En este caso, establecimos como meta fisiológica un rango entre 2.5 y 4.5 micro voltios.

La respuesta electrodermal se registró con dos sensores colocados con bandas elásticas en el primer y segundo dedo de la mano dominante, estableciendo como meta el rango entre 2.5 y 3.5 microohmios, pues se reiteran los valores entre 0.8 y 1.5 como óptimos. A este parámetro se le atribuye un carácter esencial como primera etapa de cualquier entrenamiento en relajación que se apoye en biorretroalimentación.

Para la temperatura se utilizó un sensor en uno de los dedos de la mano. Esta modalidad se utiliza como indicador de la contracción o relajación de los músculos suaves que rodean los vasos sanguíneos, lo que determina la cantidad de sangre que llega a la yema de los dedos, o sea, que cuando los músculos están tensos por alguna situación estresante, la temperatura de esta zona es menor. La meta fisiológica que establecimos para esta modalidad fue de 900 F.

El tratamiento para ambos grupos comprendió el programa, elaborado desde el 2000 en nuestro servicio para el manejo del estrés y para uno de los grupos incluyó además el uso de la biorretroalimentación en cada sesión.

El programa convencional al que hacemos referencia, tiene carácter psicoeducacional y se centra en tres elementos básicos:

1. La evaluación: dirigido a modificar la interpretación y evaluación de los estresores.

2. La activación: encaminado e reducir las reacciones psicofisiológicas intensas y mantenidas.

3. El proceso de afrontamiento: cuyo objetivo es desarrollar técnicas adecuadas de expresión y utilización de las respuestas de estrés.

Estos elementos se operacionalizaron en el manejo de aspectos educativos sobre el estrés y la retroalimentación biológica (esta última en el grupo que se utilizó), entrenamiento en técnicas de respiración y de relajación, aspectos básicos y filosofía de la Terapia Racional Emotiva, organización racional del tiempo, control de la ira y entrenamiento en solución de problemas.

En la sesión final se realizó un análisis del cumplimento de las expectativas y se aplicó nuevamente la batería de pruebas psicológica. Por otra parte, se discutieron los resultados y se estableció un plan de seguimiento para valorar sistemáticamente que las habilidades y recursos psicológicos aprendidos se generalizaran a la vida cotidiana y sean puestos en práctica ante cualquier evento que tenga para ellos la connotación de estresante.

Los datos sociodemográficos y los resultados de la evaluación psicológica y fisiológica fueron almacenados en SPSS versión 10.0, el procesamiento estadístico de dichos datos fue realizado con este programa también.

Análisis de los resultados

Como resultados generales tenemos los siguientes:

Participaron en el estudio 34 pacientes, 17 en cada grupo. Estuvieron comprendidos entre los 26 y los 50 años de edad, con una media de edad de 34.5 años. El 48.1% pertenece el género al género femenino y el resto al masculino. El 59.3% ellos posee nivel de escolaridad preuniversitario, los restantes universitario.

Las técnicas cognitivo-conductuales han mostrado altos niveles de éxito para el manejo del estrés, citemos por ejemplo, el programa de Adiestramiento en Inoculación del Estrés (AIE) de Meichembaum (1983) en poblaciones diversas y el de conocimiento y dominio del estrés propuesto por Zaldívar (1996). Nuestros resultados son coherentes con estos hallazgos, a lo que sumamos que estas técnicas combinadas con la retroalimentación biológica, nos muestran resultados alentadores. Las figura que a continuación aparecen nos permiten conocerlos claramente. Comenzaremos con la presentación de los resultados de la primera evaluación psicológica.

La primer figura (figura 1) muestra cómo las puntuaciones para el Cuestionario de Salud General de Golberg fueron similares para ambos grupos (Grupo A solo técnicas cognitivo-conductuales, Grupo B técnicas cognitivo-conductuales y biorretroalimentación) en la evaluación inicial.

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Para citar este artículo:

  • Castillero, Y. & Pérez, M. (2005, 09 de junio). El uso de la biorretroalimentación en los programas de tratamiento del estrés.Revista PsicologiaCientifica.com, 7(9). Disponible en: http://www.psicologiacientifica.com/biorretroalimentacion-tratamiento-estres


5 Comentarios para “El uso de la biorretroalimentación en los programas de tratamiento del estrés

  1. reyna zepeda

    Me parecen interesantes los aportes de este artículo, principalmente por lo novedoso debido a que es un campo muy poco explorado.

  2. roxana maco

    Me parece una investigacion interesante y posiblemente redundará en mejores estrategias para manejo del estrés.

  3. Lázaro Díaz

    Considero el artículo, breve objetivo y con rigor científico, brindando una forma más objetiva para abordar el tratamiento del estrés.

  4. Marilu

    A mi parecer, sería bueno explicar la diferencia entre lo que es una Terapia Cognitivo Conductual y la biorretroalimentación biológica y cuál es el nivel al que deben llegar la sudoración y la temperatura.

  5. JESUS RIVAS

    Trabajo exelente y rica fuente para elaboracion de otras investigaciones que tratan de fortalecer la utilidad del biofeedback como técnica psicoterapéutica

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