Influencia de la ansiedad de separación en adolescentes con problemas de dependencia y alcoholismo
Psicología Clínica y Psicoterapia


  • Patricia Martínez Lanz
    Instituto Mexicano de Psiquiatría en México
    Mexico D.F., México

    Claudia Muñohierro Cruz
    Carlos Ricardo Aguilar Caballero
    Universidad Anáhuac México-Norte
    Mexico D.F., México

Resumen

  • En diversos estudios y bibliografía se ha planteado que el consumo de alcohol y drogas brindan al adolescente y al adulto joven la sensación de protección con respecto a sentimientos de minusvalía y conflictos interpersonales, o bien, les permiten alcanzar una sensación de mayor poder, cubriendo con ello su ansiedad y miedo. Sin embargo, si este miedo se mantiene y es desproporcionado puede convertirse en un trastorno de ansiedad de separación (Sousa, 1998).

    La presente investigación busca demostrar la influencia que ejerce la ansiedad de separación en el consumo de alcohol que presentan en la actualidad algunos adultos jóvenes de la población mexicana.

    La muestra seleccionada para esta investigación estuvo compuesta de 200 estudiantes de la Universidad Anáhuac del Norte, de ambos sexos, pertenecientes a todas las licenciaturas y posgrados que esta institución de educación superior imparte, con edades que oscilaron entre los 18 y 25 años de edad y de nivel socioeconómico alto y medio alto.

    Se elaboró un instrumento que contiene tres escalas principales: una escala correspondiente a información sociodemográfica con 9 reactivos, una escala correspondiente a factores relacionados con la ansiedad de separación compuesta de 48 reactivos y finalmente, una escala de alcoholismo que, a su vez, se dividió en dos subescalas: una encaminada a medir la cantidad y frecuencia en el consumo de alcohol, con 5 reactivos y la otra dirigida a analizar los síntomas relacionados al consumo de alcohol (21 reactivos).

    Una vez que se realizó la aplicación del instrumento a la totalidad de la muestra seleccionada (101 instrumentos de medición), se procedió a realizar los análisis estadísticos de los datos y se encontraron los siguientes resultados:

    Al correlacionar la escala de ansiedad y el consumo de alcohol se encontró que aquellos sujetos que manifestaron altos niveles de ansiedad presentaron un consumo de alcohol moderado equivalente a un 16%, un consumo de alcohol alto del 33% y un severo consumo de alcohol de un 50%.

    Por otro lado, en relación con el género, se encontró que entre los sujetos que mostraron un severo consumo de alcohol, el 9% era del sexo femenino y el 91%, del sexo masculino.

    Al correlacionar la ansiedad con la edad, se descubrió que de los sujetos que manifestaron alta ansiedad, ninguno de los participantes se ubicó entre los 17 y 19 años de edad; el 83%, entre los 20 y 23 años y el 17% restante, entre los 24 y los 26 años de edad.

    Finalmente, al realizar la correlación entre la escala de alcohol total y la edad de los sujetos, se encontró que de los sujetos que mostraron un severo consumo de alcohol, el 5% se ubicó entre los 17 y 19 años de edad, el 86% se encontró entre los 20 y 23 años y el 9% estuvo entre los 24 y los 26 años de edad.

    Palabras clave: Alcoholismo, ansiedad de separación, adolescencia.



Es sabido que ocurren cambios de personalidad en toda persona durante la adolescencia e inicios de la adultez temprana. El joven se enfrenta con una “revolución fisiológica” dentro de sí mismo que amenaza su imagen corporal y su identidad del yo. El egocentrismo del adolescente se manifiesta con la creencia de que la reflexión es omnipotente, como si el mundo debiera someterse a sus esquemas ideales, en lugar de hacerlo a los sistemas de la realidad (Papalia, 2001).

A medida que el individuo avanza por la adolescencia hacia la adultez temprana, adquiere poco a poco una mayor capacidad para controlar su habilidad de pensamiento formal. El adulto joven ya se da cuenta que la función propia de la reflexión consiste en predecir e interpretar la experiencia y no sólo en contradecirla, logrando un nuevo equilibrio en el que se omite el egocentrismo metafísico de comienzos de la adolescencia (Papalia, 2001).

Cuando el adulto joven no logra dicho equilibrio, esta situación se expresa como conflicto y trata de cubrirse por medio del uso y consumo de drogas como tentativa de solución del síntoma. La explicación psicodinámica describe al alcohólico como un individuo pasivo-dependiente, que no ha logrado resolver su etapa oral del desarrollo psicosexual (Sousa, 1988). Con base en ello, la ingestión excesiva de alcohol lo protege del sentimiento de minusvalía y conflictos interpersonales, o bien, le permite alcanzar una sensación de mayor poder, cubriendo su ansiedad y miedo (Sousa, 1988).

Si este miedo se mantiene y es desproporcionado, conlleva a problemas en áreas importantes de la vida de la persona y puede llegar a convertirse en un trastorno de ansiedad de separación. El proceso normal de separación-individuación incluye el logro, por parte del niño, de un funcionamiento separado en presencia de la madre y con la disponibilidad emocional de ésta. Si la madre no cubre adecuadamente su función, el niño no logra desarrollar su confianza y cae en una creciente dependencia de su madre y el miedo a la separación puede ser la consecuencia de ello (Mahler, 1977).

La ansiedad de separación se refiere a la ansiedad que ocurre ante la separación de casa o de una de una figura de apego. Para considerarse un trastorno, la ansiedad debe considerarse inadecuada para la etapa de desarrollo que la persona que lo padece esté atravesando y puede estar acompañada de síntomas como: negativa a asistir a la escuela, pesadillas concernientes a separaciones, así como sintomatología física.

Como es evidente en el criterio anterior, se piensa que la constelación del Trastorno de Ansiedad de Separación únicamente ocurre durante la infancia. De hecho, tanto el DSM-IV-TR como el CIE-10 especifican que el surgimiento de los síntomas debe ocurrir antes de los 18 años de edad, e incluso el CIE-10 añade que el Trastorno por ansiedad de separación solamente puede ser diagnosticado cuando los síntomas son una continuación de aquellos manifestados durante la infancia temprana.

Con base en lo anterior, el trastorno por ansiedad de separación raramente es considerado dentro de los estudiantes universitarios con sintomatología ansiosa, pero un creciente campo de evidencia sugiere que sus síntomas son experimentados por un importante número de adultos jóvenes. Esto significa que dicha evidencia sugiere que existe una forma adulta del Trastorno de Ansiedad de Separación, similar en cuanto a fenomenología al trastorno por ansiedad de separación visto en niños y adolescentes y, a menudo, aunque no necesariamente, una continuación de preocupaciones relacionadas con la separación que se manifestaron en etapas tempranas.

Los síntomas de ansiedad de separación de hecho están relacionados con el trastorno de ansiedad de separación infantil. Los resultados del estudio realizado por Seligman y Wuyek (2007) sugieren que el Trastorno de Ansiedad de Separación puede ser un diagnóstico factible y válido en los estudiantes universitarios y puede impactar sus decisiones y experiencias educativas, así como ser determinante para el desarrollo de algún tipo de adicción, como lo es el abuso en el consumo de alcohol.

Para los estudiantes universitarios, las demandas para niveles de separación adecuados de acuerdo con el desarrollo incluyen tanto la separación física por largos períodos, como la individuación a nivel emocional.

El estresor que constituye la situación anterior para un universitario puede disparar el Trastorno de Ansiedad de Separación en estudiantes vulnerables que experimentaron preocupaciones concernientes a la separación de niños. Por tanto, la sintomatología correspondiente al Trastorno de Ansiedad de Separación, cuando está presente, afecta a los estudiantes universitarios en cuanto enfrentan las nuevas demandas de la vida universitaria. De lo anterior puede afirmarse, entonces, que una significativa ansiedad de separación puede estar presente en adultos jóvenes cuando un estresor emergente está presente, de lo que se desprende que los síntomas de ansiedad de separación presentes en los adultos jóvenes están asociados a estrés considerable.

Asimismo, diversos estudios señalan que la presencia de un Trastorno de Ansiedad de Separación provoca altos niveles de miedo e inseguridad en las personas que lo padecen, lo cual, en muchos casos genera como resultado el desarrollo de una dependencia al consumo de alcohol e inclusive a otro tipo de drogas para, con ello, contrarrestar los sentimientos de minusvalía que tienden a experimentar dichas personas y adquirir con ello una sensación de mayor poder (Echeburúa, 1996).

El abuso, según la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM-IV), implica la presencia de una o más de los siguientes cuatro condiciones, en algún momento, durante un período de 12 meses:

1. Consumo repetido de la sustancia que implica dejar obligaciones laborales, académicas o del hogar.

2. Uso repetido de la sustancia en situaciones que implican riesgo físico para la persona.

3. Su consumo conlleva repercusiones legales -multas, deudas, juicios, etc.-

4. Se sigue consumiendo a pesar de los problemas sociales y personales que está creando la sustancia.

Por tanto, el abuso es un mal uso, ya sea por la cuantía de la sustancia ingerida o por la finalidad con que se consume. No obstante, también existen malos usos que no llegan a la categoría de abuso, por ejemplo, usar el alcohol para afrontar situaciones sociales en que se siente una enorme vergüenza por las críticas ajenas. En estos casos, aunque no se cumplan los criterios para abuso, existe un claro riesgo de que así sea, además de que se está cerrando la puerta a otras formas de afrontar los problemas.

Por tanto, la presente investigación busca demostrar la influencia que ejerce la ansiedad de separación en el consumo de alcohol que presentan en la actualidad algunos adultos jóvenes de la población mexicana.

Metodología

La investigación es un estudio transversal con una duración de un año. La población seleccionada para la muestra estuvo compuesta por 200 estudiantes de ambos sexos de la Universidad Anáhuac del Norte, pertenecientes a todas las licenciaturas y posgrados, de entre 18 y 25 años de edad y de nivel socio-económico alto y medio alto.

Se elaboró un instrumento que contiene 3 escalas principales: una escala correspondiente a información sociodemográfica con 9 reactivos; una escala correspondiente a factores relacionados con la ansiedad de separación, compuesta de 48 reactivos y una escala de alcoholismo dividida, a su vez, en dos subescalas: una encaminada a medir la cantidad y frecuencia en el consumo de alcohol, con 5 reactivos y la otra dirigida a analizar los síntomas relacionados al consumo de alcohol (21 reactivos). Todas las escalas fueron previamente validadas y confiables.

Una vez que se realizó la aplicación del instrumento a la totalidad de la muestra seleccionada se procedió a realizar los análisis estadísticos de los datos.

Resultados

Durante el estudio se aplicaron 101 instrumentos de medición en donde se encontraron los siguientes resultados:

– El 48% de los sujetos que participaron en la investigación pertenecía al sexo femenino y el 52%, al sexo masculino.

– Asimismo, se observó que el 95% de los sujetos se encontraba soltero y el 5% era casado.

– Del mismo modo, se observó que el 28% de los sujetos oscilaba entre los 17 y 19 años de edad; el 64%, entre los 20 y 23 años y el 8% restante, se encontraba entre los 24 y 26 años de edad.

– Dentro de las carreras que cursaban los sujetos, se encontró que el 28% de los sujetos estudiaba Derecho; el 5%, medicina; el 13% psicología y el 54% otras carreras.

Al correlacionar la escala de ansiedad y el consumo de alcohol, se encontró que los sujetos que mostraron ansiedad moderada presentaron un consumo de alcohol moderado equivalente a un 30%, un consumo de alcohol alto del 50% y un consumo severo de alcohol de un 19%. Sin embargo, aquellos sujetos que manifestaron altos niveles de ansiedad presentaron un consumo de alcohol moderado equivalente a un 16%, un consumo de alcohol alto del 33% y un severo consumo de alcohol de un 50% (ver gráfico 1).

Por otro lado, en relación al género, se encontró que de los sujetos que mostraron un consumo de moderado alcohol, el 77% era del sexo femenino y el 23%, del sexo masculino; de los que presentaron un consumo alto de alcohol, el 59% era del sexo femenino y el 41%, del sexo masculino, y de aquellos sujetos con un severo consumo de alcohol, el 9% era del sexo femenino y el 91% era del sexo masculino (ver gráfico 2).

Al correlacionar la ansiedad con la edad, se descubrió que de los sujetos que mostraron ansiedad moderada, el 30% se ubicó entre los 17 y 19 años de edad, el 63% estuvo entre los 20 y 23 años y el 7%, entre los 24 y los 26 años de edad; en cambio, los sujetos que manifestaron alta ansiedad, el 0% se ubicó entre los 17 y 19 años de edad; el 83%, entre los 20 y 23 años y el 17% restante, entre los 24 y los 26 años de edad. (ver gráfico 3).

La correlación entre la escala de ansiedad y el vivir sólo indica que el 16% de los sujetos presentaron ansiedad alta al vivir solos, mientras que el 83% presentó ansiedad alta al vivir con sus padres (ver gráfico 4).

Al efectuar la correlación entre la escala de alcohol total y el estado civil actual de los padres, se observa que de los sujetos que presentaron consumo de alcohol moderado, en el 76% los padres se encontraban casados; los padres del 7% estaban separados, los del 17% estaban divorciados, los del 0% eran viudos. Dentro de esta misma correlación de observa que los padres de los sujetos que presentaron consumo alto de alcohol, el 71% estaban casados; los padres del 0% estaban separados; los padres del 22%, divorciados y los del 7% eran viudos. Por último, de los sujetos que presentan severo consumo de alcohol, los padres del 73% se encontraban casados; los del 4% se eran separados; los del 14% estaban divorciados y los del 9% eran viudos (ver gráfico 5).

La correlación entre la escala de ansiedad y la pérdida de alguno de los padres indica que los sujetos que perdieron a su madre presentaron ansiedad moderada en un 67% y alta en un 33%, mientras que los sujetos que perdieron a su padre presentaron ansiedad moderada en un 100% (ver gráfico 6).

Finalmente, se observa que la correlación entre la escala de alcohol total y la edad de los sujetos indica que de los sujetos que mostraron un consumo moderado de alcohol, el 40% se ubicó entre los 17 y 19 años de edad; el 57%, entre los 20 y 23 años y el 3% estuvo entre los 24 y los 26 años de edad. En cuanto a los sujetos que mostraron un alto consumo de alcohol, el 30% se ubicó entre los 17 y 19 años de edad; el 59% se encontró entre los 20 y 23 años y el 10%, entre los 24 y los 26 años de edad. Por último, de los sujetos que muestran un severo consumo de alcohol, el 5% se ubicó entre los 17 y 19 años de edad; el 86% se encontró entre los 20 y 23 años y el 9%, entre los 24 y los 26 años de edad (ver gráfico 7).

Conclusiones y recomendaciones

La presente investigación está dirigida y estudia una muestra de población, con edades que fluctúan entre los 17 y los 26 años de edad. Debido a que el conflicto básico de la crisis adolescente es precisamente la elaboración de la ruptura del vínculo de dependencia simbiótica o crisis de desimbiotización que involucra la reintroyección de la parte de la personalidad enajenada de sí y ubicada en los otros, así como la elaboración de la falta de los objetos primarios que oficiaban hasta entonces como depositarios. La ansiedad confusional domina el curso de esta crisis elaborativa, el vacío, la desorientación, el sentimiento de fluctuar entre un pasado no vigente ya y un futuro aún no constituido y la pérdida y remoción objetal, impulsan al adulto joven a dirigirse en busca de alivio hacia cualquier oportunidad mitigatoria que le pueda ofrecer el ambiente.

Así, frente al sentimiento de pérdida de vínculos y de objetos en el curso de esta etapa, el sujeto intenta la resolución del conflicto mediante la adhesión a sustitutos, personas o cosas, con los cuales recrea el vínculo simbiótico.

Con base en el anterior criterio, se midió el grado de consumo de alcohol en los jóvenes universitarios como sustituto de la pérdida del vínculo, considerando que el uso, el abuso y la adicción a las drogas expresan un específico sustituto con el que se intenta recrear la situación simbiótica perdida y reemplazar el necesitado vínculo, con cierta recuperación del equilibrio.


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Para citar este artículo:

  • Martínez, P., Muñohierro, C. &  Aguilar, C. R. (2008, 16 de julio). Influencia de la ansiedad de separación en adolescentes con problemas de dependencia y alcoholismo. Revista PsicologiaCientifica.com, 10(23). Disponible en: http://www.psicologiacientifica.com/ansiedad-de-separacion-adolescentes-problemas-dependencia-alcoholismo


6 Comentarios para “Influencia de la ansiedad de separación en adolescentes con problemas de dependencia y alcoholismo

  1. Maria Flores

    Excelente la investigación, revela muchos datos que debemos tener en cuenta ,y que han pasado desapercibidos.Gran aporte.

  2. Teresa Gamero

    Excelente trabajo. En la medida que encontremos explicación a los conflictos internos del hombre, aparecerán las soluciones, solo a través de la Investigación Científica encontraremos salidas…

  3. olivia

    Hola, muy buena su investigación, es la manera de seguir contribuyendo para que algunos padres de familia o cuidadores, tengan conocimiento de sus fallas en cuanto al afecto, pensamiento y comportamiento para con sus hijos.

  4. niberly

    Es grato saber que existen psicólogos que se preocupan por el bienestar de los adolescentes, ya que, ellos son nuestros futuros líderes de alguna índole. Agradecida por esta gran información que encontré en esta sección.

  5. erick Gutierrez

    Me pareció excelente su investigación, ya que me estoy formando en la carrera de Psicología Social y me es de gran importancia el tema que desarrolla, ya que en la actualidad nos enfrentamos con estos problemas diariamente, muchas veces la sociedad no sabe cómo manejarlos, empezando por en núcleo familiar.

  6. Milagros

    Muy buena su investigación, en lo particular quisiera que muchos como usted se dediquen a las soluciones de esta problemática.

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