Adicción a Internet: Fundamentos teóricos y conceptuales
Psicología Social - Comunitaria


  • José David Fandiño Leguia
    Docente Escuela de Ciencias de la Educación
    Universidad Linda Vista
    Solistahuacán, México.

Resumen

  • Internet como nueva tecnología fue pensada para el beneficio de la sociedad y aunque posee ventajas, también conlleva una problemática de carácter psicosocial donde el grupo más vulnerable es el de los niños y adolescentes. Para Young (1998) la adicción al internet es un trastorno caracterizado por una pauta de uso anómala, unos tiempos de conexión anormalmente altos, aislamiento del entorno y desatención a las obligaciones laborales, académicas y sociales. Dentro de los daños que puede traer el internet, se encuentran el ciberbullying, daño de tipo emocional debido a la pornografía, violencia e insinuaciones verbales a las cuales se puede estar expuesto. Los adolescentes son el grupo más vulnerables a los efectos potencialmente dañinos del internet, debido a las características propias de esta edad, que les motiva a la búsqueda de cosas nuevas y comportamientos impulsivos. De ahí que el objetivo del presente trabajo, es realizar una primera aproximación a los planteamientos teóricos y conceptuales relativos a la adicción al internet, que contribuyan al conocimiento del tema y a fundamentarlo como un problema urgente de investigación.

    Palabras clave: Internet, adicción, fundamentos conceptuales, niños, adolescentes

El nacimiento del internet se remonta aproximadamente entre las décadas de los sesenta y setenta, cuando el Departamento de los Estados Unidos, comisionó a un grupo de científicos para buscar una solución a la seguridad estratégica de Occidente. Como resultado de estos trabajos surgió la “Red Arpa”, la cual fue diseñada para uso exclusivamente militar; los creadores de esta innovación tecnológica no previeron el alcance de su creación, la cual es la plataforma original de lo que es ahora el internet y la tecnología que ha cambiado al mundo (Glowniak, 1998). Sin embargo, su mayor impacto comercial se evidencia en los años noventa, convirtiéndose en una propuesta de interactividad y realidad virtual no imaginada en sus inicios (Jiménez & Pantoja, 2007).

Morahan-Martin & Schumacher (2000) encontraron que el internet a pesar de ser una novedad interactiva, podría tener efectos negativos en los adolescentes, debido a las características propias de su desarrollo, donde la búsqueda de cosas nuevas y la impulsividad propia de su etapa, los hacen más vulnerables a desarrollar problemas adictivos (Chambers, Taylor & Potenza, 2003). Hoy el internet es una herramienta de fácil acceso para cualquier persona, debido a la adopción rápida de la plataforma tecnológica World Wide Web (www), la cual permite encontrar cualquier tipo de datos sin límites de información, fronteras e idioma (Glowniak, 1998). En nuestra sociedad, tener internet es un elemento primordial para el trabajo, la educación y aun el entretenimiento: se estima que existe un poco más de 200 millones de internautas y que esta cifra va en aumento, convirtiendo al internet como la segunda tecnología más usada alrededor del mundo, superada por la telefonía celular (Navarro-Mancilla & Rueda-Jaimes, 2007).

Adicción a internet

La Adicción a Internet (AI) se origina como una problemática amalgamada a nuestra sociedad moderna (Jiménez &Pantoja, 2007). Desde 1998 hasta el 2014 han surgido a nivel mundial numerosas investigaciones sobre adicción al internet por Carbonell, Fúster, Chamarro y Oberst (2012), Henderson (2011), Ko et al. (2008), Kraut et al. (1998), Sánchez-Carbonell, Beranuy, Castellana, Chamarro y Oberst (2008), Stieger y Burger (2010), Villafuerte y Mainé (2013), Yen et al. (2008) y Young y Rodgers (1998). En México investigadores como Carreón (2012), García -Piña (2008), Hilt (2013), Trujano, Dorantes, y Tovilla (2009) y Poncela (2013) autores que han demostrado la relación de la adicción a internet con otros conceptos.

Actualmente internet está generando nuevas adicciones, convirtiéndose en nuevos desafíos en el campo de la psiquiatría (Navarro, 2001) como el desarrollo de patologías que están asociadas al uso excesivo de esta tecnología, como: el placer excesivo de estar en línea; irritabilidad o síntomas depresivos al no estar conectados; deterioro de las relaciones familiares y sociales; al igual que negligencia laboral (Navarro, 2001). Con el paso de los años internet se ha vuelto un medio muy popular, y junto con esta creciente notoriedad, apareció el uso excesivo y como tal la adicción a internet (AI); a Ivan Goldber psiquiatra estadounidense, es a quien se le da el crédito de proponer el término de Adicción a Internet en 1995, al encontrar en sujetos, el uso compulsivo y patológico de internet (Goldberg, 1995 a,b; Mitchell, 2000).

Como la AI es una problemática relativamente nueva, no está clasificada como una conducta patológica ni por el DSM-V (American Psychiatric Association, 1994) ni por el sistema de Clasificación Manual Estadístico de los Trastornos Mentales (CIE-10, World Health Organization, WHO, 1992) lo que dificulta su clasificación así como su tratamiento; sin embargo con el paso de los años, aparecen más investigaciones y literatura (Brenner, 1997), momento en que algunos académicos abogan que el uso excesivo de internet puede ser patológico y adictivo y lo ubican bajo la etiqueta más común de “Addiction Technological” (Griffiths, 1996, 1998, 2003).

Definición de Adicción a Internet

Ni en el DSM-V (American Psychiatric Association, 1994) ni en el CIE10 (WHO, 1912) existe una categoría diagnóstica precisa que se refiera a la AI o Ciberdependencia. Este antecedente ha generado una variedad terminológica cuando se hace referencia al uso de peligros de internet como: adicción a Internet (Chou & Hsiao, 2000; Goldberg, 1995; Kandell, 1998; Young, 1998), uso patológico (Morahan-Martin & Schumacher, 2000), dependencia de Internet (Chen, Tarn & Han, 2004), uso excesivo (Hansen, 2002), uso compulsivo (Greenfield, 1999; Meerkerk, Van den Eijnden & Garretsen, 2006), uso problemático (Caplan, 2002; Shapira, Goldsmith, Keck, Khosla & McElroy, 2003), uso no mediado (LaRose, Lin & Eastin, 2003) o uso poco saludable o enfermizo (Scherer, 1997).

La AI es una problemática que no cumple las características para una adicción con dependencia a alguna sustancia, pero cumple con los elementos necesarios para lo que se ha catalogado como, adicción o dependencia sin sustancia (Stein, 1997) la cual puede definirse como “un estado de preocupación que se presenta producto de la relación con algo o alguien, misma que se mantiene como medio para conservar el propio control y equilibrio interno que, además, le proporciona sensación de bienestar al individuo” (Jiménez & Pantoja, 2007, p. 80). Kimberly Young (1999 a,b) investigadora que ha tenido gran impacto en el campo de las adicciones en los últimos 16 años, apoya la idea de que las adiciones a la tecnología cumplen con los elementos básicos de cualquier adicción, conceptualizándola como “un trastorno caracterizado por una pauta de uso anómala, unos tiempos de conexión anormalmente altos, aislamiento del entorno y desatención a las obligaciones laborales, académicas y de la vida social” (p. 80). Como el estado placentero que produce en las personas el alcohol, el juego y las drogas, igualmente internet ofrece una realidad virtual, donde los jóvenes pueden experimentar sentimientos agradables y de salida, argumentos que permiten ubicar al internet, como una vía de escape para quienes tienen necesidades psicológicas y sociales (Young, 1996, 1999a, p. 79).

Tipos de Adicciones

Por las exigencias de la vida laboral y social las personas se ven sometidas al uso continuo del internet y podría decirse que se puede mantener  control del uso que hacen de esta tecnología; sin embargo, en lugar de ser utilizada como una herramienta de desarrollo o trabajo, se convierte en la parte medular de la vida de los jóvenes, lo que los lleva a desarrollar adicciones. En México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela se evidencia que el 60% de los adolescentes de entre 14 y 15 años prefieren Internet a cualquier otra actividad (Arribas & Islas, 2009).

Independientemente de las limitaciones metodológicas que presentaron las investigaciones e instrumentos de Young, se le considera como la pionera a este nuevo campo de estudio académico (Widyanto & Griffiths, 2006). Young (1999 a,b) afirmó que las Adiciones a Internet, son un abanico que cubre un conjunto de comportamientos asociados a problemas de control de impulsos, por lo que las clasificó en cinco subtipos: a) adicción cibersexual: uso compulsivo de los sitios web para adultos para cibersexo y ciberpornografía; b) adicción a las ciber-relaciones, esto es, compromiso exagerado en las relaciones en línea; c) compulsiones de la red, que refiere a la obsesión a los juegos de azar, centros de día o de comercio; d) buscadores de información (vagabundos electrónicos), para la navegación compulsiva por Internet o la búsquedas de bases de datos; y e) la adicción a la computadora: obsesivo juego de ordenador.

Egger y Rauterberg (1996) replicaron el estudio realizado por Young y obtuvieron conclusiones semejantes. Otro trabajo que buscó formular los criterios para poder diagnosticar AI, fue desarrollado por Pratarelli, Browne y Johnson (1999). Esta misma inquietud ha sido apoyada por otros teóricos quienes sostienen que la problemática del uso de internet está asociada con características del trastorno de control de impulsos del DSM-IV (Shapira et al., 2003; Treuer, Fabián & Fürendi, 2001). Otros indicadores para identificar la existencia de AI, son los estudios de caso y los informes de tratamiento que se utilizan en pacientes con AI bajo el enfoque terapéutico cognitivo-conductual (Desorden de adicción a internet, DIA).

Consecuencias negativas del Internet

Al igual que el internet puede ser benéfico para nuestra sociedad, también puede tener efectos negativos: las estadísticas indican que en promedio el 42% de los niños son víctimas de Ciberbullying (Chisholm, 2006; Vanlanduyt & De Cleyn, 2007). Se ha documentado el daño emocional debido a la exposición a pornografía, violencia e insinuaciones verbales (Beebe, Asche, Haarison & Quinlan, 2004; Chisholm, 2006; Fleming, Greentree, Cocotti-Muller, Elias & Morrison, 2006; Livingstone, 2003; Mitchell, 2000; Valentine & Holloway, 2001). Se aúna el impacto en la salud física de los niños (Barkin, Richardson & Klinepeter, 2006; Vanlanduyt & De Cleyn, 2007; Wang, Bianchi & Raley, 2005). Otro efecto negativo es por el inadecuado control del tiempo que las personas permanecen en internet, lo que puede desarrollar AI y el descuido o la negligencia de las labores escolares y menos intereses por las actividades familiares (Kerbs, 2005). Como último daño, está el riesgo al consumismo y explotación comercial (Livingstone, 2003). La inquietud por el uso del internet en los adolescentes, en los últimos años se ha convertido en un desafío académico y para las instituciones; sus efectos a nivel psicológico y comportamental se evidencian en la presentación de conductas de riesgo, deserción escolar y problemas familiares (Rial, Gómez, Varela & Braña, 2014).

Internet y su impacto en niños y adolescentes

Investigaciones recientes de Castellana, Sánchez-Carbonell, Graner y Beranuy (2007), Echeburúa y De Corral (2010), Ruiz-Olivares, Lucena, Pino y Herruzo (2010), Viñas, (2009), Widyanto y Griffiths (2006) han demostrado el daño potencial que puede tener el uso no adecuado de la red entre los jóvenes y el igual impacto psicológico y conductual que puede desarrollar, a lo que se agregan, pérdida de control, frecuentes sentimientos de culpabilidad y aislamiento.

Un estudio de Matalinares y Díaz (2014) indicó que 75% de niños encuestados argumentan que usar internet les gusta “mucho o bastante más que otras cosas”. En los adolescentes, 53.8% y 60.3% permanecen como mínimo una hora diaria en internet, apoyado por el rango de tiempo que mostraron hombres y mujeres que fue entre 1 a 5 horas diarias, lo que representa el 40.6% y 35.4% en estos grupos. Para los mismos Matalinares y Díaz (p. 213) el incremento de los adolescentes por el uso del internet, está correlacionado con la accesibilidad que tienen para conectarse a la red en múltiples lugares como cibercafé o en su hogar. Al respecto, las investigaciones han encontrado que los adolescentes son el grupo más vulnerables a los efectos potencialmente dañinos del internet debido a las características propias de esta edad y comportamientos impulsivos propios de la etapa de desarrollo que viven, les motiva la búsqueda de cosas nuevas, elementos que los hacen más vulnerables a desarrollar problemas adictivos.

Cruzado, Matos y Kendall (2006) también indicaron que los más jóvenes son más vulnerables a los potenciales efectos negativos del internet por la búsqueda de novedades y pasiones propias de su edad: los adolescentes son más susceptibles a desarrollar problemas adictivos, pues se encuentran expuestos a estímulos sociales que pueden promover el uso excesivo del Internet. Para Samaniego (2012) el uso moderado del internet varía dependiendo del contexto, aunque en todos los adolescentes estudiados, comunicarse fue una variable en común para usar el internet; como señaló el mismo Samaniego (p. 80) la comunicación es clave para las relaciones interpersonales por cualquier medio, aunque en las que se dan en la red, son influidas por el anonimato, la falta de comunicación no verbal o gestual, la atemporalidad y el distanciamiento físico, relacionadas con el desarrollo de la adicción a internet.

Es indudable que internet no sólo sirve como medio de comunicación, sino también como una fuente segura para obtener información sobre temas relevantes acerca del uso de drogas y sus consecuencias, así como para prevención y el tratamiento del problema. Estas conclusiones fueron igualmente respaldadas por Mira, Llinás y Pérez-Jover (2008) en un estudio realizado con una muestra de españoles, quienes visitan en promedio 20 páginas de internet cuando desean informarse sobre algún tema; de ahí que estos autores consideran el uso de los medios masivos de comunicación como una medida publicitaria para realizar marketing social y promover actitudes y comportamientos saludables. La información contenida en el presente trabajo, permite contar una primera aproximación a los planteamientos teóricos y conceptuales relativos a la adicción al internet, lo que contribuye a su conocimiento y a fundamentarlo como un problema urgente de investigación y de atención en nuestra sociedad.

Referencias

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Para citar este artículo:

  • Fandiño-Leguia, J. D.(2015, 17 de febrero). Adicción a Internet: Fundamentos teóricos y conceptuales. Revista PsicologiaCientifica.com, 17(2). Disponible en: http://www.psicologiacientifica.com/adiccion-internet-fundamentos-teoricos-conceptuales


7 Comentarios para “Adicción a Internet: Fundamentos teóricos y conceptuales

  1. maria leguia Barraza

    Me parece un excelente documento debido a las implicaciones que ha tenido la problemática que plantea.
    Esperemos que padres jóvenes y adultos estén conscientes de la necesidad de reaccionar y buscar ayuda divina y profesional a fin de superar y prevenir este mal, sobre todo los padres ausentes que colocan esta herramienta en manos de niños y adolescentes que no están preparados para manejar en forma asertiva este medio sin hacerse daño

  2. Griselda

    Excelente trabajo con mucho aporte a la sociedad!!

  3. Isabel

    Considero que es un tema de vital importancia, teniendo en cuenta que las poblaciones más vulnerables son los niños y adolescentes, a quienes estamos formando para que sean el futuro de la sociedad. A partir de ello considero que esta problemática podría tratarse desde dos puntos en primera instancia, desde el hogar, como padres debemos enseñar a nuestros hijos las ventajas del internet, que sin duda son muchas, pero también sus desventajas y las situaciones en las que se puede caer al darle un mal uso, además de enseñarles es necesario darles un seguimiento: observar lo que hacen, el tiempo que dedican a navegar en internet, con qué personas se “comunican” en las redes sociales, etc.
    En segunda instancia, desde el punto de vista académico, si bien es cierto que la tecnología es importante, no lo es más que la interacción en las aulas; como maestros también es nuestras responsabilidad poner límites a la tecnología distractora en las aulas, en procura del desarrollo de las facultades mentales del futuro de nuestra sociedad, es decir, los jóvenes y niños.

    • Nathy

      Aportando un poco a lo que dice Isabel.
      Estamos inmersos en una sociedad en donde hay de todo un poco con ventajas y desventajas, según lo leído el uso del Internet afecta a la población más vulnerable (niños y adolescentes) pero mi pregunta es ¿Cuál será la verdadera raíz del problema? Sera acaso el Internet como tal, será los mismos niños y adolescentes? no creo porque la educación comienza desde casa, pero cual educación si la gran mayoría de padres están metidos en otro cuento, ¿cómo formar un hijo frente el tema de una manera adecuada si no tienen tiempo para ellos?, ¿cómo educarlos bien frente el uso del Internet de esta herramienta tan valiosa y útil si se la pasan todo el día al cuidado de otros o sus padres se la pasan “trabajando, con los amigos un fin de semana, enfiestados y en una cantidad de actividades diferentes a la que realmente debe desempeñar como padre.

  4. graciela

    Excelente desarrollo del tema y esta bien fundamentado, nos ayuda a ver que el internet es una herramienta muy valiosa pero además poderosa

  5. Adenairis

    Internet puede definirse como una red de redes de ordenadores que comparten datos y recursos. Existe una conexión de redes a nivel mundial que permite a los ordenadores (y a las personas) comunicarse entre sí en cualquier parte del mundo. Esto nos permite tener acceso a información y personas que de otra forma no sería posible.
    La tecnología es creada para conseguir beneficios, para modificar la realidad, para mejorarla, pero muchas veces su verdadera función es equivocada y está utilizada en actividades incorrectas como la fabricación de material indebido o el abuso que conlleva a la Adicción al Internet.
    En la actualidad los avances tecnológicos son usados en casi todas las actividades y por casi todas las personas.
    Cuando el internet nos lleva a la adicción conduce a grandes controversias que suelen llevar a la conclusión de que la tecnología es corrupta y perjudicial en sí misma.

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